Ciclo C - Tiempo Ordinario2 - Domingo 27º - 06 de octubre - Año 2019

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos y hermanas: bienvenidos y bienvenidas a esta celebración de nuestra fe compartida. Como cada día de fiesta nos reunimos en torno al altar, como hijos e hijas de un mismo Padre, para celebrar la Eucaristía con otros creyentes.

Hoy, el evangelio nos habla de la fe, el don que Cristo resucitado hace brotar en el corazón de los hombres y de las mujeres mediante la Palabra de Dios y los Sacramentos. La fe, en efecto, es un regalo inmenso que puede mover montañas. Pero es preciso que la vida esté iluminada y penetrada por ella. “¡Auméntanos la fe, Señor!”, es el grito que dirigen los discípulos a Jesús, porque ellos saben que han recibido algo que tiene que crecer y que hay que cuidar. Bien podría ser nuestro mismo grito en este día, y nuestro deseo de hacerla crecer y de cuidarla.

Que esta celebración nos ayude a descubrir el gran regalo de la fe. “¡Señor, auméntanos la fe!”. Comenzamos.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Habacuc 1, 2-3; 2, 2-4

LaLa vida resulta muchas veces difícil. También el profeta conoce momentos de dudas y de cansancio y vive una realidad social de injusticia y de opresión, en la cual los crímenes están al orden del día. Al contemplar esta sinrazón, eleva su pregunta a Dios y denuncia la violencia y el abuso de poder. Pero por encima de todo está la respuesta de Dios que nos dirige, hoy también, a cada uno: “el justo vivirá por la fe”. Escuchamos.


2ª Lectura: 2 Timoteo 1, 6-8. 13-14

El apóstol Pablo, en tiempo de la Iglesia perseguida, exhorta a Timoteo a guardar, con la ayuda del Espíritu Santo, el depósito de la fe que ha recibido, y a permanecer firme en su fidelidad a Cristo. ¡Toda una actitud a vivir! Acogemos el testimonio de este testigo fiel.


Evangelio: Lucas 17, 5-10

En este relato evangélico, Jesús nos enseña el poder de la fe y de la confianza en Dios, y resalta la actitud de humildad y de responsabilidad. Una fe que es necesario trabajarla en nosotros y en nosotras, para que crezca en calidad y en compromiso en favor de los y las personas más humildes y desfavorecidos y desfavorecidas. Con un corazón abierto, acogemos las propuestas del Maestro.

Oración de los fieles

Como discípulos y discípulas que quieren seguir las enseñanzas de su Maestro, y con la sencillez y la confianza de unos hijos e hijas, le pedimos a Dios Padre por todas las necesidades.

1.- Por la Iglesia de Dios extendida por todo el mundo, para que sea de verdad signo e instrumento de gracia para todas las personas, sobre todo de quienes padecen injusticias. OREMOS AL SEÑOR.

2.- Por la paz entre todas las naciones y entre los pueblos, para que aumenten entre ellas la comprensión, el diálogo, la fraternidad y la justicia. OREMOS AL SEÑOR.

3.- Por todos los seguidores de Jesús, para que, siendo consecuentes, vivamos nuestra fe como una entrega total y gratuita a los más desfavorecidos y desfavorecidas. OREMOS AL SEÑOR.

4.- Por quienes dudan de su fe al verse rodeados y rodeadas de dificultades y de injusticias, para que sientan la fuerza de Dios que les anima y fortalece. OREMOS AL SEÑOR.

5.- Por nuestras comunidades y los y las que estamos en esta celebración, para que nunca sintamos vergüenza de confesar nuestra fe, en los diferentes momentos y en nuestros ambientes. OREMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UNA FAMILIA

(A pesar de que sea la familia al completo la que se acerque hasta el presbiterio, sólo el padre será quien haga la ofrenda, y diga:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Aquí nos tienes, Señor, a la familia al completo. Sin embargo, en nombre de mi esposa y en el mío propio, te quiero manifestar nuestros deseos de ser mediadores tuyos en la educación de nuestros hijos e hijas. No permitas que nuestras palabras oscurezcan las tuyas, ni que nuestra voluntad se imponga sobre la tuya. Al fin y al cabo, Tú nos llamaste para ser tu representación en esta familia.


PRESENTACIÓN DE LA CONCHA BAUTISMAL

(Cualquier persona adulta puede realizar esta ofrenda, después dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy esta concha que ha sido utilizada para el bautismo de muchos de nosotros y de nosotras. Con ella queremos simbolizar cómo, por tu gracia y la donación del Espíritu, nos has perdonado el pecado y nos has incorporado a la comunidad de los santos, tu familia sobre la tierra, la Iglesia. Que esa gracia y el don de tu Espíritu estén siempre sobre nosotros y nosotras, para que podamos vivir en cada momento de acuerdo a la dignidad a la que nos has llamado.


PRESENTACIÓN DE UNA VELA ENCENDIDA SOBRE UN CANDELERO

(Puede hacer esta ofrenda otro miembro cualquiera de la comunidad, aunque de distinto sexo que quien haya hecho la anterior. Dice después:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, con esta vela encendida sobre el candelero, que yo te ofrezco hoy, en nombre de todos y de todas, queremos simbolizar nuestro comportamiento coherente en todos los niveles de nuestra existencia, tanto en nuestra vida religiosa como profana. Así nos comprometemos a ser luz en medio del mundo.


PRESENTACIÓN DE UNA CEPA

(Fuera de las comarcas agrarias donde se cultivan las vides, será difícil encontrar este símbolo. Se puede, sin embargo, sustituir por cualquier tronco o por una planta. Lo puede presentar cualquier persona adulta de la comunidad, y dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy, en nombre de toda la comunidad, este tronco; es el símbolo de tu Iglesia, la nueva viña, que Tú has plantado, cuidado con esmero, vallado para no ser pisoteada y enriquecida con la casa del vigilante y el lagar. Somos conscientes del amor con que la has regalado. Pero somos también conscientes de la responsabilidad de nuestra respuesta. Por eso, te pedimos tu gracia, para que no seamos como tu viejo pueblo, infieles a tus palabras y deseos. Haz crecer a la Iglesia en frutos abundantes de justicia y amor, los que Tú quieres que produzca.


PRESENTACIÓN DEL GRUPO DE CÁRITAS

(NOTA: Cada domingo de estos dos próximos meses, sería bueno ir presentando UN GRUPO de Pastoral de la Parroquia, de forma que todos conozcan su proyecto).

(Hoy iniciamos con el grupo de CARITAS o de Acción Social que haya en la Comunidad. Sería muy interesante que se pudiera presentar el proyecto impreso en una HOJA, para repartirla al final de la celebración a cada uno/a de los y las asistentes. Ahora, se puede presentar en una cartulina grande, y que luego será colocado en un lugar significativo del templo parroquial. Una persona, en nombre de todo el grupo, lo presenta:)


ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Nuestro grupo, Señor, en nombre de toda la Comunidad, trabaja por dar respuesta a las situaciones más complicadas que se dan entre nosotros y nosotras. Por eso, hemos hecho el esfuerzo de escribir el PROYECTO de CÁRITAS, que luego repartiremos a cuantos y cuantas lo deseen, de manera que lo conozcan, y entre todos podamos ser más cercanos y cercanas y más efectivos y efectivas ante los problemas. Acoge esta nuestra ofrenda y ayúdanos a cada uno y a cada una de los miembros de la comunidad a ser cada día más sensibles a las personas más necesitadas..

Prefacio

(Todos, en pie, participan en la oración de Acción de Gracias, diciendo: «TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE TU PALABRA SOPORTA NUESTRA FE»).

Te damos gracias y te bendecimos, Señor,
porque, generoso con nosotros y nosotras,
nos has regalado la fe,
así como a tantas personas
a lo largo de toda la historia.
Su reconocimiento y testimonio
son para nosotros y nosotras prueba irrefutable
de tu presencia en medio del pueblo y del mundo.
Sabemos que la historia de tu pueblo Israel,
la presencia de tu Hijo entre nosotros
los dos mil años de historia de la Iglesia;
como también la transformación del mundo,
el avance de las edades,
el empuje de los pueblos y las razas,
el desarrollo de la humanidad hacia nuevas fronteras,
ni son posibles ni se pueden realizar sin fe.
R/. "TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE TU PALABRA SOPORTA NUESTRA FE".

Unimos nuestra alabanza al homenaje de fe
que te han ofrecido los hombres y mujeres
que te han servido a lo largo de los tiempos
como al Dios único y verdadero.
Abrahán, que confesó tu Nombre
durante todo su duro camino,
obedeciéndote incluso hasta entregarte a su hijo;
Moisés, que dirigió a tu pueblo
a través del desierto,
fiándose de tu palabra y tu gracia;
David y Salomón, tus reyes,
que dirigieron a tu pueblo con tu sabiduría.
Por la fe, todos ellos tuvieron el coraje
de dirigir a tu pueblo
y dejarse guiar,
porque confiaron en tu santa voluntad y deseo.
R/. "TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE TU PALABRA SOPORTA NUESTRA FE".

En tu Hijo Jesucristo sellaste una nueva Alianza
con el resto de tu pueblo elegido.
Por eso, nuestra bendición se solidariza
con el estilo de la vida de Jesucristo.
Él fue el creyente por excelencia,
pues sólo vivió para cumplir tu voluntad.
A pesar de las muchas dificultades
que hubo de afrontar a lo largo de su vida,
confió sólo en Ti, como en su padre un hijo;
y se enfrentó al mal y a la injusticia.
Fue perseguido, controvertido y tergiversado;
juzgado, condenado a muerte y ajusticiado,
y todo lo pudo soportar, porque Tú fuiste su fuerza.
De su muerte floreció la esperanza
y fue el primero de un mundo nuevo y transformado.
R/. "TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE TU PALABRA SOPORTA NUESTRA FE".

La muerte y la resurrección de tu Hijo,
que nosotros y nosotras ahora recordamos,
es la fortaleza que necesitamos hoy
para vivir nuestra fe y confianza,
como el niño pequeño que se aferra a la mano de su Padre
y vive, así, no de su debilidad,
sino de la voluntad y la fuerza
del que de verdad le sostiene.
Incrementa nuestra fe en Ti,
pero también la comunión entre nosotros y nosotras,
porque, unidos y unidas, estaremos más cerca de Ti.
R/. "TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE TU PALABRA SOPORTA NUESTRA FE".

Monición de Despedida

Hermanos y hermanas: hemos concluido esta celebración, y ahora vamos a la vida de todos los días, al encuentro con la familia, con los amigos y vecinos, con los compañeros del trabajo; es posible que surjan las dificultades, los roces. Que nuestra fe nos ayude a descubrir en los demás a Jesús; que demos signos de vida; que seamos generosos y generosas en nuestro compromiso de servicio a los demás. ¡Feliz semana de testimonio cristiano!

Reflexión para este día

“La Palabra del Señor permanece para siempre;
y esa palabra es el Evangelio que os anunciamos”




En nuestro “camino hacia Jerusalén” junto a Jesús (liturgia de estos domingos), hoy se nos plantea un tema vital: la necesidad de APRENDER A CREER. Se las trae, porque al ser humano le cuesta mucho creer, sea en un sistema económico, político y -cómo no- en una convicción profunda cualquiera. Está desengañado o desencantado. Lo que le ofrecen las Instituciones, la familia, la misma Iglesia es puesto en tela de juicio. Es, pues, difícil creer. Hoy, todo parece estar en crisis: los valores, los compromisos, los sistemas…

Pero el ser humano sigue necesitando “SER SALVADO”. Esto es: ¿dónde encontrar razones válidas para enfrentarse a la vida? ¿Cómo vivir de una manera verdaderamente humana? ¿Qué sentido tienen los trabajos y luchas de nuestra existencia?

Los y las creyentes tenemos que aprender a CREER en este horizonte de crisis general, porque sólo aquello que nos ayuda a vivir más humanamente será considerado válido: si nuestra experiencia personal en Jesús da más hondura, más sentido, más esperanza a la vida, entonces nuestra fe será aceptada y considerada válida.

Hoy, pues, podemos hacer nuestra la súplica de los apóstoles: “auméntanos la fe”, porque necesitamos creer con más convicción, más realismo y con más gozo; creer en la fuerza salvadora y liberadora del Evangelio. Así haremos más humana la vida.

¡Dichosos y dichosas quienes VIVEN SU FE de forma profunda,
porque su vida estará ILUMINADA!

bidean@bidean.net
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