Ciclo C - Pascua - Domingo 2º - 28 de abril - Año 2019

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos y hermanas: estamos en la octava de Pascua.

Nos hemos reunido para celebrar con gozo, y porque nos hemos llenado de la Luz de Jesucristo Resucitado. Si todo parecía indicar que el proyecto de Jesús se había acabado en la cruz, ahora hemos visto de verdad que el Padre cumple sus promesas, que lo definitivo del hombre es siempre la Vida, y que nada es tan grande como el amor que Él nos tiene.

Y esto nos llena de esa alegría que se contagia y que lo invade todo, y hace que cada uno de nosotros y de nosotras vivamos con ilusión y entrega, que en nuestras comunidades vivamos unidos, alegres, con un mismo sentir, dando testimonio de la Resurrección de Cristo.

Hermanos y hermanas: dejemos al Señor que obre en nuestros corazones, y no tengamos miedo a vivir esta experiencia con gozo desbordante.



PROCESIÓN E INCENSACIÓN DEL CIRIO PASCUAL

(El Cirio Pascual está encendido antes de iniciar la celebración. El Celebrante o el Presidente y los acompañantes vienen en procesión, a ser posible con ramas que tengan flores de primavera y una pancarta que dice: “Señor mío y Dios mío”. El pueblo canta un canto Pascual. Llegados al lugar, se deposita la pancarta al pie o junto al Cirio pascual y se lleva a cabo la incensación del mismo).


ASPERSIÓN CON EL AGUA

Hermanos y hermanas: tras la celebración de la noche bautismal, en la que bendijimos esta agua, renovemos, una vez más, nuestro propio Bautismo, abramos nuestros corazones al perdón que nos trae el Señor y dejemos que Dios actualice en nosotros y en nosotras la gracia bautismal.

(El Presidente toma un poco de agua del recipiente que la contiene y fue bendecida en la Vigilia Pascual. Se signa él, en primer lugar, y aspergea después a la comunidad. Mientras tanto, todos pueden cantar un canto adecuado y que se conozca en la Comunidad)

ORACIÓN: Que Dios misericordioso nos purifique del pecado y, por esta celebración, nos haga dignos y dignas de satisfacer nuestra sed en la fuente de la vida eterna. R/. Amén.


GLORIA

(Durante todos los domingos de Pascua debiera ser cantado).

La incontenible alegría de la Pascua, hermanos y hermanas, nos ha de llevar a cantar las alabanzas de nuestro Dios: GLORIA A DIOS EN EL CIELO

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Hechos de los Apóstoles 5, 12-16

Seguimos escuchando la experiencia de la primera comunidad cristiana. Y es que la resurrección de Jesucristo ha realizado un cambio de vida en sus discípulos y discípulas. La lectura narra los rasgos de la vida de comunidad de Jerusalén. Lucas destaca los signos y los prodigios que realizan los apóstoles. El pueblo al ver estas acciones, alaba a Dios, y la comunidad va en aumento. Acogemos el testimonio.


2ª Lectura: Apocalipsis 1, 9-11a. 12-13. 17-19

Un domingo, Juan, el “discípulo amado”, desterrado en la isla de Patmos, tiene una visión. Ve al que es el principio y el fin, -el que vive-, y oye una voz que le invita a escribir todo lo que vea. El Cristo de la Pascua está presente en medio de la comunidad que lo celebra en el día del Señor. Escuchamos atentamente.


Evangelio: Juan 20, 19-31

Es difícil creer en la vida cuando rodea la muerte. Los apóstoles han vivido la experiencia de la muerte de Jesús y ahora se abren al misterio y al don de la Resurrección. El que había sido crucificado se aparece con los signos de su pasión y muerte. Pero ya no está condicionado por las leyes del cosmos, no conoce barreras. Él comunica paz y da su Espíritu. Y al que era incrédulo, lo hace creyente. Acogemos este testimonio.

Oración de los fieles

Oremos a Dios, nuestro Padre, que ha resucitado a Jesucristo con la fuerza de su Espíritu y que manifiesta su amor a todos los hombres y mujeres. Contestamos: “QUE SE HAGA, SEÑOR, TU VOLUNTAD”.

1.- Por la Iglesia extendida por todo el mundo, para que viva con plenitud el gozo pascual y lo extienda a través de su testimonio. OREMOS AL SEÑOR.

2.- Por todos y todas, los y las gobernantes de las naciones, para que la Resurrección de Jesús les ilumine la mente y abran su corazón, y que se respeten los derechos humanos de todas las personas, que se abran nuevos caminos para que la paz sea realidad en todo el mundo. OREMOS AL SEÑOR.

3.- Por todas las personas pobres, enfermas o cuantos y cuantas sufren en el cuerpo y en el espíritu, para que encuentren en el Resucitado el alivio y la fortaleza que precisan y, en nosotros y en nosotras, el cariño y un amor solidario. OREMOS AL SEÑOR.

4.- Por todos los pueblos que sufren las consecuencias de las guerras y la violencia, para que el horror que han vivido o están viviendo, sea aliviado cuanto antes y se les tenga en cuenta y no queden en el olvido. OREMOS AL SEÑOR.

5.- Por cuantos y cuantas estamos aquí reunidos, celebrando la Pascua, y por todas las familias: para que experimentemos en nuestras vidas la fuerza de Cristo resucitado y podamos transmitir la alegre noticia a todas las personas que nos rodean. OREMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana en este tiempo de Pascua.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UNA VESTIDURA BLANCA

(Esta ofrenda la puede hacer cualquier persona adulta de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, siguiendo una antigua costumbre, en la que un día como hoy los bautizados y bautizadas en la Noche de la Pascua se vestían con ropas blancas, símbolo de su bautismo, yo te traigo, en nombre mío y de toda la comunidad de bautizados y bautizadas, esta vestidura blanca, símbolo de la nueva vida y de la gracia bautismal. Queremos, por otra parte, comprometernos a vivir desde esa vida nueva que Tú nos regalaste, por el agua, el día de nuestro bautismo.


PRESENTACIÓN DE UNA LÁMPARA ENCENDIDA

(Hace la ofrenda una persona adulta de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: o te traigo, Señor, esta candela encendida, símbolo de tu Hijo Resucitado, que reunió en torno a su luz a los primeros cristianos y cristianas en comunidades vivas. Te ofrecemos, en primer lugar, nuestros deseos de vivir y compartir seriamente en nuestra comunidad; y también, en segundo lugar, nuestras ganas de salir de ella para hacerte presente entre los hombres y mujeres, a través de nuestra palabra y nuestra vida. Para todo ello danos, Señor, tu gracia y fortaleza.


PRESENTACIÓN DE UN INSTRUMENTO DE LABORATORIO

(Puede presentar esta ofrenda otra persona adulta de la comunidad; mejor si es un profesor o una profesora o alguien dedicado a la investigación o labor similar)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, yo te traigo este instrumento de laboratorio. Es símbolo del desarrollo científico y técnico que ha logrado nuestra sociedad. Con esta ofrenda te queremos decir que estamos dispuestos y dispuestas a mirar más allá del conocimiento científico, que, por otra parte, reconocemos su importancia. Por tu parte, Señor, límpianos los ojos y el corazón, para que podamos descubrirte y contemplar tu rostro.


PRESENTACIÓN DE UNA PANCARTA, DONDE SE HAYA ESCRITO: «SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO»

(Hacen la ofrenda dos personas de la comunidad: si se ha traído en la procesión del comienzo, una persona la coge y la enseña a la Comunidad de forma llamativa; la otra persona realiza la siguiente oración)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, nosotros hemos querido levantar bien en alto la confesión individual de cada uno, cada una de los miembros de esta comunidad, y queremos ofrecerte nuestra fe. Contestamos, así, al mejor don que Tú nos has hecho, porque creemos que la fe ni es un código de verdades solamente, ni nos afecta sólo a una dimensión de nuestra persona, sino que es nuestra confianza depositada en Ti, que nos hace ser, pensar, vivir, relacionarnos y comprender la historia y la realidad sólo desde Ti. Por eso, al regalo de la fe en tu Hijo, nosotros y nosotras te ofrecemos hoy todo lo que somos y tenemos.


PRESENTACIÓN DE LAS LLAGAS DE LA HUMANIDAD

(Esta ofrenda la hacen tres jóvenes de la comunidad. Dos de ellos, que han preparado previamente un resumen de los más serios problemas de la humanidad y de la sociedad en la que vivimos, los presentan por separado: El primero de ellos hace el resumen de los problemas del Tercer Mundo, y el segundo, de los más cercanos a nosotros; es decir, de la sociedad occidental. El tercero de los jóvenes se encarga de hacer la ofrenda:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, nosotros somos miembros jóvenes de esta comunidad, que se ha reunido para celebrar el triunfo de tu Hijo sobre la muerte, expresada hoy, en este mundo, a través de esa lista de problemas, que nosotros y nosotras hemos encontrado y que, seguro, no son los únicos que afectan a los hombres y mujeres de hoy. Hazte presente, Señor, y transfórmalos en vida, y no te olvides hacernos crecer a nosotros y a nosotras en amor y solidaridad para luchar contra ellos y transformarlos a la altura de tus deseos y tu voluntad.

Prefacio

(Acabadas las ofrendas, todos se ponen de pie para tomar parte en la oración de Acción de Gracias, que pronuncia el Presidente y a la que se une el resto de la comunidad, diciendo: «TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS HAS REGALADO LA FE, Y CREEMOS SIN HABER VISTO»).

Te damos gracias y te bendecimos,
Señor, Dios misericordioso,
porque Tú nos has regalado la fe,
y nos has permitido reconocerte como un Dios amoroso,
sin haberte visto nunca jamás
ni haber podido palpar ni contrastar tu objetividad.
Sin embargo, tu amor es tan fuerte,
que hemos podido sentir cómo nos quieres
y hemos descubierto en Ti nuestra felicidad,
como el único sentido de nuestras vidas y personas.
Desde entonces, la alegría llena nuestros corazones
y nuestras bocas se nos llenan de cantos de alabanza.
R/. "TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS HAS REGALADO LA FE, Y CREEMOS SIN HABER VISTO".

Los hombres y las mujeres,
por el pecado, rompimos nuestra amistad
y ya no podíamos gozar de tu presencia
y departir contigo por las sendas del Paraíso.
Se nos nubló tu rostro
y tu palabra se nos volvió misteriosa
y tuvimos grandes dificultades para saber tu voluntad.
Sin embargo, no nos dejaste de tu mano
y, a través de infinidad de signos y mediaciones,
te nos hiciste, una y otra vez, presente
en los caminos de la historia.
Escogiste un pueblo, como lote de tu propiedad,
le congregaste en la unidad,
le enviaste tus mensajeros para decir tu palabra
y nunca dejaste de mostrarle tu amor misericordioso.
R/. "TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS HAS REGALADO LA FE, Y CREEMOS SIN HABER VISTO".

Llegada la plenitud de los tiempos,
te hiciste carne en un hombre,
que recorrió los caminos de Galilea, mostrando tu amor
y dejando a los hombres y mujeres tu mensaje de salvación.
Muerto en la Cruz, le devolviste a la vida,
mostrando en Él tu ser divino
y desatando para siempre las cadenas del desamor.
Sólo unos pocos y unas pocas, que creyeron sin ver,
descubrieron, por la luz del corazón,
que Él era tu presencia ofrecida,
el único Señor y el único Dios.
Los y las que quisieron verificar su ser y existencia,
cegados por la sabiduría y la razón,
te pidieron pruebas, por las que nunca vieron,
y se escandalizaron o afirmaron su inconsistencia.
R/. "TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS HAS REGALADO LA FE, Y CREEMOS SIN HABER VISTO".

Nuestra acción de gracias no puede tener fin,
porque Tú te fijas en los corazones sencillos,
y hemos podido «ver» que tu Hijo era nuestro Dios y Señor.
No permitas que se inunde nuestro corazón de dudas.
Abre nuestros corazones a compartir la fe,
y que nos unamos en comunidad para darte gracias.
No nos dejes, sin embargo, caer en la tentación
de sentirnos un grupo de élite y segregado.
Que la fe en tu Hijo Jesucristo
nos lleve a la vida
y, en ella, a luchar por su transformación.
R/. "TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS HAS REGALADO LA FE, Y CREEMOS SIN HABER VISTO".

Monición de Despedida

Hermanos y hermanas: el Señor se ha hecho presente hoy en medio de nosotros como a los primeros seguidores suyos, nos ha concedido saborear el amor de estar reunidos en comunidad y nos ha dado su gracia y su paz. Que cada uno de nosotros y de nosotras vayamos a la vida llevando nuestra experiencia, dando testimonio, para que los hombres y mujeres puedan descubrir que Jesús ha resucitado. ¡Feliz semana de Pascua!


BENDICIÓN FINAL

- Que en esta Pascua nos bendiga Dios Padre, y que su misericordia nos guarde de todo mal. Amén.

- El que nos ha salvado con la Resurrección de Cristo, nos enriquezca con el premio de la vida eterna. Amén.

- Para que, al terminar los días de la Pasión del Señor y celebrar con gozo la Pascua, nos alegremos con la esperanza de la Pascua eterna. Amén.

- Y que la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nosotras y siempre nos acompañe. Amén.

Reflexión para este día

“Porque has visto, Tomás, has creído,
Dichosos los que crean sin haber visto”.




Seguimos celebrando su fiesta y nuestra fiesta: la del SEÑOR JESÚS Resucitado y nuestra suerte en Él, porque participamos de su resurrección y vida. Es PASCUA. ¡Qué gozada y qué alegría!

Pero esa fe en Jesús Resucitado no fue y tampoco HOY es fácil. Esta semana, la Palabra de Dios nos habla de abandono y deserción de los mismos apóstoles de Jesús: ahí están los de Emaús, huyendo; ahí está el resto, encerrados “por miedo a los judíos”; ahí está Tomás, símbolo de tantos que se resisten a aceptar a Jesús.

Y aquí estamos nosotros y nosotras, en un ambiente de increencia, de hedonismo (ese criterio de lo fácil y placentero) y de permisivismo, no sabiendo cómo SER CRISTIANOS y CRISTIANAS, acaso con ganas de “encerrarnos”, o “ser como los y las demás”.

Jesús resucitado CAMBIÓ a los suyos: sólo Él los puede cambiar. Sólo Él nos puede cambiar: no lo olvidemos. Pero es necesario ESTAR CON ÉL.

¡Feliz experiencia de ENCUENTRO con Jesús Resucitado!

bidean@bidean.net
castellano euskera batua euskera bizkaiera orue