Ciclo B - Tiempo Ordinario2 - Domingo 16º - 22 de julio - Año 2018

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos: bienvenidos a esta celebración con el Señor Jesús, el Resucitado, que nuevamente nos convoca en torno a su mesa.

El evangelista nos muestra a Jesús que se encuentra con sus amigos. Cuando éstos van a anunciar al Dios Amor, les acoge y les busca un lugar tranquilo donde puedan escucharse unos a otros, donde puedan descansar y llenarse del gozo de la tarea bien hecha y compartida.

Para nosotros la Eucaristía debe ser “ese lugar tranquilo” que nos haga llenarnos de la presencia de Jesús, que nos ayude a descansar un poco de nuestros cansancios, para volver de nuevo a la tarea con una fuerza renovada, con ilusión y gozo en la entrega y en nuestro compromiso.

Que todos los que disfrutan de las vacaciones en esta temporada consigan ese lugar tranquilo para descansar y volver con nuevo vigor a las tareas de la vida. Comenzamos.

Moniciones a las lecturas

1.ª lectura: Jeremías, 23, 1-6

En el relato que se nos ofrece, el profeta Jeremías ve en el rebaño disperso el fracaso de los pastores irresponsables. Y con la misma imagen, despierta la esperanza de un pastor que no disperse, ni expulse, ni deje perdidas a las ovejas, sino que congregue y guíe a la vida. En él estará Dios como sabiduría, paz, justicia y seguridad a favor de su pueblo. Escuchamos esta profecía.


2.ª lectura: Efesios 2, 13-18

El apóstol Pablo pide a Dios que los fieles tengan un mayor conocimiento del plan de salvación. Y es que el núcleo principal de ese plan es Cristo, portador de la paz y la unidad. De ahí que el misterio de la Cruz elimina toda clase de división, y posibilita una nueva realidad, completamente distinta por el don del Espíritu. Acogemos esta reflexión.


Evangelio: Marcos 6, 30-34

Según el relato evangélico, a la vuelta de la misión a la que habían sido enviados los discípulos, Jesús quiere estar a solas con ellos para compartir la experiencia; pero, al mismo tiempo, le sigue de cerca una multitud hambrienta de la verdad. Se compadece de ella porque no tienen buenos pastores. Jesús, el pastor, se presenta como alternativa de tantos pastores mediocres. Escuchamos.

Oración de los fieles

Con la confianza que nos da el sentirnos hijos de Dios, acudamos a Él con confianza y presentémosle nuestras necesidades y las del mundo.

1.- Por la Iglesia y por todos los pastores que la guían, para que sirvan con desinterés a las personas y al rebaño que les ha sido encomendado. OREMOS AL SEÑOR.

2.- Por todos los que andan desorientados, desilusionados y sin descubrir el sentido y el camino de sus vidas, para que encuentren la luz de la Palabra de Dios y, en los cristianos, un testimonio de Esperanza. OREMOS AL SEÑOR.

3.- Por todas las personas que viven en soledad y desasistidos, para que experimenten el amor de un Dios cercano al ser humano a través de nosotros y de nuestro compromiso. Haznos sensibles y cercanos a todos ellos. OREMOS AL SEÑOR.

4.- Por nosotros mismos, necesitados del pastor que nos guíe y conduzca, para que el Señor suscite nuevas vocaciones para el servicio en nuestros pueblos. OREMOS AL SEÑOR.

5.- Para que nuestra Comunidad (parroquial) abra sus ventanas para darse cuenta de la realidad de las personas y los grupos, para acoger a los hambrientos y maltrechos de la sociedad. Haznos solidarios y comprometidos. OREMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UNA REVISTA DEL CORAZÓN

(Puede hacer esta ofrenda una de las mujeres de la comunidad. Luego dice:)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy esta revista de las llamadas del corazón, como expresión de la banalidad de la vida y de cómo, al menos en lo que nos muestran, la gente vive sin valores definidos, víctimas de la moda o del qué dirán. Con ella, nosotros te queremos expresar nuestros deseos de vivir desde el mensaje y los valores de tu Hijo, a la vez que te pedimos fortaleza para poderlo hacer en medio de este mundo hostil.


PRESENTACIÓN DE UNOS CASCOS DE AUDIO

(Esta ofrenda la puede hacer uno de los jóvenes de la comunidad, tan habituados a escuchar música con ellos)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo estos cascos, que utilizamos tanto los jóvenes de hoy para oír música. Son, sin embargo, un poco símbolo de la soledad, pues nos aíslan unos de otros. Eso es precisamente lo que te queremos ofrecer hoy, como uno de los problemas que sufre mucha gente. Pero la soledad sólo se vence con la compañía, y ése es nuestro compromiso hoy, tanto individual como comunitariamente: ser cercanos unos de otros y ofrecernos SIEMPRE la mutua ayuda.


PRESENTACIÓN DE UN RELOJ

(Un varón adulto será el encargado de hacer esta ofrenda)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, te traigo este reloj, que simboliza las prisas y el estrés al que se ven sometidos los hombres y las mujeres de hoy, que viven precisamente contrarreloj. También te traigo el compromiso mío y el de todos de ser un poco de descanso y sosiego para los demás, en vez de fuente creciente de problemas.


PRESENTACIÓN DE UN CAYADO O UN BASTÓN

(Esta ofrenda la puede hacer el mismo presidente o quien dirige el Consejo Pastoral)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este bastón. Es el símbolo de la autoridad. Con él te quiero ofrecer mi disponibilidad de servicio, porque, como discípulo del Buen Pastor, sé que la única autoridad existente en tu familia es la de la entrega y el servicio incondicional. Dame fuerzas para crecer en mi capacidad de solicitud. En nombre del resto de la comunidad, te ofrezco también su disponibilidad de servicio, pues bien sabemos que somos pastores unos de otros. Trenza entre todos nosotros esa red del amor y la caridad.


PRESENTACIÓN DE UN MEDICAMENTO

(Con el envoltorio sería suficiente, para tener el valor de símbolo. Y lo puede presentar alguien relacionado con la sanidad)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te traigo un medicamento, porque pensamos que es un buen signo de la misericordia, una de las cualidades fundamentales de una comunidad cristiana. Queremos ser eso: medicina para los otros. Bálsamo y aceite que curen las heridas de los demás. Mera capacidad de escucha, que alivie y aligere los problemas de los otros. Y lo queremos hacer a imagen de tu Hijo Jesucristo, tal como Él lo hizo antes y lo hace ahora con nosotros.

Prefacio

(Puestos en pie, el Presidente inicia la oración de Acción de Gracias, a la que se une la comunidad, diciendo: «GRACIAS, BUEN PASTOR, QUE NOS CONOCES Y ACOMPAÑAS»).

Te alabamos y te bendecimos,
Dios misericordioso, Pastor eterno,
porque has guiado a tu pueblo
por los caminos de la historia,
le has defendido de sus muchos enemigos,
le has conducido a verdes pastos,
le has dicho palabras de cariño,
como el pastor experto que conduce a su rebaño.
R/. «GRACIAS, BUEN PASTOR, QUE NOS CONOCES Y ACOMPAÑAS»

No siempre los dirigentes que suscitaste en tu pueblo
se portaron con él, como el pastor del rebaño.
Muchos de ellos fueron asalariados,
que, en vez de servirle,
buscaron su beneficio propio.
Y cuando llegaron las dificultades,
le abandonaron a su suerte,
buscando ellos su salvación personal.
Por eso, no es extraño
que, a través de tus profetas,
anunciaras un tiempo,
en el que tu Mesías sería un pastor de verdad.
R/. «GRACIAS, BUEN PASTOR, QUE NOS CONOCES Y ACOMPAÑAS»

Madurado el tiempo,
nos enviaste a tu propio Hijo,
que satisfizo tus promesas por completo
y fue rey, sirviendo;
y pastor, siendo a la vez cordero y puerta del aprisco.
Jesucristo fue el Buen Pastor de tu rebaño,
conocía a sus ovejas, una a una,
se preocupó por las débiles y enfermas,
reunió a las dispersas
y se hizo Cordero, llevado al matadero de la Cruz,
y puerta de tu redil, único acceso a tu Reino.
R/. «GRACIAS, BUEN PASTOR, QUE NOS CONOCES Y ACOMPAÑAS»

El nuevo rebaño reunido, tu Iglesia,
goza de tu cariño y preocupación,
pues le dotaste de servidores,
que los quieres a la talla de tu Hijo,
capaces de dar la vida por sus ovejas
y de seguirle indicando el camino,
a través de tu palabra,
que la conduce hasta Ti.
No permitas que tus servidores sean funcionarios
ni malos pastores y asalariados.
Da a tu Iglesia vocaciones para el servicio,
y vigila Tú mismo por su fidelidad.
R/. «GRACIAS, BUEN PASTOR, QUE NOS CONOCES Y ACOMPAÑAS»

Que tu misma Iglesia sea pastor de la humanidad.
Que, con su palabra, congregue a los hombres
en la unidad de tu único rebaño.
Que, con tu palabra, oriente a los desorientados,
señale los valores que merecen la pena,
cree esperanza en la desilusión
y confianza en medio del desánimo.
Que señale los caminos de la justicia,
de la bondad, la paz y la libertad.
Que sea la mano amiga que cura las necesidades
y las muchas heridas, fruto del pecado.
R/. «GRACIAS, BUEN PASTOR, QUE NOS CONOCES Y ACOMPAÑAS»

Monición de Despedida

Hermanos: vayamos ahora a nuestras vidas y ocupaciones dispuestos a trabajar, para que el plan de Dios se lleve adelante y para que haya un solo rebaño que reconoce a un único Pastor. No nos olvidemos de sembrar la paz, la justicia, el amor y la fraternidad allí dondequiera que estemos, sabiendo que el Señor está siempre a nuestro lado. ¡Feliz semana de testimonio evangélico, empeñados en la construcción del Reino de Dios!

Reflexión para este día

“Mis ovejas escuchan mi voz,
y yo las conozco, y ellas me siguen”




El MAESTRO, el Señor Jesús, es quien un día más nos ha CONVOCADO y quiere seguir trabajándonos a sus discípulos, porque la tarea sigue siendo grande. Podemos aceptar o no su invitación. Está en nuestras manos. Su oferta está asegurada; Él no se echa para atrás.

En este domingo (en pleno verano), Él mismo nos va a proponer: “Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco”. Esta invitación es para NOSOTROS, hoy y aquí. También, hoy, el seguidor de Jesús se cansa: vive el gozo y el desánimo del esfuerzo por anunciar el Evangelio. Y Jesús le invita a descansar junto a Él.

Muchas cosas agobian al ser humano de hoy; también a nosotros: nerviosismo, prisas, afanes desmesurados... y nada nos proporciona la PAZ que buscamos. Necesitamos descansar, descansar junto a Él. Sólo desde Él nos puede venir esa paz y sosiego.

Este domingo es una buena oportunidad y una buena invitación. Dios mismo es el PASTOR bueno que nos cuida (1ª lectura) y “ahora estáis en Cristo Jesús” (2ª lectura). ¡Qué más se puede pedir! Éste es el mensaje y, además, lleno de lo más bello y mejor. ¡Ojalá lo aceptemos!

¡Feliz domingo!
¡Un feliz “ESTAR CON ÉL”!

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