Ciclo A - Adviento - Domingo 2º - 04 de diciembre - Año 2016

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos: bienvenidos a la celebración en este camino del Adviento.

Hoy nos van a llamar a la CONVERSIÓN, a un cambio radical y total que afecte a todo nuestro ser y a todas las dimensiones de nuestra existencia. Una conversión, un cambio que nos empuje a vivir y obrar de cara al Dios justo. Como veremos, convertirse significa volverse hacia Dios y, como Él, obrar de verdad la justicia y el amor. Nuestra verdadera conversión ha de manifestarse ante todo en nuestros frutos, que han de ser expresión de un nuevo estilo de vida.

Hermanos: con el corazón despierto y dispuestos a dejarnos modelar por el Señor, vamos a dar comienzo a nuestra celebración.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Isaías 11, 1-10

Vamos a escuchar un magnífico oráculo mesiánico del profeta Isaías. Nos anuncia a un sucesor de David, investido por el espíritu de Dios, que garantiza la justicia para los pobres y desvalidos; la paz que reconcilia el mundo animal con el humano. El Señor ya está cerca. Escuchemos con atención.


2ª Lectura: Romanos 15, 4-9

La coexistencia entre cristianos de origen judío y de origen pagano no siempre fue fácil en la comunidad primitiva. Pablo establece el principio fundamental de la mutua relación y lo fundamenta todo en Cristo. El cristiano está llamado a eliminar las barreras que impiden el diálogo y las relaciones fraternas positivas. Los que se acogen mutuamente, alaban al Señor hasta que él vuelva. Acogemos su reflexión.


Evangelio: Mateo 3, 1-12

Juan, el Bautista, la voz del desierto, predica la conversión para entrar en el Reino de Dios. El Bautista es hombre de vida austera y, a la vez, es voz que grita conversión e invita a recibir el bautismo. Juan prepara el camino del Señor. El Adviento nos llama a entrar con humildad en el camino de la conversión. Acogemos su invitación.

Oración de los fieles

Dios, que es fiel y está siempre atento a los que le aman, escucha la voz de los que le invocan. Por eso, hoy, con un corazón confiado, elevémosle nuestras necesidades y plegarias.

1.- Por la Iglesia, por cada uno de los cristianos, para que seamos anuncio del Reino de Dios en medio de las injusticias y del dolor. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por todos los países ricos, los países dominantes, para que de una vez por todas rompan con su dinámica de explotación y busquen caminos de justicia para todos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Por todos los hombres y mujeres de nuestra sociedad que no sienten en sus vidas la llegada del Reino, para que encuentren es su camino hombres y mujeres que manifiesten la presencia amorosa de nuestro Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Por todos los que nos llamamos seguidores de Jesús y de su Evangelio, para que, desde dentro, acojamos la llamada a la conversión y seamos, de forma viva, anuncio efectivo y real de un mundo nuevo y fraterno. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por todos nosotros, para que vivamos fieles a las promesas y deseos de nuestro Dios y seamos semillas de paz y justicia en nuestros entornos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



ENCENDER la SEGUNDA VELA de la CORONA de ADVIENTO

(Como el domingo anterior, la corona debe estar situada delante del altar o en sitio bien visible. Una vez sentados todos, quien preside enciende, en esta ocasión, la segunda de las velas de la Corona, y dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Padre nuestro: el camino de Adviento se ha llenado, hoy, de sueños y bellas utopías, de ésas que hacen avanzar a nuestro cansado pueblo. Al fondo de la historia, en tu Reino, hemos adivinado un mundo de paz y de justicia. Haz, Señor, que, al encender esta segunda vela de la Corona de Adviento, podamos ver que esos sueños se acercan a nuestra realidad y que van prendiendo, entre nosotros, los valores que rigen tu Reino.


PRESENTACIÓN DE UN ÁLBUM DE FOTOGRAFÍAS FAMILIARES

(Esta ofrenda debiera presentarla una de las personas más mayores de la comunidad, con la cual habría que haber hablado previamente a la celebración. Tendría que aclarar este signo, diciendo:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, dicen que por mis años ya no tengo motivos para la esperanza, que el horizonte se me cierra tan cerca que viene ya hacia mi encuentro la muerte, y puede ser verdad. Sin embargo, Señor, hoy te quiero ofrecer, con este álbum de fotografías, toda mi vida y la de los míos. Ahí está mi historia y mi pasado. Sin embargo, Señor, si lo que te traigo es mi ayer, es porque creo que está lleno de vida. Señor, aún hay lugar en mi corazón para la esperanza. Te siento tan cerca, que ya sueño con verte cara a cara.


PRESENTACIÓN DE UNA MULTIOFRENDA DE NUESTROS CAMINOS

(Se abre desde el fondo del lugar celebrativo una procesión que muestra diversos carteles con señales de tráfico. Según van llegando al presbiterio, y antes de dejar la señal que porta cada uno, se dice el significado)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN:

  • Yo traigo, Señor, la señal de STOP, y con ella queremos simbolizar nuestra decisión a que no pase entre nosotros el egoísmo.

  • Aquí tienes, Señor, la señal de CURVA PELIGROSA, que nos alerta del peligro de la violencia.

  • Por mi parte, Señor, te traigo la señal de CEDA EL PASO, y con ella, tanto en mi nombre como en el de la comunidad, te queremos ofrecer nuestra decisión de dejar pasar a los más pequeños entre nosotros.

  • Con esta señal de DIRECCIÓN PROHIBIDA queremos simbolizar nuestra decisión contra el hedonismo, el consumismo, la cultura del tener, porque ellos se oponen frontalmente a tu Reino.

  • La DIRECCIÓN ÚNICA, que yo traigo y te ofrezco, expresa nuestro aceptar, como únicos medios para el acercamiento de tu Reino a nosotros, el amor y la justicia.

  • Pero esos medios se han de producir a toda velocidad. Por eso, yo te traigo hoy esta señal de AUTOPISTA, la mejor carretera de la solidaridad.

  • Y todo ello, Señor, porque la META, que yo te traigo y represento, es tu Reino de paz, con el que nos hemos de comprometer ya ahora, y así hacerla el clima de cuanto emprendamos.


    PRESENTACIÓN DE UN TELEVISOR

    (Esta ofrenda la puede hacer un matrimonio o un padre y un hijo, como símbolos de una familia)

    ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, hoy te queremos ofrecer este televisor, como símbolo de las cosas que poseemos en nuestra familia y por las que luchamos y nos afanamos tanto. Además, este aparato es la ventana por la que se meten en nuestra casa los deseos y necesidades de tener, que nos confunden y nos hacen pensar que en las cosas está la felicidad. Hoy te lo traemos apagado, porque queremos ofrecerte su silencio y nuestra disponibilidad a hacer un uso racional y formativo de él. Queremos que él nos informe y nos conecte con el mundo, nos distraiga y nos haga crecer en nuestros conocimientos y nivel cultural. Pero nos comprometemos a que él no sea un obstáculo en nuestra convivencia cotidiana, en nuestro diálogo y conocimiento de unos y otros, así como de sus problemas y necesidades. Es, pues, nuestro signo de CONVERSIÓN hoy.

  • Prefacio

    (Todos, de pie, participan en la oración de Acción de Gracias, diciendo: «NOSOTROS TE BENDECIMOS, SEÑOR, DIOS DE LA ESPERANZA»).

    Bendito seas, Dios Padre nuestro,
    porque has querido ser el Dios de nuestra esperanza.
    Tú nos prometiste, en Abrahán, una tierra de paz
    y una descendencia bendita,
    que condujiste, más tarde, por el desierto,
    desde la esclavitud a la libertad.
    Y te dejaste proclamar por los profetas
    como el Dios y la esperanza de los pobres.
    R/. "NOSOTROS TE BENDECIMOS, SEÑOR, DIOS DE LA ESPERANZA".

    En Jesús de Nazaret, tu propio Hijo,
    cumpliste sobradamente tus promesas.
    En él nos abriste las puertas de tu Reino,
    donde hemos podido ver juntas:
    la verdad y la vida, la santidad y la gracia,
    la justicia, la fraternidad y la paz.
    R/. "NOSOTROS TE BENDECIMOS, SEÑOR, DIOS DE LA ESPERANZA".

    Hoy, te bendecimos, Señor, y te damos gracias,
    porque Tú eres la esperanza que no defrauda.
    Nos has amado primero
    y has inundado de amor nuestros corazones.
    Nos has regalado tu Espíritu,
    y él empuja ahora todo compromiso
    de transformación de este mundo y de la historia.
    R/. "NOSOTROS TE BENDECIMOS, SEÑOR, DIOS DE LA ESPERANZA".

    Somos conscientes, sin embargo, Señor,
    que vivimos en medio de contradicciones
    y que las amarguras tiñen de negro nuestra historia.
    A pesar de ello, nos aferramos a la esperanza
    y creemos que la comunión del Cuerpo de tu Hijo,
    que hoy nuevamente Tú nos regalas,
    nos da fuerzas para el camino
    y nos abre aún más las puertas para soñar
    qué plenitud de gloria nos tienes reservada
    en el Reino de Aquél que completa todo en todos.
    R/. "NOSOTROS TE BENDECIMOS, SEÑOR, DIOS DE LA ESPERANZA".

    Junto a la acción de gracias, hoy, queremos pedirte
    que esta esperanza anime la humanidad y el universo entero.
    Que la creación toda, que espera impacientemente,
    sea el espejo mejor de tu gloria.
    Que lo que nosotros esperamos,
    lo esperemos para todos.
    Que cuanto nosotros creemos,
    lo creamos para todos.
    Y ayúdanos, Señor, a vivir esta esperanza
    y testimoniarla, como plenitud de sentido.
    R/. "NOSOTROS TE BENDECIMOS, SEÑOR, DIOS DE LA ESPERANZA".

    Monición de Despedida

    Hermanos: Hoy, un grito estridente y doloroso resuena en nuestro mundo. Es el clamor de los más pobres, los indefensos, los atropellados por la injusticia, los ancianos, los humillados, los manipulados, los emigrantes, los parados... Es una voz que nos urge a preparar el camino del Señor, socializando más nuestra vida, cambiando estructuras. Es una voz que nos habla de allanar, enderezar, igualar para que el Reino de Dios se acerque, para que todos podamos ver la salvación de Dios. Ojalá durante esta semana seamos capaces de escuchar estas voces y sepamos tender nuestras manos para allanar sus caminos. ¡Feliz semana de conversión y de testimonio!

    Reflexión para este día

    “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos.
    Todos verán la salvación de Dios”




    Continuamos en el CAMINO del ADVIENTO, iniciado el domingo pasado: es un disponernos a preparar los CAMINOS del SEÑOR. Nuestro objetivo es RECONOCERLE como SALVADOR: sólo Él puede ser nuestra salvación y nuestra esperanza. También para nuestro mundo.

    Todo esto viene anunciado y proclamado por la Palabra de Dios en este domingo. De ahí que por medio del profeta, Dios mismo anuncia la presencia de su UNGIDO, Aquél que traerá la justicia y la paz; que juzgará rectamente y no por apariencias; que estará adornado de los dones más profundos. Es la utopía de Dios mismo que nos llama a un mundo nuevo, más fraterno.

    Asimismo, Juan el Bautista nos propone una CONVERSIÓN, un “vuelco al corazón”; cambiar de mentalidad, de forma de pensar y de vivir. Es el bautismo “con el Espíritu Santo y fuego” del que nos hablará el Evangelio. Es esa forma de entender, amar y actuar, como lo hará el mismo Jesús. CONVERSIÓN ES VESTIRSE del MISMO JESÚS.

    De este modo, avanzará el REINO DE DIOS, aunque sea de forma callada, sin que apenas se note, pero real y efectivamente: deseos y compromisos profundos en favor de la paz y la justicia; empeño esperanzado por la fraternidad y la solidaridad; búsqueda gozosa de la verdad y el perdón

    ¡Seguid CAMINANDO en el ADVIENTO…!

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