Ciclo B - Pascua - Domingo 6º - 06 de mayo - Año 2018

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos y hermanas: bienvenidos a este encuentro pascual y fraterno.

De nuevo nos reunimos para celebrar la Eucaristía. Y vuelve con fuerza la Palabra del Padre que nos sigue animando a vivir con esperanza. La estancia de Jesús está llegando a su fin, pero las huellas de su luz, paz y amor, quedan entre nosotros.

Hoy, en el marco de la Pascua, celebramos el día dedicado a los ENFERMOS y ENFERMAS. No podemos olvidar la presencia de los enfermos y enfermas entre nosotros, los/as más cercanos/as y conocidos/as, como también los/as más alejados/as y desconocidos/as merecen nuestro mayor interés. Los seguidores de Jesús, por la fuerza del Espíritu Santo, hemos de hacernos presentes con las mismas palabras de esperanza y salvación de Jesucristo, y con sus mismos gestos de misericordia, de cercanía, de curación. Ellos y ellas son los/as preferidos/as del Padre.


RITO DEL AGUA

(Hoy puede ser un buen día para resaltar este momento de la celebración, especialmente si hubiere presencia de Enfermos o de Mayores que habitualmente no acuden a las celebraciones, debido a sus condiciones)

MONICIÓN

Dios ha derramado en nosotros y en nosotras su amor por las aguas bautismales. Por eso, nosotros y nosotras ahora, que renovamos nuestro BAUTISMO, su gracia y compromisos, abramos por entero nuestros corazones, para que, superando nuestros egoísmos e individualismos, seamos capaces de amar a los demás tal como Dios nos ha querido.

Como símbolo, nos vamos a acercar ahora, de uno en uno, con la pequeña vela y vamos a prenderla del cirio que ha iluminado nuestras celebraciones pascuales. Y la vamos a mantener encendida durante todo el tiempo de este rito bautismal.

(Al finalizar la monición, cada uno/a de los asistentes (o al menos los Enfermos y Enfermas asistentes o algunas personas Mayores) se acerca, en procesión, hasta el Cirio Pascual, que ha sido bajado del candelero por el Presidente y se lo ofrece para que enciendan su pequeña vela de él. Mientras tanto, todos juntos pueden cantar un canto apropiado y conocido de la Comunidad reunida)


RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES

Hermanos y hermanas: por el bautismo fuimos sepultados/as con Cristo, para vivir una vida nueva, cuya característica única y fundamental es el amor. No siempre lo hemos conseguido, contradiciendo, así, el ser llamados y llamadas a participar de la vida de Dios. Por eso, y en busca de la coherencia propia de los discípulos/as del Señor, renovemos ahora las promesas del bautismo, con las que en otro tiempo renunciamos a Satanás y a sus obras, y prometimos servir fielmente a Dios en el seno de la Comunidad de Jesús, que es la Iglesia.

+ Así pues, ¿renunciáis a Satanás, esto es: al pecado, como negación de Dios; al mal, como signo del pecado en el mundo; al error, como ofuscación de la verdad; a la violencia, como contraria a la caridad; al egoísmo, como falta de testimonio del amor?
R/. Sí, renunciamos.

+ ¿Renunciáis a sus obras, que son: las envidias y odios; las perezas e indiferencias; las cobardías y complejos; las tristezas y desconfianzas; las injusticias y favoritismos; los materialismos y sensualidades; las faltas de fe, de esperanza y de caridad?
R/. Sí, renunciamos.

+ ¿Renunciáis a todas sus seducciones, como pueden ser: el creeros los/as mejores; el veros superiores; el estar muy seguros/as de vosotros/as mismos/as; el creer que ya estáis convertidos/as del todo; el quedaros en las cosas, medios, instrumentos, métodos, reglamentos, y no ir a Dios?
R/. Sí, renunciamos.


+ ¿Creéis en Dios, Padre bueno y misericordioso, Creador del cielo y de la tierra?
R/. Sí, creemos.

+ ¿Creéis en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?
R/. Sí, creemos.

+ ¿Creéis en el Espíritu Santo, en la Iglesia, comunidad de Jesús, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?
R/. Sí, creemos.

Que Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos regeneró por el agua y el Espíritu Santo y que nos concedió la remisión de los pecados, nos guarde en su amor y nos haga testigos de él en medio del mundo.
R/. Amén.


ASPERSIÓN CON EL AGUA

(El Presidente toma el agua bendita, se signa y asperja con ella a toda la comunidad. Para ello, recorre todo el lugar celebrativo. Mientras tanto, todos cantan un canto pascual. Cuando el Presidente ha vuelto a la sede y se ha finalizado el canto, todos apagan las velas)


PAZ

Hermanos y hermanas: hemos renovado la gracia bautismal. Por ella, accedimos a la filiación con Dios y a participar de su misma vida divina. Somos, por tanto, amor encendido en el Amor. Y como símbolo de lo que va a ser nuestra vida compartida con los hombres y mujeres en medio de nuestras actividades cotidianas, no dudemos ahora en darnos la paz. Que queden atrás nuestras tensiones y roces. Que el perdón sea desbordante.

- Que la paz del Señor resucitado esté con todos nosotros y nosotras.
- R/. Y con nuestro espíritu.
- Démonos fraternalmente la paz.

(Si no son muchos los participantes, el Presidente da la paz a cada uno, y todos entre ellos. De lo contrario, el Presidente la da a los primeros de cada banco. Se puede cantar mientras tanto un canto apropiado)


GLORIA

(Como otros domingos de Pascua, se canta el Gloria)

Hermanos y hermanas: en este tiempo de Pascua, nuestro espíritu se vuelve al Dios de los cielos y elevamos hasta Él nuestra mirada, porque Cristo resucitado nos ha señalado la gloria reservada a cuantos/as quieran caminar con él. Cantemos la gloria de nuestro Dios: GLORIA A DIOS EN EL CIELO...

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Hechos de los Apóstoles 10, 25-26. 34-35. 44-48

Seguimos descubriendo los primeros pasos de la primitiva Comunidad Cristiana. Con el relato de hoy, comienza una nueva etapa para esta comunidad: la Iglesia se abre a los gentiles, a los paganos. Como veremos, la iniciativa la tiene el mismo Dios, pues para él no hay muros, razas, ni grupos; no tiene acepción de personas. El discurso de Pedro viene a ser interrumpido por un nuevo Pentecostés, una nueva venida del Espíritu sobre aquella comunidad de paganos. Escuchamos.


2ª Lectura: 1 Juan 4, 7-10

El apóstol sigue reflexionando sobre lo que él mismo ha descubierto y vive su comunidad. Descubre que en las relaciones entre Dios y la humanidad, la iniciativa siempre la tiene Dios. Dios, en primer lugar, ama a toda criatura; después, si quiere, la criatura corresponde al amor de Dios. Desde aquí, llega a conocer algo de Dios, que es AMOR. Hermosa reflexión. La acogemos.


Evangelio: Juan 15, 9-17

Según el “discípulo amado”, al decir que Dios ama, no piensa en que sea el título de un libro; sino que es una realidad permanente y experimentada; es un don, un puro regalo de Dios que nos hace en Jesús. Y aquí nace la exigencia por parte del hombre y de la mujer: guardar sus mandamientos y que siempre apuntan a la plenitud. Eso sí: el mandamiento del amor es la RAÍZ de toda vida cristiana. Nos preparamos a acoger el mensaje y, puestos de pie, cantamos el ALELUYA pascual.

Oración de los fieles

Oremos a Dios, nuestro Padre, que ha resucitado a Jesucristo con la fuerza de su Espíritu y que manifiesta su amor por todas las criaturas.

1.- Por el Papa, los Obispos, los sacerdotes, diáconos y cuantos/as desempeñan un ministerio pastoral en la Iglesia, para que sean testigos de la alegría y la esperanza, especialmente con los más necesitados/as, en este día del Enfermo. OREMOS AL SEÑOR.

2.- Por todos/as los/as enfermos/as, para que sientan la fortaleza de Dios en sus momentos de debilidad, de cansancio; para que siempre haya personas cercanas que les puedan acompañar. OREMOS AL SEÑOR.

3.- Por cuantos cuidan a los/as enfermos y enfermas, y por todos/as los/as profesionales del mundo de la sanidad, para que lleven a cabo su trabajo con cercanía, respeto, dedicación y, sobre todo, con mucho cariño. OREMOS AL SEÑOR.

4.- Por todas las personas que en estos momentos viven en medio del terror de la guerra, los que sufren el hambre, la enfermedad, toda clase de injusticias, para que desde el diálogo, la tolerancia, la solidaridad, se abran caminos nuevos que nos lleven a conseguir la paz tan deseada y pedida por todos y todas. OREMOS AL SEÑOR.

5.- Por nuestra comunidad parroquial en este Día del Enfermo, para que haya Agentes de Pastoral con verdadera vocación que dediquen su tiempo a visitar y acompañar tantas soledades y tristezas, llevándoles consuelo y esperanza. OREMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DEL CONSEJO PASTORAL

(En el caso de que lo hubiere, el Presidente debe hacer un resumen de sus actividades y de los grupos representados en dicho Consejo. De no existir, valdría el que representantes de los grupos que trabajan en la parroquia o la comunidad hicieran ese resumen de actividades. Al final, o bien el Presidente o uno de los que han intervenido, hace la ofrenda, y dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, ahí tienes un pálido reflejo de los dones que Tú has regalado, por la presencia de tu Espíritu, a esta comunidad. Somos distintos/as y trabajamos en campos distintos, por eso no nos faltan tensiones, e incluso enfrentamientos. Sin embargo, somos conscientes de que Tú nos los has dado en orden al bien común y a la unidad de la Iglesia. Precisamente esa unidad es tarea del Espíritu, al que nos abrimos como Comunidad.


PRESENTACIÓN DEL GRUPO DE LA PASTORAL DE LA SALUD DE LA COMUNIDAD

(Podría hacerlo una representación del Grupo o incluso todos/as los/as participantes en el grupo, como un signo en este día tan específico en tantos lugares y comunidades. Una de las personas del grupo podría presentar el PROYECTO del mismo y las acciones pastorales que ejercen en medio del mundo de los Enfermos/as. Termina realizando esta oración explicación)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, aquí tienes lo que el Grupo de Pastoral de la Salud de nuestra Comunidad intenta llevar a cabo en favor de los Enfermos y Enfermas que hay entre nosotros. Te ofrecemos todo el esfuerzo que supone esta labor. Te pedimos que bendigas a cada uno/a de los Enfermos y Enfermas y a cada una de las personas que ejercen este servicio entre ellos y ellas. Que estas acciones, cada día, se parezcan más a las que realizaba el mismo Cristo Jesús a favor de los más débiles y necesitados y necesitadas.


PRESENTACIÓN DE UNAS MEDICINAS

(Puede hacer la ofrenda una de las personas que, en la comunidad, cuide a un/a enfermo/a o sea un profesional de la sanidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te ofrezco hoy estas medicinas, que son símbolo de nuestros cuidados y atenciones a los enfermos y enfermas. Bien sabes que hago de corazón y que quiero ser un instrumento de tu amor. No permitas que caiga nunca en el desánimo ni en el cansancio a causa de lo duro que me resulta a veces mi trabajo. Dame tu Espíritu de fortaleza y da también a tu Iglesia entrañas de amor, para que sepa expresar con ellos y ellas las preferencias de las que gozan en tu corazón.


PRESENTACIÓN DE LOS ÓLEOS SAGRADOS

(Los puede presentar el mismo Presidente de la Comunidad o un miembro de la Pastoral de la Salud. Especialmente si ese día hay una celebración específica de la Unción de los/as Enfermos/as COMUNITARIA. De todas maneras, es una hermosa ocasión para realizar una catequesis sobre la Unción de los/as Enfermos/as)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, Tú bien sabes que la enfermedad se va a hacer presente en nuestras vidas, como ya lo ha hecho en la de tantos miembros de este Comunidad. Te damos gracias por el sacramento de la Unción de los/as Enfermos y Enfermas que nos has dejado y que nos acompaña durante la enfermedad. Te pedimos que nosotros y nosotras, tu comunidad, nunca dejemos de recibir este sacramento por miedo o por respetos humanos, sino que, con conciencia plena, lo acojamos con paz y serenidad, seguros/as de que Tú vas a caminar con nosotros/as en esta situación complicada. Gracias, Señor, por tu presencia y compañía.


PRESENTACIÓN DE UN/A ENFERMO/A

(Un enfermo o una enferma, o un impedido o impedida, o un anciano o anciana de la comunidad da testimonio, inicialmente, de su situación y hace ofrenda, después, de sus sufrimientos y padecimientos)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Aquí me tienes a mí, Señor. He contado mi situación y mi experiencia de dolor y enfermedad. No es fácil estar enfermo o enferma en una sociedad de sanos y que siente el fracaso por la enfermedad o la muerte. Sin embargo, soy consciente de tu amor y noto la cercanía de tu Espíritu y la caridad de los hermanos y hermanas. Te ofrezco hoy todos mis sufrimientos y te pido los unas a los de tu Hijo Jesucristo, como una semilla plantada en favor de los demás.


PRESENTACIÓN DE LAS CAJITAS PARA LLEVAR LA COMUNION A LOS ENFERMOS/AS

(Lo pueden hacer entre dos personas, en nombre de todos/as, y que en la Comunidad hayan recibido este ministerio o servicio. Se presentan las diversas CAJITAS que se utilizan, se ofrecen al Presidente de la Comunidad y una persona realiza esta oración-explicación)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, Tú nos invitas, especialmente cada domingo, a participar de la MESA de la Eucaristía, y desde la misma parten nuestros Agentes de pastoral para llevar la comunión a nuestros/as Enfermos y Enfermas. Te damos GRACIAS por este hermoso don y por esta posibilidad que nos das. Te pedimos que el Cuerpo de tu Hijo amado sea un alimento real para nosotros y nosotras que acudimos en comunidad y para cuantos/as se sienten imposibilitados/as para estar presentes en este encuentro concreto. Aliméntanos a todos y a todas para que podamos ser pan para nuestros hermanos y hermanas.

Prefacio

(Pronuncia la gran oración el Presidente, pero la comunidad se une a ella, diciendo: «CONCÉDENOS, SEÑOR, PERMANECER SIEMPRE EN TU AMOR»).

Te alabamos, te bendecimos y te damos gracias,
Dios Padre, rico en misericordia,
porque, en tu Hijo Jesucristo,
nuestro hermano mayor y Señor,
nos descubriste tu misterio,
tan celosamente guardado a lo largo de los tiempos,
en el fondo de tu corazón:
tu pasión por el hombre,
al que amaste primero,
a pesar de no ser digno de ser amado,
pues continuamente te traicionó.
R/. CONCÉDENOS, SEÑOR, PERMANECER SIEMPRE EN TU AMOR.

Tu Hijo Jesucristo, Padre generoso,
nos pidió amarnos unos a otros,
como Él nos amó,
y encerró todos tus mandamientos
en el único del amor,
así como unió definitivamente
el amor a Ti,
y el amor a los hermanos,
sin distinción de personas
ni límites calculados.
R/. CONCÉDENOS, SEÑOR, PERMANECER SIEMPRE EN TU AMOR.

Por tu Palabra, Dios bueno,
creemos y reconocemos
que sólo este amor nos salva ante tu juicio.
Que al final de nuestras vidas
sólo nos vas a examinar de amor,
porque nada son la ciencia y la cultura,
la fe y la profecía,
nada es el mismo don de tus bienes y la vida,
ni siquiera es nada nuestro esfuerzo y empeño
ni el dar los bienes que tenemos
ni el ofrecernos a los otros,
si todo no lo hacemos por puro amor
y en respuesta al que Tú nos has tenido.
R/. CONCÉDENOS, SEÑOR, PERMANECER SIEMPRE EN TU AMOR.

Danos ahora tu Espíritu,
Dios, Comunidad de Amor,
para que encienda ese mismo amor en nuestros corazones
y nosotros lo podamos prender en todo gesto fraterno.
Dios vivo y presente en los más humildes,
haz que veamos tu rostro en su flagelado rostro
y, al quererles y servirles concretamente,
seamos conscientes de que te pagamos la deuda del amor.
Dios más grande que nuestro corazón,
Dios de nuestra pasión de vivir,
Dios de nuestra sed de comunión,
Dios de nuestra semilla de felicidad,
haznos descubrir hoy los caminos reales del amor.
R/. CONCÉDENOS, SEÑOR, PERMANECER SIEMPRE EN TU AMOR.

Monición de Despedida

Hermanos y hermanas: hemos participado de la Eucaristía en este domingo de Pascua. Hemos recordado, de manera especial, a los Enfermos/as y Ancianos/as de nuestra Comunidad. Esos rostros arrugados, esas miradas que, en tantas ocasiones, reflejan soledad, son una llamada para cada uno/a de nosotros y de nosotras. Que nuestro compromiso, hoy, sea una decidida apuesta por acompañarles en cada circunstancia y en cada situación. Que el Señor nos ayude y acompañe. ¡Feliz semana de testimonio cristiano!


BENDICIÓN FINAL

- Que en esta Pascua Dios Padre bendiga a todos nuestros Enfermos, Enfermas y Mayores; y a los familiares y a los profesionales de la sanidad y a todos y todas los/as voluntarios y Voluntarias que trabajan en favor de ellos y de ellas, los guarde de todo mal. R./ Amén.

- Que tu Espíritu nos ayude en la tarea, de manera que ante los/as Enfermos, Enfermas y Mayores seamos, en todo momento, testigos de tu mismo AMOR. R./ Amén.

- Y que la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nosotras y siempre nos acompañe. R./ Amén.

Reflexión para este día

“El que me ama guardará mi palabra
y mi Padre lo amará, y vendremos a él”




Hoy volvemos a celebrar la Pascua de cada domingo. El Señor resucitado es quien nos convoca, nos da su ESPÍRITU, quiere unirnos en la Comunidad Cristiana y nos envía a difundir su mensaje. Por eso nos dirá el evangelio: “Yo le pediré al padre que os dé otro defensor, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad”.

¿El mensaje? Hemos sido ELEGIDOS y ELEGIDAS PARA AMAR. No es ningún slogan publicitario. Es la razón y el objetivo de nuestra fe en Jesús. Los cristianos y cristianas hemos sido elegidos y elegidas para dar testimonio del mandamiento del amor en medio de un mundo que vende y compra el amor a cualquier precio de rebaja y lo convierte en artículo de consumo. En un mundo donde reina el egoísmo, el odio entre hermanos/as, las guerras que matan y destruyen, el hambre que destroza tantas vidas, es necesario que se anuncie, se haga conocer y se dé testimonio del EVANGELIO del AMOR.

Y si queremos ser fieles al Maestro, ese amor es gratuito y universal, generoso y desinteresado, fraterno y verdadero, sin esperar recompensa. ¿Será todo esto un sueño? ¿Se habrá equivocado Jesús al proponernos este ideal y esta tarea? Lo cierto es que nos dice: “El Espíritu Santo será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando lo que os he dicho”.

En este marco y con este mensaje pascual, celebramos el DÍA DEL ENFERMO en las Comunidades Cristianas.

bidean@bidean.net
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