Ciclo A - Cuaresma - Domingo 5º - 02 de abril - Año 2017

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos: bienvenidos a este encuentro de fe y de fraternidad.

Toda la celebración de hoy nos va a hablar e invitar a la VIDA. El relato de la resurrección de Lázaro es una gran catequesis sobre la vida y la fe en la resurrección. Jesús es más fuerte que la muerte; termina su vida dando vida y vida en plenitud.

Sin duda alguna, una llamada muy importante en estos tiempos en los que nos sentimos rodeados por tantos signos de muerte. Él nos llama y nos comunica su vida, vida que supone nuestra radical transformación y la resurrección para siempre. Se nos da la vida para que seamos vida para los demás.

Vamos a dar comienzo a esta celebración pidiéndole al Señor que nos conceda su gracia para ser capaces de abrirnos y recibir la Vida que Él nos quiere comunicar.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Ezequiel 37, 12-14

El pueblo hebreo se encuentra en el exilio y ha perdido toda esperanza, pensando que todo había terminado para ellos. En cambio, el profeta Ezequiel, con un lenguaje cargado de simbolismo, afirma que es necesario esperar en el poder de la acción de Dios, que infundirá su espíritu y devolverá al pueblo a la vida y a su tierra. Aquel día será como una nueva creación. Escuchamos.


2ª Lectura: Romanos 8, 8-11

Esta lectura de la carta a los Romanos es una catequesis muy densa del protagonismo del Espíritu en la vida cristiana. El apóstol Pablo distingue el binomio: carne y espíritu, como dos dimensiones que actúan en la persona humana. Vivir en la carne es vivir según la mentalidad humana; vivir en el espíritu es dejarse llevar por la fuerza salvadora de Dios. El Espíritu hace que el hombre viva según el Evangelio y el querer de Dios. Acogemos esta reflexión.


Evangelio: Juan 11, 1-45

En el relato de la resurrección de Lázaro de este día se nos ofrece la tercera gran catequesis de estos domingos cuaresmales; las anteriores han sido las narraciones de la Samaritana y la del ciego de nacimiento, quienes nos llevaban a la fe en Jesús. Hoy se proclama que este Jesús es portador de Vida, vida en abundancia y en plenitud. Nos acercamos con serenidad a descubrir esa vida junto al sepulcro de Lázaro. Escuchamos.

Oración de los fieles

Con actitud humilde y filial, le abrimos el corazón al Dios de la Vida y le presentamos las necesidades de toda la humanidad.

1.- Por la Iglesia, para que transmita, con sus gestos y palabras, la vida que Dios nos ofrece y desea. Que la Iglesia sea un recinto de acogida y paz. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por los que responsables en los gobiernos de los pueblos, para que se empeñen en favorecer a los más desfavorecidos y gasten sus energías en llevar vida donde sólo hay muerte. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Por todos los que sufren, para que encuentren personas dispuestas a ayudarles y regalarles un poco de salud y esperanza. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Por los que han perdido el sentido de la vida, por los que se refugian en la droga o el alcohol, por los que ven en el suicidio como la única puerta de salida: para se encuentren con personas y motivos para seguir luchando y apostando por la vida. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por todos y cada uno de nosotros, para que seamos signos vivos del Reino, comuniquemos vida y paz en nuestro entorno. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UN PUÑADO DE GRANOS DE TRIGO

(Un agricultor -si lo hubiere en la comunidad- coge del recipiente situado en la parte de atrás del lugar de la celebración un puñado de granos de trigo, que lleva con cuidado hasta depositarlo en otro nuevo recipiente que le ofrece el que preside)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Con las mismas manos con las que trabajo la tierra, te ofrezco hoy, Señor, este puñado de granos de trigo, como símbolo de la vida y de la resurrección. Tú propio Hijo lo empleó como metáfora, para enseñarnos que no hay resurrección sin muerte, ni espiga sin grano muerto en la tierra. Nosotros hoy nos unimos a la comparación que utilizó tu Hijo, para ofrecerte nuestras vidas, que esperamos conquistar en la plenitud de tu Vida.


PRESENTACIÓN DE UNAS FLORES O UNAS PLANTAS NATURALES

(Otro miembro cualquiera de la comunidad presenta ahora unas flores o unas plantas, que han debido ser recogidas en el campo, como primicias de la nueva primavera. Dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy, con este fruto de nuestros campos, nuestra esperanza. Esta esperanza se apoya en la entrega y la muerte de Jesús, que le valió para que Tú le rescataras de sus garras para su glorificación. Por eso, nosotros ahora te ofrecemos nuestros sufrimientos, dolores y toda nuestra vida, en la esperanza de nuestra glorificación, como hemos escuchado en el relato de la resurrección da Lázaro. No permitas que nuestros corazones se inunden de tristeza y desolación. Danos, con tu gracia, la esperanza del triunfo en tu Reino.


PRESENTACIÓN DE UN PERIÓDICO

(Lleva el periódico uno de los miembros de la comunidad, mientras otro hace la ofrenda:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, nosotros te traemos hoy un periódico. Es el resumen de la vida de una jornada a nivel local, provincial, regional, nacional e internacional. Son pocas las noticias buenas que nos ofrece. Es más numerosa la información de signo negativo. Hay guerras, injusticias, corrupción, sucesos. Son un resumen de cómo somos los hombres. Pero son también un signo de TU PRESENCIA entre nosotros, si somos capaces de agudizar nuestra vista y ver bajo la pesada realidad cómo Tú nos hablas. Señor, no permitas que se embote la sensibilidad de nuestra fe para reconocer tu presencia entre nosotros.


PRESENTACIÓN DE UNA COPA

(Un miembro cualquiera de la comunidad hace esta ofrenda, consistente en una copa de cristal bien limpia. Tras dársela al Presidente, dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te ofrezco hoy, en nombre de toda la comunidad y de cada uno de nosotros, esta copa bien limpia, que transparenta su fondo. Con ella va nuestro deseo de ser coherentes y rechazar cuanto signifique fariseísmo o apariencias, porque así reflejaremos mejor la VIDA NUEVA del Resucitado en nuestras vidas.


PRESENTACIÓN DE UN SALERO

(Uno de los militantes de la comunidad ofrece un puñado de sal o un salero. Después dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te ofrezco hoy este salero. La sal es signo de la transformación de la realidad. Con esta ofrenda, yo te traigo mis ánimos y los de la comunidad entera, de ser agentes de cambio de cuanto nos rodea. Que, con nuestro empeño, seamos capaces de convertir el mundo en tu casa y a la humanidad en tu familia.


PRESENTACIÓN DE UN FRASCO DE COLONIA

(Sería preferible que lo ofreciera una mujer, aunque sin interpretarlo como síntoma machista)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este sencillo frasco de colonia y perfumo el lugar de nuestra celebración. Es el olor de la vida, el olor de la resurrección. Y te pido en nombre de toda la Comunidad que todos y cada uno de nosotros, a través de nuestras palabras, nuestra vida y comportamiento, seamos olor y señal de la nueva vida del Resucitado.

Prefacio

(Ya de pie, se inicia la oración de Acción de Gracias, en la que participan todos diciendo: «TÚ ERES EL SEÑOR DE LA VIDA»).

Te damos gracias y te bendecimos, Señor,
Dios del cielo y de la tierra,
porque Tú eres un Dios de vivos, y no de muertos.
Tú creaste al hombre y a la mujer
a tu imagen y semejanza,
insuflando sobre ellos tu aliento de vida,
y a pesar de su infidelidad,
cuando rompieron su amistad contigo,
Tú les reiteraste el don de la vida
y una vida para siempre.
R/. "TÚ ERES EL SEÑOR DE LA VIDA".

Cada mañana y cada instante,
Tú nos vuelves a hacer estrenar la vida,
porque, como todo lo creado, sólo existimos,
si Tú mantienes sobre nosotros tu aliento.
Por eso, te confesamos Señor de la vida
y hemos de agradecértela, a cada momento,
como el mejor de tus regalos.
R/. "TÚ ERES EL SEÑOR DE LA VIDA".

A través de tu amor, diste muestras de tu poder
a los hombres y a tu pueblo,
pues te ocupaste, como padre,
de todos y cada uno de ellos,
dándoles, no sólo el respirar,
sino también el alimento, tu ayuda y la guía,
en los momentos más difíciles de su historia.
R/. "TÚ ERES EL SEÑOR DE LA VIDA".

Con los más pobres y pequeños
has sido especialmente cariñoso,
devolviéndoles la vida, por tus profetas,
secándoles las lágrimas de sus ojos,
defendiéndoles de la prepotencia de los poderosos
y llenándoles sus corazones de esperanza.
R/. "TÚ ERES EL SEÑOR DE LA VIDA".

En tu Hijo Jesucristo, sin embargo,
experimentaste la vida, la alegría y el amor,
pero también la oscuridad del sepulcro,
la pobreza, las lágrimas y el dolor.
Por eso, fuiste capaz de ser solidario
de los enfermos, los pobres y los que lloraban la muerte,
y curaste sus heridas y enfermedades,
te alegraste con ellos
y devolviste la vida a los muertos.
R/. "TÚ ERES EL SEÑOR DE LA VIDA".

Y llegado el momento,
rescataste a tu Hijo de la frialdad del sepulcro
y lo llenaste de tu misma vida,
para que no conociera la corrupción
ni fuera víctima de la dictadura de la muerte.
En Él, Señor, nos has devuelto la esperanza
y ya sabemos que no vivimos para morir
ni corremos inevitablemente contra ese muro,
porque, como Él, en el día del extremo gozo,
viviremos por los siglos de los siglos.
R/. "TÚ ERES EL SEÑOR DE LA VIDA".

Mientras tanto, Señor,
Tú nos alimentas, cada mañana, con el pan de la vida,
que es germen de eternidad,
el propio Cuerpo de tu Hijo,
fortaleza, además, para las escasas fuerzas
con las que contamos para el camino.
R/. "TÚ ERES EL SEÑOR DE LA VIDA".

Monición de Despedida

Hermanos: nuestra fe ha de ser viva y activa. Una fe que luche contra toda forma de esclavitud, represión y muerte. La fe en la vida es una fe henchida de esperanza, empeñada en la transformación del mundo, una fe que anuncia y proclama el Evangelio de la vida. Ojalá durante esta semana contagiemos vida de Dios a todo aquel que se nos acerque. ¡Feliz tarea a todos!

Reflexión para este día

“Yo soy la resurrección y la vida,
el que cree en mí no morirá para siempre”




Nos vamos acercando a grandes pasos hacia la GRAN SEMANA, a la SEMANA SANTA, la “grande” por excelencia para el grupo de creyentes que se tacha de tal. Esto nos está indicando que “el tiempo de preparación” está llegando a su fin; está llegando la hora de la verdad: confrontar nuestra vida con Él, con JESÚS; iluminar nuestras ACTITUDES (esto es, nuestra forma de ver la vida, nuestra forma de amar y nuestra forma de actuar) con las suyas. MIRARLE y dejarnos CAMBIAR por ÉL.

Los domingos pasados nos han ofrecido unas CATEQUESIS importantes: “Yo soy el agua viva” (pasaje de la Samaritana); “Yo soy la luz del mundo” (curación del ciego de nacimiento). Este domingo, completando los anteriores, el mismo Jesús nos dirá: “Yo soy la resurrección y la vida: el que crea en Mí no morirá para siempre” (pasaje de Lázaro en Betania): pretende iluminar esa zona oscura de nuestra existencia y que incluso puede entorpecer nuestra marcha tras Él. Le acogemos como VIDA, como aquél que DA y PRODUCE vida.

Con este mensaje y con esta garantía vamos a afrontar estos días que nos llevarán a vivir los grandes misterios de nuestra salvación en la SEMANA SANTA.

¡DICHOSOS quienes acogéis a Jesús
como VIDA y vida EN PLENITUD!

bidean@bidean.net
castellano euskera batua euskera bizkaiera orue