Ciclo B - Tiempo Ordinario1 - Domingo 5º - 04 de febrero - Año 2018

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos, hermanas: sed bienvenidos a esta celebración de nuestra fe, en torno a la mesa del Señor Jesús y con otros hermanos y hermanas.

La liturgia de la Palabra de hoy nos va a abrir los ojos de nuestro corazón para poder contemplar a Jesús como el médico y Señor que viene a mostrarnos el proyecto de vida del Padre para con la humanidad. Y Jesús hace realidad ese plan de Dios. Así lo veremos en el evangelio.

A nosotros, que hemos gustado y experimentado el don de la VIDA que nos aporta de parte de Dios-Padre, nos pedirá que lo ofrezcamos a los demás, que lo comuniquemos al mundo, hoy como ayer, necesitado de esa vida. Tantas situaciones y realidades nos hablan de esa necesidad y de esa urgencia.

Dispongamos nuestros corazones para acoger la Palabra, la fuerza y la misericordia de nuestro Dios, que se nos da en Jesús.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Job, 7, 1-4. 6-7

El autor sagrado, en este pasaje del libro de Job, quiere responder al interrogante del sufrimiento y de la muerte del justo. Job define la vida como un servicio que está caracterizado por el esfuerzo y el sufrimiento. Discute con Dios y quiere una explicación, pues no acepta con facilidad las palabras de consolación de sus amigos. Forzado por su situación, medita sobre la brevedad de la vida y pone su confianza en Dios. Escuchamos esta reflexión.


2ª Lectura: 1 Corintios 9, 16-19. 22-23

El apóstol Pablo reflexiona sobre su vida y descubre su propia vocación: ha recibido el encargo de anunciar el Evangelio y lo cumple con generosidad y dedicación. Anuncia el Evangelio, haciéndose débil con los débiles y todo para todos, con tal de ganarlos para Cristo. Él, por su trabajo evangelizador, no espera ninguna recompensa humana. Eso mismo le hace sentirse libre para el servicio de su Señor. Acogemos este hermoso testimonio.


Evangelio: Marcos 1, 29-39

El evangelista Marcos nos presenta a Jesús profundamente comprometido con la causa de Dios en favor de la humanidad. De ahí que libera al hombre de situaciones de dolor y de marginación; se enfrenta al mal y vence a la enfermedad. Es el mensaje del relato evangélico de hoy. Asimismo, nos dirá que para llevar a término su misión, Jesús se retira a orar al Padre; lo necesita. Escuchamos.

Oración de los fieles

Como pobres y necesitados, acudamos con confianza a Dios, que es nuestro Padre, y presentémosle nuestras necesidades, las de la Iglesia y las de la humanidad.

1.- Por la Iglesia, presencia de Jesucristo en la historia, para que descubra que su misión es predicar con fidelidad el Evangelio y curar las heridas de las personas. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por todos los que ostentan el gobierno de los pueblos e instituciones, para que luchen por un mundo más justo y más solidario. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por cuantos han consagrado su vida en favor de los más débiles, para que Dios les fortalezca en sus tareas y no olviden nunca que lo más importante es servir siempre y en toda ocasión. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Por aquellos que sufren a causa de la enfermedad, la marginación o exclusión de cualquier tipo, para que encuentren en nuestra solidaridad un motivo de consuelo y fuerza para seguir caminando. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por nosotros, nosotras y nuestra comunidad, para que el Señor cure nuestros egoísmos y así descubramos la necesidad de vivir sembrando paz y bienestar en nuestro entorno. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UN PÓSTER O PROGRAMA DE LA CAMPAÑA CONTRA EL HAMBRE

(Cercanos ya a la Campaña contra el Hambre, utilizamos hoy sus símbolos para sensibilizarnos en el amor universal y solidario. La ofrenda la puede hacer cualquier persona comprometida con la dimensión caritativa en la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, te ofrezco este símbolo de la Campaña contra el Hambre, de la cual, bien sabemos, que se dirige a superar las fronteras para expresar el amor y la dimensión universal de la caridad. Con él te quiero ofrecer mi compromiso y el de toda la comunidad, nuestro deseo de vivir en concreto el mandamiento del amor, no sólo con los más cercanos ideológica, geográfica y sanguíneamente, sino también con cualquier hombre y mujer, por el mero hecho de ser tu imagen y tu hijo e hija.


PRESENTACIÓN DE UN MEDICAMENTO

(Con el envoltorio sería suficiente, para tener el valor de símbolo. Y lo puede presentar alguien relacionado con la sanidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te traigo un medicamento, porque pensamos que es un buen signo de la misericordia, una de las cualidades fundamentales de una comunidad cristiana y de todo evangelizador. Queremos ser eso: medicina para los otros. Bálsamo y aceite que curen las heridas de los demás. Mera capacidad de escucha, que alivie y aligere los problemas de los otros. Y lo queremos hacer a imagen de tu Hijo Jesucristo, tal como Él lo hizo antes y lo hace ahora con nosotros y nosotras.


PRESENTACIÓN DE UNA OFRENDA DEL TERCER MUNDO

(La puede hacer un joven o una joven, o de existir en la comunidad, un miembro de alguna ONG. Bien pudiera presentarse el CARTEL de la Campaña contra el Hambre)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: A mí me corresponde, Señor, traerte uno de los sufrimientos que rompe tu corazón de Padre, pues implica a una buena parte de la humanidad. Te ofrezco el hambre, la miseria y el subdesarrollo del Tercer Mundo. También te traigo las semillas de la esperanza de tantas y tantas personas del Primer Mundo, que son sensibles con los problemas de los más pobres del mundo. Que no muera ningún justo más sin sentido, que no se te escapen sus lágrimas y sus lamentos. Que crezcan los que se comprometen en el cambio de la sociedad y del mundo.


PRESENTACIÓN DE UN TERMÓMETRO CLÍNICO

(Puede hacer esta ofrenda, quien asista en su familia a un enfermo o un anciano o sea un profesional de la sanidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, yo te traigo este termómetro clínico, que es símbolo de las atenciones y cuidados a los enfermos y enfermas. Con él, y en nombre de la comunidad, yo hoy te ofrezco nuestros deseos de servicio y atención a las necesidades de los hombres y mujeres. Mantennos siempre despiertos para que no se nos escape ningún problema y esperanza de los hombres y de las mujeres y estemos siempre prontos para buscar una rápida solución.


PRESENTACIÓN DE UNA LAMPARILLA CON ACEITE

(Esta ofrenda lo debiera realizar alguna persona que esté implicada en la dimensión ORANTE de la vida: algún miembro de la vida contemplativa; alguna persona participante en algún grupo de oración, sea de adultos o de jóvenes; o...)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor Jesús: hoy mismo, en el Evangelio, hemos visto cómo tú mismo te retirabas a orar y estar con el Padre, porque sentías la necesidad de vivir una estrecha relación y comunión con Él. Te presento a las personas y grupos que entre nosotros trabajan esta dimensión ORANTE de la vida: llénanos (les) de tu fuerza y de tu paz, la que nace en el encuentro. Y te pedimos que seamos (sean) personas y grupos profundamente abiertos y así podamos (puedan) ofrecer a otros la posibilidad de esa experiencia.


PRESENTACIÓN DE LAS DIVERSAS VOCACIONES EN LA COMUNIDAD

(Hoy proponemos una ofrenda, aunque diversificada, a través de la presentación de algún miembro de la comunidad que la sirve; por ejemplo, uno de los ministerios o servicios más sencillos, como una de las mujeres que se encargan de la limpieza del templo. En segundo lugar, podría ser un matrimonio. En tercer lugar, uno del grupo de pastoral de la salud. En cuarto lugar, un militante comprometido. Y, por último, un religioso o religiosa, incluso presbítero, en el caso que lo hubiere. En breves palabras pueden dar testimonio de su vocación. Al final, uno de ellos hace la ofrenda:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, hoy te traemos lo más preciado que Tú nos has dado a cada uno de nosotros y de nosotras y para nuestra comunidad: las VOCACIONES que Tú nos has dado. Te las queremos ofrecer, con nuestras respuestas personales y nuestros intentos de fidelidad por parecernos cada día más a tu Hijo Jesucristo. Pero, si Tú no nos das tu gracia, será difícil que nosotros te respondamos a la altura de tu voluntad. Ayúdanos, Señor.

Prefacio

(Tras la presentación de las ofrendas, todos de pie inician la oración de Acción de Gracias, en la que participan, diciendo: «GRACIAS, SEÑOR, QUE TOMASTE NUESTRAS DOLENCIAS Y CARGASTE CON NUESTRAS ENFERMEDADES»).

Te alabamos, te bendecimos y te damos gracias,
Dios, Padre nuestro y rico en misericordia,
que creaste todas las cosas en bondad y belleza
e hiciste al hombre y a la mujer, semejantes a Ti,
libre del dolor, la enfermedad y la muerte.
Y, cuando el mismo hombre quiso romper el espejo
donde Tú te asomabas,
no le dejaste hundido y víctima de su destino,
sino que sembraste en su corazón la esperanza
y fuiste mano amiga
que le curó del sufrimiento y del mal,
siempre que volviera a Ti su cara y sus manos,
suplicándote la ayuda que precisaba.
R/. "GRACIAS, SEÑOR, QUE TOMASTE NUESTRAS DOLENCIAS Y CARGASTE CON NUESTRAS ENFERMEDADES".

Y no te conformaste con ser testigo de nuestro dolor,
sino que, en la plenitud de los tiempos,
te hiciste, en tu Hijo Jesucristo,
como uno cualquiera de nosotros.
Y sin estar sometido a la ley y consecuencias del pecado,
quisiste que sufriera con nosotros nuestras debilidades,
fuera víctima del mal,
notara en su propia carne el sufrimiento
y muriera como uno más,
aunque solo y rechazado por los hombres,
para que no fuera ajeno a nada de lo humano.
R/. "GRACIAS, SEÑOR, QUE TOMASTE NUESTRAS DOLENCIAS Y CARGASTE CON NUESTRAS ENFERMEDADES".

Por eso, supo lo necesario que era para nosotros
el perdón, el curar, el proteger, el escuchar.
Y, cuando recorría los caminos de Galilea,
predicando tu Reino de esperanza,
quiso respaldar sus palabras con gestos
y devolvió la vista a los ciegos,
el movimiento a los impedidos,
el oído a los sordos,
la palabra a los mudos,
la vida a los enfermos y a los muertos.
Y ningún sufrimiento nuestro
fue víctima de su olvido o menosprecio.
R/. "GRACIAS, SEÑOR, QUE TOMASTE NUESTRAS DOLENCIAS Y CARGASTE CON NUESTRAS ENFERMEDADES".

Cuando nosotros, los hombres,
colgamos a tu Hijo de la cruz,
algunos creyeron ver muerta la esperanza.
Y, sin embargo, Tú le resucitaste
a la vida que nunca se apaga
y volvió a los caminos de Galilea
para curar definitivamente los corazones de sus discípulos.
Y, sobre ellos, mandaste tu Espíritu,
para que, reunidos en comunidad,
nuevo Cuerpo de tu Hijo,
tu Iglesia fuera presencia viva de tu misericordia.
R/. "GRACIAS, SEÑOR, QUE TOMASTE NUESTRAS DOLENCIAS Y CARGASTE CON NUESTRAS ENFERMEDADES".

No permitas, Señor,
que tu Iglesia se olvide de los hombres y de las mujeres.
Agudiza nuestra sensibilidad para descubrirlos
y espabila nuestra solidaridad para ayudarles.
Llena nuestros corazones de tu amor,
porque Él es nuestra mejor medicina.
Fomenta en tu Iglesia vocaciones para este carisma;
pero haz que toda ella viva para la caridad.
R/. "GRACIAS, SEÑOR, QUE TOMASTE NUESTRAS DOLENCIAS Y CARGASTE CON NUESTRAS ENFERMEDADES".

Monición de Despedida

Hermanos, hermanas: no olvidemos que el lugar privilegiado de la experiencia de Dios es la vida, particularmente cuanto está abierta y entregada en favor de los necesitados y marginados; al servicio de la justicia que humaniza el ser humano; cuando se entrega -a fondo perdido- por el bien del hermano. Regresemos a nuestras casas, comunidades y pueblos para ser sanadores, hermanos y hermanas de los que más nos necesitan. ¡Feliz semana de testimonio y de vida para todos!

Reflexión para este día

“Cristo tomó nuestras dolencias
y cargó con nuestras enfermedades”




Seguimos caminando en este Tiempo Ordinario: hemos celebrado las grandes fiestas y nos dirigimos a la CUARESMA, que iniciaremos a finales del mes. La liturgia nos sigue presentando a Cristo Resucitado en medio de su Comunidad, alimentando su vida de fe y su compromiso.

En este domingo se presenta la figura de JESÚS como el del PROFETA que nos ilumina con su Buena Noticia y nos invita a seguir el estilo de su Evangelio. Ha predicado toda la jornada, pero le siguen buscando, porque intuyen en Él al verdadero MAESTRO. Él sigue recorriendo otros pueblos y aldeas.

Pero también nos dirá el evangelio de hoy que el mismo Jesús se reservaba tiempos específicos para ESTAR CON EL PADRE: “se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar”. Su palabra y su vida es un camino para quienes hemos escuchado su invitación a seguirle, y acogemos su PROYECTO como el mejor de los proyectos para nuestras vidas.

Este domingo es una nueva oportunidad para estar con Él, escucharle, dejarle que “caliente” el corazón y apostar nuevamente por su proyecto.

¡DICHOSOS quienes eligen SER SUS DISCÍPULOS:
porque no se sentirán defraudados!

bidean@bidean.net
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