Ciclo A - Pascua - Domingo 6º - 21 de mayo - Año 2017

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos: bienvenidos a este encuentro pascual y fraterno.

De nuevo nos reunimos para celebrar la Eucaristía. Y vuelve con fuerza la Palabra del Padre que nos sigue animando a vivir con esperanza. La estancia de Jesús está llegando a su fin, pero las huellas de su luz, paz y amor, quedan entre nosotros.

Hoy, celebramos el DÍA-PASCUA del ENFERMO. No podemos olvidar la presencia de los enfermos entre nosotros, los más cercanos y conocidos, como también los más alejados y desconocidos merecen nuestro mayor interés. Los seguidores de Jesús, por la fuerza del Espíritu Santo, hemos de hacernos presentes con las mismas palabras de esperanza y salvación de Jesucristo, y con sus mismos gestos de misericordia, de cercanía, de curación. Ellos son los preferidos del Padre.


RITO DEL AGUA

(Hoy puede ser un buen día para resaltar este momento de la celebración, especialmente si hubiere presencia de Enfermos o de Mayores que habitualmente no acuden a las celebraciones, debido a sus condiciones)

MONICIÓN

Dios ha derramado en nosotros su amor por las aguas bautismales. Por eso, nosotros ahora, que renovamos nuestro BAUTISMO, su gracia y compromisos, abramos por entero nuestros corazones, para que, superando nuestros egoísmos e individualismos, seamos capaces de amar a los demás tal como Dios nos ha querido.

Como símbolo, nos vamos a acercar ahora, de uno en uno, con la pequeña vela y vamos a prenderla del cirio que ha iluminado nuestras celebraciones pascuales. Y la vamos a mantener encendida durante todo el tiempo de este rito bautismal.

(Al finalizar la monición, cada uno de los asistentes (o al menos los Enfermos asistentes o algunas personas Mayores) se acerca, en procesión, hasta el Cirio Pascual, que ha sido bajado del candelero por el Presidente y se lo ofrece para que enciendan su pequeña vela de él. Mientras tanto, todos juntos pueden cantar un canto apropiado y conocido de la Comunidad reunida)


RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES

Hermanos: por el bautismo fuimos sepultados con Cristo, para vivir una vida nueva, cuya característica única y fundamental es el amor. No siempre lo hemos conseguido, contradiciendo, así, el ser llamados a participar de la vida de Dios. Por eso, y en busca de la coherencia propia de los discípulos del Señor, renovemos ahora las promesas del bautismo, con las que en otro tiempo renunciamos a Satanás y a sus obras, y prometimos servir fielmente a Dios en el seno de la Comunidad de Jesús, que es la Iglesia.

+ Así pues, ¿renunciáis a Satanás, esto es: al pecado, como negación de Dios; al mal, como signo del pecado en el mundo; al error, como ofuscación de la verdad; a la violencia, como contraria a la caridad; al egoísmo, como falta de testimonio del amor?
R/. Sí, renunciamos.

+ ¿Renunciáis a sus obras, que son: las envidias y odios; las perezas e indiferencias; las cobardías y complejos; las tristezas y desconfianzas; las injusticias y favoritismos; los materialismos y sensualidades; las faltas de fe, de esperanza y de caridad?
R/. Sí, renunciamos.

+ ¿Renunciáis a todas sus seducciones, como pueden ser: el creeros los mejores; el veros superiores; el estar muy seguros de vosotros mismos; el creer que ya estáis convertidos del todo; el quedaros en las cosas, medios, instrumentos, métodos, reglamentos, y no ir a Dios?
R/. Sí, renunciamos.

+ ¿Creéis en Dios, Padre bueno y misericordioso, Creador del cielo y de la tierra?
R/. Sí, creemos.

+ ¿Creéis en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?
R/. Sí, creemos.

+ ¿Creéis en el Espíritu Santo, en la Iglesia, comunidad de Jesús, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?
R/. Sí, creemos.

Que Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos regeneró por el agua y el Espíritu Santo y que nos concedió la remisión de los pecados, nos guarde en su amor y nos haga testigos de él en medio del mundo.
R/. Amén.


ASPERSIÓN CON EL AGUA

(El Presidente toma el agua bendita, se signa y asperja con ella a toda la comunidad. Para ello, recorre todo el lugar celebrativo. Mientras tanto, todos cantan un canto pascual. Cuando el Presidente ha vuelto a la sede y se ha finalizado el canto, todos apagan las velas)


PAZ

Hermanos: hemos renovado la gracia bautismal. Por ella, accedimos a la filiación con Dios y a participar de su misma vida divina. Somos, por tanto, amor encendido en el Amor. Y como símbolo de lo que va a ser nuestra vida compartida con los hombres en medio de nuestras actividades cotidianas, no dudemos ahora en darnos la paz. Que queden atrás nuestras tensiones y roces. Que el perdón sea desbordante.

- Que la paz del Señor resucitado esté con todos nosotros.
- R/. Y con nuestro espíritu.
- Démonos fraternalmente la paz.

(Si no son muchos los participantes, el Presidente da la paz a cada uno, y todos entre ellos. De lo contrario, el Presidente la da a los primeros de cada banco. Se puede cantar mientras tanto un canto apropiado)


GLORIA

(Como otros domingos de Pascua, se canta el Gloria)

Hermanos: en este tiempo de Pascua, nuestro espíritu se vuelve al Dios de los cielos y elevamos hasta Él nuestra mirada, porque Cristo resucitado nos ha señalado la gloria reservada a cuantos quieran caminar con él. Cantemos la gloria de nuestro Dios: GLORIA A DIOS EN EL CIELO...

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Hechos de los Apóstoles 8, 5-8. 14-17

Nos disponemos a escuchar la Palabra de Dios y miramos a la primera comunidad cristiana. El Espíritu de Cristo resucitado mueve a los discípulos a dar testimonio del Evangelio. Las antiguas fronteras seculares del pueblo de Dios caen bajo la acción de ese Espíritu y Felipe instruye a los samaritanos; éstos reciben la fuerza nueva del Espíritu con la imposición de las manos de Pedro y Juan. Acojamos este testimonio.


2ª Lectura: 1 Pedro 3, 15-18

El apóstol Pedro enseña que el cristiano tiene que estar siempre disponible a dar razón de su fe y de su esperanza, aunque ello le suponga el pasar por la cruz y la contradicción; así imitará a su Señor en la Pasión. Es todo un programa de vida para un seguidor. También para nosotros.


Evangelio: Juan 14, 15-21

Según el relato evangélico, nos encontramos en la Última Cena de Jesús y los suyos, antes de la Pasión. Es la despedida, y él les tranquiliza prometiéndoles el Espíritu, su propio Espíritu. Es una nueva forma de estar con ellos. Además, les deja su amor y sus mandamientos, que no son tanto una serie de normas, sino expresión de vida y de fidelidad hasta el extremo. Nos abrimos a su mensaje.

Oración de los fieles

Oremos a Dios, nuestro Padre, que ha resucitado a Jesucristo con la fuerza de su Espíritu y que manifiesta su amor a todos los hombres.

1.- Por el Papa, los Obispos, los sacerdotes, diáconos y cuantos desempeñan un ministerio pastoral en la Iglesia, para que sean testigos de la alegría y la esperanza, especialmente con los más necesitados, en este día del Enfermo. OREMOS AL SEÑOR.

2.- Por todos los enfermos, para que sientan la fortaleza de Dios en sus momentos de debilidad, de cansancio; para que siempre haya personas cercanas que les puedan acompañar. OREMOS AL SEÑOR.

3.- Por cuantos cuidan a los enfermos, y por todos los profesionales del mundo de la sanidad, para que lleven a cabo su trabajo con cercanía, respeto, dedicación y, sobre todo, con mucho cariño. OREMOS AL SEÑOR.

4.- Por todas las personas que en estos momentos viven en medio del terror de la guerra, los que sufren el hambre, la enfermedad, toda clase de injusticias, para que desde el diálogo, la tolerancia, la solidaridad, se abran caminos nuevos que nos lleven a conseguir la paz tan deseada y pedida por todos. OREMOS AL SEÑOR.

5.- Por nuestra comunidad parroquial en este Día del Enfermo, para que haya Agentes de Pastoral con verdadera vocación que dediquen su tiempo a visitar y acompañar tantas soledades y tristezas, llevándoles consuelo y esperanza. OREMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DEL CONSEJO PASTORAL

(En el caso de que lo hubiere, el Presidente debe hacer un resumen de sus actividades y de los grupos representados en dicho Consejo. De no existir, valdría el que representantes de los grupos que trabajan en la parroquia o la comunidad hicieran ese resumen de actividades. Al final, o bien el Presidente o uno de los que han intervenido, hace la ofrenda, y dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, ahí tienes un pálido reflejo de los dones que Tú has regalado, por la presencia de tu Espíritu, a esta comunidad. Somos distintos y trabajamos en campos distintos, por eso no nos faltan tensiones, e incluso enfrentamientos. Sin embargo, somos conscientes de que Tú nos los has dado en orden al bien común y a la unidad de la Iglesia. Precisamente esa unidad es tarea del Espíritu, al que nos abrimos como Comunidad.


PRESENTACIÓN DEL GRUPO DE LA PASTORAL DE LA SALUD DE LA COMUNIDAD

(Podría hacerlo una representación del Grupo o incluso todos los participantes en el grupo, como un signo en este día tan específico en tantos lugares y comunidades. Una de las personas del grupo podría presentar el PROYECTO del mismo y las acciones pastorales que ejercen en medio del mundo de los Enfermos/as. Termina realizando esta oración explicación)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, aquí tienes lo que el Grupo de Pastoral de la Salud de nuestra Comunidad intenta llevar a cabo en favor de los Enfermos y Enfermas que hay entre nosotros. Te ofrecemos todo el esfuerzo que supone esta labor. Te pedimos que bendigas a cada uno de los Enfermos y Enfermas y a cada una de las personas que ejercen este servicio entre ellos. Que estas acciones, cada día, se parezcan más a las que realizaba el mismo Cristo Jesús a favor de los más débiles y necesitados.


PRESENTACIÓN DE UNAS MEDICINAS

(Puede hacer la ofrenda una de las personas que, en la comunidad, cuide a un enfermo o sea un profesional de la sanidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te ofrezco hoy estas medicinas, que son símbolo de nuestros cuidados y atenciones a los enfermos y enfermas. Bien sabes que hago de corazón y que quiero ser un instrumento de tu amor. No permitas que caiga nunca en el desánimo ni en el cansancio a causa de lo duro que me resulta a veces mi trabajo. Dame tu Espíritu de fortaleza y da también a tu Iglesia entrañas de amor, para que sepa expresar con ellos las preferencias de las que gozan en tu corazón.


PRESENTACIÓN DE LOS ÓLEOS SAGRADOS

(Los puede presentar el mismo Presidente de la Comunidad o un miembro de la Pastoral de la Salud. Especialmente si ese día hay una celebración específica de la Unción de los Enfermos COMUNITARIA. De todas maneras, es una hermosa ocasión para realizar una catequesis sobre la Unción de los Enfermos)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, Tú bien sabes que la enfermedad se va a hacer presente en nuestras vidas, como ya lo ha hecho en la de tantos miembros de este Comunidad. Te damos gracias por el sacramento de la Unción de los Enfermos que nos has dejado y que nos acompaña durante la enfermedad. Te pedimos que nosotros, tu comunidad, nunca dejemos de recibir este sacramento por miedo o por respetos humanos, sino que, con conciencia plena, lo acojamos con paz y serenidad, seguros de que Tú vas a caminar con nosotros en esta situación complicada. Gracias, Señor, por tu presencia y compañía.


PRESENTACIÓN DE UN ENFERMO

(Un enfermo o un impedido o un anciano de la comunidad da testimonio, inicialmente, de su situación y hace ofrenda, después, de sus sufrimientos y padecimientos)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Aquí me tienes a mí, Señor. He contado mi situación y mi experiencia de dolor y enfermedad. No es fácil estar enfermo en una sociedad de sanos y que siente el fracaso por la enfermedad o la muerte. Sin embargo, soy consciente de tu amor y noto la cercanía de tu Espíritu y la caridad de los hermanos. Te ofrezco hoy todos mis sufrimientos y te pido los unas a los de tu Hijo Jesucristo, como una semilla plantada en favor de los demás.


PRESENTACIÓN DE LAS CAJITAS PARA LLEVAR LA COMUNION A LOS ENFERMOS/AS

(Lo pueden hacer entre dos personas, en nombre de todos, y que en la Comunidad hayan recibido este ministerio o servicio. Se presentan las diversas CAJITAS que se utilizan, se ofrecen al Presidente de la Comunidad y una persona realiza esta oración-explicación)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, Tú nos invitas, especialmente cada domingo, a participar de la MESA de la Eucaristía, y desde la misma parten nuestros Agentes de pastoral para llevar la comunión a nuestros Enfermos y Enfermas. Te damos GRACIAS por este hermoso don y por esta posibilidad que nos das. Te pedimos que el Cuerpo de tu Hijo amado sea un alimento real para nosotros que acudimos en comunidad y para cuantos se sienten imposibilitados para estar presentes en este encuentro concreto. Aliméntanos a todos para que podamos ser pan para nuestros hermanos.

Prefacio

(Como siempre, ya de pie, se inicia la gran oración de Acción de Gracias, en la que todos participan diciendo: «NO CESAS DE INTERCEDER POR TODOS ANTE DIOS»).

Hoy queremos, Dios misericordioso,
estallar de alegría y darte las gracias,
porque, rescatando a tu Hijo Jesucristo,
de las garras de la muerte,
lo llenaste de tu vida,
del amor que os une desde siempre
y que él mismo prometió a sus discípulos,
-si ellos guardaban tus mandamientos-,
ser el defensor en cualquier peligro.
R/. "NO CESAS DE INTERCEDER POR TODOS ANTE DIOS".

Y te bendecimos eternamente,
porque, en la resurrección de tu Hijo,
nos has abierto tu corazón
y nos has hecho partícipes
de la esperanza de tu Reino,
de la presencia entre nosotros de tu misma divinidad
y de nuestra presencia a tu derecha
en el Hijo amado.
R/. "NO CESAS DE INTERCEDER POR TODOS ANTE DIOS".

Porque Él, Jesucristo tu Hijo resucitado,
es nuestro mediador ante Ti,
ya que, en su misma persona,
lo humano ha llegado a ser divino
y tu divinidad ha trascendido todo lo nuestro.
R/. "NO CESAS DE INTERCEDER POR TODOS ANTE DIOS".

Por eso, Señor Jesucristo,
Tú no cesas de interceder por nosotros ante Dios.
Ninguna de nuestras debilidades, esperanzas y sueños
le son ya ajenas a su corazón.
Y nosotros sentimos latir su amor,
que nos llena de fortaleza
para ser testigos, en medio de este mundo hostil,
de su esperanza de salvación.
R/. "NO CESAS DE INTERCEDER POR TODOS ANTE DIOS".

Ahora, Señor Jesucristo,
te pedimos presentes a tu Padre
nuestras ganas de ser de verdad una comunidad
que sabe de las necesidades de los hombres
y las sirve con entrega sin medida
y con suma generosidad.
Te pedimos envíes sobre nosotros tu Espíritu,
que nos defienda de todos los peligros,
nos llene de sabiduría para saber discernir
lo que es el deseo de tu voluntad,
nos dé un corazón entrañable
y nos haga vivir, en el respeto, la unidad.
R/. "NO CESAS DE INTERCEDER POR TODOS ANTE DIOS".

Monición de Despedida

Hermanos: amar a Dios exige cumplir su voluntad. Que la Palabra de Dios que hemos escuchado, nos ayude a lo largo de toda la semana, esforzándonos sobre todo en el cuidado, la atención, la acogida y cercanía de tantos ENFERMOS y ANCIANOS que viven en soledad. ¡Feliz semana de testimonio evangélico!


BENDICIÓN FINAL

- Que en esta Pascua nos bendiga Dios Padre, y que su misericordia nos guarde de todo mal. R./ Amén.

- El que nos ha salvado con la Resurrección de Cristo, nos enriquezca con el premio de la vida eterna. R./ Amén.

- Y que la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y siempre nos acompañe. R./ Amén.

Reflexión para este día

“El que me ama guardará mi palabra
y mi Padre lo amará, y vendremos a él”




Hoy volvemos a celebrar la Pascua de cada domingo. El Señor resucitado es quien nos convoca, nos da su ESPÍRITU, quiere unirnos en la Comunidad Cristiana y nos envía a difundir su mensaje. Por eso nos dirá el evangelio: “Yo le pediré al padre que os dé otro defensor, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad”.

¿El mensaje? Hemos sido ELEGIDOS PARA AMAR. No es ningún slogan publicitario. Es la razón y el objetivo de nuestra fe en Jesús. Los cristianos hemos sido elegidos para dar testimonio del mandamiento del amor en medio de un mundo que vende y compra el amor a cualquier precio de rebaja y lo convierte en artículo de consumo. En un mundo donde reina el egoísmo, el odio entre hermanos, las guerras que matan y destruyen, el hambre que destroza tantas vidas, es necesario que se anuncie, se haga conocer y se dé testimonio del EVANGELIO del AMOR.

Y si queremos ser fieles al Maestro, ese amor es gratuito y universal, generoso y desinteresado, fraterno y verdadero, sin esperar recompensa. ¿Será todo esto un sueño? ¿Se habrá equivocado Jesús al proponernos este ideal y esta tarea? Lo cierto es que nos dice: “El Espíritu Santo será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando lo que os he dicho”.

En este marco y con este mensaje pascual, celebramos el DÍA DEL ENFERMO en las Comunidades Cristianas.

bidean@bidean.net
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