Ciclo A - Navidad - Año Nuevo: Sta. MARIA, MADRE DE DIOS - 01 de enero - Año 2017

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos, hermanas: ¡Feliz Año 2018!

En el primer día del año y a los ocho días del nacimiento de Jesucristo, la liturgia nos propone esta fiesta de SANTA MARÍA, MADRE de DIOS, para que sigamos profundizando en el Misterio de la Encarnación del Hijo de Dios. Además, hoy celebramos la JORNADA MUNDIAL de la PAZ: una paz que todos y todas anhelamos y necesitamos. Paz en el mundo, paz en nuestras relaciones interpersonales y paz dentro de nosotros mismos.

Por eso, al comenzar esta celebración en el primer día del año, queremos manifestar públicamente nuestra fe en Dios, Señor de nuestras vidas y Señor de la Historia. El regalo de este nuevo año es, sin duda, una nueva oportunidad para seguir creciendo en la fe y en la fidelidad a su seguimiento. No olvidemos que contamos con la protección e intercesión de María, Madre de Dios.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Números 6, 22-27

Los sacerdotes de Israel, cuando comenzaba el nuevo año, bendecían al pueblo. Bendecir es «decir-bien» a una persona, a un objeto o a un lugar. Dios, al comienzo del nuevo año, “dice bien” a todos. La bendición divina es signo de su amor paternal. Nos concede su paz e ilumina su rostro sobre nosotros. Escuchamos.


2ª Lectura: Gálatas 4, 4-7

El apóstol Pablo nos recuerda que gracias a Jesús podemos llamar “Abba”, Padre, a Dios. Desgraciadamente, estamos muy acostumbrados a llamarle así y no somos conscientes del gran regalo que esto supone: él es nuestro Padre y nosotros somos sus hijos, hijos protegidos y amados. Escuchemos esta reflexión.


Evangelio: Lucas 2, 16-21

Según el relato evangélico, los pastores, motivados y animados por el anuncio del ángel, se ponen inmediatamente en camino para ver lo que Dios les ha manifestado. Los pastores están despiertos, vigilan, esperan, permanecen, buscan, caminan, se animan, cantan, agradecen, bendicen y expresan su júbilo; sin duda, una actitud activa de quienes han puesto su confianza en el Señor.

Por otro lado, el evangelista Lucas nos dice que María escucha a Dios en los acontecimientos y que conserva en su interior todo lo que los pastores dicen. Seguro que a María no le debió resultar nada fácil ser la elegida y vivir lo que acontecía en ella. Como en nosotros, también en María, la fe fue un proceso. Escuchamos.

Oración de los fieles

Llenos del gozo que nos da el saber que, por el nacimiento de Cristo, somos hijos e hijas de Dios, presentémosle confiadamente nuestras súplicas y necesidades.

1.- Por cuantos sustentan el gobierno de los pueblos, para que luchen de verdad por la paz, defendiendo la justicia y la igualdad entre las personas y los países. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por todas las madres que sufren porque sus hijos e hijas están enfermos, o enganchados a la droga, o por otras causas, para que encuentren en Jesús un motivo para su esperanza, y en nosotros, la ayuda y la solidaridad que necesitan. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Por la PAZ: que en este nuevo año que hoy comenzamos, trabajemos de manera firme y convencida para que la paz sea posible entre nosotros y en el mundo. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Por todas aquellas personas que estrenan con temor y dificultad el nuevo año, por las que viven en los márgenes de nuestra sociedad, para que encuentren en nosotros acogida, respeto y calor. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por todos los que nos hemos reunidos en esta primera celebración del año, para que caminemos juntos en el seguimiento de Jesús con las ilusiones y las esperanzas renovadas. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



SUELTA DE UNA PALOMA

(Para esta ofrenda, la comunidad sale fuera del templo, y a su misma puerta un niño o una niña echa a volar la paloma. Antes, sin embargo, cuando el niño o la niña tiene aún entre sus manos la paloma, dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, hoy queremos soltar esta paloma, que tengo prisionera entre mis manos, en señal de los deseos que todos tenemos de paz. Así te lo pedimos hoy, porque sabemos que si Tú no construyes la paz, en vano nos esforzamos las personas. Sin embargo, al echarla a volar, nos comprometemos todos en hacer posible la paz entre nosotros y ser tus instrumentos en medio de nuestras familias, nuestra comunidad y en el mundo y en la sociedad en la que vivimos. Con esta paloma van nuestros sueños, por los que nos esforzaremos en hacerlos realidad.

(Vuelta la comunidad a sus puestos, es el momento más propicio hoy para darse la paz. Quien preside puede motivarla con las siguientes palabras u otras espontáneas)

Amigos: hemos dado libertad al símbolo de la paz, una paloma. Desde el respeto mutuo, démonos hoy la paz, deseándonos, además, todo tipo de venturas para este año que iniciamos:

- Que la paz del Señor esté con todos nosotros.
- R/. Y con nuestro espíritu.
- Démonos fraternalmente la paz.


PROCESIÓN CON PALOMAS HASTA EL BELÉN

(Una vez que se han sentado todos, se inicia una procesión de todos los niños y niñas de la comunidad, cada uno con una especie de pancarta o, sencillamente, una cartulina, en la que han dibujado una paloma. La procesión se dirige al belén, en cuyo entorno las depositan. Finalizada, uno de los niños o de las niñas se acerca y hace la ofrenda:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, los niños y niñas de la comunidad hemos querido convertir este año tu Belén en un palomar, porque no hay mejor símbolo de la paz en el mundo que ese ámbito de tu Navidad entre nosotros. Te pedimos que tu Hijo, el recién nacido y Príncipe de la Paz, suelte esas palomas y que lleguen hasta los más recónditos rincones del mundo para que, en este año que hoy iniciamos, reine la paz entre todos todas las personas, pueblos y países. Danos a nosotros también tu gracia para que seamos pacíficos y pacificadores.


PRESENTACIÓN DE UNA AGENDA

(Es una agenda del año que comienza. Lo puede hacer cualquier persona adulta de la comunidad. Bien podría ser un profesor o maestro)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, aquí te traigo esta agenda, aún no estrenada. Contiene este nuevo año en blanco. Y lo hago, en nombre de todos y cada uno de los que formamos esta comunidad, en señal de nuestra confianza en Ti, porque en tus manos ponemos el año y nuestras vidas. Con ella van también todos nuestros deseos e ilusiones. Y, cómo no, el compromiso de vivir cada uno de estos 365 días desde Ti y para Ti.


PRESENTACIÓN DE UN CALENDARIO DEL AÑO QUE SE INICIA

(Puede hacer esta ofrenda uno de los adultos de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, Tú creaste todas las cosas y pusiste en movimiento los años, los meses y los días, porque eres un Dios Creador y el Señor que dirige la historia hasta tu eternidad. Ponemos ahora en tus manos nuestras vidas y el año que hoy iniciamos. Danos tu bendición y tus dones para vivirlos conforme a tu voluntad.


LECTURA DE UN POEMA A LA VIRGEN

(Lo podría hacer un niño o una niña de la comunidad, y podría haber sido escrito por un poeta o una poetisa local, si los hubiere. De ser así, podría estar dedicado a la advocación local de María. Tendría el carácter maternal. De no ser posible la realización de esta idea, se puede escoger uno cualquiera de los muchos poemas dedicados a María o si no el "Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios...")


PRESENTACIÓN DE UN RAMO DE FLORES

(Hace la ofrenda una de las jóvenes de la comunidad y lo sitúa al lado del Portal de Belén)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Dios misericordioso, permíteme hoy que esta ofrenda se la haga, en mi nombre y en nombre de toda la comunidad, a María, la Madre de tu Hijo y Madre nuestra, cuya fiesta celebramos hoy. Es un signo de nuestra gratitud de hijos y de su intercesión maternal por todos nosotros y por nuestros familiares difuntos durante el año recién acabado. Por tu parte, danos a todos fortaleza para imitarla en el seguimiento de su Hijo y nuestro Señor Jesucristo.

Prefacio

(Todos se ponen de pie para participar en la oración de Acción de Gracias, diciendo: «QUE EL SEÑOR NOS BENDIGA, NOS PROTEJA Y NOS CONCEDA LA PAZ»).

Te bendecimos y te alabamos,
Señor, Dios de la vida y de la historia,
porque nos concedes a nosotros
y a todos los hombres y mujeres
un nuevo año para nuestro crecimiento
y acercarnos más a Ti.
Tú nos has hecho a tu imagen y semejanza,
porque quieres que seamos, en medio del mundo,
la referencia que acerque todo a tu altura.
Y nos das la vida y los días,
para que, por nuestra fidelidad,
crezcamos en tu parecido.
R/. «QUE EL SEÑOR NOS BENDIGA, NOS PROTEJA Y NOS CONCEDA LA PAZ».

Los dioses antiguos,
de los que nos hablan las mitologías,
eran celosos con las criaturas;
se entretenían con ellas
y no les gustaba su crecimiento.
Tú rompiste decididamente con ellos
y, cuando te planteaste al hombre y a la mujer,
les quisiste semejante a Ti,
les hiciste en completa dignidad
y compartiste con ellos tu mismo Espíritu,
porque les pensaste como tu imagen en la tierra.
R/. «QUE EL SEÑOR NOS BENDIGA, NOS PROTEJA Y NOS CONCEDA LA PAZ».

Pero la criatura humana rompió tu amistad
y distorsionó tu parecido,
porque te quiso reemplazar.
Tú no le dejaste perdido a su destino,
sino que, desde los orígenes,
le perdonaste y le fuiste concediendo
nuevas posibilidades de crecimiento,
señalando su dirección, a través de los profetas.
En la plenitud de los tiempos,
no dudaste hacerte como uno de nosotros,
en tu Hijo Jesucristo
y, así, Hombre y Dios, marcarnos el camino
de cómo debía ser en nosotros tu semejanza.
Y fuiste tan generoso
que lo probaste en una mujer sencilla,
para que nadie dudara
de que tu imagen podía ser lograda.
R/. «QUE EL SEÑOR NOS BENDIGA, NOS PROTEJA Y NOS CONCEDA LA PAZ».

Rescataste de la muerte a tu Hijo Jesucristo
y prendiste en Él la nueva vida,
como medida definitiva,
para que no nos entretuviéramos
pensando que el progreso es lo que nosotros ideamos.
Por eso, hoy, en este inicio de año,
te pedimos tu bendición y favor,
para que, en este nuevo tiempo que estrenamos,
como pura gracia tuya,
sepamos hacia dónde tenemos que caminar.
Danos tu paz, como nuevo regalo,
porque es el clima para crecer todos juntos.
R/. «QUE EL SEÑOR NOS BENDIGA, NOS PROTEJA Y NOS CONCEDA LA PAZ».

Monición de Despedida

Hermanaos, hermanas: La paz es “shalon”, armonía con Dios, con las personas y con la creación; es felicidad espiritual y material, consecuencia de la justicia, la libertad y el amor. Pero la paz es también una tarea de todos y de cada uno. Es responsabilidad común, porque es una de las aspiraciones más hondas del ser humano. Es consecuencia del respeto de la dignidad personal; es cultura solidaria, bienes compartidos, sociedad justa... La paz no es algo hecho, sino un constante quehacer. ¡Que este año nos visite definitivamente la PAZ!

Reflexión para este día

“¡FELIZ AÑO 2017!”



La Comunidad Cristiana, inserta en la realidad de nuestro mundo, también inicia el NUEVO AÑO y quiere hacerlo con dos motivos, llenos de significado, de fuerza, de ilusión y de compromiso:

+ la festividad de MARÍA, la Madre de Jesús;
+ el tema de la PAZ, como un anhelo creciente.

- Comenzar el Año mirando, una vez más, a MARÍA, es de hijos e hijas “bien hechos”, y es que un camino de meses, nos vuelve “niños”, “temerosos”. Por eso, nunca mejor que al comienzo para buscar protección, el consejo y la luz que la Madre nos pueda ofrecer. Seguro que es toda una intuición del corazón creyente. Ojalá sea también en cada uno de nosotros y de nosotras.

- Iniciar el primer día del Año proclamando la PAZ, su deseo y su búsqueda, es de corazones profundamente evangélicos. Así, los creyentes se presentan unidos, empeñados en la construcción de la paz. Por eso, crear comunión, pedir la paz, construirla y esto, TODOS UNIDOS, es un desafío para este año 2016 que estrenamos. ¡Ojalá sea verdad!

¡DICHOSOS los que trabajan en favor de la PAZ!

bidean@bidean.net
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