Ciclo A - Adviento - Inmaculada Concepción - 08 de diciembre - Año 2016

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos: hoy celebramos la festividad de LA INMACULADA CONCEPCIÓN de la VIRGEN MARIA. Y lo hacemos dentro del marco del tiempo litúrgico del Adviento. Ella fue preparando el camino a la venida al Señor, y le esperó con inefable amor de Madre.

Ella, elegida por el mismo Padre para ser la morada de su Hijo en la tierra, es nuestro mejor modelo a seguir, como MUJER CREYENTE que creyó y confió en Dios, en su Palabra. Ella nos enseña y nos invita a acoger de corazón a Jesús que viene a nuestro encuentro, para ser fieles seguidores de su mensaje.

En este día del SEMINARIO, oramos por los jóvenes que se preparan al Sacerdocio: todo un desafío para las Comunidades cristianas de cara a un futuro casi inmediato. Por lo tanto, nos afecta directamente.

Que esta Eucaristía nos ayude a descubrir a MARIA como Madre y Creyente que esperó y confió, y daremos gracias por su presencia entrañable y maternal

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Génesis 3, 9-15. 20

Desde los orígenes, el pecado atraviesa toda la historia del ser humano; pero también la promesa y la realización de la salvación. Una mujer, María, es la única que no experimenta el pecado y es portadora de la Nueva Vida. Esto se nos anuncia en esta lectura del primer libro de la Biblia.


2ª Lectura: Efesios 1, 3-6. 11-12

El apóstol Pablo comienza su carta a los Efesios con un himno de bendición. Es una síntesis de todo el plan salvífico de Dios. Dios nos eligió en la persona de Cristo para que fuésemos santos e hijos suyos. Lo acogemos con enorme gozo.


Evangelio: Lucas 1, 26-38

Este relato evangélico está cargado de profundidad y de siginificado: la grandeza de María radica en ser Madre del Hijo de Dios. El Espíritu de Dios habitó en Ella. María escucha, acoge, acepta y responde al mensaje del ángel. Y, entonces, todo es posible: Dios obra maravillas.

Oración de los fieles

Llenos de gozo por celebrar la fiesta de la Inmaculada Concepción de María, presentemos, por su intercesión, nuestras súplicas en favor de la Iglesia y de toda la humanidad.

1.- Para que María, en este tiempo de Adviento, sea un estímulo de renovación para la Iglesia; para que acoja de corazón la Palabra de Dios, y transmita alegría y esperanza a toda la humanidad. OREMOS AL SEÑOR.

2.- Para que a través de María, Dios nos conceda el don de la Paz para nuestro pueblo y tantos lugares del mundo; que se abran caminos nuevos para el diálogo y la tolerancia desde el respeto a todas las personas. OREMOS AL SEÑOR.

3.- Por las familias del mundo, para que siguiendo el ejemplo de María, progresen en el amor, la comunicación y, desde el silencio, acompañen a sus hijos. OREMOS AL SEÑOR.

4.- Por los jóvenes que se preparan para el Sacerdocio: que María les ayude a vivir en plenitud el mensaje del Reino con una gran disponibilidad y en favor de los hermanos. OREMOS AL SEÑOR.

5.- Para que nuestras Comunidades sean un espacio de acogida, de encuentro y de ayuda para todos los necesitados, y que nuestra vida sea un Sí generoso en favor de los demás, como la de María. OREMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

Nota: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

Por favor: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE LAS FLORES

(El centro que va a adornar el altar debe estar previamente preparado. Realizará la ofrenda cualquiera de las mujeres de la comunidad)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Hoy queremos, Señor, adornar de forma especial tu altar, porque queremos festejar, de la mejor manera posible, a la Madre de tu Hijo, y Madre nuestra. Con estas flores, queremos simbolizar también la hermosura de María, de la cual Tú te prendaste, antes de su concepción, para hacerla el sagrario de tu Hijo en la tierra. Con ellas, por último, queremos ofrecerte nuestros deseos y compromiso de ser nosotros, también hoy día, templos del Espíritu Santo, punto de mira para los hombres de tu presencia en la tierra.


PRESENTACIÓN DE UN PUÑADO DE SAL

(Otra de las mujeres ofrece, en esta ocasión, un puñado de sal o un salero con ella)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Señor, por mi parte, te traigo este puñado de sal, símbolo de la conservación de tantos productos perecederos y, si lo miramos con mayor profundidad, de cómo Tú preservaste de pecado a la que iba a ser Madre de tu Hijo. Es tu propia gracia la que hoy te presentamos, porque no tenemos nada mejor que darte. Sin embargo, como María te respondió con su entrega y disponibilidad, nosotros queremos añadir a tu gracia nuestra humildad y obediencia. Si Tú las llenas, se obra en nosotros maravillas semejantes a las que hiciste con la persona de María.


PRESENTACIÓN DE UN COFRE

(Un cofre abierto es el don que puede ofrecer, en esta ocasión, uno de los hombres de la comunidad. Debiera buscarse un cofre que destaque por su belleza, que bien podría ser un joyero)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Este cofre, Señor, que te presentamos quiere ser el signo que define la actitud de María. Ella guardaba en su corazón, como su mejor tesoro, todas las palabras que Tú la dirigías y las que su propio Hijo pronunciaba en cada momento de su vida. Nosotros, hoy, al ofrecerte este cofre, queremos, como ella, vivir pendientes de tus labios, escuchar todas y cada una de tus palabras, y guardarlas en nuestros corazones, porque no tenemos nada más preciado.


PRESENTACIÓN DE UN MURAL, cuyo motivo central sea: «FIAT»

(Lo pueden haber confeccionado los jóvenes de la comunidad y el «Fiat» y «Hágase» se deben repetir y deben ser bien visibles. El resto queda a la libertad de los autores. Uno de los autores debe ser el encargado de presentarlo)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: No sabíamos, Señor, cómo decirte que nos comprometemos a vivir tus palabras y, por eso, hemos escrito esa palabra latina: «Fiat», «Hágase», porque no queremos sólo guardar tus palabras en nuestros corazones, ni siquiera meditarlas con detenimiento. Queremos, además, vivirlas y hacerlas carne de nuestra historia en todos y cada uno de los momentos de nuestras vidas.


ESCUCHA DEL «AVE MARÍA» DE SCHUBERT

(Concluida la ofrenda anterior, empieza a sonar por la megafonía esta pieza musical. Todos la escuchan en silencio. Cuando finaliza, un o una joven de la comunidad dice:)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Yo te traigo, Señor, como alabanza a la Madre de tu Hijo, esa bellísima «Ave María». Es un piropo de esta comunidad a la Virgen María. Y, nos imaginamos, que Tú lo acogerás con todo el cariño, porque alabarla a ella es hacerlo contigo, capaz de crear la más bella de las criaturas. También la comunidad quiere acogerse, ante Ti, a su intercesión. Ella, Madre nuestra, sabrá protegernos.

Prefacio

(Concluida la incensación, todos se disponen a participar en la oración de Acción de Gracias, diciendo: «BENDITO SEAS, SEÑOR, QUE HAS OBRADO MARAVILLAS»).

Nosotros, también, hemos sido escogidos por Dios
y llamados a heredar su Reino,
como lo hizo con la Madre de su Hijo, María.
Por eso, bendigamos su nombre y cantemos su alabanza,
diciendo todos juntos:
Bendito seas, Señor, que has obrado maravillas.
R/. «BENDITO SEAS, SEÑOR, QUE HAS OBRADO MARAVILLAS».

Dios, Padre de toda misericordia,
cuando pensaste en regalarnos a tu propio Hijo,
escogiste, de entre todas las mujeres, a la más bella.
La preservaste de pecado original,
para que, de sus entrañas inmaculadas,
viera la vida quien, aún a costa de su propia muerte,
venció al pecado
y nos transmitió a los hombres tu perdón.
R/. «BENDITO SEAS, SEÑOR, QUE HAS OBRADO MARAVILLAS».

Desde entonces, la Inmaculada Madre de tu Hijo
es madre nuestra, pues nos engendró junto a la Cruz.
Y nosotros la miramos como lo hace el niño pequeño,
esperando sentirnos al cobijo de su manto protector.
Que no se la escape ninguna de nuestras necesidades
y que, confiando en su guía amorosa,
nos conduzca a la identificación con Jesucristo.
R/. «BENDITO SEAS, SEÑOR, QUE HAS OBRADO MARAVILLAS».

Dios, Padre misericordioso,
nos la has dejado como modelo de tu Iglesia.
Ahora se mira en ella para avanzar en santidad
y ser madre que engendre a la fe a todos los hombres,
sin distinción de clase alguna.
Y ella nos conduce a la nueva vida de su Hijo Jesucristo,
vencedor de la muerte en la Resurrección.
R/. «BENDITO SEAS, SEÑOR, QUE HAS OBRADO MARAVILLAS».

Por tu misericordia entrañable, hoy te damos gracias
y queremos cantar nuestra alegría.
Así, nos unimos al coro de los ángeles y los santos
y a toda la creación,
porque nunca jamás has obrado mayor maravilla
que la de prendarte de esta mujer,
hacerla la Madre de tu Hijo
y, en Él, dárnosla a todos los hombres como madre nuestra.
R/. «BENDITO SEAS, SEÑOR, QUE HAS OBRADO MARAVILLAS».

En la Comunión del Cuerpo de Jesucristo
que hoy, una vez más, nos regalas
como la prenda de nuestra salvación,
confiamos rozar las entrañas de su Madre,
de las que formaste el cuerpo de tu Hijo.
Que, ahora y en nuestra vida, seamos capaces,
a su imitación, de seguir las huellas
que Él también recorrió en esta tierra.
R/. «BENDITO SEAS, SEÑOR, QUE HAS OBRADO MARAVILLAS».

Monición de Despedida

Hermanos: hemos celebrado la fiesta de MARÍA, ese hermoso regalo que el mismo Dios ha realizado a la humanidad y a su Iglesia. Nos impresiona su disponibilidad ante los planes y deseos de Dios y, todo ello, en favor de nosotros, los hombres y las mujeres, llamados a pertenecer a su familia. Que esta celebración nos llene de esperanza para seguir caminando en este Adviento, recién iniciado, y convertirnos, como María, en testigos fidedignos del amor de Dios. ¡Feliz fiesta y que demos un gozoso testimonio cristiano!

Reflexión para este día

“Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo;
bendita tú entre las mujeres”




En este marco del Adviento, hoy celebramos la festividad de la INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA, y esta fiesta es como un INDICADOR de nuestro caminar, si es bueno o no; si es acertado o no. Ella ha realizado ese camino de una forma especial; también Ella “ha preparado los caminos del Señor”. Y por eso mismo, se convierte en MODELO de SEGUIMIENTO.

María es presentada en nuestra fe como la MUJER-CREYENTE, aquella que vivió de forma privilegiada esta espera del Salvador. Luego, Ella será también la que asuma en plenitud el mensaje del Reino que anunciará Jesús de Nazaret. Ella lo vivió desde el silencio, pero intensamente.

De ahí que esta celebración de hoy es una ayuda fenomenal en nuestro caminar hacia el ENCUENTRO con el Salvador. Seguro que María tiene mucho que mostrarnos y enseñarnos en esta labor.

¡Seguid CAMINANDO en el Adviento ...
MARÍA, la Madre, nos ACOMPAÑA!

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