Ciclo C - Pascua - Domingo 6º - 26 de mayo - Año 2019

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos y hermanas: de nuevo nos reunimos para celebrar la Eucaristía. Y vuelve con fuerza la Palabra del Padre que nos sigue animando a vivir con esperanza. La estancia de Jesús está llegando a su fin, pero las huellas de su luz, paz y amor, quedan entre nosotros y entre nosotras.

Hoy, en el marco de la Pascua, celebramos el día dedicado a los ENFERMOS y ENFERMAS. No podemos olvidar la presencia de los enfermos y enfermas entre nosotros, los y las más cercanos y cercanas, como también los más alejados y alejadas y que merecen nuestro mayor interés. Los seguidores de Jesús, por la fuerza del Espíritu Santo, hemos de hacernos presentes con las mismas palabras de esperanza y salvación de Jesucristo, y con sus mismos gestos de misericordia, de cercanía, de curación. Ellos y ellas son los preferidos y preferidas del Padre.

Que la Eucaristía nos ayude a descubrir a tantos hermanos y hermanas enfermos y enfermas que necesitan de nuestra acogida y cercanía.


RITO DEL AGUA

(Hoy puede ser un buen día para resaltar este momento de la celebración, especialmente si hubiere presencia de Enfermos y de Enfermas o de Mayores que habitualmente no acuden a las celebraciones, debido a sus condiciones).


MONICIÓN

Dios ha derramado en nosotros y en nosotras su amor por las aguas bautismales. Por eso, nosotros y nosotras ahora, que renovamos nuestro BAUTISMO, su gracia y compromisos, abramos por entero nuestros corazones, para que, superando nuestros egoísmos e individualismos, seamos capaces de amar a los y a las demás tal como Dios nos ha querido.

Como símbolo, nos vamos a acercar ahora, de uno en uno, con la pequeña vela y vamos a prenderla del cirio que ha iluminado nuestras celebraciones pascuales. Y la vamos a mantener encendida durante todo el tiempo de este rito bautismal.

(Al finalizar la monición, cada uno, cada una de los asistentes (o al menos los Enfermos y Enfermas asistentes o algunas personas Mayores) se acerca, en procesión, hasta el Cirio Pascual, que ha sido bajado del candelero por el Presidente y se lo ofrece para que enciendan su pequeña vela de él. Mientras tanto, todos juntos pueden cantar un canto apropiado y conocido de la Comunidad reunida).


RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES

Hermanos y hermanas: por el bautismo fuimos sepultados/as con Cristo, para vivir una vida nueva, cuya característica única y fundamental es el amor. No siempre lo hemos conseguido, contradiciendo, así, el ser llamados y llamadas a participar de la vida de Dios. Por eso, y en busca de la coherencia propia de los discípulos/as del Señor, renovemos ahora las promesas del bautismo, con las que en otro tiempo renunciamos a Satanás y a sus obras, y prometimos servir fielmente a Dios en el seno de la Comunidad de Jesús, que es la Iglesia.

+ Así pues, ¿renunciáis a Satanás, esto es: al pecado, como negación de Dios; al mal, como signo del pecado en el mundo; al error, como ofuscación de la verdad; a la violencia, como contraria a la caridad; al egoísmo, como falta de testimonio del amor?
R/. Sí, renunciamos.

+ ¿Renunciáis a sus obras, que son: las envidias y odios; las perezas e indiferencias; las cobardías y complejos; las tristezas y desconfianzas; las injusticias y favoritismos; los materialismos y sensualidades; las faltas de fe, de esperanza y de caridad?
R/. Sí, renunciamos.

+ ¿Renunciáis a todas sus seducciones, como pueden ser: el creeros los/as mejores; el veros superiores; el estar muy seguros/as de vosotros/as mismos/as; el creer que ya estáis convertidos/as del todo; el quedaros en las cosas, medios, instrumentos, métodos, reglamentos, y no ir a Dios?
R/. Sí, renunciamos.

+ ¿Creéis en Dios, Padre bueno y misericordioso, Creador del cielo y de la tierra?
R/. Sí, creemos.

+ ¿Creéis en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?
R/. Sí, creemos.

+ ¿Creéis en el Espíritu Santo, en la Iglesia, comunidad de Jesús, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?
R/. Sí, creemos.

Que Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos regeneró por el agua y el Espíritu Santo y que nos concedió la remisión de los pecados, nos guarde en su amor y nos haga testigos de él en medio del mundo.
R/. Amén.


ASPERSIÓN CON EL AGUA

(El Presidente toma el agua bendita, se signa y asperja con ella a toda la comunidad. Para ello, recorre todo el lugar celebrativo. Mientras tanto, todos cantan un canto pascual. Cuando el Presidente ha vuelto a la sede y se ha finalizado el canto, todos apagan las velas)


PAZ

Hermanos y hermanas: hemos renovado la gracia bautismal. Por ella, accedimos a la filiación con Dios y a participar de su misma vida divina. Somos, por tanto, amor encendido en el Amor. No dudemos ahora, y como símbolo de lo que va a ser nuestra vida compartida con los hombres y mujeres en medio de nuestras actividades cotidianas, en darnos la paz. Que queden atrás nuestras tensiones y roces. Que el perdón sea desbordante.

+ Que la paz del Señor resucitado esté con todos nosotros y nosotras.
R/. Y con nuestro espíritu.
+ Démonos fraternalmente la paz.

(Si no son muchos los participantes, el Presidente da la paz a cada uno, a cada una, y todos entre ellos y ellas. De lo contrario, el Presidente la da a los primeros de cada banco. Se puede cantar mientras tanto un canto apropiado).


GLORIA

(Como otros domingos de Pascua, se canta el Gloria).

Hermanos y hermanas: en este tiempo de Pascua, nuestro espíritu se vuelve al Dios de los cielos y elevamos hasta Él nuestra mirada, porque Cristo resucitado nos ha señalado la gloria reservada a cuantos/as quieran caminar con él. Cantemos la gloria de nuestro Dios: GLORIA A DIOS EN EL CIELO

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Hechos de los Apóstoles 15, 1-2. 22-29

Escuchamos una nueva página del caminar de la Primera Comunidad Cristiana. Los hechos de los Apóstoles dan testimonio de la organización de la Iglesia primitiva. Pero han surgido serias divergencias y se reúnen en Jerusalén en búsqueda de la comunión universal. El resultado: la Iglesia no se cerró a unas tradiciones, sino se abrió a otras costumbres y realidades. Lo escuchamos.


2ª Lectura: Apocalipsis 21, 10-14. 22-23

El libro del Apocalipsis emplea un lenguaje profético y simbólico para describir la ciudad del futuro. La ciudad, construida y a la vez en construcción, es -al mismo tiempo- meta y camino. Esta ciudad se construye en el presente histórico sobre los valores del Evangelio y camina hacia la ciudad sin fin. Acogemos su reflexión.


Evangelio: Juan 14, 23-29

El relato evangélico nos presenta a Jesús que se despide de sus discípulos y les recomienda que guarden sus palabras. Les promete el Espíritu Santo que les recordará todo lo que ha dicho y hecho para que no tiemble su corazón ante las dificultades y permanezcan firmes en la fe. Palabras llenas de esperanza, también para nosotros y nosotras. Escuchamos.

Oración de los fieles

Oremos a Dios, nuestro Padre, que ha resucitado a Jesucristo con la fuerza de su Espíritu y que manifiesta su amor por todas las criaturas.

1.- Por el Papa, los Obispos, los sacerdotes, diáconos y cuantos y cuantas desempeñan un ministerio pastoral en la Iglesia, para que sean testigos de la alegría y la esperanza, especialmente con los más necesitados y necesitadas, en este día de la persona Enferma. OREMOS AL SEÑOR.

2.- Por todos/as los/as enfermos y enfermas, para que sientan la fortaleza de Dios en sus momentos de debilidad, de cansancio; para que siempre haya personas cercanas que les puedan acompañar. OREMOS AL SEÑOR.

3.- Por cuantos y cuantas cuidan a los enfermos y a las enfermas, y por todos y todas los/as profesionales del mundo de la sanidad, para que lleven a cabo su trabajo con cercanía, respeto, dedicación y, sobre todo, con mucho cariño. OREMOS AL SEÑOR.

4.- Por todas las personas que en estos momentos viven en medio del terror de la guerra, los y las que sufren el hambre, la enfermedad, toda clase de injusticias, para que, desde el diálogo, la tolerancia, la solidaridad, se abran caminos nuevos que nos lleven a conseguir la paz tan deseada y pedida por todos y todas. OREMOS AL SEÑOR.

5.- Por nuestra comunidad parroquial en este Día y Pascua de la persona Enferma, para que haya Agentes de Pastoral con verdadera vocación que dediquen su tiempo a visitar y acompañar tantas soledades y tristezas, llevándoles consuelo y esperanza. OREMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana en este tiempo de Pascua.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DEL CONSEJO DE PASTORAL

(En el caso de que lo hubiere, el Presidente debe hacer un resumen de sus actividades y de los grupos representados en dicho Consejo. De no existir, valdría el que representantes de los grupos que trabajan en la parroquia o la comunidad hicieran ese resumen de actividades. Al final, o bien el Presidente o uno de los que han intervenido, hace la ofrenda, y dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, ahí tienes un pálido reflejo de los dones que Tú has regalado, por la presencia de tu Espíritu, a esta comunidad. Somos distintos/as y trabajamos en campos distintos, por eso no nos faltan tensiones, e incluso enfrentamientos. Sin embargo, somos conscientes de que Tú nos los has dado en orden al bien común y a la unidad de la Iglesia. Precisamente esa unidad es tarea del Espíritu, al que nos abrimos como Comunidad.


PRESENTACIÓN DEL GRUPO DE LA PASTORAL DE LA SALUD DE LA COMUNIDAD

(Podría hacerlo una representación del Grupo o incluso todos/as los/as participantes en el grupo, como un signo en este día tan específico en tantos lugares y comunidades. Una de las personas del grupo podría presentar el PROYECTO del mismo y las acciones pastorales que ejercen en medio del mundo de los Enfermos/as. Termina realizando esta oración explicación)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, aquí tienes lo que el Grupo de Pastoral de la Salud de nuestra Comunidad intenta llevar a cabo en favor de los Enfermos y Enfermas que hay entre nosotros. Te ofrecemos todo el esfuerzo que supone esta labor. Te pedimos que bendigas a cada uno/a de los Enfermos y Enfermas y a cada una de las personas que ejercen este servicio entre ellos y ellas. Que estas acciones, cada día, se parezcan más a las que realizaba el mismo Cristo Jesús a favor de los más débiles y necesitados y necesitadas.


PRESENTACIÓN DE UNAS MEDICINAS

(Puede hacer la ofrenda una de las personas que, en la comunidad, cuide a un enfermo/a o sea un profesional de la sanidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te ofrezco hoy estas medicinas, que son símbolo de nuestros cuidados y atenciones a los enfermos y enfermas. Bien sabes que hago de corazón y que quiero ser un instrumento de tu amor. No permitas que caiga nunca en el desánimo ni en el cansancio a causa de lo duro que me resulta a veces mi trabajo. Dame tu Espíritu de fortaleza y da también a tu Iglesia entrañas de amor, para que sepa expresar con ellos y con ellas las preferencias de las que gozan en tu corazón.


PRESENTACIÓN DE LOS ÓLEOS SAGRADOS

(Los puede presentar el mismo Presidente de la Comunidad o un miembro de la Pastoral de la Salud. Especialmente si ese día hay una celebración específica de la Unción de los/as Enfermos/as COMUNITARIA. De todas maneras, es una hermosa ocasión para realizar una catequesis sobre la Unción de los/as Enfermos/as)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, Tú bien sabes que la enfermedad se va a hacer presente en nuestras vidas, como ya lo ha hecho en la de tantos miembros de este Comunidad. Te damos gracias por el sacramento de la Unción de los/as Enfermos y Enfermas que nos has dejado y que nos acompaña durante la enfermedad. Te pedimos que nosotros y nosotras, tu comunidad, nunca dejemos de recibir este sacramento por miedo o por respetos humanos, sino que, con conciencia plena, lo acojamos con paz y serenidad, seguros/as de que Tú vas a caminar con nosotros y nosotras en esta situación complicada. Gracias, Señor, por tu presencia y compañía.


PRESENTACIÓN DE UNA PERSONA ENFERMA

(Un enfermo o una enferma, un impedido o una impedida, un anciano o una anciana de la comunidad da testimonio, inicialmente, de su situación y hace ofrenda, después, de sus sufrimientos y padecimientos)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Aquí me tienes a mí, Señor. He contado mi situación y mi experiencia de dolor y enfermedad. No es fácil estar enfermo o enferma en una sociedad de sanos y que siente el fracaso por la enfermedad o la muerte. Sin embargo, soy consciente de tu amor y noto la cercanía de tu Espíritu y la caridad de los hermanos y hermanas. Te ofrezco hoy todos mis sufrimientos y te pido los unas a los de tu Hijo Jesucristo, como una semilla plantada en favor de los demás.


PRESENTACIÓN DE LAS CAJITAS PARA LLEVAR LA COMUNIÓN DE LOS/LAS ENFERMOS/AS

(Lo pueden hacer entre dos personas, en nombre de todos/as, y que en la Comunidad hayan recibido este ministerio o servicio. Se presentan las diversas CAJITAS que se utilizan, se ofrecen al Presidente de la Comunidad y una persona realiza esta oración-explicación)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, Tú nos invitas, especialmente cada domingo, a participar de la MESA de la Eucaristía, y desde la misma parten nuestros/as Agentes de pastoral para llevar la comunión a nuestros Enfermos y Enfermas. Te damos GRACIAS por este hermoso don y por esta posibilidad que nos das. Te pedimos que el Cuerpo de tu Hijo amado sea un alimento real para nosotros y nosotras que acudimos en comunidad y para cuantos y cuantas se sienten imposibilitados e imposibilitadas para estar presentes en este encuentro concreto. Aliméntanos a todos y a todas para que podamos ser pan para nuestros hermanos y hermanas.

Prefacio

(Todos de pie, participan en la oración de Acción de Gracias, diciendo: «GRACIAS, SEÑOR, QUE NOS DAS LA UNIDAD DE TU ESPÍRITU Y EL ALIVIO DE SU AMOR»).

Te alabamos y te damos gracias, Padre misericordioso,
porque quisiste revelarnos, en tu Hijo Jesucristo,
la hondura de tu corazón y la esencia de tu ser,
como el “Dios-con-nosotros,”, el Dios-Amor.
Y, por eso, nos quisiste primero
y lo hiciste sobreabundantemente,
aún sin esperar nada a cambio,
pues conocías de sobra nuestra infidelidad.
Por eso, en la plenitud de los tiempos,
te hiciste hombre, como nosotros, en Jesús, tu Hijo,
quien nos dejó bien claro hasta dónde llegaba tu amor,
pues, obediente a tu Palabra y tu voluntad,
no dudó en abrazar la Cruz
y entregarse a la muerte por todos y todas,
mientras a Ti se te rompía el corazón de Padre
y nos recuperabas a todos y a todas
para ser tu nueva Familia.
R/. "GRACIAS, SEÑOR, QUE NOS DAS LA UNIDAD DE TU ESPÍRITU Y EL ALIVIO DE SU AMOR".


En los orígenes del tiempo, cuando no existía nada,
tú ya proyectaste el Universo como armonía
y soñaste la naturaleza con todo el esplendor
y cuajada de belleza por doquier.
Hiciste a las criaturas a tu imagen y semejanza,
libres y espejo de tu grandeza y dignidad,
diferentes las unas de las otras
para que así buscarán su complementariedad
y crearan la unidad de un pueblo,
la única familia de tus hijos e hijas.
Y todo se quedó en un sueño a causa del pecado,
pues los hombres y las mujeres preferimos nuestro egoísmo
a los caminos que Tú nos abriste
y a los deseos de amor que sembraste en el corazón,
para que nos quisiéramos de forma semejante
a como Tú mismo nos habías querido y enseñado.
R/. "GRACIAS, SEÑOR, QUE NOS DAS LA UNIDAD DE TU ESPÍRITU Y EL ALIVIO DE SU AMOR".

La historia de la humanidad, bien sabes, Señor,
se ha visto marcada por el pecado y el desamor.
Hemos roto la unidad, enfrentándonos continuamente
y creando las armas y las guerras.
Nos dividimos en naciones, pueblos y grupos,
deseosos de buscar sólo nuestros intereses.
Nos separamos en clases sociales,
para buscar el beneficio de unos pocos,
mientras la mayoría habla de vender su trabajo
y enajenar su creatividad.
Nos concentramos, por naciones, en un mundo rico,
que, a la vez que habla de solidaridad,
explota sin escrúpulos al Tercer Mundo.
Marcamos los límites de la sociedad bienestante,
y expulsamos de ella a los menos dotados y dotadas,
que son víctimas de la droga y la marginación.
Señalamos la salud, el triunfo, el poder y el dinero,
como los valores por los que se ha de regir este mundo
y menospreciamos a los que fracasan en su intento.
R/. "GRACIAS, SEÑOR, QUE NOS DAS LA UNIDAD DE TU ESPÍRITU Y EL ALIVIO DE SU AMOR".

Por la resurrección de tu Hijo Jesucristo,
recreaste este mundo herido,
y nos regalaste a tu Espíritu, como plenitud,
para que, inhabitando en todos los corazones,
lograra, desde ahí dentro, la ansiada unidad.
Él es el vínculo del amor entre nosotros y nosotras,
la fuerza que nos falta para toda lucha,
la chispa de toda creatividad,
el perdón de nuestros pecados,
la gracia de la vida en novedad.
Que tu Iglesia, por su presencia,
Cuerpo Místico de tu Hijo Jesucristo,
sea un remanso de unidad y de amor fraterno,
de intrepidez en toda lucha liberadora,
de respeto exquisito a cuanto le es diferente,
de madre que quiere vivir, desde el amor,
su relación con todas las personas.
R/. "GRACIAS, SEÑOR, QUE NOS DAS LA UNIDAD DE TU ESPÍRITU Y EL ALIVIO DE SU AMOR".

Monición de Despedida

Hermanos y hermanas: amar a Dios exige cumplir su voluntad. Que la Palabra de Dios que hemos escuchado, nos ayude a lo largo de toda la semana, esforzándonos sobre todo en el cuidado, la atención, la acogida y cercanía de tantos enfermos, enfermas y a tantos ancianos y ancianas que viven en soledad. ¡Feliz semana de testimonio evangélico!


BENDICIÓN FINAL

- Que en esta Pascua nos bendiga Dios Padre, y que su misericordia nos guarde de todo mal. Amén.

- El que nos ha salvado con la Resurrección de Cristo, nos enriquezca con el premio de la vida eterna. Amén.

- Para que, al celebrar con gozo la Pascua, nos alegremos con la esperanza de la Pascua eterna. Amén.

- Y que la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nosotras y siempre nos acompañe. Amén.

Reflexión para este día

“El Espíritu Santo os irá recordando todo lo que os he dicho”.




Hoy volvemos a celebrar la Pascua de cada domingo. El Señor resucitado es quien nos convoca, nos da su ESPÍRITU, quiere unirnos en la Comunidad Cristiana y nos envía a difundir su mensaje. Por eso nos dirá el evangelio: “No tiemble vuestro corazón ni se acobarde”.

¿El mensaje? Hemos sido elegidos para amar. No es ningún slogan publicitario. Es la razón y el objetivo de nuestra fe en Jesús. Los/as cristianos/as hemos sido elegidos/as para dar testimonio del mandamiento del amor en medio de un mundo que vende y compra el amor a cualquier precio de rebaja y lo convierte en artículo de consumo. En un mundo donde reina el egoísmo, el odio entre hermanos, las guerras que matan y destruyen, el hambre que destroza tantas vidas, es necesario que se anuncie, se haga conocer y se dé testimonio del EVANGELIO del AMOR.

Y si queremos ser fieles al Maestro, ese amor es gratuito y universal, generoso y desinteresado, fraterno y verdadero, sin esperar recompensa. ¿Será todo esto un sueño? ¿Se habrá equivocado Jesús al proponernos este ideal y esta tarea? Lo cierto es que nos dice: “El Espíritu Santo será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando lo que os he dicho”.

En este marco y con este mensaje pascual, celebramos el DÍA DE LA PERSONA ENFERMA en las Comunidades Cristianas.

bidean@bidean.net
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