Ciclo A - Tiempo Ordinario2 - Domingo 20º - 20 de agosto - Año 2017

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos: sed bienvenidos todos a esta celebración, en torno al Señor resucitado y en comunión con tantos hermanos, dispersos por el mundo.

La Palabra de Dios que hoy escucharemos nos recuerda que el don de la salvación está abierto a todas las personas que se abren al Dios de la vida. Por eso, ni Israel ni nadie de nosotros tenemos “la exclusiva” de la salvación. Dios la ofrece a todos. Así nos lo presentará el mensaje evangélico de hoy, como también el resto de las lecturas de este domingo.

Jesús nos descubrirá que es la FE la que abre todas las puertas. Aquella mujer pagana del evangelio, con su insistencia, nos muestra que ésa es la clave de la nueva situación. Nosotros, también, somos invitados por el mismo Señor Jesús a acoger el don del Padre, acogiéndole a él mismo.

Que esta celebración nos ABRA al Dios de la vida que se nos ofrece en Jesús. Comenzamos.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Isaías 56, 1. 6-7

El profeta Isaías escribe seguramente cuando Israel acaba de volver del exilio de Babilonia. De ahí que es una de los textos más universalistas del Antiguo Testamento. Los extranjeros son invitados por Dios a formar parte de la comunidad del pueblo de Dios y a disfrutar de todas sus promesas y dones. La salvación se ofrece a todos los pueblos; nadie queda excluido. Escuchamos.


2ª Lectura: Romanos 11, 13-15. 29-32

El apóstol Pablo constata que antes los paganos eran considerados pecadores y enemigos de Dios y los hebreos, el pueblo escogido. Ahora los judíos se han vuelto desobedientes y los paganos han escogido la misericordia de Dios. De esta forma, comprueba que los gentiles aceptan la salvación. Pablo quiere despertar el corazón de sus hermanos para que ellos también la acepten; le duele que habiendo sido ellos los depositarios de esa salvación, ahora se queden al margen de ella. Escuchamos su reflexión.


Evangelio: Mateo 15, 21-28

El relato evangélico nos presenta a Jesús que alaba la fe de una mujer extranjera y que, por lo tanto, no pertenecía al pueblo de la promesa. Y es que la fe está por encima de razas y de ideologías. Jesús mismo se rinde ante la sencillez y humildad de la mujer cananea; es más, reconoce con admiración y alegría su fe y la pone como ejemplo a imitar. Está claro: sólo la sencillez, la pequeñez y la humildad son agradables a Dios. Acojamos este relato.

Oración de los fieles

Siempre estamos necesitados de que Dios Padre nos ayude. Acudimos, ahora, llenos de confianza y le presentamos nuestras necesidades.

1.- Por nuestra Iglesia, para que aprenda a vivir en humildad, acoja con sencillez a los que piensan distinto, se reconcilie con los que viven de otra manera y a todos ofrezca el rostro del Padre. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por los pueblos poderosos de la tierra, para que no aumenten cada día más la distancia con los pueblos pobres, para que pongan sus pertenencias y recursos a disposición de aquellos que no tienen y necesitan. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Por todos los hombres y mujeres que viven sufriendo por cualquier motivo, para que encuentren en su camino una mano tendida que les ayude a vivir y llenarse de esperanza. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Por la paz en el mundo y en nuestro pueblo, y para que desaparezcan las guerras, las persecuciones y las tensiones interraciales entre los pueblos por motivos de religión o confesión de fe. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por todos nosotros, que hemos sido reunidos y convocados por el Señor, para que Dios nos conceda la gracia de encontrarnos con Él y así podamos comprender que todo lo recibimos de Él. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UN GLOBO TERRAQUEO

(Un miembro adulto de la comunidad hace esta ofrenda, mejor si está implicado en una actividad que sobrepase los límites concretos de la comunidad y vaya encaminada al servicio de la sociedad o de cualquiera de los grupos diferentes o marginales)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo este globo terráqueo, que utilizan nuestros niños y jóvenes en sus estudios de geografía para conocer este mundo y poderlo querer más y mejor. Por otra parte, así de pequeño, nuestro planeta parece realmente esa aldea soñada por los hombres, en la que nadie sea extranjero o diferente, sino que todos somos conciudadanos.

Te pido erradiques del mundo toda tentación y realidad de odio que producen las diferencias religiosas y raciales, y que nos hagas a nosotros, así como a todos los seguidores de Jesús que vivimos por cualquier país del mundo, luchadores infatigables contra todo forma de racismo y de exclusión. Haznos testigos de la tolerancia, el diálogo, la comprensión, la compasión y el amor universal.


OFRENDA DE LA MARGINACIÓN

(La debe hacer uno de los jóvenes de la comunidad, aunque, con toda seguridad, él no sea víctima de alguno de esos muchos problemas)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, te traigo los golpes de dolor que sufren hoy tantos jóvenes, compañeros míos. Ahí están el paro y la falta de ilusión ante el oscuro futuro, la droga, el sida, los grupos y tribus marginales, el apego al alcohol y tantas lacras. En nombre de todos, te pido que unas nuestros sufrimientos a los de tu Hijo Jesucristo. Y a toda esta comunidad, reunida en tu nombre y en torno a tu altar, la hagas profundamente sensible a esta difícil realidad de nuestro entorno.


OFRENDA DEL TERCER MUNDO

(La puede hacer otro joven o, de existir en la comunidad, un miembro de alguna ONG)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: A mí me corresponde, Señor, traerte otro de los sufrimientos que rompe tu corazón de Padre, pues implica a una buena parte de la humanidad. Te ofrezco el hambre, la miseria y el subdesarrollo del Tercer Mundo. También te traigo las semillas de esperanza de tantas y tantas personas del Primer Mundo, que son sensibles con los problemas de los más pobres del mundo; que crezca el número de personas que se comprometan por el cambio de la sociedad y del mundo.


PRESENTACIÓN DE LA LUZ

(Sería interesante que lo pudiera ofrecer algún miembro comprometido de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, en nombre de cuantos estamos reunidos, yo te ofrezco hoy esta luz, que la queremos unir a las que lucen sobre la mesa del altar. Ella es el símbolo del efecto del bautismo en nosotros y de nuestro compromiso. La ha prendido tu Hijo Resucitado, que es quien ilumina nuestro corazón, y quiere que nosotros, con nuestras palabras y nuestra vida, seamos luz que alumbra las tinieblas del mundo. No permitas nunca, Señor, que seamos opacos para los demás.


PRESENTACIÓN DE UN CUENCO

(Puede hacer la ofrenda uno de los jóvenes de la comunidad. Con él queremos expresar la disponibilidad del creyente)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este cuenco, símbolo de mi receptividad, como la de cualquier creyente. A imagen de María y de tantos testigos y creyentes, queremos ser como este cuenco, dispuestos a recibir tu Palabra y tu gracia. Sin ellas nosotros no somos nada o, si lo somos, es pura autosuficiencia y alejamiento de ti. No dejes de llenar nuestros corazones con tu gracia, Señor.

Prefacio

(Todos, ya de pie, se disponen a participar en la oración de Acción de Gracias, que pronuncia el Presidente, y en la que intervienen diciendo: «TÚ ERES, SEÑOR, EL PADRE DE TODOS LOS HOMBRES»).

Te alabamos, oh Dios, y te damos gracias,
porque, en tu Hijo Jesucristo,
desvelaste tu paternidad
y nos has hecho partícipes de ella
a todos los hombres.
Con derecho podemos llamarte Padre,
cosa que no ha permitido ningún dios,
y con responsabilidad nos podemos mirar a los ojos,
entre nosotros, y llamarnos hermanos.
R/. "TÚ ERES, SEÑOR, EL PADRE DE TODOS LOS HOMBRES".

Desde entonces, para Ti ya no hay más
ni judío ni griego, ni bárbaro ni escita,
ni esclavo ni libre, ni hombre ni mujer,
sino que todos somos iguales,
nos quieres de la misma manera,
nos ofreces a todos la misma salvación
y Jesucristo, tu amado Hijo,
lo es todo y para todos.
R/. "TÚ ERES, SEÑOR, EL PADRE DE TODOS LOS HOMBRES".

Todo lo que estaba dividido,
Jesucristo lo ha conducido a la unidad.
De los paganos y de los judíos
ha hecho un solo hombre nuevo,
matando toda división en la cruz
y generando, en la resurrección, la igualdad.
R/. "TÚ ERES, SEÑOR, EL PADRE DE TODOS LOS HOMBRES".

Sé bendito, Señor, por los siglos,
pues, al congregarnos hoy
en torno a la mesa de la Palabra y la Comunión,
nos abres los ojos y el corazón
para descubrir que has desterrado las desigualdades,
que haya ricos y pobres, siervos y amos,
amigos y enemigos, cercanos o alejados,
que parecen la fatalidad misma de nuestra historia.
Haz de nosotros una comunidad de creyentes,
que lleve este desafío hasta las últimas consecuencias
con nuestra denuncia profética
y el compromiso real del amor a todos.
R/. "TÚ ERES, SEÑOR, EL PADRE DE TODOS LOS HOMBRES".

Llena, Señor, nuestros corazones
de las semillas de tu amor y de la igualdad.
Que no caigamos en las trampas
del racismo, la xenofobia y la marginación.
Que no midamos a los hombres por lo que tienen
o por la afinidad ideológica y política,
ni por su estatus social.
Danos lucidez y audacia
para construir un mundo nuevo,
en el que viva tu familia,
camino de tu Reino de verdad.
R/. "TÚ ERES, SEÑOR, EL PADRE DE TODOS LOS HOMBRES".

Monición de Despedida

Hermanos: estamos terminando esta celebración y este encuentro de los seguidores de Jesús. Pero no podemos dejar aquí lo que hemos recibido; es necesario que lo llevemos a la vida, a la realidad concreta, y compartir con otros hombres y mujeres que el don de la salvación de Dios es universal y para cuantos lo buscan y lo desean con sincero corazón. Hacer llegar esta Buena Noticia a nuestro entorno, es nuestra tarea. Claro que sólo será posible desde una vivencia personal y profunda de esa fe y de ese don, Que así sea. ¡Feliz semana de testimonio cristiano!

Reflexión para este día

“Jesús proclamaba el Evangelio del Reino,
curando las dolencias del pueblo”




Como cada domingo, el Señor Jesús nos CONVOCA, porque su empeño es ir haciendo de nosotros un grupo convencido de que la mejor propuesta para nuestras vidas es la que Él mismo nos hace, algo que puede llenarnos y dar sentido profundo. Aquí estamos.

Hoy, el MENSAJE que nos presenta es éste: la SALVACIÓN no es propiedad exclusiva de nadie, ni siquiera de Israel, el pueblo escogido. Más bien, todos los pueblos son llamados a la vida, a la que Dios ofrece gratuitamente a quienes le acogen.

Por eso, la salvación, la vida de Dios, es un DON, una GRACIA; unos la acogen con gusto, a pesar de las “etiquetas” (el caso de la mujer cananea “pagana” del evangelio de hoy); otros, la rechazan y prefieran seguir su propio proyecto y camino, al margen de la propuesta de Dios. Es el DILEMA con que nos encontramos.

Recibir y aceptar ese don salvífico, implica vivir en actitud permanente de ser salvados. Y Él mismo nos ofrece la posibilidad de responder positivamente a su invitación. Sólo es necesario quererlo y seguir contando con Él, el Dios de la vida. Y Él nos enviará a hacerlo realidad, a ofrecerlo a nuestro mundo: es nuestra MISIÓN. Todos los hombres son invitados a participar plenamente de la FAMILIA de Dios.

¡Dichosos quienes ESCUCHAN su LLAMADA,
porque compartirán con Él el gozo del REINO!

bidean@bidean.net
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