Ciclo B - Pascua - Domingo 2º - 08 de abril - Año 2018

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Amigos: estamos en la octava de Pascua.

Nos hemos reunido para celebrar con gozo, y porque nos hemos llenado de la Luz de Jesucristo Resucitado. Si todo parecía indicar que el proyecto de Jesús se había acabado en la cruz, ahora hemos visto de verdad que el Padre cumple sus promesas, que lo definitivo del hombre es siempre la Vida, y que nada es tan grande como el amor que Él nos tiene.

Y esto nos llena de esa alegría que se contagia y que lo invade todo, y hace que cada uno de nosotros vivamos con ilusión y entrega, que en nuestras comunidades vivamos unidos, alegres, con un mismo sentir, dando testimonio de la Resurrección de Cristo.

Hermanos: dejemos al Señor que obre en nuestros corazones, y no tengamos miedo a vivir esta experiencia con gozo desbordante.


PROCESIÓN E INCENSACIÓN DEL CIRIO PASCUAL

(El Cirio Pascual está encendido antes de iniciar la celebración. El Celebrante o el Presidente y los acompañantes vienen en procesión, a ser posible con ramas que tengan flores de primavera y una pancarta que dice: “Señor mío y Dios mío”. El pueblo canta un canto Pascual. Llegados al lugar, se deposita la pancarta al pie o junto al Cirio pascual y se lleva a cabo la incensación del mismo).


ASPERSIÓN CON EL AGUA

Hermanos: tras la celebración de la noche bautismal, en la que bendijimos esta agua, renovemos, una vez más, nuestro propio Bautismo, abramos nuestros corazones al perdón que nos trae el Señor y dejemos que Dios actualice en nosotros la gracia bautismal.

(El Presidente toma un poco de agua del recipiente que la contiene y fue bendecida en la Vigilia Pascual. Se signa él, en primer lugar, y aspergea después a la comunidad. Mientras tanto, todos pueden cantar un canto adecuado y que se conozca en la Comunidad)

ORACIÓN: Que Dios misericordioso nos purifique del pecado y, por esta celebración, nos haga dignos de satisfacer nuestra sed en la fuente de la vida eterna. R/. Amén.


GLORIA

(Durante todos los domingos de Pascua debiera ser cantado).


La incontenible alegría de la Pascua, hermanos, nos ha de llevar a cantar las alabanzas de nuestro Dios: GLORIA A DIOS EN EL CIELO

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Hechos de los Apóstoles 4, 32-35

Seguimos escuchando la experiencia de la primera comunidad cristiana. Y es que la resurrección de Jesucristo ha realizado un cambio de vida en sus discípulos. Ahora se preocupan de crear comunión entre ellos y de ser testigos autorizados para anunciar el mensaje de Cristo, su Maestro. Comparten entre sí los bienes y la predicación brota no de una doctrina teórica, sino de la experiencia viva. Acogemos este hermoso testimonio.


2ª Lectura: 1 Juan 5, 1-6

Según la visión y el testimonio del “discípulo amado”, el ser hijo de Dios exige entrar en la dinámica del amor de Dios, manifestado en Jesucristo. El que cree debe amar a Dios, de modo que su amor a Dios se muestre también a sus hermanos. Todo un programa de vida para cuantos le quieran acoger en sus vidas. Escuchamos.


Evangelio: Juan 20, 19-31

Es difícil creer en la vida cuando rodea la muerte. Los apóstoles han vivido la experiencia de la muerte de Jesús y ahora se abren al misterio y al don de la Resurrección. El que había sido crucificado se aparece con los signos de su pasión y muerte. Pero ya no está condicionado por las leyes del cosmos, no conoce barreras. Él comunica paz y da su Espíritu. Y al que era incrédulo, lo hace creyente. Acogemos este testimonio.

Oración de los fieles

Oremos a Dios, nuestro Padre, que ha resucitado a Jesucristo con la fuerza de su Espíritu y que manifiesta su amor a todos los hombres. Contestamos: “QUE SE HAGA, SEÑOR, TU VOLUNTAD”.

1.- Por la Iglesia extendida por todo el mundo, para que viva con plenitud el gozo pascual y lo extienda con su testimonio. OREMOS AL SEÑOR.

2.- Por todos los gobernantes de las naciones, para que la Resurrección de Jesús les ilumine la mente y abran su corazón, de modo que se respeten los derechos humanos de todas las personas; que se abran nuevos caminos para que la paz sea realidad en todo el mundo. OREMOS AL SEÑOR.

3.- Por todos los pobres, los enfermos y cuantos sufren en el cuerpo y en el espíritu, para que encuentren en el Resucitado el alivio y la fortaleza que precisan y, en nosotros, el cariño y un amor solidario. OREMOS AL SEÑOR.

4.- Por todos los pueblos que sufren las consecuencias de las guerras y la violencia, para que el horror que han vivido o están viviendo, sea aliviado cuanto antes y se les tenga en cuenta y no queden en el olvido. OREMOS.

5.- Por cuantos estamos aquí reunidos, celebrando la Pascua, y por todas las familias: para que experimentemos en nuestras vidas la fuerza de Cristo resucitado y podamos transmitir la alegre noticia a todos los que nos rodean. OREMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana en este tiempo de Pascua.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UNA VESTIDURA BLANCA

(Esta ofrenda la puede hacer cualquier adulto de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, siguiendo una antigua costumbre, en la que un día como hoy los bautizados en la Noche de la Pascua se vestían las ropas blancas, símbolo de su bautismo, yo te traigo, en nombre mío y de toda la comunidad de bautizados, esta vestidura blanca, símbolo de la nueva vida y de la gracia bautismal. Queremos, por otra parte, comprometernos a vivir desde esa vida nueva que Tú nos regalaste, por el agua, el día de nuestro bautismo.


PRESENTACIÓN DE UNA LÁMPARA ENCENDIDA

(Hace la ofrenda uno de los adultos de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Yo te traigo, Señor, esta candela encendida, símbolo de tu Hijo Resucitado, que reunió en torno a su luz a los primeros cristianos en comunidades vivas. Te ofrecemos, en primer lugar, nuestros deseos de vivir y compartir seriamente en nuestra comunidad y también, en segundo lugar, nuestras ganas de salir de ella para hacerte presente entre los hombres, a través de nuestra palabra y nuestra vida. Para todo ello danos, Señor, tu gracia y fortaleza.


PRESENTACIÓN DE UN INSTRUMENTO DE LABORATORIO

(Puede presentar esta ofrenda otro de los adultos de la comunidad; mejor si es un profesor o persona dedicada a la investigación o labor similar)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, yo te traigo este instrumento de laboratorio. Es símbolo del desarrollo científico y técnico que ha logrado nuestra sociedad. Con esta ofrenda te queremos decir que estamos dispuestos a mirar más allá del conocimiento científico, aunque, por otra parte, reconocemos su importancia. Por tu parte, Señor, límpianos los ojos y el corazón, para que podamos descubrirte y contemplar tu rostro.


PRESENTACIÓN DE UNA PANCARTA, DONDE SE HAYA ESCRITO: «SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO»

(Hacen la ofrenda dos personas de la comunidad: si se ha traído en la procesión del comienzo, una persona la coge y la enseña a la Comunidad de forma llamativa; la otra persona realiza la siguiente oración)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, nosotros hemos querido levantar bien en alto la confesión individual de cada uno de los miembros de esta comunidad, y queremos ofrecerte nuestra fe. Contestamos, así, al mejor don que Tú nos has hecho, porque creemos que la fe ni es un código de verdades solamente, ni afecta sólo a una dimensión de nuestra persona, sino que es nuestra confianza depositada en Ti, que nos hace ser, pensar, vivir, relacionarnos y comprender la historia y la realidad sólo desde Ti. Por eso, al regalo de la fe en tu Hijo, nosotros te ofrecemos hoy todo lo que somos y tenemos.


PRESENTACIÓN DE LAS LLAGAS DE LA HUMANIDAD

(Esta ofrenda la hacen tres jóvenes de la comunidad. Dos de ellos, que han preparado previamente un resumen de los más serios problemas de la humanidad y de la sociedad en la que vivimos, los presentan por separado: El primero de ellos hace el resumen de los problemas del Tercer Mundo, y el segundo, de los más cercanos a nosotros; es decir, de la sociedad occidental. El tercero de los jóvenes se encarga de hacer la ofrenda:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, nosotros somos miembros jóvenes de esta comunidad, que se ha reunido para celebrar el triunfo de tu Hijo sobre la muerte, expresada hoy, en este mundo, a través de esa lista de problemas, que nosotros hemos encontrado y que, seguro, no son los únicos que afectan a los hombres y mujeres de hoy. Hazte presente, Señor, y transfórmalos en vida, y no te olvides de hacernos crecer a nosotros en amor y solidaridad para luchar contra ellos y transformarlos a la altura de tus deseos y tu voluntad.


PRESENTACIÓN DE LA COLECTA

(Si se cree oportuno y en consonancia con la primera lectura de este día, se podría hacer la COLECTA. Unos adultos de la comunidad recogen la colecta entre los participantes. Mientras tanto, se puede cantar: “Con vosotros está y no le conocéis” u otro canto similar. Finalizada la colecta, uno de los que la han recogido hace la ofrenda, diciendo:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, ahí tienes el fruto de nuestra fraternidad. No tiene el valor y la radicalidad de la primitiva comunidad de Jerusalén, pero quiere ser el símbolo de nuestra preocupación por los más necesitados de nuestra comunidad. Hoy te pedimos que incrementes en nosotros la sensibilidad respecto de los que más lo necesitan. Que no se nos escape ningún dolor de los nuestros y que seamos capaces de estar siempre cerca de ellos personalmente y con los bienes que precisen.

Prefacio

(Acabadas las ofrendas, todos se ponen de pie para tomar parte en la oración de Acción de Gracias, que pronuncia el Presidente y a la que se une el resto de la comunidad, diciendo: «SEÑOR NUESTRO Y DIOS NUESTRO, AUMENTA NUESTRA FE»).

Te alabamos y te bendecimos, nuestro Dios,
porque, desde los orígenes
y tras el pecado,
no nos cerraste tu corazón,
sino que nos regalaste en abundancia
tu misericordia y perdón,
para que te descubriéramos como un padre,
preocupado por sus hijos
en cada momento
y cada uno de los avalares de la historia.
R/. "SEÑOR NUESTRO Y DIOS NUESTRO, AUMENTA NUESTRA FE".

Los hombres, y tu pueblo elegido,
nos empeñamos en no dejarnos guiar por el corazón
y preferimos la cabeza
y los continuos razonamientos prácticos,
que nos condujeron a poner en duda tu amor,
la mano que nos brindabas para conducirnos por la historia,
y a preferir las alianzas con los hombres,
las soluciones momentáneas
y lo que nos parecía el triunfo de nuestra razón.
R/. "SEÑOR NUESTRO Y DIOS NUESTRO, AUMENTA NUESTRA FE".

Por tus enviados y los profetas
nos fuiste enseñando a separar la paja del trigo
y nos dejabas tu palabra,
cariñosa y lúcida,
para indicarnos los designios de tu voluntad.
Seguimos siendo sordos a los latidos de tu corazón,
y te traicionamos con las apariencias
de los dioses de barro
y de la fortaleza de los hombres de paja.
R/. "SEÑOR NUESTRO Y DIOS NUESTRO, AUMENTA NUESTRA FE".

En la plenitud de los tiempos,
nos enviaste a tu Hijo Jesucristo,
nacido de una mujer como un hombre cualquiera,
que predicó por los caminos la esperanza de tu reino,
liberó a los más pequeños de sus ataduras
y nos descubrió los misterios de tu corazón.
Sin embargo, sordos y ciegos,
matamos nuestra esperanza,
al confundirle con un desestabilizador.
Resucitado por Ti a la nueva vida,
unos pocos, sin ver, creyeron
y difundieron, con su testimonio,
su fe por toda la tierra.
R/. "SEÑOR NUESTRO Y DIOS NUESTRO, AUMENTA NUESTRA FE".

Nosotros, Señor, hoy, tampoco vemos
y no acabamos de creer del todo,
pues nuestro progreso,
en forma de ciencia y técnica,
nos lleva a pensar que sólo pesa
lo que tiene consistencia real.
Señor, limpia nuestros ojos,
abre nuestros corazones,
destapa nuestros oídos,
para que podamos descubrirte,
de la mano de tu palabra,
más allá de la objetiva realidad.
Danos la unión en tu Iglesia,
para que nos gocemos de tu presencia
por el amor que nos acerca
y nos refiere a las necesidades de los demás.
R/. "SEÑOR NUESTRO Y DIOS NUESTRO, AUMENTA NUESTRA FE".

Monición de Despedida

Hermanos: el Señor se ha hecho presente hoy en medio de nosotros como a los primeros seguidores suyos, nos ha concedido saborear el amor de estar reunidos en comunidad y nos ha dado su gracia y su paz. Que cada uno de nosotros vayamos a la vida llevando nuestra experiencia, dando testimonio, para que los hombres y mujeres puedan descubrir que Jesús ha resucitado. ¡Feliz semana de Pascua!


BENDICIÓN FINAL

- El Dios que por la resurrección de Jesucristo, nos ha redimido y adoptado como hijos suyos, nos llene de alegría con sus bendiciones y nos conceda ser admitidos en su patria del cielo. R./ Amén.

- Y que la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y siempre nos acompañe. R./ Amén.

Reflexión para este día

“Porque has visto, Tomás, has creído,
Dichosos los que crean sin haber visto”.




Seguimos celebrando su fiesta y nuestra fiesta: la del SEÑOR JESÚS Resucitado y nuestra suerte en Él, porque participamos de su resurrección y vida. Es PASCUA. ¡Qué gozada y qué alegría!

Pero esa fe en Jesús Resucitado no fue y tampoco HOY es fácil. Esta semana, la Palabra de Dios nos habla de abandono y deserción de los mismos apóstoles de Jesús: ahí están los de Emaús, huyendo; ahí está el resto, encerrados “por miedo a los judíos”; ahí está Tomás, símbolo de tantos que se resisten a aceptar a Jesús.

Y aquí estamos nosotros, en un ambiente de increencia, de hedonismo (criterio de lo fácil y placentero) y de permisivismo, no sabiendo cómo SER CRISTIANOS, acaso con ganas de “encerrarnos”, o “ser como los demás”.

Jesús resucitado CAMBIÓ a los suyos: sólo Él los puede cambiar. Sólo Él nos puede cambiar: no lo olvidemos. Pero es necesario ESTAR CON ÉL.

¡Feliz experiencia de ENCUENTRO con Jesús Resucitado!

bidean@bidean.net
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