Ciclo C - Tiempo Ordinario2 - Domingo 34º JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO - 24 de noviembre - Año 2019

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos: bienvenidos a este último domingo del Año Litúrgico, celebrando -como siempre- al Señor Resucitado. Jesús está en medio de nosotros.

Hoy, celebramos con gozo la fiesta de CRISTO REY: es rey, pero no a la manera de este mundo; no tiene súbditos, sino discípulos. Su reinado no se basa en el poder, sino en el SERVICIO: “El Hijo del hombre ha venido a servir y a dar su vida”.

En el evangelio escuchamos que es un Rey humilde, que sirve y lava los pies a sus discípulos. Sus armas son la misericordia y el perdón, la verdad y la cruz. Cristo, hoy, nos invita y nos recuerda a todos sus seguidores, que lo importante es SERVIR. Que su Espíritu nos dé fortaleza y nos ayude a dar testimonio de la verdad ante el mundo.

Iniciamos la celebración.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: 2 Samuel 5, 1-3

Uno de los momentos fundamentales de la historia de Israel es la unción de David como rey del pueblo escogido. David ha logrado finalmente que, bajo su mando, se unan todas las tribus del norte y del sur. Por eso, prefigura a Cristo, el nuevo y definitivo Rey. Escuchamos el relato del viejo libro del Antiguo Testamento.


2ª Lectura: Colosenses 1, 12-20

En este cántico de la carta a los Colosenses, el apóstol Pablo recuerda que en la cruz, Cristo reconcilió todas las cosas y todas las personas. Con la entrega de su vida hasta el final, Jesús nos da su paz y su promesa de un Reino de amor y misericordia. Hermosa reflexión y plegaria para nosotros, hoy y aquí.


Evangelio: Lucas 23, 35-43

Las palabras de Jesús en la cruz manifiestan su misericordia y la de Dios. La cruz es el momento en que se nos revela con mayor claridad las actitudes fundamentales para vivir y construir el Reino: amor, misericordia, perdón. Nunca es tarde, nos recuerda el evangelista Lucas, para entrar por el camino del Evangelio. Cualquier día puede ser el “hoy” de la salvación. Escuchamos.

Oración de los fieles

Apoyados en el amor de Dios Padre-Madre, y llenos de confianza, oramos por todas las necesidades de la humanidad.

1.- Por la Iglesia, para que lleve a todos los hombres el reinado de Jesús con sus palabras, con sus gestos y sus obras. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por todos los responsables de los gobiernos de todos los pueblos, para que acierten a ejercer su poder en libertad y justicia por el auténtico bien de las personas. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Por los crucificados de este mundo, y en especial por los de nuestro pueblo, para que sus cuidadores sepan curar sus heridas y transmitirles cariño, paz y esperanza. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Por cuantos tienen el poder económico, cultural, científico, para que la sabiduría que Dios les ha concedido lo pongan al servicio del bien común. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Para que la celebración de la fiesta de Cristo Rey convierta nuestros corazones, nos haga fieles seguidores de Jesús y así luchemos por hacer verdad el Reino de Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE LA PLANTA DE LA COMUNIDAD

(Hace la ofrenda una persona cualquiera de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: En el inicio del curso pastoral, te presentamos, Señor y Padre nuestro, una hermosa PLANTA, como signo de la SEMILLA que Tú mismo habías sembrado en cada uno de nosotros y que, por nuestra parte, nos comprometíamos a cuidarla también durante este año pastoral. Hoy, al terminar esta primera etapa y prepararnos a iniciar el nuevo Año Litúrgico, te volvemos a presentar la misma PLANTA: la hemos cuidado y la seguiremos cuidando, siguiendo los pasos del mismo Jesús. Ayúdanos, Padre bueno, para que cumplamos nuestro compromiso.


PRESENTACIÓN DE UNA REVISTA DEL CORAZÓN

(Hace la ofrenda una de las mujeres de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Yo te traigo, por mi parte, Señor y Padre nuestro, esta revista de las llamadas del corazón, que enseña sólo el lado feliz de la vida, el de las risas, las satisfacciones, el triunfo y la fama. Pero no es oro, sino oropel de todo lo que habla. Es superficialidad y trivial. Al ofrecértela hoy, yo quisiera reconocerte como el único Señor de mi vida, aceptando vivir en el SERVICIO, como tu mismo Hijo, que nos invita a gastarnos en el servicio generoso en favor de los demás.


PRESENTACIÓN DE UN GLOBO TERRÁQUEO

(Esta ofrenda la puede hacer algún miembro de la comunidad que se dedique a la evangelización en sus diversas expresiones)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este globo terráqueo. Es el símbolo de nuestro mundo dividido en mil países, pueblos, culturas y lenguas. Sin embargo, nosotros reconocemos tu único señorío, que aúna los intereses y los deseos de las personas. Te ofrecemos, así, la unidad de la humanidad, por la que nos comprometemos todos a luchar.


PRESENTACIÓN DE UN DICCIONARIO

(Esta ofrenda la puede hacer algún miembro de la comunidad que tenga una profesión o dedicación de índole intelectual)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Yo te traigo, Señor, este diccionario. Es el símbolo de la sabiduría en el mundo occidental y es un instrumento habitual de mi trabajo. Sin embargo, tu pueblo y Tú mismo nos decís que la sabiduría es como el sabor de la vida, el buscar por debajo de sus apariencias tu presencia oculta y amorosa. A mí, Señor, y en nombre de toda la comunidad, me gustaría participar de esta sabiduría para saber vivir con sentido y profundidad, haciéndote SIEMPRE un hueco significativo en nuestro caminar de cada día.


PRESENTACIÓN DE UNA CESTA DE FRUTOS

(Debiera ser una cesta exuberante de todo tipo de frutas exquisitas. También, podría ser de las frutas que en este momento produce la naturaleza, como las castañas. La ofrenda la puede hacer cualquier miembro adulto de la comunidad. Al finalizar la celebración, podría ser llevada, como regalo, a una de las familias de la comunidad, que se sepa pasa necesidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te traigo hoy esta bella y suculenta cesta de frutos. Tú nos los regalas a través de la naturaleza para nuestro alimento y el gusto de nuestro paladar. Yo te la ofrezco hoy, en nombre de toda la comunidad, en reconocimiento de que eres el Señor y Rey de todo lo que Tú mismo has creado. Te agradecemos también el que nos hayas dado la responsabilidad de cuidarlo, conservarlo y multiplicarlo. Porque, no siempre lo hacemos de acuerdo a tus deseos y voluntad, te pedimos nos ayudes a comprender que nos lo encomiendas para que llegue a todos y no lo utilicemos tan sólo como fuente de beneficios económicos para unos pocos.


PRESENTACIÓN DE LOS DOS CALENDARIOS LITÚRGICOS

(Se trata de los calendarios litúrgicos del año que termina y del que se inicia el domingo próximo. Puede hacer la ofrenda uno de los del grupo de animación litúrgica de la comunidad, si es que lo hubiere. De lo contrario, lo puede hacer alguna de las personas que se ocupen de los preparativos o limpieza del lugar de la celebración)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: A mí, Señor, que me ocupo de algunas tareas litúrgicas de la comunidad, me han encargado ofrecerte, en nombre de todos, estos DOS CALENDARIOS LITÚRGICOS: el que nos ha acompañado y nos ha servido para preparar nuestras celebraciones durante el año que termina y el que lo hará durante el año próximo. Con ellos, no sólo reconocemos tu señorío sobre la historia, sino también tu mano amorosa que nos lleva, a través del tiempo, a tu búsqueda y a tu encuentro. Señor, que no nos falte tu compañía mientras el tiempo pasa, porque el futuro, sin Ti, nos plantea un serio peligro de zozobra.

Prefacio

(Todos, de pie, participan en la oración de Acción de Gracias, diciendo: «BENDITO SEAS, SEÑOR, REY DEL UNIVERSO»).

Te alabamos y te bendecimos, Dios Padre nuestro,
porque, en tu infinita misericordia,
nos enviaste a este mundo a tu Hijo,
nacido de una mujer, la más bella de todas,
para acabar siendo reconocido como Rey del Universo.
De tu inmensa generosidad, Padre,
hemos recibido todas las cosas,
las terrestres y las celestes,
las que podemos medir y pesar,
pero también las que podemos pensar y crear.
Nos diste el perdón, cuando rompimos contigo
en los orígenes de la creación
y quisimos vivir independientemente.
Nos has cuidado a lo largo de la historia,
como lo hace un pastor con su rebaño de ovejas.
Por eso y en tu Hijo, para y en Ti vivimos
y hacia la comunión contigo caminamos.
R/. "BENDITO SEAS, SEÑOR, REY DEL UNIVERSO".

Dios nuestro, eres Padre y reinas en el mundo,
pero sin dominar a las criaturas, sino amándonos,
dándonos la vida y sosteniéndonos en la esperanza.
Sabemos que estás empeñado en hacer de cada hombre
un ser libre, sin servidumbres impuestas o aceptadas,
y de la misma comunidad humana
tienes el designio de hacer un pueblo de reyes.
No se parece a nada de esto nuestro mundo,
pero sentimos la llamada a realizar tu Reino
y descubrimos que hay también otros muchos hombres
que están allanando el mismo camino.
R/. "BENDITO SEAS, SEÑOR, REY DEL UNIVERSO".

Te pedimos, Padre, que envíes el Espíritu de Jesús,
para que, en comunión con Él,
nos configuremos según tu voluntad.
Que por la fuerza de su presencia
le imitemos en su entrega y servicio a todos.
Que no se nos escape ningún sufrimiento
ni desoigamos ningún problema humano.
Que seamos sensibles a las alegrías y a las penas,
a las tristezas y a las esperanzas,
que nada de lo humano nos sea ajeno,
porque te lo queremos ofrecer,
unido a la entrega de tu Hijo Jesucristo,
como el único sacrificio en que te complaces.
Junto a Él recibe el deseo de todos nosotros
de trabajar para que venga a este mundo tu Reino.
R/. "BENDITO SEAS, SEÑOR, REY DEL UNIVERSO".

Monición de Despedida

Hermanos: el día que celebramos la fiesta de Cristo Rey, se nos ofrece a todos los creyentes la imagen de Jesús reinando desde una cruz. Un rey que establece su reino de vida, justicia y paz a base de su propia sangre. Hay en la cruz un mensaje que no siempre escuchamos: al ser humano se le salva derramando por él nuestra propia sangre y no la de otros. Jesús, muerto en la cruz, en actitud de respeto total al hombre, nos desenmascara e interpela a todos. Todavía tenemos un largo camino que recorrer... ¡Feliz semana a todos!

Reflexión para este día

“Bendito el que viene en nombre del Señor.
Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David”




Para terminar y como colofón del Año Litúrgico, la Comunidad Cristiana celebra la solemnidad de JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO. ¡Cristo ayer, hoy y siempre! Es, sin duda, un atrevimiento en este nuestro mundo donde los “reyes absolutos” no tienen buena prensa.

¿Qué celebra HOY la Comunidad Cristiana en esta fiesta? ¿Tiene algo que ver con eso de los reyes (= poder y riquezas)? Y afirmamos que NADA EN ABSOLUTO. Es necesario “meter otra clave” para descubrir lo que significa lo del reinado de Cristo. Al proclamarlo así, estamos haciendo una declaración formal: Él debe impregnar toda la vida del cristiano, de manera que su forma de ver, amar y actuar van dándole a su seguidor una IDENTIDAD concreta y específica, donde la vida de cada día, los deseos de justicia, de verdad, de solidaridad van haciéndose vida y produciendo vida.

Este reinado, pues, poco tiene que ver con el grito de “viva Cristo Rey”, como a veces se ha confundido. Nos tocará a sus seguidores poner las cosas en su sitio. Nos tocará a nosotros mostrar al mundo que la CRUZ y el SERVICIO son las claves de lectura de este reinado de Cristo.

No olvidemos: “Yo he venido a ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz”. Éste será el mensaje que nos deja Jesús.

¡Dichosos quienes así le acogen como REY y SEÑOR!

bidean@bidean.net
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