Ciclo B - Tiempo Ordinario2 - Domingo 26º - 30 de septiempre - Año 2018

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos: de nuevo, el Espíritu de Jesús nos convoca para celebrar con otros hermanos la misma fe, para escuchar su Palabra y participar, también, en la mesa del Señor, en la mesa de la fraternidad.

El mensaje de este domingo es que el Espíritu es libre; sopla donde quiere y como quiere; elige a las personas, más por su sencillez, que por su sabiduría; a las personas que abren su corazón a la generosidad y al compromiso en favor de los demás. Él las hace capaces para anunciar la Buena Nueva a todos los hombres y las mujeres, hace posible que fructifiquen en ellos los diferentes carismas para el bien común.

Que esta Eucaristía nos ayude a estar despiertos para descubrir la presencia del Espíritu en medio de nosotros y de nuestro mundo. Comenzamos.

Moniciones a las lecturas

1.ª lectura: Números 11, 25-29

En el relato del Antiguo Testamento, vemos cómo el pueblo de Israel se va organizando poco a poco como pueblo, y Moisés elige a 70 ancianos como colaboradores suyos. Pero el Espíritu no se limita a unos cuantos; Él actúa como quiere y abre nuevos caminos; Él rompe las barreras y se abre a los sencillos de corazón. Escuchamos este relato y que nos ayude a abrirnos a la nueva presencia del Espíritu de Dios.


2.ª lectura: Santiago 5, 1-6

El apóstol Santiago, en este texto, denuncia la riqueza amasada por medios concretos de injusticia. La riqueza injusta oscurece la presencia de Dios y corrompe el corazón humano. Y, como consecuencia, quebranta las relaciones humanas. Necesario tema de reflexión para todo creyente y toda Comunidad Cristiana.


Evangelio: Marcos 9, 38-43. 47-48

En el pasaje evangélico, vemos cómo Jesús sigue adoctrinando a sus discípulos sobre la misión, pero el Espíritu se da a todos y no solamente a unos grupos. De ahí que Jesús pone en guardia a los suyos contra la tentación de la falsa seguridad en sí mismos, que lleva a las exclusiones de los que no piensan como nosotros, o no son “de los nuestros”. Una reflexión a tener muy en cuenta en nuestro caminar creyente.

Oración de los fieles

Unidos y animados por el mismo Espíritu y como Iglesia presentamos a Dios Padre nuestras necesidades y las del mundo.

1.- Por toda la Iglesia, por todo el pueblo de Dios y cuantos le sirven desde el ministerio pastoral, para que sean signo de acogida y de apertura, abiertos a la presencia del Espíritu. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por todas las naciones y los pueblos de la tierra, para que unan sus esfuerzos para transformar las diferentes sociedades, desde la justicia y la solidaridad con todos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Por los más pobres y marginados de nuestra sociedad, para que encuentren en los cristianos el apoyo y la acogida que ellos necesitan. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Por la paz en el mundo y en nuestro pueblo; para que cesen las guerras, las bombas y las muertes injustas de tantas personas y en tantos lugares del mundo; para que se respeten los derechos de todas las personas, y los dirigentes hagan un esfuerzo por sentarse a dialogar. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por los que estamos en esta celebración, y por las diversas Comunidades y grupos de la Iglesia, para que descubramos en las diferencias los dones del Espíritu Santo, que nos han sido dados para el bien común. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

Nota: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

Por favor: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UNA PLANTA

(Conviene que sea una planta que pudiera servir en las ocasiones más especiales de la vida de la Comunidad, por lo que pudiera significar a lo largo del curso. Por tanto, tiene que ser una planta bonita y de interior).

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Señor y Padre nuestro: Tú quisiste sembrar en cada uno de nosotros la SEMILLA de tu vida y del amor; y lo hiciste, especialmente, por medio de Jesús, tu Hijo amado; luego, has cuidado de esa semilla por medio de tantas personas que han influido en nuestra vida. Hoy, nosotros, tu Familia y Comunidad, te presentamos esta PLANTA, hermosa y bonita, como un recuerdo constante de cuanto has hecho en nuestro favor; y de nuestro compromiso -durante este curso que ya hemos iniciado- de cuidar de esta SEMILLA que Tú mismo plantaste en nosotros, que Jesús la ha hecho crecer y que todos nosotros queremos seguir ofreciendo a los demás. Que así sea.


PRESENTACIÓN DE UNA JARRA DE AGUA

(Conviene que sea una jarra de cristal, para que se pueda ver el agua que contiene. La presenta una persona adulta de la Comunidad).

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Señor y Padre nuestro: Jesús nos recuerda en el evangelio que un vaso de agua dado con amor no quedará sin recompensa. Te presento, en nombre de toda la Comunidad, esta jarra de agua, como expresión de tantos gestos de amor y de fraternidad que se viven en nuestro mundo; muchos de estos gestos, son callados y ocultos. Pero también te ofrecemos con esta jarra nuestro compromiso, concreto y generoso, de ser cercanos y solidarios, mujeres y hombres que comparten en la sencillez de la vida. Te pedimos que nos ayudes en esta tarea.


UN JOVEN PRESENTA A UN ANCIANO

(Esta ofrenda la presenta un joven comprometido de la comunidad).

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Aquí nos tienes, Señor, tan distintos y hasta distantes, al menos en el tiempo. El caso es que nos podemos amar, si logramos entender que nuestras diferencias nos enriquecen y nos permiten ser más cada uno de nosotros. Por otra parte, frente a la fuerza, que yo puedo representar por mi juventud y mis pocos años, está la debilidad del ocaso de la vida. Haz que mis fuerzas, y las de todos nosotros, se pongan al servicio de las debilidades de los demás. No nos hagas insensibles a ellas y motívanos a la solidaridad. La vida, el mundo, la sociedad, la familia, el trabajo, la diversión y el ocio, son los campos para sembrar el amor, del que Tú has llenado nuestros corazones.


PRESENTACIÓN DEL RECIPIENTE DEL CRISMA BAUTISMAL

(Presenta la ofrenda una persona adulta).

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Con el recipiente del crisma bautismal, que hoy te presento, en mi nombre y en nombre de toda la comunidad, Señor, queremos actualizar nuestros compromisos bautismales y de confirmación, de ser tus discípulos y testigos en medio del mundo. No nos dejes ceder a las presiones, a la vergüenza o al miedo. Danos tu fortaleza, que siempre la necesitamos, para vivir intrépidamente, tal como lo han hecho siempre tus mejores testigos.


PRESENTACIÓN DE UN LIBRO DE TEOLOGÍA

(Hace la ofrenda uno de los catequistas de la comunidad).

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Yo te traigo, Señor, este libro de teología, de la última reflexión teológica que se ha publicado. Y lo hago convencido de que Tú nos exiges una buena formación de nuestra fe para poder vivirla y testimoniarla en medio del mundo. Sé que la formación continua requiere un esfuerzo y un tiempo, que, en estos momentos, nos son difíciles de encontrar. Sin embargo, ahí tienes mi disponibilidad a formarme, para que mi seguimiento de Jesús, en medio del mundo, sea conforme a lo que Tú hoy me exiges.

Prefacio

(Puestos en pie, el Presidente inicia la oración de Acción de gracias, a la que se une la comunidad, diciendo: «GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS DISTE TU PALABRA»).

Te alabamos y te bendecimos, Padre,
porque Tú, y sólo Tú, eres el origen
de la vocación profética.
Los suscitaste en la antigüedad
para recordar a tu pueblo la alianza
y su vuelta a la fidelidad,
cada vez que se olvidaba de Ti
y prefería los ídolos de barro
o no acatar tu voluntad.
Por su mediación anunciaste los tiempos nuevos,
en los que todos tus hijos serían profetas.
Y cómo ibas a suscitar en su seno
al Mesías de Dios, tu siervo.
R/. «GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS DISTE TU PALABRA»

Los tiempos se cumplieron en tu Hijo Jesucristo,
tu misma Palabra eterna,
que se hizo hombre como nosotros
para anunciar la Buena Noticia de tu Reino
y contrastar sus palabras con obras de salvación,
curando a los enfermos,
devolviendo la vista a los ciegos,
el oído a los sordos,
la voz a los mudos,
la vida a los muertos
y la esperanza a los pobres de tu pueblo.
R/. «GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS DISTE TU PALABRA»

Las personas no pudieron aguantar tu Palabra,
y como lo hicieran en otro tiempo con tus profetas,
pretendieron acallar a tu Hijo,
crucificándole en una cruz, cual malhechor.
Pero Tú le rescataste a la vida desde la fosa,
le cambiaste la corona de espinas por la de tu Reino
y sigues haciendo resonar, desde entonces,
su palabra, que es la tuya,
y por la que ofreces a las personas la salvación.
Tras su resurrección
llenaste a la Iglesia del Espíritu Santo,
para que cuantos creen en Él
compartan su aliento profético
para servicio de las personas y del mundo.
R/. «GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS DISTE TU PALABRA»

Cumpliendo tu vieja promesa,
todos nosotros hemos recibido tu palabra
y la exigencia de hacerla pública,
oportuna e inoportunamente,
en toda situación y circunstancia.
Es verdad que nos falta, Señor,
la intrepidez de los primeros cristianos
y la decisión de asumir sus consecuencias.
Por eso, te pedimos, Señor,
que tu Espíritu nos dé fortaleza
para ser, como tu Hijo, testigos de tu salvación.
Que la sal de tu palabra no se nos vuelva insípida,
que no ocultemos la luz bajo el celemín,
que señalemos con nuestra vida a tu Iglesia
como la ciudad puesta sobre el monte,
anticipo de la ciudad de tu Reino.
R/. «GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS DISTE TU PALABRA»

No te olvides, Señor, de los que hoy asumen los riesgos
y sus nombres son malditos,
y causan escándalo entre las personas
por luchar denodadamente defendiendo la justicia.
Que no les acallen, Señor, sus voces,
porque, si no, nuestro mundo
quedará vacío de esperanza
y no habrá quien nos recuerde
que el hombre es hermano del hombre,
y que, juntos, somos la familia de tus hijos,
llamados a vivir en esta tierra, como en la casa,
que Tú nos tienes preparada en tu Reino.
No dejes, Señor, que nadie se apropie de tu Espíritu
y que se silencien, en tu Iglesia,
las voces críticas de los profetas.
R/. «GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS DISTE TU PALABRA»

Monición de Despedida

Hermanos: sabemos que el Espíritu de Dios sigue obrando hoy y actuando en la vida de cada una de las personas. Después de haber escuchado su Palabra y participado de la mesa eucarística, volvemos a la vida para anunciar, sin miedo, lo que Dios ha obrado en nosotros; no apaguemos esa voz de Dios en nosotros. Él nos da su gracia y fuerza para nuestro caminar, y sabemos que Él nos acompaña en las dificultades. ¡Feliz semana de testimonio cristiano!

Reflexión para este día

“Tu Palabra, Señor, es la verdad;
conságranos en la verdad”




Jesús, el Maestro, sigue trabajando a su grupo de seguidores y, además, lo hace manteniendo una actitud abierta, porque el Espíritu de Dios sopla donde quiere y no tiene fronteras. Elige a las personas, otorga sus dones y actúa libremente, siempre obrando el bien y para construir el Reino de Dios.

Por aquí nos encamina el mensaje de este domingo. Y aunque el exclusivismo y el escándalo son dos actitudes reinantes en nuestras relaciones sociales (es cuestión de mirar a nuestro entorno más próximo), la Palabra de Dios nos propone otra forma y estilo de vida muy diferentes.

Cuando el exclusivismo se hace “en nombre de Dios”, se alcanza la cima del desvarío, porque se consideran los únicos portadores del Espíritu y ponen límites a la acción de Dios. Tanto la primera lectura como el evangelio nos plantea otro camino de actuación que nada tiene que ver con ciertas formas de exclusivismo.

Jesús nos va a dejar también una sentencia muy severa para quienes producen y provocan el escándalo, y todo ello porque impiden que la vida de Dios llegue a las personas y situaciones concretas. Al contrario, quien da de “beber un vaso de agua” (algo tan insignificante) no será echado en olvido, sino que la recompensa será segura. ¡Vaya lógica la que nos propone la Palabra de Dios!

¡Dichosos quienes se fían de la PROPUESTA de Dios,
porque su FELICIDAD será PLENA!

bidean@bidean.net
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