Ciclo A - Tiempo Ordinario2 - SANTIAGO, apóstol - 25 de julio - Año 2017

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos: la Comunidad de Jesús celebra hoy la fiesta de SANTIAGO, Apóstol. Es el primer apóstol que entregó su vida por el Evangelio.

El camino del apóstol Santiago no fue un camino turístico, sino de peregrinación, de mirar hacia dentro, para asumir las exigencias del Evangelio hasta la muerte; esto es, de querer compartir el mismo cáliz que bebió su Maestro y Señor Jesús. De ahí que, hoy, esta fiesta puede ser para nosotros, una invitación a la oración y meditación: Santiago ha sido y es un lugar para renovar nuestra fe y nuestro compromiso y, a la vez, es compartir una misma vida y estar permanentemente en actitud de SERVICIO.

Que esta celebración nos ayude a descubrir que lo importante en nuestra vida es SERVIR... al estilo de Jesús. Iniciamos.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Hechos de los Apóstoles 4, 33; 5, 12. 27b-33; 12, 2

Esta primera lectura describe, en pocas palabras, el martirio del apóstol Santiago. No muere por defender una ideología o su sistema político o filosófico, sino por una persona y por el Evangelio. El discípulo de Cristo es un testigo de la verdad y debe estar dispuesto a obedecer a Dios antes que a los hombres. Es la gran lección que se nos propone en esta acta martirial del apóstol.


2ª Lectura: 2 Corintios 4, 7-15

El apóstol Pablo contrasta la grandeza del ministerio apostólico y la realidad del soporte humano que es una vasija de barro, frágil y quebradiza. La paradoja consiste en que precisamente en la fragilidad y debilidad del hombre se manifiesta la fuerza de Dios. Sus limitaciones y sufrimientos son generadores de la vida para sí mismo y para los demás. Pablo confía en aquél que resucitó a su Hijo de entre los muertos y espera que un día le resucitará también. Muy sugerente confesión del apóstol.


Evangelio: Mateo 20, 20-28

Este relato evangélico tiene tres partes bien definidas: la petición de un puesto de honor, la reacción de los demás discípulos, y una breve instrucción de Jesús. Pero… resulta que en el Reino de los Cielos no cuentan los puestos de honor, sino el servicio humilde y el martirio, que consiste en beber del mismo cáliz que bebió el Maestro. Lo acogemos.

Oración de los fieles

Por intercesión de Santiago, a quien reconocemos como protector de todos los peregrinos, pidamos por todos los hombres que hacen de su vida un peregrinar constante, y por todas las necesidades de la humanidad.

1.- Ayuda y protege, Señor, a tu Iglesia. Y te pedimos por tantas personas que trabajan en la evangelización, para que reciban tu gracia, y a todos nosotros nos haga dar testimonio de nuestra fe con valentía. OREMOS AL SEÑOR.

2.- Ayuda y protege, Señor, a todos los pueblos, para que seamos siempre fieles a las particularidades y tolerantes los unos con los otros en nuestras diferencias. OREMOS AL SEÑOR.

3.- Ayuda a todos los gobernantes y legisladores, para que en todas sus decisiones, sean conscientes de trabajar por el bien común, respetando los derechos de todas las personas. OREMOS AL SEÑOR.

4.- Ayuda y protege, Señor, a los padres y educadores, para que eduquen a los niños y jóvenes en valores profundamente humanos y cristianos, y no se desanimen ante las dificultades que se les presenten. OREMOS AL SEÑOR.

5.- Ayuda y protege, Señor, a nuestras Comunidades, a nuestras familias, a aquellos pueblos donde celebran sus fiestas, que se viva -desde la sencillez- la acogida y el respeto mutuos. OREMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UN RAMO DE ESPIGAS DE TRIGO

(Puede hacer la ofrenda un agricultor de la comunidad, en el caso de que lo haya, si no, cualquier miembro adulto)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy estas espigas de trigo, fruto de nuestros campos y símbolo del esfuerzo de todo nuestro pueblo. Te pido las aceptes y, con ellas, todos nuestros trabajos y tareas. Haz, por tu generosidad y gracia, que fructifiquen entre nosotros en frutos de fraternidad. Que seamos capaces de erradicar la pobreza y caminemos decididos a la justicia y la igualdad.


PRESENTACIÓN DE UN BASTÓN DE PEREGRINO

(Es válido cualquier signo de peregrino. Y puede hacer la ofrenda otro miembro adulto de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, te traigo este símbolo de peregrino, esperando que Tú lo aceptes, no sólo ahora, sino sobre todo al final de nuestras vidas, a la vez que nos premias con la meta de nuestro peregrinaje por esta tierra. No nos permitas adormecernos aquí y ahora. Haznos relativizar lo que somos y tenemos, para anhelar la patria definitiva que Tú nos has prometido.


PRESENTACIÓN DE UN REPIQUE DE CAMPANAS

(Se abre un silencio entre la comunidad reunida, mientras se produce un alegre repique de las campanas. De no contar con ellas la comunidad o plantear serias dificultades para hacerlas sonar, se puede sustituir por hacer sonar a través de la megafonía el «Aleluya», de Haendel. A su conclusión, un niño puede hacer la ofrenda)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Con ese repique de campanas queremos expresarte, Señor, nuestra alegría y nuestra acción de gracias por tu don del Apóstol Santiago a nuestra Iglesia. Estamos contentos porque él es nuestro protector, porque nos une y porque no deja de interceder por nosotros ante Ti. Y te damos gracias, porque Tú mantienes encendida la fe que prendió Santiago en este pueblo y suscitas entre nosotros verdaderos e intrépidos testigos.


PRESENTACIÓN DE UNA CONCHA DE VIEIRA

(Esta ofrenda la debiera hacer alguien que ha recorrido, de la forma que fuere, el Camino de Santiago y, si no, cualquier miembro de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor yo te ofrezco, en la fiesta del Apóstol Santiago, este símbolo de la peregrinación a través de su camino. Representa, al fin y al cabo, a la vida cristiana, como éxodo permanente desde la esclavitud hasta la identificación con Jesucristo, de la cual es testigo y testimonio todo Apóstol. No nos permitas, a los que hemos sido bautizados en la muerte y resurrección de tu Hijo y profesamos y vivimos la fe en Él, que acomodemos nuestras vidas a este mundo, hagamos de esta tierra nuestra patria definitiva y reconozcamos cualquier otro señorío fuera del de tu Hijo Jesucristo.


PRESENTACIÓN DE UNA CRUZ VACÍA

(La presentación de esta ofrenda la puede hacer cualquier miembro de la comunidad, aunque, preferentemente, alguno de los que desempeña en ella un ministerio relacionado con el de la palabra)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo esta cruz vacía que, desde la crucifixión de tu Hijo muy amado, es el símbolo de la violencia y el odio desatados contra los que profesan su fe en Jesucristo. Con él, queremos expresarte, tanto personal como comunitariamente, nuestros deseos y el compromiso de aceptar las consecuencias que se derivan de la confesión de la fe y de su proclamación en medio del mundo. Te pedimos, Señor, des fortaleza a los que sufren violencia y persecución y cambies el corazón de los perseguidores, para que nunca más atenten contra derechos tan fundamentales de la persona humana como el oír y dejarse llevar por el imperativo de su conciencia.

Prefacio

(Todos de pie, participan en la oración de Acción de Gracias, diciendo: «HAZNOS, SEÑOR, TESTIGOS DE LA RESURRECCION DE TU HIJO»).

Te damos gracias y te bendecimos, Señor, Padre misericordioso,
por tu Hijo Jesucristo y por cuantos, como Santiago,
bebieron el cáliz del dolor y de la muerte
por coherencia y fidelidad a tus mandatos.
Porque Santiago, apóstol y testigo predilecto de tu Hijo,
no dudó en dejarlo todo, purificar su fe en Jesucristo,
predicar con intrepidez tu Reino
y, primero entre todos los apóstoles,
sellar su testimonio con la entrega de su sangre.
R/. «HAZNOS, SEÑOR, TESTIGOS DE LA RESURRECCION DE TU HIJO»

Con su guía y patrocinio, Señor,
conservas prendida la fe en los pueblos de España,
que se dilata, por la levadura misionera de tu Iglesia,
por lo ancho y lo largo de toda la tierra.
Por su ejemplo e intercesión, Señor,
nos iluminas a cuantos, aquí y ahora,
confesamos nuestra fe en tu Hijo Jesucristo
y queremos hacer de la vida una peregrinación,
que no se detenga en las cosas de esta tierra
y tenga bien clara la meta en tu Reino de promisión.
R/. «HAZNOS, SEÑOR, TESTIGOS DE LA RESURRECCION DE TU HIJO»

Sabemos, Señor, que el inapreciable tesoro de nuestra fe
lo llevamos en vasijas de barro,
tan frágiles como nosotros mismos,
para que se muestre, de forma más clara,
que no es nuestra debilidad quien la sostiene,
sino tu fortaleza quien nos la conserva.
Sabemos, Señor, que no son propicias las circunstancias,
que vivimos asediados por el menosprecio
o que quieren reducir nuestra radicalidad
a pura tradición y folklore superficial.
Sin embargo, Señor, somos conscientes
de que Tú nos exiges la misma entrega que a los apóstoles
y haces que nos mantengamos
con las lámparas prendidas en la luz de la Resurrección
para ser claridad en medio de la oscuridad de este mundo.
R/. «HAZNOS, SEÑOR, TESTIGOS DE LA RESURRECCION DE TU HIJO»

Hoy queremos darte gracias, Señor,
y cantarte unidos al coro de los santos,
los apóstoles, los mártires, y también a tus ángeles,
con toda la Iglesia aún peregrina,
tus alabanzas y ensalzar tu misericordia,
por el regalo de tu Apóstol Santiago,
su intercesión y patronazgo.
Que lleguemos, un día, a participar de tu Reino,
porque, aquí en esta tierra, fieles a tu voluntad,
bebimos, sin lugar a dudas, el cáliz de la salvación,
el único camino para compartir la resurrección de tu Hijo.
R/. «HAZNOS, SEÑOR, TESTIGOS DE LA RESURRECCION DE TU HIJO»

Monición de Despedida

Hermanos: esta fiesta del apóstol Santiago nos ha invitado a beber el cáliz de la salvación, como el mismo Jesús. Ahora se inicia el tiempo en el que nuestro testimonio de la muerte y resurrección de Jesucristo ha de hacerse claro ante los demás por nuestras obras. Hemos de superar todo tipo de miedo a la tribulación, a las persecuciones, al menosprecio, a que no nos entiendan.

Si asumimos ese riesgo, desde la confianza en la fuerza y gracia del Señor, como lo hizo el apóstol Santiago, será también para nosotros tiempo de alegría y haremos de nuestras vidas servicio generoso del Evangelio, entrega entusiasta por una sociedad más justa, fraterna y pacífica. ¡Ojalá seamos testigos de esta nueva realidad!

Reflexión para este día

“No será así entre vosotros:
el que quiera ser grande entre vosotros,
que sea vuestro servidor”





Hay días especiales, significativos, en la vida de cada persona. También en la Comunidad Cristiana hay motivos que expresan una singularidad. Éste es el día de hoy. Es la fiesta de SANTIAGO. Fue uno de los íntimos de Jesús.

Jesús cuidó con mimo de su GRUPO: quiso formar con ellos una comunidad, que asumiera el PROYECTO DEL REINO. Esto es: pretendió que aquellos hombres tuvieran los mismos ideales que Él, que se enamoraran de aquella propuesta definitiva que Él mismo les ofrece de parte de Dios. En su debilidad, les ofrece el regalo y la fuerza de su Espíritu.

SANTIAGO fue el primero que le tocará sellar, hasta con su sangre, ese seguimiento de Jesús; fue un testigo fiel hasta el final. Luego vendrían el resto del grupo; a lo largo de la historia, serán muchos los que sigan el mismo camino de Jesús, hasta la ENTREGA TOTAL.

Hoy, pues, es un día bonito para preguntarnos por la profundidad y radicalidad de nuestra fe y de nuestro seguimiento de Jesús. Una vez más es una INVITACIÓN, de esas invitaciones que “provocan” y que merecen la pena. ¿No nos vamos a animar?

¡DICHOSOS quienes acogen SU LLAMADA!

bidean@bidean.net
castellano euskera batua euskera bizkaiera orue