Ciclo A - Tiempo Ordinario2 - Domingo 22º - 03 de septiempre - Año 2017

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos: sed bienvenidos a este encuentro de fe y de fraternidad.

La Palabra de Dios hoy nos hablará de sufrimiento y de cruz a consecuencia de la fidelidad a la vocación, a la misión recibida. Tanto el profeta como la invitación y la propuesta de Jesús conllevan sufrimiento y cruz.

Pero es necesario decir alto y claro que Jesús no ama ni busca arbitrariamente el sufrimiento, ni para él ni para los demás, como si éste fuera especialmente grato a Dios. Lo que agrada a Dios no es el sufrimiento, sino la actitud con que se asumen las cruces que nacen de la fidelidad a su Hijo amado, a quien merece la pena seguirle.

Pidamos al Señor que nos conceda el don de captar en profundidad su mensaje. Iniciamos así la celebración.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Jeremías: 20, 7-9

Escucharemos un hermoso canto, el que brota del corazón del profeta. Jeremías, seducido por Dios, se lamenta amargamente y se desahoga con Dios porque su vocación le ha traído disgustos y persecuciones. Sus palabras le hacen odioso al pueblo. Pero el fuego ardiente de la palabra divina le obliga a ser mensajero de Dios. No puede callar a pesar de las persecuciones. Escuchemos con emoción su confesión, que brota desde dentro.


2ª Lectura: Romanos 12, 1-2

El apóstol Pablo exhorta a la comunidad de Roma a vivir dejándose transformar por la gracia de Dios, convirtiéndose de ese modo en holocausto vivo y agradable al Padre. Y es que el culto en espíritu y verdad -según el apóstol- consiste en ofrecer al Señor cada instante de la vida y a vivir según su voluntad divina. Sugerente reflexión.


Evangelio: Mateo 16, 21-27

En el relato evangélico, Jesús anuncia a sus discípulos que su camino pasa por el sufrimiento y la muerte antes de llegar a la gloria y a la plenitud; esto es, anuncia el sentido de su mesianismo en la línea del Siervo sufriente, que lo entrega todo. Pedro reacciona contra esta propuesta de Jesús, pero Jesús proclama que quien quiera seguirle debe cargar con la cruz. La cruz no es término, sino CAMINO: el que pierda su vida, el que se vence a sí mismo, el que se olvida de sí mismo, encontrará la vida. Es su PROPUESTA. Le escuchamos a él.

Oración de los fieles

Siempre estamos necesitados de que Dios Padre nos ayude. Acudimos, ahora, llenos de confianza y le presentamos nuestras necesidades.

1.- Por la Iglesia, para que sea fiel reflejo de la vida del Maestro, viva en fidelidad al mensaje de Jesús, siendo espacio de acogida, respeto y justicia para todos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por las autoridades de los pueblos e instituciones, para que encuentren caminos de diálogo, donde la posibilidad de un mundo más justo y mejor sea real. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Por todos cuantos huyen de la vida o se evaden de ella con fáciles sustitutos; por lo que quieren ganarla a costa de los demás; por los que quieren conquistar el mundo a través del tener o del poder, para que sean conscientes de que es preciso despertar y ganarla a través de la entrega a los demás. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Por los enfermos, marginados, abandonados, encarcelados, para que el Señor les conceda el don de vivir su sufrimiento desde el amor y la paz, y a nosotros nos mueva a una solidaridad profunda y comprometida. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por todos nosotros, para que sepamos vivir como los discípulos, detrás del Maestro, caminando por sus mismas sendas. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UNOS EVANGELIOS

(Lo pueden presentar una persona que se dedica a la tarea de la transmisión de la fe en la Comunidad, ya sea entre los adultos, entre los jóvenes o entre los niños)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, te traigo y te ofrezco estos Evangelios y, con ellos, nuestra decisión firme de seguirlos y seguir los pasos de tu Hijo Jesucristo. Ellos son el libro de tus discípulos, nuestro libro. De ellos dependen nuestras personas y nuestras vidas. Su cumplimiento lo queremos vivir como la ofrenda de nuestras personas, de nuestro ser y de nuestra existencia. Hoy, que le hemos escuchado a Jesús, invitándonos a seguirle cargando con la cruz, queremos unir nuestras vidas a la de tu Hijo. Seguro que Tú, así, nos las aceptas incondicionalmente, pues en tu Hijo se complementa lo que, por nuestra debilidad e infidelidad, somos incapaces de realizar. Lleva, Señor, nuestros deseos a la concreción de la realidad. Para ello te pedimos tu Espíritu, que será nuestra fortaleza.


PRESENTACIÓN DE UNA PARTIDA DE BAUTISMO

(La puede presentar un adulto de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor yo te traigo este documento que es la PARTIDA del BAUTISMO, con la que quiero mostrarte mi compromiso, y el de todos y cada uno, de vivir tal como Tú quieres que lo hagamos. Es decir, que no nos conformemos ni nos creamos salvados porque estamos bautizados o porque escuchamos tu Palabra, sino que nos empeñaremos en vivir el Evangelio como el camino de nuestras vidas, aceptando la propuesta de Jesús, tu Hijo amado, de cargar la cruz y de seguirle a él. Si Tú aceptas nuestro ofrecimiento y nuestro esfuerzo, ayúdanos, por favor, con tu gracia.


PRESENTACIÓN DE UNA COPA

(Un miembro cualquiera de la comunidad hace esta ofrenda, consistente en una copa de cristal bien limpia. Tras dársela al Presidente, dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te ofrezco hoy, en nombre de toda la comunidad y de cada uno de nosotros, esta copa bien limpia, que transparenta su fondo. Con ella va nuestro deseo de ser coherentes y rechazar cuanto signifique fariseísmo o apariencias, porque así reflejaremos mejor la VIDA NUEVA del Señor resucitado. Danos la fuerza de tu Espíritu para vivir de acuerdo con estos deseos.


PRESENTACIÓN DE UN PERIÓDICO

(Lleva el periódico uno de los miembros de la comunidad, mientras otro hace la ofrenda:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, nosotros te traemos hoy un periódico. Es el resumen de la vida de una jornada a nivel local, provincial, regional, nacional e internacional. Son pocas las noticias buenas que nos ofrece. Es más numerosa la información de signo negativo; hay guerras, injusticias, corrupción, sucesos. Son un resumen de cómo somos los hombres. Pero son también un signo de TU PRESENCIA entre nosotros, si somos capaces de agudizar nuestra vista y ver bajo la pesada realidad cómo Tú nos hablas. Señor, no permitas que se embote la sensibilidad de nuestra fe para reconocer tu presencia entre nosotros.

Prefacio

(Finalizado el canto del ofertorio y preparada la mesa del altar, todos se ponen de pie para iniciar la oración de Acción de Gracias, que pronuncia el Presidente y a la cual se une toda la comunidad, diciendo: «GRACIAS, SEÑOR, PORQUE, EN LO QUE PARECE PÉRDIDA, ESTÁ TU SALVACIÓN»).

Te bendecimos y te alabamos, Dios misericordioso,
porque tus caminos no son nuestros caminos
y, sin embargo, los tuyos nos llevan a la salvación.
Tu pensamiento no coincide con nuestro pensamiento,
tras la búsqueda por nuestra parte de independencia,
que nos llenó el corazón de egoísmo y pecado.
La lógica tuya es la del corazón del Padre,
que no sabe de reservas ni de planteamientos racionales,
sino que sólo entiende de entrega incondicional,
de perdón, una y mil veces repetido,
de fidelidad, a pesar de la infidelidad de los hombres.
Así, lo has demostrado a lo largo de la historia
y hoy lo sigues repitiendo con cada uno de nosotros.
R/. "GRACIAS, SEÑOR, PORQUE, EN LO QUE PARECE PÉRDIDA, ESTÁ TU SALVACIÓN".

En tu Hijo Jesucristo, nacido como uno de nosotros,
nos dejaste la prueba de ese ilógico amor.
Decidió subir a Jerusalén,
aún a costa de su propia vida,
para beber hasta las últimas heces el cáliz de tu voluntad.
Cargó sobre sus espaldas la cruz,
a todas luces no merecida
y, como justo, soportó la injusticia de los hombres.
En silencio y sin estridencias,
entregó hasta el último suspiro de la vida,
cuando la noche cubría con sus tinieblas la realidad
y parecía que se había metido en un callejón sin salida.
Pero Tú no le abandonaste a la suerte de los malvados,
sino que lo rescataste de las garras de la muerte,
lo aupaste del abismo del infierno
y, como un amanecer, lo llenaste de la nueva vida.
R/. "GRACIAS, SEÑOR, PORQUE, EN LO QUE PARECE PÉRDIDA, ESTÁ TU SALVACIÓN".

Hiciste de tu Hijo nuestro modelo y camino
y, lo mismo que llamó en otro tiempo a sus discípulos,
hoy nos llamas a cada uno de nosotros a su seguimiento.
Nos pides cosas tan difíciles
como negarnos a nosotros mismos,
cerrar los ojos y aceptar tu insondable misterio,
entregar nuestras vidas a los demás
y, en la suprema confianza, ponerla sólo en tus manos.
Y a eso llamas ganar la vida,
cuando a nosotros nos parece apostarla con riesgo
y no vivirla a nuestro antojo y según nuestros proyectos.
Sin embargo, llenas de luz nuestros ojos
y de gracia nuestros corazones,
para poder percibir que, en lo que parece pérdida,
reside tu graciosa salvación.
R/. "GRACIAS, SEÑOR, PORQUE, EN LO QUE PARECE PÉRDIDA, ESTÁ TU SALVACIÓN".

Lo mismo haces, Señor misericordioso, con tu Iglesia,
para no dejarla asemejarse a ningún tipo de asociación,
que se preocupe de sus estructuras y organización externa
y pierda el tiempo en trazar su salvación.
La has hecho luz de los hombres,
ciudad elevada sobre el monte,
sal y levadura para transformar la tierra,
y, así, todos puedan ver los deseos de tu corazón.
Sin más armas que tu palabra,
quieres que haga desbordar el mundo de amor,
que luche con los que sufren la injusticia,
desate de ataduras a los que esclaviza el mal
y pronuncie tu Buena Noticia de esperanza.
R/. "GRACIAS, SEÑOR, PORQUE, EN LO QUE PARECE PÉRDIDA, ESTÁ TU SALVACIÓN".

Danos, Señor, a tu Iglesia y cada uno de nosotros,
que queremos ser fieles al seguimiento de tu Hijo,
la gracia de descubrir que, en la entrega,
están las semillas de nuestra salvación.
Complica nuestros corazones a estilo del tuyo
y haznos capaces de comprender
que Tú, al final de la historia y del mundo,
nos vas a juzgar sólo de amor.
R/. "GRACIAS, SEÑOR, PORQUE, EN LO QUE PARECE PÉRDIDA, ESTÁ TU SALVACIÓN".

Monición de Despedida

Hermanos: uno de los rasgos más característicos de nuestra sociedad es la incapacidad para el sufrimiento y la renuncia. Nuestra civilización del confort y la comodidad no quiere ni oír hablar de ello. Pero ¿qué pensar de una sociedad que evita, esconde y rechaza determinadas formas de sufrimiento? ¿Qué decir de una sociedad atrincherada e incapaz de la más mínima renuncia y ascesis, viendo en la acera de enfrente a millones de personas que carecen de lo más básico para vivir? ¿No estaremos estropeando nuestra propia vida?

Las palabras de Jesús deben cobrar de nuevo toda su actualidad y ser Buena Noticia para nosotros: “El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga”. ¡Feliz reflexión a todos! Y... ¡feliz semana!

Reflexión para este día

“El que quiera venirse conmigo,
que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga”




Seguimos escuchando al MAESTRO: como un grupo convencido de su enseñanza. Nos reunimos para escucharle y, luego, partir el pan en su misma mesa. Una vez más es el motivo de nuestro encuentro dominical.

Hoy, su PALABRA nos presenta a dos figuras singulares: JEREMÍAS y PEDRO; en dos actitudes distintas y los dos queriendo ser fieles a Dios, a su Señor, de quien están enamorados.

JEREMÍAS: desde su corazón, conmovido, es capaz de pronunciar: “Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir”. Esto habla de relación profunda, amorosa, de dejarse transformar por dentro, asimilarnos a su modo de pensar y sentir. Está poseído por Dios. Toda una experiencia que marca la vida.

PEDRO: el domingo pasado era alabado y piropeado por Jesús, por su respuesta atinada y certera; hoy resulta que escucha unas palabras durísimas de Jesús, nada menos que “quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas como los hombres, no como Dios”. Está claro que a Pedro le queda mucho camino por recorrer hasta llegar a esa experiencia de Jesús, la experiencia que “marca” y que transforma. Sabemos que lo va a realizar, pero está en camino. No basta “con saber”; es necesario ser marcado.

Y… ¿NOSOTROS? Necesitamos seguirle para saber quién es Jesús, conocerle, de forma que nos transforme. No basta con imaginarle, aunque su “imagen” sea bonita. Es necesario EXPERIMENTARLE.

¡DICHOSOS los que se dejan SEDUCIR por Jesús!

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