Ciclo A - Cuaresma - Domingo 3º - 19 de marzo - Año 2017

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos: bienvenidos a esta celebración.

Hoy escucharemos el pasaje de la SAMARITANA, tal vez una de las escenas más humanas y bellas de los evangelios. Este relato gira en torno a la cuestión de quién es Jesús y cómo se accede a él.

Hoy, Jesús nos invita a celebrar en espíritu y verdad nuestra fe, a despojarnos del culto vacío y rutinario, hacer de cada una de nuestras celebraciones un encuentro gozoso, alegre. Que nuestras reuniones sean manifestación de esa vida fecunda que Él nos regala cada día. Él nos ha convocado para que esta Eucaristía sea expresión de la fe que nos anima.

Iniciamos este encuentro de fraternidad.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Éxodo 17, 3-7

En este relato, nos encontramos al pueblo de Israel en el desierto. El desierto encierra un peligro constante. El oasis es lo más apreciado y valorado. Israel, cansado y sediento, murmura y desconfía de Dios. Muy pronto ha olvidado las maravillas divinas precedentes. Dios responde con una nueva manifestación de su poder y de su misericordia dándole el agua que el pueblo necesita. Escuchamos.


2ª Lectura: Romanos 5, 1-2. 5-8

El apóstol Pablo nos ofrece su reflexión de testigo: junto al don de su Espíritu, Dios ha derramado su amor en nuestros corazones. Dios siente pasión por nosotros, y su amor es tan extremo, que llega a entregar a su propio Hijo para así salvarnos definitivamente. Ésta es la convicción que mueve la vida del apóstol. Acogemos esta hermosa reflexión.


Evangelio: Juan 4, 5-42

En el relato del encuentro de Jesús con la Samaritana que vamos a escuchar, se presentan diversos elementos a tener en cuenta y que ofrecen una profundidad singular al relato mismo: así, el AGUA es signo y símbolo del don de Dios, de su Espíritu; el ALIMENTO que Jesús busca y desea es llevar a cabo la obra del Padre, cumplir su voluntad; recibir su ESPÍRITU y llenarse de él, es lo que da plenitud al discípulo. Acojamos esta reflexión.

Oración de los fieles

Con actitud humilde y filial, le abrimos el corazón al Dios de la Vida y le presentamos las necesidades de toda la humanidad.

1.- Por la Iglesia, para que sea verdadera fuente de agua viva, manantial que sacia la sed de los sedientos más pobres de este mundo. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por los que ostentan cargos de responsabilidad en los gobiernos, para que aúnen sus esfuerzos en la búsqueda de soluciones ante la injusticia y las desigualdades de los pueblos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Por los enfermos, por los que viven en soledad, por los marginados y excluidos de nuestra sociedad, para que también a ellos les llegue la Buena Noticia de un Dios que se preocupa y cuida de cada uno de nosotros. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Por los misioneros, por los cooperantes, por todas aquellas personas que dedican parte de su tiempo y de sus vidas a apagar la sed de los más desfavorecidos, para que su misión se vea recompensado por el gozo de vivir el mandato del Señor. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por todos nosotros, para que seamos luz en la oscuridad, descanso en el cansancio, esperanza en el desánimo y fe en la duda. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN Y ASPERSIÓN CON EL AGUA BENDITA

(Concluida la homilía, los padres del último bautizado, si es posible con su hijo o hija, van hasta el fondo del lugar de la celebración y cogen el calderillo o el recipiente que contiene el agua ya bendecida y llevan la presbiterio, donde se la dan al que preside, y dicen:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, nosotros te traemos hoy el agua que Tú nos has dado. La usamos para el aseo personal y para cuidar nuestros campos y nuestras plantas. Ella nos refresca y nos regala vida. Pero ella es, sobre todo, la fuente de nuestra nueva vida, por el Bautismo. Nos perdonó nuestro pecado, nos llenó el corazón de tu gracia, nos incorporó a la vida del Resucitado y nos sumó a tu Iglesia.

Hoy te pedimos, Señor, que renueves esta comunidad y actualices en cada uno de nosotros la gracia bautismal. Pero te pedimos, también, que nos haga vivir la gracia de la igualdad, para que seamos conscientes de nuestra participación y corresponsabilidad en las tareas y actividades de tu Iglesia.

(Finalizada su intervención y ofrenda, el que preside, toma de sus manos el calderillo o recipiente con el agua bendita, coge el acetre, se signa él en la frente y realiza la aspersión sobre la comunidad)


PRESENTACIÓN DE LA CONCHA BAUTISMAL

(Cualquier miembro adulto puede realizar esta ofrenda, después dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy esta concha que ha sido utilizada para el bautismo de muchos de nosotros. Con ella queremos simbolizar cómo, por tu gracia y la donación del Espíritu, Tú mismo nos has incorporado a la comunidad, a tu familia sobre la tierra, para que seamos signos de tu Reino. Que podamos vivir en cada momento de acuerdo a la dignidad a la que nos has llamado.


PRESENTACIÓN DE LAS VELAS

(Dos jóvenes de la comunidad llevan las velas que, situadas sobre la mesa del altar, van a iluminar a la comunidad. Uno o una de ellos es quien hace la ofrenda)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, nosotros te hemos traído estas dos velas que van a iluminar nuestra asamblea, como el símbolo de la fe que profesamos cada uno de nosotros en tu Hijo Jesucristo. Realmente la has encendido en cada uno de nosotros como don de tu Espíritu y es un regalo que nos has dado generosamente. Nosotros hoy, además de agradecértelo, queremos empeñar en él nuestras personas, pues, por la fe en Jesucristo, reconocemos que nuestras personas y nuestras vidas tienen el sentido que sin ella carecerían.


PRESENTACIÓN DE UNA PERSONA EN SILLA DE RUEDAS

(Hace esta ofrenda alguien que trabaje en pastoral de la salud o acompañe y cuide a algún enfermo)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Yo quiero ofrecerte, Señor, dos cosas al mismo tiempo: el dolor de esta persona a la que cuido y el talante de mis cuidados. Las dos experiencias, Señor, son la religión que Tú quieres: asumir el sufrimiento y el mal, y saber que el mejor holocausto que te podemos ofrecer es una vida de entrega a los demás. Te pido que unas nuestras experiencias a las de tu Hijo en la Cruz y que las purifiques para que sean cada vez más semejantes a las suyas.


PRESENTACIÓN DE UNOS CARTELES (o diapositivas) DE MÁRTIRES DE HOY

(Se presentan unos carteles o unas diapositivas que reflejan la realidad de nuestro mundo: la pobreza, el hambre, la droga…; y otros carteles o diapositivas de personas o líderes ¿actuales? que han luchado y luchan a favor de la justicia y de la paz)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, sobre la mesa del altar, te ponemos las esclavitudes y luchas de la humanidad, hoy: la pobreza, el hambre, la droga…; y, también, la lucha constante y generosa de tantos hombres y mujeres para su erradicación y desaparición. Te pedimos que unas su ofrenda a la de tu Hijo Jesucristo, el único sacrificio que te es agradable; acéptala como hiciste con la muerte de Jesús. Y, también, llena nuestros corazones de deseos de libertad y comprométenos en su lucha; arrebátanos nuestros conformismos y comodidades; anímanos y danos tu gracia para convertirnos realmente y dar frutos concretos de tu amor.


PRESENTACIÓN DE UNA ONG

(No como algo único y exclusivo, sino como “UNA” de ellas; las demás las iremos presentando a lo largo del año, en diversos domingos y fiestas. Se trata de presentar un folleto o proyecto que presente las acciones de esta ONG)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, queremos ofrecerte hoy toda la acción humanitaria de tantos grupos, comprometidos a favor de las personas más débiles de nuestra sociedad y cultura. Te la presentamos por medio de la acción de este grupo (………….). Acéptala, Señor, porque -se sientan creyentes o no- tu Reino se hace realidad en su compromiso. Y a nosotros, haznos también cada día más sensibles y comprometidos con los más necesitados, especialmente en este camino cuaresmal.

Prefacio

(Ya de pie, quien preside, inicia la oración de Acción de Gracias, en la que participan todos, diciendo: «BENDITO SEAS, PADRE, POR LA SED QUE DESPIERTAS EN NOSOTROS»).

Te damos gracias, Señor, y te alabamos
por tu infinita misericordia,
porque nos has hecho partícipes,
a través del bautismo, de tu vida divina
y, como hijos, podemos llamarte Padre,
y, como hermanos, nos acucia la solidaridad.
R/. "BENDITO SEAS, PADRE, POR LA SED QUE DESPIERTAS EN NOSOTROS".

Tú creaste el agua, y nos la diste a los hombres
para calmar nuestra sed, favorecer el aseo
y ser la vida y el frescor de la naturaleza.
Nos la diste, como todo, en abundancia,
y resulta que ahora es un bien escaso
y llega a ser un verdadero drama
en ciertas regiones de la tierra,
que se presenta unido a la escasez de alimentos.
De ahí, Padre, que el agua
sea hoy el clamor de los pobres,
porque marca la barrera de los países del Primer Mundo
y de los subdesarrollados.
R/. "BENDITO SEAS, PADRE, POR LA SED QUE DESPIERTAS EN NOSOTROS".

Por eso hoy, Padre, junto a la sed física,
se levanta en el mundo, y entre nosotros,
una sed incontenible de justicia,
que tire las barreras sociales
y las terribles diferencias económicas,
que hacen de una minoría la dueña del mundo,
mientras que la gran mayoría vive en extrema pobreza.
R/. "BENDITO SEAS, PADRE, POR LA SED QUE DESPIERTAS EN NOSOTROS".

Padre, que nuestra sed de justicia vaya unida
a la sed que despiertas Tú en nosotros
de crear planes audaces,
que hagan posible el enderezar los derroteros de este mundo,
y caminar tras las huellas de tu Reino,
donde la igualdad, la justicia y la solidaridad
son los valores que rigen la convivencia y la vida.
R/. "BENDITO SEAS, PADRE, POR LA SED QUE DESPIERTAS EN NOSOTROS".

Somos conscientes, Padre, que el Bautismo,
en el que fuimos incorporados a una nueva vida,
tiene precisamente esas exigencias.
Y que la comunión, que ahora nos congrega
y que vamos a recibir, del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
nos habla del anticipo del sueño a la realidad
y del poner, de verdad, nuestras manos
en el barro concreto de este mundo,
para hacer posible que todos vivamos la fraternidad.
R/. "BENDITO SEAS, PADRE, POR LA SED QUE DESPIERTAS EN NOSOTROS".

Monición de Despedida

Hermanos: es difícil asomarse a la vida de cada día sin percibir cómo va creciendo entre nosotros la sensación de desencanto en el ámbito de lo político, social y eclesial… Tal vez este momento esté cargado de posibilidades y de futuro porque puede ser un momento que nos permita experimentar la verdad de las palabras de Jesús: “El que bebe de esta agua vuelve a tener ser; pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed”.

Hermanos: Dios está mucho más cerca de lo que nosotros sospechamos, está dentro de nosotros mismos. Si nos abrimos, Él no se cierra. Si nos dejamos amar, Él nos salva. ¡Feliz semana para todos!

Reflexión para este día

“Señor, Tú eres el Salvador del mundo;
dame agua viva; así no tendré más sed”




Seguimos caminando en la Cuaresma: el CAMINO a la Pascua continúa. Hemos terminado la primera etapa y nos preparamos a iniciar la segunda etapa. Es necesario preguntarnos por el lugar exacto en que nos encontramos:
- ¿Voy siguiendo los pasos de Jesús?
- ¿Es mi camino de conversión un IDENTIFICARME con Él, con su ESTILO de VIDA?

Puede aflorar en nosotros el desencanto, la sensación de fracaso, de no merecer la pena. El “no consigo avanzar”; el “todo sigue igual”; el “no merece la pena”; o el “es tan difícil”, pueden ser expresiones que indiquen esta actitud de cuasi-fracaso o desencanto. ¡Atentos! Este mismo mensaje nos puede llegar de nuestro entorno: el tener, el disfrutar, el consumir, el acumular como la solución a nuestras insatisfacciones personales.

Aquí resuenan las palabras del Evangelio de Jesús que hoy se proclaman: “El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba de la que yo le daré, nunca más tendrá sed”.

- ¿No será el momento de “gustar” de ese proyecto de Jesús, de descubrirlo en su verdadero significado?
- ¡Quién sabe si Él puede llenarnos de paz, de ilusión, de ganas de vivir, de actitudes de acogida, de reconciliación, de…!
- E, incluso, ¡nos llena de ánimos para seguir trabajando por un mundo más humano, solidario, más al estilo del querer de Dios!

¡Dichosos los que lo intentan:
para ellos la PASCUA será una FIESTA!

bidean@bidean.net
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