Ciclo A - Navidad - SAGRADA FAMILIA - 30 de diciembre - Año 2016

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos: Bienvenidos a esta celebración fraterna.

Hoy, en la Comunidad Cristiana, celebramos la Fiesta de la Familia, la FAMILIA DE NAZARET. No podía ser de otra manera: si el Hijo de Dios se ha hecho hombre como cualquiera de nosotros, tiene que nacer, vivir y crecer en el seno de una familia, la de José y María. La Palabra de Dios nos presenta así a la familia como ámbito de integración y de vida, como núcleo importante en el desarrollo de la persona.

Sin embargo, hemos de ser conscientes de que nuestras comunidades parroquiales o religiosas son también una auténtica familia que se desarrolla bajo la mirada del mismo Padre Dios. Con la convicción y sentimiento de pertenencia a esta familia, vamos a vivir con intensidad esta celebración.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Eclesiástico 3, 2-6. 12-14

Este libro del sabio Ben Sirá hace un comentario al cuarto mandamiento: el de honrar a los padres. En el lenguaje sapiencial se equipara a los padres con el anciano, el maestro, el sabio, el hombre de experiencia. En los hijos comporta respeto, servicio y auxilio. Todo ello como lenguaje del amor, que engrandece la relación humana y la orienta hacia Dios. Acogemos esta reflexión del sabio de Israel.


2ª Lectura: Colosenses 3, 12-21

El apóstol Pablo escribe a los colosenses y les exhorta a practicar las virtudes humanas y cristianas como elegidos de Dios. Esto es, ir creando la comunidad cristiana como una familia, en cuyo seno se promueve la fraternidad, una familia nacida de un gran amor. Desde el corazón, escuchamos las palabras del apóstol.


Evangelio: Mateo 2, 13-15. 19-23

El evangelio de hoy nos presenta la huida a Egipto de la familia de Nazaret. Jesús no tuvo una vida fácil, ni siquiera en el período de su infancia. Debe salir de casa perseguido por Herodes, tiene que huir a un país extranjero, ha ido a vivir como un refugiado. Realmente compartió nuestra condición humana en todo. Es el mensaje del relato que hoy se nos ofrece.

Oración de los fieles

Sintiéndonos familia de Dios, elevemos a Dios Padre nuestras oraciones y súplicas por intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret.

1.- Por la Iglesia universal, para que se muestre ante el mundo como auténtica familia de hijos de Dios, que manifiesta el amor a todos los hombres y esté preocupada por todo lo que acontece a cada familia. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por todas las familias, por las que atraviesan momentos de dificultad, sea por la enfermedad, el hambre, la desolación, la falta de recursos; para que todas ellas puedan vivir con dignidad, haznos solidarios, Señor. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Por los jóvenes que se preparan para el matrimonio o para vivir en pareja, para que funden su amor desde el respeto mutuo, la comunicación, la tolerancia. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Por los gobernantes de las naciones, para que en sus leyes y actuaciones, fomenten y apoyen la ayuda a todas las familias por igual, y hagamos entre todos una sociedad más solidaria. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por nuestra Comunidad Parroquial y por las Comunidades Religiosas, para que vivamos como auténticas familias, donde seamos capaces de perdonar, de aceptarnos, de servir, de ayudarnos unos de otros. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UN RACIMO DE UVAS

(Hace esta ofrenda un padre, al que acompaña toda la familia)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te ofrezco hoy este racimo de uvas, que bien puede simbolizar nuestra familia y todas las familias de la tierra. Y es que un débil tronco común soporta las uvas individuales y diferentes, como en nuestra familia vivimos personas distintas, con roles distintos, pero en orden a la construcción de la unidad. Señor, al ofrecerte hoy nuestro deseo, danos Tú tu gracia para poderlo hacer realidad.


PRESENTACIÓN DE LOS NUEVOS MIEMBROS Y DE LAS FAMILIAS RECIENTEMENTE INCORPORADAS A LA COMUNIDAD

(Puede hacer esta ofrenda el Presidente de la celebración o el Presidente del Consejo Pastoral o de la Junta de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, ahí tienes los últimos miembros incorporados a esta familia más grande de nuestra comunidad. Te los ofrecemos hoy como símbolo de que nosotros somos Iglesia-Comunidad y, también, como expresión de la apertura de cada una de las familias a los demás, a sus problemas, dificultades, alegrías y esperanzas. Queremos romper el individualismo familiar, y para ello te pedimos tu gracia y tu ayuda.


PRESENTACIÓN DE UNA LLAVE DE LA PUERTA DE UNA CASA

(Otro de los padres de la comunidad, éste, quizá, de mayor edad, es quien debiera hacer esta ofrenda)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Yo te traigo hoy, Señor, y te ofrezco la llave de la puerta de mi casa. Es la llave de mi propia familia. A mí me corresponde guardarla de tantos peligros como la acechan hoy desde la llamada modernidad. La verdad es que comparto esta tarea, con sumo gusto, con mi esposa. Los dos luchamos por la educación de nuestros hijos. Sin embargo, al traerte hoy la llave de nuestra puerta, queremos expresar lo fácil que es abrirla. No queremos aislarnos del mundo y de la sociedad, de los muchos problemas que sufren los hombres de hoy. Queremos ser permeables a ellos, y disponibles para ofrecer nuestras manos en la solución de esos problemas y en la transformación del mundo y de la sociedad.


PRESENTACIÓN DE UNA ALIANZA MATRIMONIAL

(Esta ofrenda la debe hacer uno de los padres y esposos de cualquiera de las familias de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, yo te ofrezco hoy, en esta fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret, mi alianza matrimonial. Es el signo de mi vida y entrega en fidelidad a la mujer con la que me uní de por vida y con la que he construido una familia. En nombre de todos los padres de familia, te ofrezco hoy mi compromiso conyugal y de padre que se deriva del Sacramento del Matrimonio. Revive, sin embargo, en todos nosotros la gracia sacramental para que vivamos nuestros compromisos desde la dedicación y la alegría.


PRESENTACIÓN DE UN NIÑO PEQUEÑO DE LA COMUNIDAD

(Esta ofrenda la pueden hacer los padres o sus padrinos. Al niño se le puede llevar en su silla o coche de paseo, que se puede aparcar en el mismo presbiterio, y pueden quedarse con él quienes hacen la ofrenda durante el resto de la celebración)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Te traemos hoy, Señor, este último retoño de nuestra familia (de la familia de...), que bautizamos recientemente; nos comprometimos a educarle según tus mandamientos. Hoy, al ofrecértelo, no sólo traemos nuestra alegría, sino también nuestro renovado compromiso, y el de todas las familias de la comunidad parroquial de educar cristianamente. Estamos convencidos, además, de que de esa manera tú nos regalas abundancia de felicidad y de paz, porque nos ayudas a vivir lo que enseñamos de palabra.


PRESENTACIÓN DE UNOS GLOBOS

(Los globos convenientemente inflados deben ser presentados por un niño, capaz ya de hacer la ofrenda)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo estos globos que son el signo de nuestros juegos infantiles y, también, de nuestra función de alegría y de futuro en nuestras casas. Sé de nuestra guerra en casa, de las travesuras y de los pequeños problemas, que entorpecen un poco la paz familiar. De verdad, a todos los niños nos gustaría ser de otra manera. Por eso, hoy te traigo nuestro compromiso de un mejor comportamiento, de colaborar y de ser la alegría, cuando nuestras casas se tiñan de tristeza.


PRESENTACIÓN DEL PAN Y DEL VINO

(Como planteamiento, esta ofrenda debiera hacerla una pareja trabajadora: hombre y mujer. Cada uno presenta uno de los signos eucarísticos. Concluida la ofrenda, intervienen los dos)

* HOMBRE

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo quiero ofrecerte hoy este pan. Bien sabes que es el fruto de nuestro duro trabajo, de lo que nos cuesta sobrevivir y sacar adelante a nuestra familia. En él van todas nuestras ilusiones, nuestros problemas, los de la convivencia y también los económicos, pero en él va también nuestra acción de gracias, porque seguimos contando con tu auxilio, que nos sostiene, nos une y nos hace permanecer fieles.


* MUJER

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Yo te traigo esta jarra de nuestro mejor vino. También me ha costado el ganarla, porque sabes de mis esfuerzos por realizarme como mujer, a través del trabajo y del añadido que he de hacer para que todos en la casa seamos una auténtica familia. Con este vino, te quiero ofrecer lo que de bonito, de convivencia y de fiesta existe en mi familia, y en todas las familias de nuestra comunidad. Y, con él, te damos gracias, porque sabemos que las dificultades se vencen siempre con lo más característico de toda fiesta, como es el compartir.


* HOMBRE Y MUJER (o uno en nombre de los dos)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: No queremos, Señor, dejar de manifestarte nuestro agradecimiento, porque el pan y el vino que hoy te ofrecemos se convertirán en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo que necesita, como alimento, esta tu pequeña comunidad. Te alabamos y te damos gracias, porque, al presentártelos como nuestras ofrendas, sabemos que Tú bendices nuestras familias con el pan de cada día y tu Palabra.

Prefacio

(Tras la presentación de las ofrendas, todos de pie inician la oración de Acción de Gracias, en la que participan, diciendo: «QUE EN TU COMUNIDAD TRINITARIA APRENDAMOS, SEÑOR, LO QUE ES SER FAMILIA»).

Te alabamos y te bendecimos, Dios misericordioso,
porque te nos has desvelado como Padre,
pudiéndote haber manifestado como dominador,
como Dios lejano y todopoderoso,
frente al que los hombres, tus criaturas,
no podríamos sentir más que temor.
R/. QUE EN TU COMUNIDAD TRINITARIA APRENDAMOS, SEÑOR, LO QUE ES SER FAMILIA.

Es verdad que tuya es nuestra vida,
porque somos tuyos y todo lo nuestro te pertenece,
porque Tú mismo nos pensaste desde siempre
y nos creaste en los orígenes de los tiempos.
A pesar de que, por nuestro pecado,
nos hicimos merecedores de tu justo castigo,
no dejaste nunca de tu mano a los hombres.
Elegiste a un pueblo, entre los pueblos de la tierra,
y le guiaste, como Padre y Pastor, por la historia.
Le dirigiste tu palabra a través de los profetas,
y nos prometiste un tiempo nuevo,
que cumpliste en la encarnación de tu Hijo Jesucristo.
R/. QUE EN TU COMUNIDAD TRINITARIA APRENDAMOS, SEÑOR, LO QUE ES SER FAMILIA.

Por Jesucristo nos revelaste el misterio de tu corazón,
al manifestarte como su Padre
y enviar sobre Él, como más tarde sobre la Iglesia,
a tu Espíritu Santo, el amor que os tenéis,
desde el origen de vuestro ser,
el Padre y el Hijo en el seno trinitario.
Tres en uno, la diversidad en la unidad,
para que, a vuestra imagen,
los hombres en la convivencia y las familias
imitemos lo que es el amor,
en cuanto respeto a las diferencias
y búsqueda continua de la paz y la unidad.
R/. QUE EN TU COMUNIDAD TRINITARIA APRENDAMOS, SEÑOR, LO QUE ES SER FAMILIA.

Te pedimos, Padre, que derrames sobre nosotros tu Espíritu
para que, a imagen tuya y de la Familia de Nazaret,
seamos capaces de vivir el amor creativo.
Un amor que nos ayuda a crecer como personas,
nos responsabiliza frente a los demás,
abre nuestros corazones al perdón y la comprensión,
nos implica en todos los problemas de los otros
y nos hace ser semilla, a la vez que testigos,
en medio de la Iglesia y de la sociedad,
del amor salvador que Tú nos has tenido.
Recuerda hoy a todas nuestras familias,
fortalece a las que viven el riesgo de la ruptura,
ayuda a las que más necesidades sufren
y acoge en tu reino a nuestros familiares difuntos.
R/. QUE EN TU COMUNIDAD TRINITARIA APRENDAMOS, SEÑOR, LO QUE ES SER FAMILIA.

Monición de Despedida

Hermanos: hemos contemplado en esta celebración el amor de Dios encarnado en la Familia de Nazaret. Jesús, María y José nos invitan a descubrir la grandeza y la sencillez de vida y a vivir la experiencia del Amor de Dios. Que esta fiesta despierte en nosotros el deseo sincero de ser mensajeros de ese AMOR en nuestros hogares, con nuestros vecinos, en nuestro entorno. ¡Que disfrutemos de nuestra familia!

Reflexión para este día

“Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón;
la palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza”




Seguimos en NAVIDAD y se nos invita a CONTEMPLAR este misterio de AMOR de DIOS. Es impresionante. Desde luego que Dios es desconcertante: no es normal su planteamiento y su “encarnación” de tal tamaño... ¡y con todas las consecuencias! Cada día y fiesta de este tiempo breve de Navidad nos anima a esa... ¡CONTEMPLACIÓN! Tenemos mucho que descubrir en cada “rincón” de este misterio de amor de Dios, de la Navidad.

En este día se nos invita a contemplar a la SAGRADA FAMILIA, y ésta como modelo de valores que “no pasan”, que nos están llamando, también a los creyentes de hoy. No precisamente el estilo de familia patriarcal-autoritaria, pero sí a los valores de convivencia, capacidad de comprensión, de generosidad y de acogida que presenta la FAMILIA de NAZARET. Porque siento que es aquí donde se nos ofrece toda una “ESCUELA” en esos valores, que sí los considero perennes, de valor.

Además de proclamar que la familia es una realidad cardinal de la vida y hoy en día “contestada” (acaso por la “ley del péndulo”), lo que hoy se nos ofrece a los creyentes es a descubrir a Jesús aceptando y asumiendo la realidad familiar, comulgando con ella. Hasta aquí llega su “encarnación”: asume la realidad humana, limitada y contingente, y desde ahí mismo nos ofrece toda una visión de la vida, de relación e interrelación, de convivencia y de crecimiento, con una visión de Dios-Abbá, incluso de “contestación”, porque en el mensaje que más tarde nos ofrecerá pondrá en cuestión y radicalmente esta realidad llamada “familia”.

Frente a un tipo de familia encerrada en sí misma (“cada uno en su casa y Dios en la de todos”), la familia de Nazaret se nos presenta como ABIERTA:

a las necesidades del entorno: así nos lo muestran los “cuatro” detalles que nos ofrecen los relatos evangélicos.
a los planes de Dios: desde aquí se relativiza incluso la realidad familiar a favor de la NUEVA FAMILIA que se crea en torno a Jesús y al proyecto del Reino. El proyecto de Dios es lo primordial (“lo primero es primero y lo segundo es después” sería el dicho).
respeto a la realidad personal: sólo desde la mutua aceptación y acogida tiene una explicación “lógica” aquella familia de Nazaret. Por eso es modelo.

¿Será que estas realidades ya no sirven? ¿Será que hemos “avanzado” tanto que esos VALORES EVANGÉLICOS han dejado de serlo?

¡Ojala la CONTEMPLACIÓN de BELÉN
nos conceda el gozo de tener una FAMILIA al estilo de Nazaret!

bidean@bidean.net
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