Ciclo B - Tiempo Ordinario2 - Domingo 24º - 16 de septiempre - Año 2018

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos y hermanas: Bienvenidos y bienvenidas a este encuentro con el Señor Jesús, en torno a la mesa de la Eucaristía y de su Palabra, juntamente con otros y otras creyentes.

Él nos ofrecerá su Palabra, si bien esa Palabra, en ocasiones, nos desconcierte. Y es que el Reino de Dios se construye desde la entrega de la propia vida en favor de los demás. Así lo entiende el mismo Jesús y así nos lo propone a sus seguidores. Su empeño (el de Jesús) es crear un tipo de mujeres y de hombres que viven desde unos determinados CRITERIOS de vida, cargados de exigencia y de valentía.

Así nos preparamos a este nuevo encuentro con Él y con los hermanos y hermanas, cuando como Comunidad Cristiana nos preparamos a iniciar el nuevo Curso Pastoral y escolar. Comenzamos.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Isaías 50, 5-10a

Esta lectura está tomada del tercer “Cántico del Siervo” del libro del profeta Isaías. En este poema no aparece la voz de Dios directamente, sino que es el propio Siervo el que se expresa. El cántico comienza con la descripción de su misión: insiste en la fidelidad a la tarea encomendada a pesar de las dificultades y sufrimientos. Escuchamos este testimonio, muy anterior a la venida de Jesús, quien realizará en plenitud lo que aquí se anuncia. Lo escuchamos.


2ª Lectura: Santiago 2, 14-18

En la reflexión de la carta de Santiago se nos recuerda que la fe del cristiano y de la cristiana se manifiesta ante todo en las obras y, en especial, en el servicio a los hermanos y hermanas más desheredados y desheredadas; estas obras son las que manifiestan la calidad de dicha fe; lo demás puede ser pura palabrería. Una seria reflexión para todo creyente.


Evangelio: Marcos 8, 27-35

El evangelio de hoy se enmarca en los inicios del viaje de Jesús a Jerusalén. Aquí se plantea la pregunta por la identidad de Jesús. Pedro proclama su fe, y, a continuación, es increpado por su Maestro porque piensa como las personas de su entorno y no según los proyectos de Dios. Jesús es el Siervo del Señor y que tiene que padecer, como ya lo anunciara el profeta Isaías. Acogemos su propuesta.

Oración de los fieles

Con la confianza que nos da el saber que en Jesús se nos da una nueva vida y una nueva posibilidad, acudamos a Dios, nuestro Padre, presentándole nuestras plegarias, por su mediación.

1.- Por la Iglesia y por todas y todos sus miembros, para que estemos dispuestos y dispuestas siempre a confesar nuestra fe en Jesucristo y a señalar, con nuestro testimonio, el camino redentor de la entrega y de la cruz. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por los y las gobernantes de todos los países de la tierra, para que sepan actuar con verdadero sentido de justicia y servicio. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Por todas las personas que ayudan a los demás a llevar las cruces del dolor, de la enfermedad o la soledad, para que sientan, en todo momento y en su difícil tarea, la protección de Dios mismo y sean capaces de mostrar su rostro misericordioso. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Te presentamos, de nuevo en este domingo, la tarea del NUEVO CURSO que ya estamos iniciando: que las familias, el personal dedicado a la enseñanza, como también las Comunidades Cristianas, seamos -con la vida y con la palabra- testigos de un mundo más justo, más fraterno y más solidario ante nuestros niños y niñas, adolescentes, jóvenes y adultos y adultas en período de formación. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por cuantos y cuantas estamos aquí reunidos, para que sepamos reconocer a Cristo vivo entre nosotros y nosotras, unirnos a su misterio de muerte y de vida, y testimoniar con nuestras obras la fe que profesamos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

Nota: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

Por favor: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE LA CONVOCATORIA DEL CONSEJO PASTORAL

(Lo debiera de realizar el que lo preside o el secretario (o secretaria) del mismo. Preparada en una cartulina grande y que luego será colocada en un lugar visible del templo parroquial o centro de culto)

ORACIÓN - MOTIVACIÓN: Señor, hoy te presento, en nombre de todo el Consejo Pastoral, esta LLAMADA que tiene en Ti mismo su origen. Tú nos sigues invitando a todos y a todas a la tarea del Reino. Nuestra Comunidad quiere ponerse en marcha con vistas a afrontar el desafío de un NUEVO CURSO PASTORAL. Toca, Señor, el corazón de cada uno de nosotros y de cada una de nosotras para que escuchemos esa llamada y asumamos nuestra misión dentro de la comunidad. Danos valor y fuerza para ser “piedras vivas” en este edificio en el que Tú mismo estás empeñado.


UN CATEQUISTA PRESENTA UN NIÑO O UNA NIÑA

(Agarrados de la mano, llegan hasta el presbiterio, donde el catequista dice:)

ORACIÓN - MOTIVACIÓN: Señor, bien sabes que soy uno/una de los/as catequistas de esta comunidad. Tengo la conciencia de que mi trabajo no es tanto mío, como hecho por y en nombre de la comunidad. Hoy te traigo este niño (esta niña). Es uno/una de los/as que pertenecen a nuestros grupos. Al presentártelo hoy, quiero, en mi nombre y en el de toda la comunidad, significar lo que es el amor entre nosotros y nosotras, en el seno de la misma comunidad y, también, el de asumir nuestro compromiso de cara al nuevo Curso Pastoral, que ya está a la vuelta de la esquina. Acepta, Señor, nuestra tarea y nuestro compromiso.


PRESENTACIÓN DEL CURSO ESCOLAR

(Lo puede ofrecer un/una niño/a o un/una adolescente de la comunidad que presenta una mochila escolar)

ORACIÓN - MOTIVACIÓN: Señor, yo (nosotros) te presento (presentamos) esta MOCHILA que será nuestra compañera de trabajo a lo largo de estos próximos meses y que abarca este curso escolar. Te pedimos, en primer lugar, por todas las personas que se dedican a la enseñanza: bendícelas para que realicen su trabajo con generosidad, dedicación y entrega. Bendice también a nuestros padres y familias que serán nuestro soporte, en todos los aspectos, a lo largo de estos meses. Y ayúdanos a nosotros y nosotras para que aprovechemos, con ilusión, esta enorme oportunidad que se nos brinda, aunque sabemos que en momentos determinados nos va a costar. Gracias, Señor.


PRESENTACIÓN DE UNA DE LAS PERSONAS QUE SE OCUPA DE LA LIMPIEZA

(Esta ofrenda la hace alguna persona dedicada a la limpieza de los locales de la comunidad, aportando algún instrumento de trabajo concreto)

ORACIÓN - MOTIVACIÓN: Mira, Señor, vengo a hacerte una ofrenda. Ya sabes que me ocupo de una de las tareas más sencillas e insignificantes en medio de nuestra comunidad, aunque necesaria para el buen orden y el funcionamiento de todo. Sabes que lo hago con toda mi dedicación y entrega. Me siento útil haciendo lo que hago, en favor de la comunidad y de los demás. No me preocupa absolutamente si mi tarea es aplaudida. Lo hago sin más, y no espero nada a cambio. Sin embargo, me gustaría, Señor, que todos y todas fuéramos capaces de hacer frente a la vida desde la perspectiva del servicio y de la entrega a los demás. Por eso ésta es mi súplica hoy para toda la comunidad.


PRESENTACIÓN DE UN TEXTO DE CATEQUESIS

(Lo presenta uno o una de los encargados de la catequesis de la comunidad)

ORACIÓN - MOTIVACIÓN: Yo te traigo, Señor, este manual de la catequesis de la comunidad. Con él te ofrezco nuestro trabajo y entrega, el de este nuevo curso, del que ya hemos iniciado su preparación, porque Tú sigues invitándonos a la tarea. Pero te pido tu ayuda y fortaleza para que nuestra enseñanza sea verdaderamente comprometida, como lo fue la de tu Hijo, que selló sus palabras con la entrega de su propia vida. Ayúdanos, pues, en la tarea que nuevamente estamos iniciando.


PRESENTACIÓN DE UN DESPERTADOR

(Puede hacer la ofrenda cualquier miembro adulto de la comunidad; aunque, a ser posible, la debiera hacer un padre de familia)

ORACIÓN - MOTIVACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este despertador, que me llama a la vigilia y a incorporarme a la vida y a mis tareas todas las mañanas. También pone en marcha la vida familiar para la convivencia y para la responsabilidad. Te lo ofrezco, en nombre de toda la comunidad, como signo de nuestra necesaria vigilancia, para que no se nos pase desapercibida ninguna de tus manifestaciones y presencias. Sin embargo, sabemos, Señor, por las dificultades que nos rodean y por nuestra debilidad, que, sin tu ayuda, nuestra vigilancia no es posible, nos dominará el sueño y nos entretendrán nuestras ocupaciones y el bienestar. Ayúdanos a estar vigilantes.

Prefacio

(Tras el canto del ofertorio, todos se ponen de pie y participan en la oración de Acción de gracias, diciendo: «PADRE, QUE EN LA CRUZ DE CRISTO DESCUBRAMOS LA FUERZA DE LA LIBERACIÓN»)

Te alabamos y te bendecimos, Señor Dios de la vida,
que te estremeces ante el dolor de los hombres y de las mujeres
y se te rompe el corazón
cuando muere una de las tantas víctimas inocentes
que, a lo largo de la historia, han caído en este mundo.
Para que no sucediera nunca más,
permitiste la muerte de tu Hijo Jesucristo,
el justo muerto para salvar a los pecadores.
Sin embargo, no resististe la injusticia,
porque premiaste su obediencia y fidelidad,
resucitándole de las garras de la muerte,
y llenándole de la vida que no acaba;
le sentaste victorioso a tu derecha,
para que fuera primicia
de cuantos y de cuantas le confiesan en fe
y le siguen en sus vidas.
R/. «PADRE, QUE EN LA CRUZ DE CRISTO DESCUBRAMOS LA FUERZA DE LA LIBERACIÓN».

Que no se te olvide el sufrimiento
de ninguno y ninguna de los/as que, en la historia,
ha sido matado por una causa justa
o por defender sus ideas,
o por denunciar el mal, como los profetas,
o por intentar transformar este mundo,
o por abrir, en el presente, una ventana al futuro,
Que no se te escape, Señor, el dolor
de los que han sido o son víctimas del mal:
del niño muerto o de la niña muerta sin sentido por cualquier causa,
del joven o de la joven, víctima de la droga,
del que muere en las garras del cáncer,
o por cualquier otra enfermedad,
de las víctimas inútiles del terrorismo,
o de los que caen por la falta de escrúpulos de los poderosos
y las ansias de obtener más beneficios.
No vuelvas la cara tampoco, Señor,
ante tanto dolor como reina en el Tercer Mundo.
R/. «PADRE, QUE EN LA CRUZ DE CRISTO DESCUBRAMOS LA FUERZA DE LA LIBERACIÓN».

Danos, Señor, hoy que levantamos la Cruz victoriosa
y proclamamos nuestra fe en tu Hijo
muerto y resucitado por nosotros y nosotras,
el vigor para descubrir
que, en esa misma cruz, pendemos nosotros y nosotras,
cada vez que luchamos por vencer el mal,
superar cualquier sufrimiento,
desterrar la injusticia y la insolidaridad,
pues hacemos nuestros todos los males del mundo,
para hacer brillar, en medio de la oscuridad,
tu vida regalada y tu amor misericordioso.
R/. «PADRE, QUE EN LA CRUZ DE CRISTO DESCUBRAMOS LA FUERZA DE LA LIBERACIÓN».

Monición de Despedida

Hermanos y hermanas: alentados y alentadas por la Palabra de Vida y fortalecidos y fortalecidas por la fuerza de la comunión con el Señor Jesús, volvemos a los quehaceres cotidianos. Eso sí: vamos convencidos y convencidas de que la Cruz es el paso a la Vida y de que ningún sufrimiento es inútil cuando es por servir y dar vida a los/as demás. Mensaje hermoso de veras el que llevamos, aunque no sea fácil la tarea. Ojalá lo vivamos con generosidad. ¡Feliz semana de testimonio evangélico!

Reflexión para este día

“Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz del Señor,
en la cual el mundo está crucificado para mí,
y yo para el mundo”





También en este domingo, se nos presenta el empeño de Jesús por crear un tipo de hombres y mujeres que viven desde unos determinados CRITERIOS de vida. Es una INVITACIÓN, la de hoy, cargada de exigencia y de valentía.

Está claro: el Reino de Dios no se construye con poder e influencia. Es otro el CAMINO que se propone: la entrega y el sacrificio de la propia vida en favor de los demás, es la PROPUESTA nítida y sin complejos que Jesús realiza a sus seguidores. Es un camino DESCONCERTANTE.

Y todo queda iluminado por la Palabra de Dios y así lo proclama: el Siervo de Yahvé (1ª lectura), y el mismo Jesús (evangelio). Y, sin embargo, Pedro no lo comprende (evangelio) y, por eso mismo, escucha palabras duras de Jesús. Pero, otro tanto les ocurre a quienes se limitan a vivir una fe sin obras: las obras hablan de quiénes somos y en qué creemos (2ª lectura).

Todo un EXAMEN DE CONCIENCIA en este comienzo del Curso escolar o pastoral en que nos encontramos las Comunidades Cristianas. ¿Cuál va a ser mi APUESTA CRISTIANA de cara a estos meses que tenemos delante? Éste es el desafío que se nos presenta.

¡Dichosos y dichosas quienes APUESTAN por Jesús:
porque no se sentirán defraudados, defraudadas!

bidean@bidean.net
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