Ciclo B - Pascua - ASCENSIÓN - 13 de mayo - Año 2018

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Bienvenidos, bienvenidas, hermanos y hermanas, a esta celebración. Nos hemos reunido, convocados por el mismo Señor Resucitado.

Hoy, con toda la Iglesia, celebramos la fiesta de la ASCENSIÓN. No se trata de una simple despedida, sino el comienzo de un nuevo modo de presencia del Señor Jesús. Como escucharemos en la proclamación de la Palabra, el evangelista concluye su evangelio con un relato de encuentro, de envío y de promesa de Jesús a sus discípulos y discípulas. Así se inicia la misión de su Comunidad; ahí nace la Iglesia.

“Id y haced discípulos…”, es la invitación del Señor Jesús; es una invitación a cada uno, a cada una de sus seguidores: somos enviados/as a anunciar y sembrar el Reino de Dios. Es la TAREA. Acogiendo con gozo y personalmente su invitación, iniciamos esta celebración Pascual en torno al Señor Resucitado.


PROCESION DE ENTRADA

(Con el fin de remarcar cuanto celebramos, proponemos hoy esta procesión de entrada. La abren la cruz y los cirios, que serán puestos sobre el altar. Tras ellos, el incensario, que perfumará el lugar de la celebración, significando la presencia «nueva» del Señor. Luego, el Leccionario, que será portado, por uno/a de los/as lectores/as, bien en alto y bien visible a toda la comunidad. Cierran la procesión el presidente y los acólitos, en el caso de que los haya, si no los que vayan a hacer las ofrendas).


INCENSACIÓN

(Concluida la procesión y mientras prosigue el canto de entrada, el presidente inciensa el Cirio Pascual, posteriormente el Leccionario y, por último, el altar)


ASPERSIÓN CON EL AGUA

Hermanos y hermanas: en la Vigilia Pascual bendecíamos esta agua, y los domingos de este tiempo de Pascua hemos renovado, de manera especial, nuestro BAUTISMO, de una forma personal y consciente. En esta fiesta de la Ascensión, con la que llegamos a la cumbre pascual, renovemos -una vez más- nuestro Bautismo, abramos nuestros corazones al perdón que Dios nos ofrece, y dejémosle que actualice en nosotros y en nosotras la gracia de la VIDA NUEVA.

(El Presidente toma un poco de agua del recipiente que la contiene y fue bendecida en la Vigilia Pascual. Se signa él, en primer lugar, y aspergea después a la comunidad. Mientras tanto, todos/as pueden cantar un canto adecuado y que se conozca en la Comunidad)

ORACIÓN: Que Dios, Padre misericordioso y bueno, que nos ha mostrado y ofrecido en Jesús la plenitud de su vida y de su gracia, nos haga dignos hijos e hijas suyos y nos conceda vivir con gozo el anuncio del Evangelio. R/. Amén.


GLORIA

(Como todos los domingos de Pascua, conviene cantar el GLORIA. En esta fiesta, pudiera ser uno más solemne)

Hermanos, hermanas: al renovar nuestra fe en la vida de Dios, que se nos comunica por medio de Jesucristo Resucitado, cantemos este himno de gloria y aclamemos a Cristo Jesús que, en la fiesta de la Ascensión, queda constituido en Señor del Universo y es glorificado por el Padre y entronizado a su derecha como intercesor nuestro. Alabémosle cantando: GLORIA A DIOS EN EL CIELO...

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Hechos de los Apóstoles 1, 1-11

Nos disponemos a escuchar la Palabra de Dios, y según el relato de los Hechos de los Apóstoles, la Ascensión de Cristo Jesús supone el final de una etapa visible y el comienzo de otra etapa, con una presencia nueva y distinta del Resucitado. Asimismo, es también el inicio de la misión evangelizadora de su Comunidad, la Iglesia. Acogemos con emoción este testimonio de fe.


2ª Lectura: Efesios 1, 17-23

El apóstol Pablo exhorta a la comunidad de Éfeso a que traten de profundizar todo el misterio y el don encerrado en Cristo, como también la extraordinaria grandeza del poder de Dios desplegado en él, resucitándolo para la vida en plenitud. Ahora mismo, Cristo reina sobre todo y sobre todos y todas. Es la conclusión a la que llega el apóstol. Escuchamos.


Evangelio: Marcos 16, 15-20

Según el relato evangélico, la Ascensión del Señor no es el final de su presencia entre nosotros, sino el comienzo de una nueva forma de estar en el mundo y en medio de la humanidad. Esa nueva presencia del Resucitado acompaña la evangelización de sus discípulos y discípulas y corrobora su misión con signos profundamente liberadores. Nos disponemos a escuchar atentamente este final del evangelio de Marcos, y puestos de pie, cantamos el ALELUYA pascual.

Oración de los fieles

Animados y animadas por la fuerza del Espíritu Santo, dirijamos nuestras súplicas y necesidades a Dios, nuestro Padre, por medio de su Hijo y hermano nuestro, Jesucristo.

1.- Por la Iglesia universal, para que el Espíritu del Señor la reúna en la unidad, la proteja y la asista continuamente con su gracia y, así, sea Sacramento de perdón y misericordia para todo el mundo. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por todos/as los/as que tienen algún poder en la sociedad y en el mundo, para que sean sensibles a las necesidades de todas las personas y, en especial, de los más desfavorecidos y desfavorecidas. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Por cuantos y cuantas viven sin esperanza a causa de las necesidades económicas, el abandono y la soledad, el hambre o la falta de paz, para que el Señor, que ha vencido a la muerte, se les haga cercano como apoyo y esperanza. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Para que todos y todas los/as seguidores de Jesús no nos instalemos nunca en los bienes terrenos sino que busquemos con inquietud los bienes del Reino, haciendo posible la fraternidad, el bienestar y la justicia para todas las personas. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por todos nosotros y nosotras, para que renovemos nuestros sueños e ilusiones y, sabiendo poner nuestros ojos en el Señor, seamos capaces de asumir nuestros compromisos concretos de servicio y entrega a las personas y de transformación del mundo y de la sociedad. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana en este tiempo de Pascua.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UNA BIBLIA, UN GRUPO DE JÓVENES Y UN ANCIANO O UNA ANCIANA

(Esta primera ofrenda consiste en reconocer la presencia de Jesús, tras su Ascensión a los cielos, en su palabra, en la comunidad y en la caridad. Alguien distinto hace una presentación general y, después, de uno en uno, presentan las tres ofrendas)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, en nombre de esta comunidad reunida para celebrar la fiesta de la Ascensión de tu Hijo a los cielos, quiero ofrecerte nuestra disponibilidad y sensibilidad para reconocerle presente en sus múltiples y muy diversos signos de su presencia. Que no se nos cierren, Señor, ni los ojos de la fe ni los de nuestros corazones, para seguirle captando entre nosotros y ser animados con su gracia.


1. La Biblia

Señor, yo te traigo hoy esta Biblia, que es tu misma Palabra, y lo hago en expresión de nuestro compromiso y de nuestra ofrenda a hacer de ella el eje de nuestras vidas y de nosotros y nosotras, sus oyentes permanentes. Así, permaneceremos unidos/as a Ti a través de la escucha de tu Hijo.

2. Un grupo de jóvenes

Mira, Señor, nosotros y nosotras, ya lo ves, somos un grupo de jóvenes de esta comunidad. Venimos en nombre de todos y de todas, para hacer ostensible nuestra disponibilidad a aceptar la presencia de tu Hijo en ella. Queremos comprometernos a tomar las decisiones de la comunidad como si fueran de tu propio Hijo.

3. Un anciano o una anciana

Aquí me tienes, Señor, como símbolo de la caridad que reina en nuestra comunidad y de su compromiso a atender y a servir a los/as más necesitados y necesitadas. Tú bien sabes lo poco que podemos y valemos los ancianos y las ancianas en esta cultura nuestra. Por eso, haznos, Señor, sensibles a las necesidades de los otros y de las otras.


PRESENTACIÓN DE UN GLOBO TERRÁQUEO

(Esta ofrenda la puede hacer uno/a de los/as catequistas de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, con este globo terráqueo quiero, en nombre de toda la comunidad, manifestar nuestro compromiso misionero y evangelizador. Además, sabemos que Tú nos darás la fortaleza que precisamos para realizarlo, y para hacerlo con intrepidez y entusiasmo.


PRESENTACIÓN DE UN LIBRO O UN MÉTODO DE CATEQUESIS

(Hoy queremos simbolizar el envío de los discípulos y discípulas a la misión en este gesto de ofrecer un método o libro que sirve para la catequesis de la comunidad. Obviamente, lo debe presentar un o una catequista)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy, en respuesta al envío que haces de tus discípulos y discípulas a la misión, este texto de nuestra catequesis de la comunidad. Es el método que seguimos para incorporar a los/as más pequeños/as (a los/as jóvenes o a los/as adultos/as) a la experiencia del encuentro con tu Hijo Jesucristo. Sin embargo, con él queremos expresar el compromiso evangelizador de la comunidad y el de cada uno/una de los/as catequistas que, como yo, nos esforzamos no sólo por transmitir unos conocimientos sobre Jesús, sino también nuestra vivencia de la fe.


PRESENTACIÓN DE UN VASO CON ACEITE

(Con este vaso de aceite y presentado por un miembro del grupo de Cáritas parroquial o una persona que se ocupe de atender las necesidades de los otros, lo que queremos expresar es la responsabilidad de transformar el mundo a través del amor)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Yo te traigo hoy este vaso con aceite. Es símbolo de nuestro compromiso por curar las heridas de este mundo, víctima y distorsionado por el egoísmo de las personas. Queremos, Señor, que allí donde hay una necesidad, estemos tus discípulos y discípulas, para luchar por hacer de este mundo y de esta humanidad un reflejo de la gloria que has concedido, hoy, a tu Hijo amado.


PRESENTACIÓN DE UN INSTRUMENTO DE ALBAÑILERIA

(No sólo hay que luchar por cambiar las situaciones personales, porque, si sólo se hiciera eso, se podría incurrir en un grave pecado de conformismo, de ahí que, al presentar ese instrumento de albañilería, por alguien de la comunidad comprometido/a en la lucha social o sindical, lo que queremos expresar es el necesario compromiso por transformar las estructuras e instituciones de este mundo y de esta sociedad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este instrumento de albañilería, símbolo de nuestro compromiso por la transformación de las estructuras de este mundo. Ellas son víctimas de nuestros pecados y del egoísmo que invade los corazones de los hombres y de las mujeres. Si no las atacamos, todo seguirá igual, y los/as grandes y poderosos/as de esta tierra seguirán beneficiándose a costa de los/as más pequeños/as. Con él, queremos expresarte no sólo nuestro deseo de comprometernos individualmente, sino también el de la comunidad y la Iglesia. No es fácil la tarea. Por eso, danos tu fortaleza.

Prefacio

(Todos de pie, se disponen a participar en la gran oración de Acción de Gracias, que pronuncia el Presidente y a la que responden todos: «GLORIA, SEÑOR, PRESENTE ENTRE NOSOTROS/AS Y LUZ DEL MUNDO»).

Te damos gracias, Padre,
y te alabamos jubilosos,
porque, tras rescatar a tu Hijo de la muerte,
lo has glorificado,
ascendiéndolo a tu derecha,
para que, como Rey misericordioso,
gobierne el Universo,
sea el Señor de las edades del universo,
la Cabeza del Cuerpo de la Iglesia,
su fiel y confiado Esposo,
el mediador entre Ti y nosotros y nosotras,
el juez de vivos y muertos.
R/. GLORIA, SEÑOR, PRESENTE ENTRE NOSOTROS/AS Y LUZ DEL MUNDO.

Cuando, por el pecado,
las criaturas rompimos la amistad contigo
y no sabíamos ya cómo volver a Ti,
a pesar de nuestros corazones inquietos,
te hiciste hombre en tu Hijo Jesucristo,
descendiendo, por amor, hasta nosotros y nosotras,
para que nosotros y nosotras encontráramos
el camino de ascenso hasta Ti.
R/. GLORIA, SEÑOR, PRESENTE ENTRE NOSOTROS/AS Y LUZ DEL MUNDO.

Un camino, Padre,
mezcla de obediencia y entrega.
Obediencia de Hijo a tu voluntad,
que le lleva a despojarse de su rango divino
y tomar carne, como uno cualquiera,
y someterse a las leyes de la naturaleza
y recorrer los caminos de Galilea,
sin tener más que la confianza en Ti.
Y, cuando le pediste el gesto de Abrahán,
cerró sus ojos, abrazó la cruz
y, en absoluta soledad,
puso en tus manos su último aliento,
sin que Tú frenaras
el puñal traidor de la muerte.
R/. GLORIA, SEÑOR, PRESENTE ENTRE NOSOTROS/AS Y LUZ DEL MUNDO.

A la obediencia, le exigiste la entrega.
Y sin ahorrarse nada,
tu Hijo, escuchando los lamentos de los hombres y mujeres,
abrió su corazón,
y compartiéndolo todo,
desde su extrema pobreza,
devolvió la vista a los ciegos/as,
el oído a los sordos/as,
limpió la carne muerta de los leprosos/as,
libró a los/as esclavos y esclavas del demonio,
calmó el hambre a los hambrientos/as,
ofreció su palabra de vida
y devolvió la vida a los muertos/as.
R/. GLORIA, SEÑOR, PRESENTE ENTRE NOSOTROS/AS Y LUZ DEL MUNDO.

Ascendido a los cielos, sentado junto a tu trono,
has querido que siga presente entre nosotros y nosotras.
Él vive en tu Iglesia,
unido a ella como Cabeza y Esposo
y signo de que Tú eres Señor del mundo,
único Dios, Padre,
a quien todos y todas le caben en el corazón.
La Iglesia, Sacramento tuyo,
ha de recorrer hoy el camino de Jesucristo,
desde la fidelidad a tu Palabra
y la entrega y el servicio concreto a todas las personas.
Sólo así es signo de la esperanza
y de la vuelta de los hombres y de las mujeres a Ti.
R/. GLORIA, SEÑOR, PRESENTE ENTRE NOSOTROS/AS Y LUZ DEL MUNDO.

Que no se duerma tu Iglesia, Señor,
ensimismada en el cielo
y con las manos limpias,
como si Tú no te hubieras complicado
con los hombres y las mujeres en este mundo.
Hazla pobre,
para que, en su pobreza, quepan todos y todas.
Hazla libre,
para que, en su libertad,
no reconozca otro señor que a tu Hijo Jesucristo.
Hazla dócil,
para que, en su docilidad,
sea las manos que a Ti te faltan
para ser el consuelo de tus preferidos y preferidas,
los/as más necesitados/as y los/as más pequeños/as.
R/. GLORIA, SEÑOR, PRESENTE ENTRE NOSOTROS/AS Y LUZ DEL MUNDO.

Monición de Despedida

Hermanos y hermanas: acabamos de celebrar la Ascensión del Señor. Hemos escuchado su mandato de pregonar la Buena Noticia. Todos y todas somos embajadores de Jesús. Enviados y enviadas a realizar el Reino de Dios en todos los países y en todos los ambientes. Por el mero hecho de ser discípulos y discípulas, somos propagadores y fermento de un mundo distinto, de una buena noticia para todos los seres humanos. No somos nosotros quienes hemos elegido al Señor; ha sido Él quien nos ha elegido por amor y con amor nos envía. ¡Feliz anuncio!


BENDICIÓN FINAL

- Que en esta Pascua nos bendiga Dios Padre, y que su misericordia nos guarde de todo mal. R./ Amén.

- Aquél que nos ha salvado por la Resurrección de Cristo, nos enriquezca con el premio de la vida eterna. R./ Amén.

- Para que al celebrar con gozo la Pascua, nos alegremos con la esperanza de la Pascua eterna. R./ Amén.

- Y que la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nosotras y siempre nos acompañe. R./ Amén.

Reflexión para este día

“Yo estoy con vosotros todos los días,
hasta el fin del mundo”




Estamos llegando a la cumbre de la Pascua; se suceden los días, domingos y fiestas. Hoy, con la ASCENSIÓN del SEÑOR JESÚS, estamos tocando el techo: es el momento cumbre de la vida de Jesús. Él es el que murió; es el que resucitó; es el que sube junto al Padre y… así inicia la NUEVA ETAPA: es la MISIÓN porque “en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos”. Esta fiesta de la Ascensión, pues, es la culminación de la obra de Jesús.

Pero con ella se inicia el RELEVO: han vivido con Él; han experimentado el gozo del mensaje, de su Buena Noticia; ahora son enviados y enviadas a EVANGELIZAR al mundo: la experiencia de salvación que ellos y ellas han vivido, es necesario comunicársela a los demás: “seréis mis testigos hasta los confines del mundo”.

Para esta misión, necesitan la fuerza del ESPÍRITU. De ahí que para completar el ciclo pascual, el próximo día, celebraremos la fiesta del ESPÍRITU de Jesús; esto es, PENTECOSTÉS.

Es, pues, la de hoy una fiesta profunda: Jesús es definitivamente Señor; nosotros y nosotras somos sus ENVIADOS y ENVIADAS y TESTIGOS: es la fiesta del RELEVO.

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