Ciclo A - Pascua - Domingo 5º - 14 de mayo - Año 2017

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Bienvenidos, hermanos, a esta celebración. Seguimos caminando en la Pascua.

Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida: éste es el mensaje central de hoy. Unas palabras que deben sonar con fuerza entre nosotros. Porque muchas personas viven sin camino: viven girando en torno a sí mismas y a sus pequeños intereses. Su vida es pura repetición: van añadiendo años a su vida, pero no saben infundir vida a sus años. Su existencia transcurre sin dirección ni horizonte: no tienen la experiencia de saberse guiados, sostenidos y orientados; su vida se reduce a andar y desandar…

Tenemos que descubrir que Cristo es un CAMINO que hay que recorrer, el único camino acertado para vivir intensamente, para buscar nuestra propia VERDAD, para acoger la VIDA hasta su última plenitud.

Hermanos: demos comienzo a nuestra celebración, pidiéndole al Señor que nos ayude a descubrirle como camino, verdad y vida.


ENCENDIDO E INCENSACIÓN DEL CIRIO PASCUAL

(Como venimos haciendo todos los domingos de Pascua, concluida la procesión de entrada, el Presidente enciende el Cirio Pascual, lo sitúa en el candelero y lo inciensa inmediatamente. Mientras tanto, prosigue el canto de entrada).


ASPERSIÓN CON EL AGUA

Hermanos: tras la celebración de la noche bautismal, en la que bendijimos esta agua, renovemos, una vez más, nuestro propio Bautismo, abramos nuestros corazones al perdón que nos trae el Señor y dejemos que Dios actualice en nosotros la gracia bautismal.

(El Presidente toma un poco de agua del recipiente que la contiene y fue bendecida en la Vigilia Pascual. Se signa él, en primer lugar, y aspergea después a la comunidad. Mientras tanto, todos pueden cantar un canto adecuado y que se conozca en la Comunidad)

ORACIÓN: Que Dios, Padre misericordioso, que nos ha mostrado en Jesús el Camino, la Verdad y la Vida en plenitud, nos conceda su gracia abundante y nos haga dignos de satisfacer nuestra sed en las fuentes de su vida eterna.
R/. Amén.


GLORIA

(Como los otros domingos de Pascua, se canta el Gloria).

Hermanos: dirijamos nuestro canto de alabanza a Dios, Padre amoroso, que nos ha bendecido en la persona de su Hijo y nos ha llamado a ser nación consagrada y pueblo de su propiedad. A Él nuestra alabanza y nuestra acción de gracias siempre: GLORIA A DIOS EN EL CIELO...

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Hechos de los Apóstoles 6, 1-7

Escuchamos una página del caminar de la primera Comunidad Cristiana. En aquella comunidad de Jerusalén se creó una tensión entre los de lengua hebrea y los de lengua griega. Los apóstoles zanjan la cuestión y resuelven la situación eligiendo colaboradores para los diversos servicios necesarios dentro de la comunidad. Así, cada miembro tenía su tarea o misión: el ministerio de la palabra, la oración, la caridad, etc. Todos tenían un mismo objetivo: extender la Palabra de Dios y dar a conocer el mensaje de Jesús. Escuchamos atentamente.


2ª Lectura: 1 Pedro 2, 4-9

El apóstol Pedro define la Iglesia como un templo, pero no un gran edificio, sino una comunidad de creyentes que testimonian la presencia del Señor resucitado en la vida cotidiana. En este templo, los cristianos son las piedras vivas, cuyo fundamento es Cristo, la piedra angular; y su misión es la de construir el Reino de Dios. Acogemos esta reflexión interesante.


Evangelio: Juan 14, 1-12

El evangelista Juan nos brinda, en este relato evangélico, una afirmación fundamental de Jesús: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”; él se convierte en el acceso al Padre, con todo lo que ello implica. Ya no podemos decir que no sabemos nada de Dios; quien ve a Jesús y mira sus obras, descubre en él el rostro de Dios. ¡Inmenso mensaje para nuestra vida de seguidores de este Señor Jesús! Escuchamos atentamente.

Oración de los fieles

Oremos a Dios, nuestro Padre, que ha resucitado a Jesucristo con la fuerza de su Espíritu y que manifiesta su amor a todos los hombres.

1.- Por la Iglesia, extendida por los cinco continentes, para que sepa hacer presente, con alegría, el amor que Dios nos tiene, y todos los hombres podamos vivir como hijos de un mismo Padre. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por los gobernantes de todos los países de la tierra y, de forma especial, por los de nuestro pueblo, para que favorezcan y promuevan caminos de paz y libertad para todos los hombres. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Por los padres de familia, para que reciban respuesta a sus constantes desvelos y sean modelos de amor, entrega, alegría y unidad en sus hogares. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Por los niños que, en estos días de Pascua, reciben la Primera Comunión, para que las comunidades y sus familias les acojan y apoyen en su maduración cristiana. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por todos y cada uno de nosotros, para que vivamos el mandamiento nuevo del amor y seamos respiro y descanso para todos los que nos rodean. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UN RAMO DE FLORES DE ALMENDRO

(El ramo puede ser de flores de cualquier árbol y lo puede ofrecer cualquiera de los adultos de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este hermoso ramo de flores, que es símbolo, sin embargo, de lo que les sucede a quienes no están unidos a Cristo, pues su belleza desaparece en breve tiempo. Las flores se marchitan y quedan desnudas las ramas, que entran también en un proceso de muerte. Señor, nosotros no queremos ser tan hermosos como este ramo de flores, pero sí queremos, si Tú así nos lo concedes, vivir como tu Hijo lo hizo, por la gracia que nos concedes a través de Él.


PRESENTACIÓN DE UNAS TIJERAS DE PODAR

(Otro de los adultos presenta unas tijeras de podar. Puede ser de sexo distinto al que ha hecho la ofrenda anterior)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, te traigo estas tijeras de podador. Todos conocemos cuál es su finalidad y cómo, matando lo superfluo, generan nueva y más vigorosa vida. También sabemos que la permanencia en tu Hijo Jesucristo nos pone en situación de poda, de morir para resucitar. Que las dificultades de la poda no nos hagan desistir de vivir en Jesucristo, de imitarle y de identificarnos con Él.


PRESENTACIÓN DE UN BEBÉ

(Esta ofrenda la debe hacer la propia madre del niño o de la niña)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy el fruto de mis propias entrañas. Permaneció en ellas durante nueve largos meses, dependiendo en todo y por todo de mí. Aún sigue dependiendo, pues es un ser tan frágil que sin mí no sería capaz de sobrevivir. Soy consciente, sin embargo, de que el niño es un proyecto de persona distinto, el que ha de favorecer su desarrollo. Así queremos todos nosotros, Señor, ser en unión a tu Hijo Jesucristo. De él recibimos la vida, pero nosotros hemos de ser protagonistas y libres para vivirla. Edúcanos, Señor, en la libertad y la responsabilidad.


PRESENTACIÓN DE UN MAPA O PLANO DE UNA CIUDAD

(Da lo mismo que sea un mapa de carreteras que un plano de una ciudad, y que haga la ofrenda cualquier miembro de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te ofrezco hoy este mapa (plano), ayuda para los que no encuentran los caminos. También los hombres y mujeres de hoy, nosotros mismos, buscamos con ansiedad el sentido de nuestras personas y de nuestras vidas; muchos de ellos ni siquiera lo encuentran. Al ofrecerte hoy este signo, nosotros queremos hacer pública confesión de que tu Hijo, Jesucristo, es nuestro mejor y único mapa para saber cuáles son los caminos de nuestra vida, pues Él los recorrió primero. Te pedimos hoy, sin embargo, que si se hace la oscuridad en nuestras vidas o surgen la duda y la tentación, Tú nos ilumines para recuperar, en y por tu Hijo Jesucristo, nuestro sentido.


PRESENTACIÓN DE UNA PIEDRA

(Sin exagerar en el tamaño, sí que debiera verse que es un material de construcción. Debe hacer la ofrenda alguien de la comunidad que esté relacionado con esa actividad humana)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, por mi trabajo sé bien lo que te traigo y para lo que sirve. Es una piedra, y la usamos para construir con solidez. Como ella, y aún más porque es la clave, es tu Hijo Jesucristo para nuestra comunidad y para la Iglesia. Gracias a Él se sostiene todo el edificio y, en él, encuentra su sentido. Al hacerte hoy esta ofrenda, quiero, en nombre de toda la comunidad, ofrecerte nuestro edificio espiritual, el Cuerpo de tu Hijo que se «encarna» en nuestra parroquia (comunidad). Y con ella, va nuestro compromiso de ser testigos de tu Hijo resucitado en medio de este mundo. Nuestra experiencia de unidad entre nosotros y de servicio al mundo quiere ser nuestro ofrecimiento.

Prefacio

(Ya de pie, todos participan en la gran oración de Acción de Gracias, diciendo: «TUS OJOS, SEÑOR, ESTAN FIJOS EN NOSOTROS»).

Te damos gracias, Señor, Dios Padre,
y bendecimos tu inmensa misericordia,
porque, alejados de Ti por nuestros pecados,
nos abriste, en tu Hijo Jesucristo,
nacido de las entrañas de una mujer
y semejante en todo a nosotros,
el camino para nuestro retorno a Ti.
R/. "TUS OJOS, SEÑOR, ESTAN FIJOS EN NOSOTROS".

Jesucristo, tu Hijo, es verdaderamente el camino,
explorado a base de fidelidad y obediencia,
nutrido en el cumplimiento de tu voluntad,
que le llevó hasta la muerte en la Cruz.
Por Él ya sabemos
que no hay participación posible en tu divinidad,
nuestra meta última y definitiva,
si no recorremos los trazos de la cruz,
que pasan por la negación de nosotros mismos.
R/. "TUS OJOS, SEÑOR, ESTAN FIJOS EN NOSOTROS".

Te damos gracias y te bendecimos, Señor,
Dios bueno y rico en misericordia,
porque víctimas de la oscuridad de la mentira
y de los sutiles engaños del Príncipe de la mentira,
Tú nos abriste los ojos del corazón,
dejándonos asomar al misterio de tu corazón,
donde reside toda y la única verdad.
R/. "TUS OJOS, SEÑOR, ESTAN FIJOS EN NOSOTROS".

Y en tu Hijo Jesucristo,
luz de luz, Dios de Dios, sabiduría y verdad eternas,
prendiste la verdad en este mundo confundido,
para que cualquier hombre encuentre lo que busca,
el sentido último de su ser y de su vida
y, así, su corazón pueda descansar de sus inquietudes,
porque ha encontrado la verdad de tu misterio.
R/. "TUS OJOS, SEÑOR, ESTAN FIJOS EN NOSOTROS".

Te bendecimos, Señor, y te damos gracias,
llenos de alegría y felicidad,
porque, muertos a tu amistad,
nos has devuelto a la vida
y, en tu Hijo Jesucristo,
nos has hecho partícipes de tu amor de Padre.
Hijos en el Hijo, nos permites, también,
saber y gozar de la fraternidad.
R/. "TUS OJOS, SEÑOR, ESTAN FIJOS EN NOSOTROS".

Hoy, en torno a esta mesa,
convocados por tu Palabra y el Cuerpo de tu Hijo,
somos conscientes de que Él es nuestro sentido,
que Él es la verdad de tu misterio,
la vida conseguida por su muerte en la Cruz.
R/. "TUS OJOS, SEÑOR, ESTAN FIJOS EN NOSOTROS".

Te pedimos, sin embargo, fortaleza
para identificarnos con Él,
para ser tu familia, unida por Él,
para ser testimonio de la verdad y de la vida,
que buscan a tientas tantos hombres,
sin lograr la felicidad de encontrarlas.
Fortalece al Papa, a nuestro Obispo,
a los presbíteros y diáconos,
con toda tu Iglesia santa,
para que sean testigos del camino
que ha abierto tu Hijo Jesucristo.
R/. "TUS OJOS, SEÑOR, ESTAN FIJOS EN NOSOTROS".

Monición de Despedida

Hermanos: Jesús nos ha recordado -¡y con qué fuerza!- que él es “el camino, la verdad y la vida”. No es suficiente vivir girando en torno a uno mismo y a unos pequeños intereses; no basta con la mera repetición de unas cuantas cosas. Somos llamados a mucho más: necesitamos infundir VIDA a nuestros años; también nuestro mundo necesita de quienes muestren CAMINOS válidos, VERDADES que llenan y VIDA que merece la pena. ¡Tenemos tarea! ¡Feliz semana para todos!


BENDICIÓN FINAL

- Que en esta Pascua nos bendiga Dios Padre, y que su misericordia nos guarde de todo mal. R./ Amén.

- El que nos ha salvado con la Resurrección de Cristo, nos enriquezca con el premio de la vida eterna. R./ Amén.

- Y que la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y siempre nos acompañe. R./ Amén.

Reflexión para este día

“Yo soy el camino y la verdad y la vida.
Nadie va al Padre, sino por mí”




Durante el tiempo de PASCUA, celebramos -domingo tras domingo y día tras día-, la PRESENCIA de JESÚS vivo entre nosotros. Celebramos que Jesús, muerto por amor, ha resucitado y vive con nosotros PARA SIEMPRE, va delante de nosotros y nos conduce a la vida.

Éste es el mensaje reconfortante de este domingo quinto de Pascua: Jesús en ese diálogo tranquilo con los suyos, les quiere hacer comprender quién es y qué quiere decir creer en Él. Los apóstoles, de cara al futuro, vivían en incertidumbre y entre dudas, Jesús les responderá: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Quien me ha visto a mí ha visto al Padre». Esto es: la única garantía, la única seguridad, la única claridad, la única luz para avanzar está en Él, en vivir como Él, en fiarnos de Él, en seguirle a Él.

No sé si los discípulos quedaron satisfechos con esta respuesta de Jesús a sus interrogantes y dudas. Es muy posible que desearan cosas más palpables, de modo que “vieran con más claridad”. En cambio, JESÚS les propone esa FORMA de VIDA en la que no se puede decir que “ya lo tenemos”. Es un constante caminar, fiados en su palabra. Jesús nos siente con capacidad para seguir su obra, para tomarnos en serio el Evangelio y hacer presente el Reino, esa liberación de los pobres, que son los preferidos de Dios. «El que crea en mí, también hará las obras que yo hago, y aún mayores».

Para esto, nos da su ESPÍRITU, para que continuemos su obra; para esto nos reúne CADA DOMINGO, alrededor de su mesa.

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