Ciclo A - Cuaresma - SAN JOSÉ - 20 de marzo - Año 2017

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos: la Iglesia celebra hoy la solemnidad de San José. Y la fiesta se enmarca dentro del tiempo cuaresmal.

Nos acercamos con cariño a la figura de San José. Sin duda, nos ayudará a meditar el significado del misterio salvífico del plan de Dios. Y aunque sabemos poco de él, sí que podemos decir que la grandeza de su santidad está en su fe y su cercanía a Dios, cercanía de amor y servicio.

José está puesto para proteger los más grandes tesoros del mundo. Es como la encarnación de la mano protectora de Dios Padre. La mano de José ha de ser también delicada y fuerte, servicial y liberadora. José ha de cuidar de María, tan desvalida y tan sola, expuesta a todo tipo de comentarios. José ha de velar por el Niño, tan indefenso, perseguido. Por eso, no es extraño que en tantas comunidades y lugares le tengan como su protector y patrono.

Que esta celebración nos ayude a descubrir la humildad y sencillez del bueno de José.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: 2 Samuel 7, 4-5a. 12-14a. 16

El relato que vamos a escuchar nos dice que el rey David piensa construir un templo al Señor. Pero Dios, por medio del profeta, responde que no construirá él el templo, y, en cambio, sí le promete un descendiente suyo que consolidará su reino para siempre. José es el eslabón de la historia que introduce a Jesús en la descendencia de David. Escuchamos.


2ª Lectura: Romanos 4, 13. 16-18. 22

El apóstol Pablo, en esta lectura de la carta a los Romanos, quiere ayudar a releer la historia a luz de la fe de Abrahán, patriarca y padre de los creyentes, y que recibe la promesa de ser padre de muchas generaciones. Él cree y confía plenamente en la Palabra de Dios. Así, Abrahán se convierte en modelo de los que creen y confían en Dios, como el justo José. Escuchamos con gozo esta reflexión.


Evangelio: Mateo 1, 16. 18-21. 24a

En este relato del evangelista Mateo se nos presenta cómo Dios llama a José a colaborar en el proyecto de salvación. Su misión consiste en ser puente entre la familia de David y de Jesús, cumpliéndose así las promesas. José asume la propuesta de Dios y se pone plenamente a su disposición. Escuchamos, con profunda admiración, este sencillo y hermoso pasaje evangélico.

Oración de los fieles

Hermanos: reunidos para celebrar las maravillas que Dios ha obrado y, de forma especial, en un hombre sencillo y del pueblo como San José, el esposo de la Virgen María, elevemos nuestras oraciones a Dios, nuestro Padre, en nombre de toda la familia humana.

1.- Ayuda y protege, Señor, a tu Iglesia: líbrala de la división y que crezca como familia de Dios, desde la sencillez y humildad; que sea servidora para con todas las personas. OREMOS AL SEÑOR.

2.- Ayuda y protege, Señor, a los más pobres y desvalidos: que todos reconozcamos su dignidad y defendamos sus derechos. Haznos, Señor, cercanos a todos ellos. OREMOS AL SEÑOR.

3.- Ayuda y protege, Señor, a todos los hombres y mujeres que trabajan por defender los derechos de los demás; que sientan la fortaleza y la ayuda de su protector San José. OREMOS AL SEÑOR.

4.- Ayuda y protege, Señor, a los padres y educadores: para que eduquen a los niños y jóvenes en valores cristianos, y no se desanimen ante las dificultades que se les presenten. OREMOS AL SEÑOR.

5.- Ayuda y protege, Señor, a todos los jóvenes que se preparan para el Sacerdocio y por sus formadores, para que vivan el Espíritu de San José desde el amor y servicio a los demás. OREMOS AL SEÑOR.

6.- Ayuda y protege, Señor, a nuestras Comunidades y familias: que vivan la unidad y la fraternidad desde la sencillez y la humildad, y que sepan acoger a todos los que se les acerquen. OREMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

Nota: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

Por favor: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad y... ¡FELIZ FIESTA!



PRESENTACIÓN DE UN INSTRUMENTO DE CARPINTERÍA

(Es válido cualquiera de los instrumentos que se utiliza en este oficio. Y lo puede ofrecer cualquiera de los varones adultos o, si lo hubiera en la comunidad, uno que ejerza la profesión de carpintero o ebanista)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te ofrezco hoy este instrumento de carpintería, semejante al que pudiera haber utilizado San José en el ejercicio de su trabajo. Sin embargo, lo hago como expresión del estilo y talante de San José, que vive y trabaja por y para su familia. Haz, Señor, que todos nosotros imitemos al padre de la Sagrada Familia en nuestras tareas profesionales, trabajando para los demás, y no sólo por nuestro enriquecimiento.


PRESENTACIÓN DE UNA ALIANZA MATRIMONIAL

(Esta ofrenda la debe hacer uno de los padres y esposos de cualquiera de las familias de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, yo te ofrezco hoy, en esta fiesta de San José, mi alianza matrimonial. Es el signo de mi vida y entrega en fidelidad a la mujer con la que me uní de por vida y con la que he construido una familia. En nombre de todos los padres de familia, te ofrezco hoy mi compromiso conyugal y de padre, que se deriva del Sacramento del Matrimonio. Revive, sin embargo, en todos nosotros la gracia sacramental para que vivamos nuestros compromisos desde la dedicación y la alegría.


PRESENTACIÓN DE UNA LLAVE DE LA PUERTA DE UNA CASA

(Otro de los padres de la comunidad, éste, quizá, de mayor edad, es quien debiera hacer esta ofrenda)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Yo te traigo hoy, Señor, y te ofrezco la llave de la puerta de mi casa. Es la llave de mi propia familia. A mí me corresponde guardarla de tantos peligros como la acechan hoy desde la llamada modernidad. La verdad es que comparto esta tarea, con sumo gusto, con mi esposa. Los dos luchamos por la educación de nuestros hijos. Sin embargo, al traerte hoy la llave de nuestra puerta, queremos expresar lo fácil que es abrirla. No queremos aislarnos del mundo y de la sociedad, de los muchos problemas que sufren los hombres de hoy. Queremos ser permeables a ellos, y disponibles para ofrecer nuestras manos en la solución de esos problemas y en la transformación del mundo y de la sociedad.


PRESENTACIÓN DE UNAS SEMILLAS

(Podría presentarse un recipiente de cristal lleno de granos de trigo o de cualquier otro tipo de semillas. Esta ofrenda la puede hacer una mujer)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Aquí me tienes, Señor, con estas semillas, que yo te quiero ofrecer, en esa fiesta de San José y Día del Seminario, pidiéndote aceptes este don que Tú mismo nos has hecho y cuides de su desarrollo y crecimiento, pues, sin tu gracia, nada de lo que vive, alcanza su madurez. Siembra la vocación al servicio de la Iglesia en los corazones de nuestros jóvenes. Y recuerda, de una forma especial, a todas aquellas comunidades que carecen ya de un presbítero que las presida.


PRESENTACIÓN DE UN RECIPIENTE CON LEVADURA

(Debe hacer la ofrenda un militante de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor y Padre nuestro, yo te traigo este pequeño recipiente lleno de levadura, una sustancia capaz de transformar una gran cantidad de masa. Y lo hago en nombre de los cristianos militantes en esa lucha por crear una sociedad más humana, más igualitaria y más solidaria; esto es, más justa y para todos. Muchos hombres y mujeres, como San José, han sido un maravillo ejemplo de ese compromiso. Te volvemos a ofrecer sus vidas. Haznos a nosotros con capacidad de entrega y de servicio para seguir adelante en esa causa.

Prefacio

(Al finalizar el canto, todos se ponen de pie y participan en la oración de Acción de Gracias, diciendo: «DICHOSOS LOS QUE VIVEN EN TU CASA, SEÑOR, ALABÁNDOTE SIEMPRE»).

Te damos gracias y te bendecimos, Señor,
porque a lo largo de la historia
has suscitado, primero, en tu pueblo Israel
y, después, en el nuevo pueblo de tu Iglesia,
tantas personas sencillas y anónimas,
como el esposo de la Virgen María,
la Madre de tu Hijo Unigénito,
que, sin alarde alguno
ni espectacularidad y protagonismo,
nos han dado ejemplo de lo que significa
creer y confiar en Ti,
ponerse en tus manos
para dejarte obrar en ellos tus maravillas.
R/. «DICHOSOS LOS QUE VIVEN EN TU CASA, SEÑOR, ALABÁNDOTE SIEMPRE».

Es inmensa, Señor,
esa riada de gente de talante sencillo,
la mayor parte de ellos tan pobres,
que sólo encontraron en Ti el apoyo que precisaban
y que no lograban en ninguna parte.
Uno de ellos, José, de la estirpe de David,
supo cerrar sus oídos a las muchas críticas de su pueblo
y abrirlos sólo a tu misma Palabra,
que le daba el sentido que, como hombre, no encontraba:
la mujer de la que estaba enamorado,
por obra del Espíritu Santo,
había sido elegida como instrumento
para tu presencia entre los hombres.
R/. «DICHOSOS LOS QUE VIVEN EN TU CASA, SEÑOR, ALABÁNDOTE SIEMPRE».

Sin ninguna pretensión por su parte,
como padre de la Sagrada Familia,
nos dejó ejemplo de cómo se ha de querer al otro,
dejándole ser absolutamente otro,
respetándole en su misterio
y, para que su diferencia,
le enriquezca también a sí mismo.
No es posible, porque no es amor,
el amor que posee y asfixia,
que se impone sólo y por razón de la autoridad
o por la irracionalidad y la falta de diálogo.
El amor, como decía Pablo y vivió José,
es comprensivo, es servicial y no tiene envidia,
no presume ni se engríe, ni es maleducado,
no es egoísta ni se irrita,
no lleva cuentas de nada.
Disculpa sin límites, cree sin límites,
espera sin límites, aguanta sin límites.
Es la madurez del ser y de la persona.
R/. «DICHOSOS LOS QUE VIVEN EN TU CASA, SEÑOR, ALABÁNDOTE SIEMPRE».

Como celoso custodio de la Sagrada Familia,
José es también el que guarda a tu Iglesia,
con el fin de que, por su intercesión,
los muchos peligros que la acechan
no la hagan sucumbir al mal.
También, como padre, es modelo de todos los padres,
a los que Tú les has confiado una familia.
Sólo, con el olfato de su fe,
fue capaz de guardar con amor a su esposa,
la más bella de cuantas mujeres han existido nunca,
y a tu Hijo Jesucristo, su Señor,
en quien descubrió la salvación de su persona.
Concédenos hoy su intercesión
y danos tu gracia y tu amor,
para que sólo el amor sea el clima
de nuestras familias y de tu Iglesia.
R/. «DICHOSOS LOS QUE VIVEN EN TU CASA, SEÑOR, ALABÁNDOTE SIEMPRE».

Monición de Despedida

Hermanos: el mismo Señor nos ha invitado al banquete de su Palabra y a la mesa de la Eucaristía. Que Él mismo proteja a esta familia que ha celebrado con gozo la festividad de San José, participando de esta celebración, y que el bueno de José nos ayude a vivir desde la sencillez y humildad. ¡Feliz fiesta del padre! ¡Feliz fiesta familiar!

Reflexión para este día

“Dichosos los que viven en tu casa, Señor,
alabándote siempre”




Hoy, como un paréntesis en el camino cuaresmal, celebramos la fiesta de SAN JOSÉ, una fiesta con raíces profundas entre nosotros. De ahí que es bueno alegrarnos y festejar en esta simpática figura de nuestra fe.

El mensaje central de esta fiesta: San JOSÉ creyó en la Palabra de Dios, se fió y colaboró para que se cumplieran las promesas de Dios para con su pueblo. Así de sencillo, pero profundo su mensaje. Por eso, es presentado como un EJEMPLO de fe para todos, y la Comunidad Cristiana lo proclamó PATRONO de la Iglesia Universal.

En este clima, en las diferentes Comunidades cristianas, hoy se celebran motivos muy significativos: el DIA de las MISIONES DIOCESANAS, el Día del SEMINARIO… Seguimos comprometidos en la tarea evangelizadora para que también otros pueblos gocen de las PROMESAS de Dios.

¡TODO CRISTIANO, MISIONERO!
¡También tú y yo somos llamados y enviados!

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