Ciclo C - Tiempo Ordinario2 - Domingo 29º - 20 de octubre - Año 2019

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos y hermanas: nos reúne la misma fe y esperanza y se nos invita a celebrar la Eucaristía con otros y otras creyentes.

En este domingo, la Palabra de Dios nos insistirá en el tema de la ORACIÓN, la oración que nos inspira el Espíritu y que Jesús mismo nos enseña. Por eso somos invitados e invitadas a orar sin descanso, con perseverancia y sin desfallecer, confiados y confiadas en la fuerza y amor de Dios nuestro Padre, sintiéndonos en sus manos y trabajando por la llegada del Reino y de la fraternidad.

Con el gozo y con la alegría de que este encuentro sea para nosotros y nosotras un momento de oración profunda y sincera, en el que nos encontremos con el Señor y con los hermanos y hermanas, iniciamos la celebración.

Y justamente, en este ambiente, nuestra Iglesia celebra el DÍA del DOMUND: un día para recordar y ser solidarios y solidarias con los hombres y las mujeres que han entregado y entregan su vida a favor de los(as) demás. Vidas que se gastan generosamente para que otros y otras tengan vida. Oremos también por ellos y ellas.

Día del DOMUND, el día de las MISIONES.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Éxodo 17, 8-13

Según el relato del Antiguo Testamento, el pueblo de Israel camina por el desierto a la búsqueda de la tierra prometida; en su peregrinar va sintiendo las dificultades propias que conlleva el camino; de ahí que es invitada a vivir en comunicación constante con Dios. Acojamos el relato.


2ª Lectura: 2 Timoteo 3, 14 – 4, 2

El apóstol Pablo recomienda a Timoteo y a todos los cristianos a vivir siendo fieles al mensaje que han recibido. Y la verdadera fidelidad está en saber que el mensaje es portador de la Vida que Dios nos da, y eso hay que transmitirlo a los demás. Escuchamos.


Evangelio: Lucas 18, 1-8

El relato evangélico nos presenta la necesidad que tenemos de orar siempre, sin desanimarnos ante las dificultades que surgen en la vida. La parábola de la viuda pobre y del juez inicuo nos estimula a ser constantes en esa oración y firmes en la confianza. Escuchamos la propuesta de Jesús.

Oración de los fieles

Jesús, cuando necesitaba encontrarse con el Padre, se retiraba a la oración; nosotros y nosotras que necesitamos de Dios, le dirigimos nuestras súplicas.

1.- Por la Iglesia, para que sea constante en su tarea de intercesión, y los y las responsables posibiliten espacios donde se favorezcan los encuentros de oración para el bien de los y las creyentes. OREMOS AL SEÑOR.

2.- Por todos los misioneros y misioneras, para que su entrega diaria no caiga en tierra estéril, sino que el Señor la haga fecunda; para que sientan el apoyo de nuestra oración y el reconocimiento a su labor. OREMOS AL SEÑOR.

3.- Por todas las personas que están empeñadas en la labor evangelizadora y en tantos lugares de la tierra, para que la celebración de este día del DOMUND, con nuestro recuerdo, oración y solidaridad, sea un estímulo en su entrega. Bendice, Señor, su labor y sus vidas. OREMOS AL SEÑOR.

4.- Por cuantos se sienten solos/solas, desanimados o desanimadas, para que la fuerza de nuestra oración les dé consuelo y valor, y se sientan acogidos y acogidas por los y las seguidores de Jesús. OREMOS AL SEÑOR.

5.- Para que nuestra Comunidad sepa orar con insistencia, favorezca y ofrezca escuelas de oración donde se posibilite el encuentro con Dios, y seamos capaces de transmitir todo esto a los y a las más jóvenes. OREMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DEL BREVIARIO

(Hace la ofrenda el miembro de la comunidad que rece la Liturgia de las Horas. De no haberlo, una persona adulta puede presentar un Libro de los Salmos)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te presento este libro que contiene las oraciones o los salmos que Tú has revelado a los hombres y mujeres para cuando quisieran unirse y dirigirse a Ti en oración. Y te lo ofrezco, Señor, como signo de lo necesitados y necesitadas que estamos todos y todas, en este momento, de incrementar nuestro tiempo y exigencia de oración. Pon Tú, Señor, en nuestros corazones, el que sintamos la necesidad de orar. Y ayúdanos a comprender que la mejor oración es la que Tú nos dices.


UN MISIONERO O UNA MISIONERA DA TESTIMONIO DE SU COMPROMISO

(A poder ser, debería ser un misionero una misionera; lo cual no siempre es fácil. De no serlo, el testimonio lo debe dar un militante comprometido en un ámbito secular, que va desde la Universidad, pasando por el mundo rural, la política o hasta el mundo del trabajo)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Bien sabes, Señor, que a mí me has llamado a dar testimonio de la fe en medio de los que no tienen fe. Bien sabes, Señor, que, a pesar de las muchas dificultades, no me siento sólo (sola), pues noto las manos y el apoyo de toda la comunidad, a la que hago presente, a través de mis palabras y comportamiento. Haz verdaderamente sensibles a todas tus comunidades de su exigencia y misión evangelizadora. Y danos fortaleza a los y a las que predicamos y vivimos el Evangelio fuera de los ámbitos acogedores de las comunidades cristianas.


OFRENDA DEL TERCER MUNDO

(La puede hacer un o una joven o, de existir en la comunidad, un miembro de alguna ONG)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: A mí me corresponde, Señor, traerte otro de los sufrimientos que rompe tu corazón de Padre, pues implica a una buena parte de la humanidad. Te ofrezco el hambre, la miseria y el subdesarrollo del Tercer Mundo. También te traigo las semillas de la esperanza de tantas y tantas personas del Primer Mundo, que son sensibles con los problemas de los y las más pobres del mundo. Que no muera ningún justo más sin sentido, que no se te escapen sus lágrimas y sus lamentos. Que crezcan los y las que se comprometen en el cambio de la sociedad y del mundo.


PRESENTACIÓN DE UN MEDICAMENTO

(Con el envoltorio sería suficiente, para tener el valor de símbolo. Y lo puede presentar alguien relacionado con la sanidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te traigo un medicamento, porque pensamos que es un buen signo de la misericordia, una de las cualidades fundamentales de un pastor y de un evangelizador. Queremos ser eso: medicina para los y las demás; bálsamo y aceite que curen las heridas; mera capacidad de escucha, que alivie y aligere los problemas de los otros. Y lo queremos hacer a imagen de tu Hijo Jesucristo, tal como Él lo hizo antes y lo hace ahora con nosotros y nosotras.


PRESENTACIÓN DE UN PUÑADO DE GRANOS DE TRIGO

(Un(a) agricultor(a) -si lo hubiere en la comunidad- coge del recipiente situado en la parte de atrás del lugar de la celebración un puñado de granos de trigo, que lleva con cuidado hasta depositarlo en otro nuevo recipiente que le ofrece el que preside)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Con las mismas manos con las que trabajo la tierra, te ofrezco hoy, Señor, este puñado de granos de trigo, como símbolo de la vida. Tú propio Hijo lo empleó como metáfora, para enseñarnos que no hay resurrección sin muerte, ni espiga sin grano muerto en la tierra. Nosotros y nosotras hoy nos unimos a la comparación que utilizó tu Hijo, para ofrecerte nuestras vidas y la da tantos hombres y mujeres, MISIONEROS y MISIONERAS, que viven en servicio a sus hermanos y hermanas. ¡Seguro que te gusta la ofrenda, Padre bueno!


PRESENTACIÓN DEL GRUPO DE PASTORAL VOCACIONAL O DE ANIMACIÓN MISIONERA

(Sería conveniente que hubiere una representación de dicho grupo y que pudieran presentar, en hoja impresa, su proyecto para este curso. En nombre de todos y de todas, una de las personas, presenta:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor y Padre nuestro: Tú nos las LLAMADO a cada uno y a cada una a vivir con gozo el seguimiento de Jesús, tu Hijo amado, y nos dices que eso es una buena noticia para todos y para todas. Gracias, pues, por nuestra VOCACIÓN. Te ofrecemos el proyecto de este grupo de nuestra Comunidad-Parroquia, que trabaja en la animación vocacional y misionera entre nosotros/as. Te ofrecemos nuestro esfuerzo y nuestras acciones; acéptalas, Padre. Y te pedimos que nunca falten, en nuestras comunidades, personas que asuman el SERVICIO a los y a las demás de forma generosa, y lo hagan animadas por tu misma LLAMADA.

Prefacio

(Todos, en pie, participan en la oración de Acción de Gracias, diciendo: «PON, SEÑOR, EN NUESTRAS VOCAS LAS PALABRAS QUE TÚ QUIERAS SEAN ORACIÓN»).

Te damos gracias y te bendecimos, Señor Dios,
que eres todopoderoso y nos quieres como un Padre,
a pesar de que las criaturas rompimos tu amistad
y buscamos, en los orígenes, nuestra independencia.
Arrojados y arrojadas del paraíso,
lugar pensado para el encuentro contigo,
nos prometiste tu cercanía,
siempre que nosotros y nosotras volviéramos
nuestros ojos y nuestro corazón hacia Ti.
R/. "PON, SEÑOR, EN NUESTRAS VOCAS LAS PALABRAS QUE TÚ QUIERAS SEAN ORACIÓN".

Acompañaste a los viejos Patriarcas,
de quienes fuiste siempre su apoyo.
Fuiste la fortaleza del caudillo Moisés
y acompañaste a tu pueblo por el desierto.
Le diste en propiedad la tierra de promisión,
y jueces y reyes para dirigirle.
Salomón te construyó en Jerusalén el templo
y Tú lo llenaste con tu presencia.
Escuchaste las oraciones de cuantos y de cuantas
necesitados y necesitadas acudían a Ti pidiendo ayuda.
A creyentes, a David y a los profetas les sugeriste oraciones
que pudieran repetir y dirigirte,
para tener la seguridad de tu escucha.
R/. "PON, SEÑOR, EN NUESTRAS VOCAS LAS PALABRAS QUE TÚ QUIERAS SEAN ORACIÓN".

Tu mismo Hijo Jesucristo,
nacido de una mujer, que Tú llenaste de gracia,
no sólo nos dio ejemplo de oración,
sino que también nos enseñó
la que sus seguidores de todos los tiempos
hemos de repetir para dirigirnos a Ti.
Es tan bella y está tan llena de confianza,
que nos lleva a llamarte a Ti, nuestro Dios,
padre o papá o Abbà o papaito,
que todo es igual, y quiere expresar
el sentimiento que siente en su corazón
el niño pequeño respecto a su fuerte padre.
R/. "PON, SEÑOR, EN NUESTRAS VOCAS LAS PALABRAS QUE TÚ QUIERAS SEAN ORACIÓN".

No cierres nunca tu corazón,
cuando, desde la necesidad y la confianza,
acudimos con nuestros problemas y debilidad
o te traemos, en intercesión,
los de todos los hombres y las mujeres o los de tu Iglesia.
Y, si creemos que Tú no nos escuchas,
enciende en nuestro corazón la paciencia,
para que aprendamos lo que es humildad
y sepamos bien que no son nuestras fuerzas,
sino tu providencia la que nos conforta.
R/. "PON, SEÑOR, EN NUESTRAS VOCAS LAS PALABRAS QUE TÚ QUIERAS SEAN ORACIÓN".

Monición de Despedida

Hermanos: hemos escuchado la Palabra de Dios, que nos invita a orar sin desanimarnos, porque la vida de cada día nos habla de otra cosa: de prisas, desasosiego, correr de un lado a otro... Pero, como creyentes, se nos invita a pararnos para estar con Aquel que sabemos que nos ama. Que hagamos un alto para estar con Él. ¡Feliz e intensa semana para todos y para todas!

Reflexión para este día

“La palabra de Dios es viva y eficaz;
juzga los deseos e intenciones del corazón”




En nuestro caminar como creyentes, y de forma reiterada, se nos recuerdan dimensiones y aspectos que probablemente, tendemos a olvidar. Y es que el gran Maestro, Jesús, pretende prepararnos para afrontar la vida con convicciones que posibiliten en nosotros y en nosotras unas condiciones buenas para ese caminar.

Tanto la primera lectura como el evangelio de este domingo, nos presentan dos preciosos relatos que nos hablan de la ORACIÓN, algo que cada día nos resulta más difícil en esta cultura nuestra, tan secularizada (esto es, que vive sin Dios), y, por otro lado, la sensación misma de que Dios permanece mudo y desinteresado a nuestras súplicas. Aquí nos surge la pregunta: ¿Para qué sirve orar?

En este cuadro, Jesús -en la parábola evangélica- nos enseña a perseverar en la oración a pesar de todo. Y es que la lógica de la oración no es la eficacia, sino que es la expresión clara y nítida de la CONFIANZA que supera la contingencia y las dificultades; es la aceptación de la voluntad amorosa de Dios. Así fue para el mismo Jesús; así lo vivió; así lo expresó en las plegarias que enseñó a los suyos.

Así, pues, nuestra oración se caracteriza por “hacer memoria”, agradecer, adorar, alabar y suplicar, no reduciéndose únicamente a una oración de petición. Ahí se forjan los creyentes, como Moisés y el mismo Jesús, en la confianza absoluta al Dios de la Vida.

¡Dichosos y dichosas
quienes se abren con confianza al Dios de la Vida,
porque su caminar será iluminado plenamente!

bidean@bidean.net
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