Ciclo A - Tiempo Ordinario2 - Domingo 32 - 12 de noviembre - Año 2017

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos: sed bienvenidos a esta celebración.

También hoy escucharemos la Palabra de Dios, que nos mostrará el CAMINO a seguir. La parábola de las diez jóvenes, -donde unas eran necias y otras sensatas-, quiere ser una exhortación a estar preparados para la venida de Jesús, que puede tener lugar en el momento menos esperado. Jesús quiere despertar a su comunidad de la apatía.

Estar preparado significa escuchar y poner en práctica las palabras del mismo Jesús, y que pueden resumirse en el mandamiento del amor. El retraso de su venida no puede llevarnos al adormecimiento y al descuido, no puede desentendernos de nuestro compromiso como creyentes. Al contrario, la certeza de su venida debe impulsarnos a un COMPROMISO ACTIVO que consiste en poner en práctica las enseñanzas del Maestro.

Desde estas convicciones, damos comienzo a esta celebración.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Sabiduría 6, 12-16

Esta lectura del Antiguo Testamento que vamos a escuchar está tomada de un libro sapiencial. El autor del libro personifica a la Sabiduría y la hace aparecer como una mujer radiante y hermosa. Los que la aman y buscan, la encuentran. Sale al encuentro desde el amanecer. Quien la encuentra será en verdad un afortunado. Es fácil poseer la sabiduría. Muchas personas sencillas la alcanzan y se dejan regir por ella. Sugerente reflexión y testimonio del autor sagrado. La acogemos.


2ª Lectura: 1 Tesalonicenses 4, 13-18

El apóstol Pablo presenta a los cristianos de Tesalónica una catequesis sobre la suerte de los difuntos y acerca de los acontecimientos del final. El núcleo, según el apóstol, es éste: nuestro Dios es un Dios de vivos, por eso la muerte no tiene la última palabra. A los que vivimos esperando en el Señor, se nos ha prometido la vida para siempre. De ahí que el apóstol invite a su comunidad a vivir en plenitud al lado de Cristo. Escuchamos.


Evangelio: Mateo 25, 1-13

En el relato evangélico, el Reino de Dios se describe y se compara con una de las celebraciones más alegres y festivas. No poder participar en ella significaba perderse algo muy importante. El relato de las diez jóvenes es, pues, una parábola de crisis, que los oyentes de Jesús entenderían seguramente como una llamada de atención a no perder la oportunidad de participar en la gran fiesta del Reino. Acogemos su mensaje.

Oración de los fieles

Sabemos que para vivir entregados a lo que Dios quiere necesitamos que Él mismo inspire nuestra oración y nos dé su fuerza. Pidamos con sencillez.

1.- Para que el mundo sea la casa común de todas las personas, sin excluir a nadie por su condición, raza, o religión, y se respeten los derechos de las personas a vivir con dignidad. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Para que los gobiernos de las naciones trabajen por la igualdad de tantos pueblos injustamente empobrecidos, y les ayuden en un desarrollo justo y solidario. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Para que seamos constructores y creadores de PAZ allá donde estemos, una paz que nace de la justicia y el reconocimiento de todas las personas. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Para que, en nuestra Comunidad, se cuide la ACOGIDA de todas las personas, sin excluir a nadie: enfermos, ancianos, inmigrantes, parados, drogadictos. Haznos sensibles y cercanos a todos ellos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por los que estamos en esta celebración, para que sepamos afrontar las dificultades que nacen del anuncio del Evangelio y seamos testigos vivos, fundamentados en Jesús, ofreciendo su vida al mundo. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UNA LÁMPARA ENCENDIDA

(Hace la ofrenda una persona adulta de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Yo te traigo, Señor, esta candela (o farolillo) encendida, símbolo de tu Hijo Resucitado, plenitud de vida, que reunió en torno a su luz a los primeros cristianos en comunidades vivas. Te ofrecemos, en primer lugar, nuestros deseos de vivir y compartir seriamente en nuestra comunidad, de manera que podamos ser “luz para los demás”, desde los mensajes que nos diriges. Y en segundo lugar, para mostrar nuestras ganas de salir de la comunidad y hacerte presente entre los hombres, a través de nuestra palabra y nuestra vida. Para todo ello, danos, Señor, tu gracia y fortaleza.


PRESENTACIÓN DE UNAS TIJERAS DE PODAR

(Un adulto de la comunidad presenta unas tijeras de podar)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo estas tijeras de podador. Todos conocemos cuál es su finalidad y cómo, matando lo superfluo, generan nueva y más vigorosa vida. También sabemos que la permanencia en tu Hijo Jesucristo nos pone en situación de poda, de morir para resucitar. Que las dificultades de la poda no nos hagan desistir de vivir en Jesucristo, de imitarle y de identificarnos con Él.


PRESENTACIÓN DE UN CORAZÓN

(Esta ofrenda debiera haber sido preparada previamente por alguno de los grupos de catequesis de la comunidad. Consistiría en la elaboración de un gran corazón de cartulina, en el que se han pegado multitud de rostros humanos de todo tipo, raza y condición. Lo puede llevar todo el grupo, aunque uno solo es quien hace la ofrenda)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, nosotros nos hemos reunido y elaborado este gran corazón, repleto de rostros humanos, rostros a los que Tú amas porque son tus hijos e hijas. Hoy te lo queremos ofrecer como signo de nuestra apertura al amor universal. Que no se nos escape ninguno, por muy lejos que se encuentre de nosotros, tanto en la distancia, como ideológica y culturalmente. Comprometemos en esta ofrenda nuestra capacidad de tolerancia y optamos por actitudes de misericordia, como Tú mismo lo haces. Y te pedimos nos des fuerzas para amar a todos, incluso a los poco amables.


PRESENTACIÓN DE UNOS EVANGELIOS

(Conviene que lo presente algún agente de la evangelización)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, te traigo y te ofrezco estos Evangelios y, con ellos, nuestra decisión firme de seguirlos y seguir los pasos de tu Hijo Jesucristo. Ellos son el libro de tus discípulos, nuestro libro. De ellos dependen nuestras personas y nuestras vidas. Su cumplimiento lo queremos vivir como la ofrenda de nuestras personas, de nuestro ser y de nuestra existencia. Hoy, queremos unir nuestras vidas a la de tu Hijo Jesucristo. Seguro que Tú, así, nos las aceptas incondicionalmente, pues en tu Hijo se complementa lo que, por nuestra debilidad e infidelidad, somos incapaces de realizar. Lleva, Señor, nuestros deseos a la concreción de la realidad. Para ello te pedimos tu Espíritu Santo, que será nuestra fortaleza.


PRESENTACIÓN DEL GRUPO DE LA PASTORAL DE LA SALUD

(Proponemos a un miembro de este grupo parroquial o comunitario, siempre que exista organizado. Sería interesante tener el proyecto ESCRITO para ofrecerlo a todos los participantes en la celebración)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: En los comienzos del curso pastoral, te queremos presentar, Señor y Padre nuestro, la labor que realizamos desde el Grupo de Pastoral de la Salud. Tu Hijo Jesucristo fue alguien muy cercano a los enfermos, a los más marginados y a los necesitados. Nosotros seguimos realizando, en su nombre, la misma labor: visitar a las personas enfermas, estar cerca de ellas y atenderles en sus necesidades. Todo esto lo recogemos en este sencillo proyecto que compartimos con toda la comunidad. Ayúdanos en esta hermosa y difícil labor. Esperamos tu ayuda, Señor.

Prefacio

(Ya todos de pie, tras el canto del ofertorio, se disponen a participar en la oración de Acción de Gracias, que pronuncia el Presidente y en la que participan todos, diciendo: «MANTÉN, SEÑOR, NUESTROS OJOS DESPIERTOS Y AVIVADO EL CORAZÓN»).

Te alabamos y te bendecimos, Dios Padre,
rico en ternura y misericordia,
porque, cuando creaste el mundo,
en los albores de la historia,
prendiste inicialmente la luz,
para que nada ni nadie se escapara a tu amor,
y todo lo viste bello y bueno.
R/. "MANTÉN, SEÑOR, NUESTROS OJOS DESPIERTOS Y AVIVADO EL CORAZÓN".

Y cuando te planteaste el hombre,
lo quisiste hacer a tu imagen y semejanza,
llenándole de luz sus ojos
y de amor su corazón,
para que escrutara todas las cosas,
la historia y la infinidad de acontecimientos,
y descubriera, bajo ellos, tu presencia amorosa,
como esa última imagen o última voz,
que está más allá de la realidad y las apariencias.
R/. "MANTÉN, SEÑOR, NUESTROS OJOS DESPIERTOS Y AVIVADO EL CORAZÓN".

Pronto el hombre, por su pecado de orgullo,
rompió tu referencia
y quiso ver sólo con sus ojos
y sentir con su propio corazón.
Y ya no volvió a ver tu rostro bajo las cosas,
ni tu mano dirigiendo los días,
ni tu amor sosteniendo toda la realidad;
a no ser, cuando Tú volviste a decirle tu Palabra
y a mostrarle el amor de tu elección
y a enviarle tu Hijo unigénito,
para prestarles tus ojos y abrirles tu corazón.
R/. "MANTÉN, SEÑOR, NUESTROS OJOS DESPIERTOS Y AVIVADO EL CORAZÓN".

Sin embargo, sólo lo descubrieron
quienes, desde la fe, vieron la luz del nuevo día,
que brilló en las tinieblas de la cruz y la muerte.
Y, desde entonces y a lo largo de la historia,
viven fijos en él,
pendientes de su vuelta definitiva,
como el Señor que recreará todas las cosas,
para devolvértelas en su inmarcesible belleza y bondad.
R/. "MANTÉN, SEÑOR, NUESTROS OJOS DESPIERTOS Y AVIVADO EL CORAZÓN".

Señor, larga y fatigosa es la espera,
difícil es el camino,
pues el pecado y las fuerzas del mal
nos tienden mil trampas
para hacernos ver que la oscuridad es la luz
y que el desamor es la felicidad.
No permitas que nos acomodemos
ni que se apague la luz de nuestros ojos
ni que se adormezca nuestro corazón.
Mantennos vigilantes y siempre dispuestos,
encendida nuestra fe y avivada la esperanza,
para ver desde tus ojos la vuelta de tu Hijo
y tu presencia cercana en todas las cosas.
R/. "MANTÉN, SEÑOR, NUESTROS OJOS DESPIERTOS Y AVIVADO EL CORAZÓN".

Monición de Despedida

Hermanos: según se nos ha planteado en la Palabra de Dios que hemos escuchado, los seguidores del Maestro tenemos que comprender que no es una cuestión de hoy o de mañana; de una vuelta próxima o lejana. No es la proximidad o la lejanía de la vuelta del Señor lo que hace importante el tiempo que vivimos. Su importancia está en que es rico en posibilidades de salvación.

De hecho, muchos pasajes evangélicos nos revelan que el encuentro definitivo con el Señor acontece en nuestro encuentro con el prójimo, el enfermo, el hambriento, el preso, el samaritano… Si no lo vemos ahí, si no somos capaces de ayudarles y compartir… es que no hemos entendido lo fundamental de su propuesta ¡Feliz semana a todos!

Reflexión para este día

“Estad en vela y preparados,
porque a la hora que menos pensáis, viene el Hijo del hombre”





Cada domingo, la Palabra de Dios sigue iluminándonos en nuestro camino. Y ahora que estamos terminando el Año litúrgico (terminaremos dentro tres semanas), esta Palabra nos pone en dirección hacia el final, hacia la culminación de la historia. Y no olvidemos que nuestra historia es una Historia de la Salvación.

El mensaje de este domingo nos habla de un don, de una cualidad necesaria: la SABIDURÍA. Pero no nos podemos engañar: no es la sabiduría que tantas veces entendemos en nuestro lenguaje “saber muchas cosas”. Esa sabiduría que nos habla la Palabra de Dios es la “capacidad de ver, entender y vivir la vida según el corazón de Dios”. Es algo muy distinto. Sólo desde ella es posible la alegría, la paz, el encuentro con el mismo Dios. ¡Casi nada!

La lectura apostólica y el Evangelio, nos presentan otros aspectos importantes: la fe en la VIDA después de la muerte y la actitud de VIGILANCIA, como elementos esenciales de nuestro ser de creyentes.

- Esto supone que nuestra vida no termina en la oscuridad, en el absurdo, sino que la PROMESA de Dios es la VIDA (así hablará Pablo).

- Jesús, apoyado y confiado en esa fe en la vida, nos hablará de vivir en ACTITUD VIGILANTE, como los que esperan algo alegre, algo bueno y grande (¡qué mejor que la alegría de una boda!): esto será el ENCUENTRO con DIOS. Será necesario no vivir de “forma atolondrada”, para así poder sentir la PRESENCIA de Dios.

¡¡Dichosos quienes ESPERAN VIGILANTES a su Dios!

bidean@bidean.net
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