Ciclo B - Pascua - Domingo 4º - 22 de abril - Año 2018

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos y hermanas: seguimos caminando en la Pascua.

Este cuarto domingo, llamado el del Buen Pastor, en la Iglesia está dedicado a la Oración a favor de las VOCACIONES de ESPECIAL CONSAGRACIÓN.

En nuestra sociedad no faltan líderes, y cada uno programa y promete una infinidad de realidades; tienen muchos oyentes; sus palabras invaden todos los medios de comunicación. En cambio, Cristo es el guía, el maestro y el pastor, que no excluye a nadie en su programa de salvación; no hace distinciones de personas y, si prefiere a alguien, es el que está fuera del redil. Su misión es callada; la realiza en el silencio y en el monte. Busca lo que está perdido, anima lo decaído, restaura lo que está roto, cura y sana al que está malherido.

Que esta Eucaristía nos ayude a descubrir la voz de Cristo. Él mismo nos invita al banquete Eucarístico. Escuchemos su llamada en el silencio de nuestro corazón.


ENCENDIDO E INCENSACIÓN DEL CIRIO PASCUAL

(Como los domingos anteriores de Pascua, es bueno destacar la procesión del inicio. Llegada la misma al presbiterio, el Presidente toma del candelero el Cirio Pascual, lo enciende y lo inciensa, mientras la comunidad sigue cantando el canto de entrada).


ASPERSIÓN CON EL AGUA

Hermanos y hermanas: la Liturgia de hoy nos presentará a Jesucristo como el Pastor que conduce a su pueblo hacia las aguas de la vida eterna. Por eso hoy, nosotros y nosotras, bautizados en la muerte y resurrección de Jesucristo, invitados e invitadas a las fuentes de la felicidad y la vida, actualizamos NUESTRO BAUTISMO, confesando nuestra infidelidad y esperando su perdón.

(El Presidente toma un poco de agua del recipiente que la contiene y que fue bendecida en la Vigilia Pascual. Se signa él, en primer lugar, y aspergea después a la comunidad. Mientras tanto todos pueden cantar un canto adecuado y que se conozca en la Comunidad).

ORACIÓN: Que Dios misericordioso nos purifique del pecado y, por esta celebración, nos haga dignos de satisfacer nuestra sed en la fuente de la vida eterna. R/. Amén.


GLORIA

(Como venimos proponiendo estos domingos de Pascua, el GLORIA debiera ser cantado).

Como ovejas del Buen Pastor, que dio su vida por nosotros y nosotras, llenos de alegría por nuestra redención y vida nueva, cantamos nuestra alabanza a Dios Padre, juntamente con Jesús y con todos los hermanos y hermanas: GLORIA A DIOS EN EL CIELO...

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Hechos de los Apóstoles 4, 8-12

Seguimos acercándonos a la historia de la primera comunidad cristiana tras el acontecimiento de la resurrección de Jesús. Hoy, después de la curación de un paralítico, los apóstoles son interrogados por las autoridades judías. Y Pedro, -en nombre del grupo-, responde planteando de forma clara y contundente, que es la fuerza del Resucitado el que obra estas maravillas. Éste es también la misión de la naciente Iglesia, que tiene su origen en este mismo acontecimiento de la resurrección del Señor Jesús. Escuchamos.


2ª Lectura: 1 Juan 3, 1-2

Según el testimonio del apóstol, la gran noticia es que Dios nos ha hecho hijos suyos. Para llevarlo a cabo, hemos sido arrancados del poder del mal y adoptados por Dios como hijos y admitidos a la esperanza de poseer un día la herencia de Cristo. De ahí que la nueva condición nos invita a vivir el gozo pleno de pertenecer a la misma Familia de Dios. Acogemos, con emoción, este breve testimonio.


Evangelio: Juan 10, 11-18

El “discípulo amado” nos propone, en esta reflexión, algo que afecta a lo más profundo del ser del seguidor del Nazareno: Jesús es el verdadero y único Pastor. Y los rasgos del buen pastor son: conocer y amar a cada una de las ovejas; llevarlas a los mejores pastos; buscar a las descarriadas; esperar a la perdida; curar a la herida; fortalecer a la enferma… Todo un estilo y todo un programa para cada uno, para cada una. Escuchemos, desde el corazón, este mensaje.

Oración de los fieles

Oremos a Dios, nuestro Padre, que ha resucitado a Jesucristo con la fuerza de su Espíritu y que manifiesta su amor a todos los hombres y mujeres.

1.- Por la Iglesia, extendida por todo el mundo, para que anuncie la fraternidad humana, la familia que Dios quiere que construyamos en justicia y paz. OREMOS AL SEÑOR.

2.- Por nuestro mundo, inmerso en el tener cada vez más, para que Dios le envíe abundancia de servidores, que iluminen y compartan con los más desfavorecidos y desfavorecidas. OREMOS AL SEÑOR.

3.- Por las personas que están en búsqueda, para que sientan la voz de Dios que les llama a vivir con generosidad en medio de los hermanos y hermanas, y encuentren personas que les acompañen en su camino. OREMOS AL SEÑOR.

4.- Por los y las jóvenes, para que abran su corazón a la llamada de Cristo y estén dispuestos y dispuestas a consagrarse a él para el bien de todas personas de su entorno. OREMOS AL SEÑOR.

5.- Por cuantos y cuantas componemos esta comunidad, para que la fuerza del Resucitado, favorezca la relación entre las personas, el respeto y el perdón. OREMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana en este tiempo de Pascua.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UN CAYADO O UN BASTÓN

(Esta ofrenda la puede hacer el mismo Presidente o quien dirige el Consejo Pastoral)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este bastón. Es el símbolo de la autoridad. Con él te quiero ofrecer mi disponibilidad de servicio, porque, como discípulo del Buen Pastor, sé que la única autoridad existente en tu familia es la de la entrega y el servicio incondicional. Dame fuerzas para crecer en mi capacidad de solicitud. En nombre del resto de la comunidad, te ofrezco también su disponibilidad de servicio, pues bien sabemos que somos pastores unos de otros. Trenza entre todos nosotros y nosotras esa red del amor y la caridad.


PRESENTACIÓN DE UN MEDICAMENTO

(Con el envoltorio sería suficiente, para tener el valor de símbolo. Y lo puede presentar alguien relacionado con la sanidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te traigo un medicamento, porque pensamos que es un buen signo de la misericordia, una de las cualidades fundamentales del Buen Pastor. Queremos ser eso: medicina para los otros; bálsamo y aceite que curen las heridas de los demás. Mera capacidad de escucha, que alivie y aligere los problemas de los otros y de las otras. Y lo queremos hacer a imagen de tu Hijo Jesucristo, tal como Él lo hizo antes y lo hace ahora con nosotros y nosotras.


PRESENTACIÓN DE UN MINUSVÁLIDO EN SU SILLA DE RUEDAS

(Con sumo respeto y siempre que no le resulte hiriente. Lo puede hacer también un sanitario o una persona que se dedique a su cuidado o un familiar)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: El pastor se preocupa por las ovejas más débiles y necesitadas. Por eso, Señor, a tu imagen, te traemos hoy una de las realidades de vida de nuestra comunidad, para expresar nuestros deseos de comprometernos con los que más lo necesitan entre nosotros. Ese queremos que sea nuestro talante individual y comunitario.


PRESENTACIÓN DE UN PÓSTER EN EL QUE VA ESCRITO: “SÍ”

(Hace la ofrenda uno de los jóvenes de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, en nombre mío y de todos/as los/as jóvenes y niños/as de la comunidad, yo te traigo este «Sí», expresión de nuestra disponibilidad a escuchar tu voz y tu llamada. No permitas que nuestros oídos se cierren a causa de las muchas voces y ruidos que se producen en nuestro mundo. Que nadie nos impida oír tu llamada. Y danos a todos y a todas y cada uno/una de nosotros y de nosotras la fortaleza necesaria para seguir tus pasos en la vocación a la que nos llames.


PRESENTACIÓN DE UN/A RELIGIOSO/A O DE UN LIBRO DE LAS HORAS

(Esta ofrenda es opcional, dependiendo de si en esa comunidad alguno de sus miembros vive la vida religiosa consagrada. De no ser así, uno cualquiera de la comunidad, aunque preferentemente un o una joven, ofrece un Libro de las Horas, como signo de la vida consagrada)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Muchos de vosotros y de vosotras me conocéis. Sabéis mi nombre y mi dedicación. Si me permitís, os cuento brevemente mi historia y mi vocación...

Nada de lo que os he dicho es mérito mío. Todo y sólo es pura gracia de Dios, a quien estoy profundamente agradecido/a. Ante vosotros, quiero ofrecerme a Dios, y me uno a la ofrenda de su Hijo Jesucristo, en quien mi entrega tiene sentido y mis debilidades se vuelven lucha por acercarme a su perfección.

(Por mi parte, Señor, te traigo este Libro de las Horas, como signo de la entrega en una vida consagrada a Ti de muchos hombres y mujeres en el seno de la Iglesia. Con este Libro recibe la vida de esos hombres y mujeres, gracias a los cuales tu Iglesia sabe de la existencia de tu Reino, ya presente en medio de nosotros y de nosotras. A la vez te pido que hagas surgir en nuestra comunidad vocaciones de especial consagración).

Prefacio

(Ya todos de pie se disponen a tomar parte en la oración de Acción de Gracias, que pronuncia el Presidente y a la que todos se unen, diciendo: «HA RESUCITADO EL BUEN PASTOR QUE DIO LA VIDA POR SUS OVEJAS»).

Te alabamos y te bendecimos,
Señor del cielo y de la tierra,
porque, desde los orígenes del mundo,
has escondido el misterio de tu amor
a los sabios, poderosos e inteligentes,
y se lo has revelado,
porque así te ha parecido mejor,
a los más pequeños y débiles de este mundo,
gracias a los cuales en la historia
se ha mantenido encendida la esperanza.
R/ HA RESUCITADO EL BUEN PASTOR QUE DIO LA VIDA POR SUS OVEJAS.

En la antigua historia,
ya elegiste así a tus enviados,
reyes y profetas,
fijándote más en el fondo de su corazón,
que en las aptitudes de los candidatos y candidatas,
porque querías que tu fortaleza
fuera evidente en medio de su debilidad.
R/ HA RESUCITADO EL BUEN PASTOR QUE DIO LA VIDA POR SUS OVEJAS.

Llegada la plenitud de los tiempos,
te hiciste hombre en tu Hijo Jesucristo.
Fue un hombre cualquiera.
Nacido de mujer,
recorrió, con los pobres, los caminos de la historia
y predicó tu palabra de esperanza,
que sólo fue atendida
por los más pequeños de tu pueblo.
Murió en la cruz, como un malhechor,
pero Tú lo resucitaste,
para que fuera evidente
que sólo el amor es el que triunfa.
R/ HA RESUCITADO EL BUEN PASTOR QUE DIO LA VIDA POR SUS OVEJAS.

Ayúdanos, Padre, a reconocerte
como el único Dios y Señor.
A vivir a la escucha de tu Palabra,
en abandono a tu voluntad.
Ayúdanos en todo momento
a vivir por tu Reino
y por tu justicia,
seguros de que el resto
nos lo darás sobreabundantemente.
R/ HA RESUCITADO EL BUEN PASTOR QUE DIO LA VIDA POR SUS OVEJAS.

Ayúdanos, Señor, a compartir,
porque sólo eso es amar.
Ayúdanos a pensar y a vivir comunitariamente,
a no hacer distinción de personas,
a llevar las cargas de los demás,
porque sólo así actuó tu Hijo, el Buen Pastor.
Ayúdanos a no aparecer limpios y limpias por fuera
y llenos de avidez e injusticia en el corazón;
a no filtrar el mosquito
y después tragarnos el camello;
a no confundir el perdón,
que damos a quien nos ofende,
con no luchar hasta la muerte por la justicia
contra quien explota a tus preferidos y preferidas,
porque así nunca actuó tu Hijo, el Buen Pastor.
R/ HA RESUCITADO EL BUEN PASTOR QUE DIO LA VIDA POR SUS OVEJAS.

Señor, que tu Iglesia,
y el resto del pueblo que Tú has elegido,
con los pastores que has hecho surgir en su seno,
sean presencia viva de tu Hijo Jesucristo
en medio de este mundo y de esta sociedad,
sólo interesados en el triunfo y en el bienestar.
Que sea capaz de renunciar a lo que posee,
para que sólo tu Palabra y tu voluntad
sean el motor de su existir
y la causa de la entrega a los demás.
R/ HA RESUCITADO EL BUEN PASTOR QUE DIO LA VIDA POR SUS OVEJAS.

Monición de Despedida

Hermanos y hermanas: al despedirnos hoy, reforcemos nuestro amor y nuestra entrega a la comunidad donde celebramos nuestra fe con otros hermanos y hermanas. Pero no nos conformemos con encerrarnos en ella, sino que, como Jesús, el Buen Pastor, prestemos nuestras palabras y nuestras obras, para que el mundo encuentre su luz, su paz y esperanza. ¡Feliz semana de testimonio cristiano!


BENDICIÓN FINAL

- Que Dios, Padre misericordioso y bueno, nos cuide y nos libre de todo mal. R./ Amén.

- Que Cristo Jesús, el Buen Pastor, cure nuestras heridas y nos fortalezca con su espíritu de entrega y de servicio. R./ Amén.

- Que el Espíritu bueno nos acompañe en todos los caminos de la vida y haga crecer en nosotros y nosotras su fuerza salvadora. R./ Amén.

- Y que la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nosotras y siempre nos acompañe. R./ Amén.

Reflexión para este día

“Yo soy el buen pastor,
conozco a mis ovejas y las mías me conocen.”




Caminando en la Pascua, llegamos a este Cuarto Domingo, llamado del BUEN PASTOR y que en la Iglesia está dedicado a la ORACIÓN en favor de las Vocaciones de ESPECIAL CONSAGRACIÓN.

Hoy en día no faltan líderes que señalen nuevos caminos. Y pocos son los que entre ellos y ellas están dispuestos y dispuestas a dar su vida. Eso ya es otra cosa. “¡Cómo vamos a llegar a ese punto…!”. Pues JESÚS lanza una denuncia en contra de los falsos pastores y se atribuye a sí mismo el título de BUEN PASTOR y lo fundamenta en la verdad de su vida, manifestada en su espíritu de amor y servicio hasta la muerte. Él nos abre la puerta de acceso a la vida de Dios-Padre; y no hay otro camino.

De ahí que el mensaje de este día sea así de comprometido: sólo hay una puerta que se abre a una vida verdadera y nueva: la del AMOR hecho SERVICIO y ENTREGA en favor de los hermanos y hermanas.

Por eso, en este día del Buen Pastor, oramos por las VOCACIONES de ESPECIAL CONSAGRACIÓN. Y todo ello con un objetivo claro: servir a los hombres y mujeres y anunciarles -con su vida y su palabra- la Buena Noticia de Dios>/b>.

¡DICHOSOS y DICHOSAS
quienes ponen su VIDA al SERVICIO de los DEMÁS!

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