Ciclo C - Adviento - Domingo 4º - 23 de diciembre - Año 2018

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos y hermanas: bienvenidos y bienvenidas a esta celebración de la Comunidad cristiana.

Nos encontramos en el cuarto Domingo de Adviento, muy cerca del Nacimiento de Jesús. Y si el domingo pasado se nos ofrecía la figura del Juan Bautista, hoy es la de MARÍA, la mujer sencilla y servidora que aceptó ser la Madre de Jesús. Ella, portadora de Dios, no dudó en ponerse en camino, repartir su alegría con su prima Isabel y ponerse a su servicio, y es feliz porque cree con la fe sencilla de quien espera algo grande.

Hemos sentido durante el Adviento que éste era un tiempo para la esperanza y una invitación para la conversión. Podemos preguntarnos en qué hemos cambiado, qué pasos hemos dado para acoger a Jesús en nuestra vida, en nuestro corazón. La esperanza, la conversión, la alegría, la solidaridad y la fe, ésos deberían ser los pilares para descubrir a Jesús que viene a nuestro encuentro.

Hermanos y hermanas: estemos dispuestos y dispuestas, como María, a acogerle y seguir los caminos del Señor. Él es la PLENITUD.

Moniciones a las lecturas

1ª Lectura: Miqueas 5, 1-4a

El profeta Miqueas, siglos antes de que suceda, anuncia el nacimiento del Mesías. Nacerá en una pequeña y desconocida aldea llamada Belén. Congregará a todos los pueblos, les concederá la paz. Y es que la fuerza de Dios se manifiesta en lo pequeño, en lo sencillo. Es un anuncio gozoso. ¡Simplemente, maravilloso!


2ª Lectura: Hebreos 10, 5-10

Según el autor de la Carta a los Hebreos, Cristo, único y verdadero Sumo Sacerdote, es el modelo que tenemos que seguir, si queremos ser cristianos, cristianas; Él cumplió como nadie la misión que el Padre le encargó. Todos y todas deberíamos ser capaces de poder decir como Él: “¡Aquí estoy para hacer tu voluntad!”. Es la gran invitación de este pasaje.


Evangelio: Lucas 1, 39-45

El evangelista Lucas, en este pasaje, nos describe el encuentro de dos Madres que esperan con gozo el nacimiento de sus hijos. María ha acogido en su seno la Palabra, ha puesto su persona en manos de Dios, y se pone en camino para ayudar a Isabel en su necesidad. Hermoso relato y profundamente humano. Escuchamos.

Oración de los fieles

Hermanos y hermanas: oremos a Dios-Padre por el mundo, la Iglesia y por todos nosotros y por todas nosotras, por mediación de su Hijo Jesucristo y la intercesión de María, la madre.

1.- Por la Iglesia, templo de Dios, para que, como María, salga al encuentro de los hombres y mujeres y les haga partícipes de sus alegrías. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por la paz en el mundo, por nuestros pueblos y ciudades, para que la fidelidad a las personas y a sus derechos, les haga luchar por la justicia, la igualdad, la solidaridad entre todos los hombres y entre todas las mujeres. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Por todos los cristianos y cristianas, para que nos llenemos del verdadero sentido de la Navidad, que nos suponga una renovación de nuestras personas y vidas, y -a través de nosotros- de cuantos y de cuantas nos rodean. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Para que valoremos lo sencillo, lo pequeño, sabiendo que Dios mismo lo elige para mostrarnos su amor de Padre. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Para que nuestra Comunidad siempre esté en camino; para que, como María, vivamos con espíritu vigilante, y dispuestos y dispuestas a servir a los hermanos y hermanas. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

Nota: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

Por favor: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



ENCENDIDO de la CUARTA VELA de la CORONA DE ADVIENTO

(El propio presidente de la celebración de hoy será el encargado de encender la cuarta vela de la Corona, que ha de estar situada delante del altar o en sitio bien visible para todos y todas, y como único adorno y las únicas luces que están encendidas)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Ya están, Señor, las cuatro velas del Adviento encendidas. Y la luz habita entre nosotros y entre nosotras, como lo hizo históricamente un día, gracias a una mujer sencilla que oyó la Palabra de Dios, confió en Él y lo alumbró como don para la humanidad. La Navidad está tan cerca que la podemos tocar. La esperanza está ya tan madura que ya es casi una realidad.
Y ahí, Señor, entre la realidad y la esperanza, queremos poner nuestros corazones, a imagen de María, para que Tú los llenes de la luz que refleja tu presencia en el mundo. Y, con ellos, queremos ofrecerte nuestros deseos de vivir una Navidad alejada del consumo y del materialismo.


PRESENTACIÓN de un CUENCO

(Puede hacer la ofrenda uno/a de los/las jóvenes de la comunidad. Con él queremos expresar la disponibilidad del creyente)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este cuenco, símbolo de mi receptividad, como la de cualquier creyente. A imagen de María, queremos ser como este cuenco, dispuestos y dispuestas a recibir tu Palabra y tu gracia. Sin ellas nosotros y nosotras no somos nada o, si lo somos, es pura autosuficiencia y alejamiento de ti. No dejes de llenar nuestros corazones con tu gracia, Señor.


PRESENTACIÓN DE LA FIRMA

(Otro/a joven de la comunidad hace esta ofrenda. Si la anterior la hizo un chico, ahora es ocasión para que lo haga una chica, o a la inversa. Ofrece un folio en blanco, sobre el que, y en la mesa del altar, estampará su firma. Inmediatamente después expresa la ofrenda:)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Con esa firma que acabo de estampar sobre ese folio quiero expresar mi compromiso y aceptación de tu Palabra y tu gracia. Quiero que sea como el "fiat" que pronunció María y, gracias al cual, fue posible la encarnación de tu Hijo entre nosotros. Conmigo se compromete toda la comunidad, y te pedimos esa energía que necesitamos para dar la respuesta a lo que Tú nos propones.


OFRENDA DE LA CUNA VACÍA DEL NACIMIENTO DE LA COMUNIDAD

(Puede hacer esta ofrenda uno/a de los niños o niñas)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Yo te traigo, Señor, la cuna, aunque vacía, que va a presidir el nacimiento que montamos en nuestra comunidad. Ella espera el momento de concluir el montaje para recibir al Niño pequeño de Belén. Pero, con ella, queremos simbolizar hoy la disponibilidad de nuestros corazones para recibir a tu Hijo Jesucristo. Haz, Señor, que nazca de verdad en cada uno/una de nosotros y de nosotras.


PRESENTACIÓN DE LOS «NIÑO JESÚS» DE LAS FAMILIAS Y DE LA COMUNIDAD

(Se inicia ahora una procesión de cuantos/as han acudido a la celebración con el Niño Jesús que va a presidir el Belén en cada una de las casas de la comunidad. Abre la procesión quien preside la celebración, con el Niño de la Comunidad parroquial. Acto seguido, se sitúa ante el altar y va recogiendo cada uno de los Niños que le presentan, y los va depositando sobre el altar o una mesa cercana, colocada a tal efecto)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Al finalizar el Adviento, y ya tan cercana la Navidad, hemos querido, Señor, traerte todas estas estatuillas que van a presidir los Belenes familiares y el de nuestra propia comunidad parroquial. Con ellos, queremos simbolizar las ganas que tenemos de tu presencia en medio de lo más cotidiano de nuestro existir.

Este año queremos que nuestros Belenes sean algo más que un adorno tradicional en nuestras casas. Con ellos, deseamos expresar nuestro compromiso de buscarte y adorarte en los/las que nos rodean. Que no haya necesidad que nos sea ajena, ni esperanza y alegría que no seamos capaces de descubrir y compartir.


PRESENTACIÓN DEL DINERO RECOGIDO PARA CÁRITAS

(Mientras se canta un canto apropiado, varias personas de la Comunidad realizan la COLECTA a favor de Cáritas y que en las próximas fechas se va a repartir entre los/las más necesitados y necesitadas. Terminada la recogida del dinero, una de las personas y en nombre de todos dice:)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Señor y Padre nuestro, Tú fuiste solidario con nosotros hasta el punto de darnos lo que más querías, que era tu propio Hijo amado. Siguiendo tu ejemplo, nosotros y nosotras, hoy, te ofrecemos lo que nos privamos nosotros y nosotras y nuestras familias para compartir con los/las más necesitados y necesitadas de nuestro entorno. Acepta, Padre, esta ofrenda y haznos cada día más generosos/generosas y solidarios/solidarias.

Prefacio

(Todos, de pie, participan en la oración de Acción de Gracias, diciendo: «HÁGASE EN NOSOTROS, SEÑOR, SEGÚN TU VOLUNTAD»).

Te alabamos y te bendecimos, Padre misericordioso,
porque, desde el principio de los tiempos,
has puesto siempre tus ojos
en los/las pobres y marginados/as
y has preferido, frente a los fuertes y poderosos,
a los más débiles de este mundo,
para que, así, se vea mejor tu fortaleza
y que eres Tú solo, con tu fuerza,
quien a pesar de nuestra pobreza, nos has hecho ricos.
R/. «HÁGASE EN NOSOTROS, SEÑOR, SEGÚN TU VOLUNTAD»).

Tú fuiste quien elegiste a Abrahán,
el padre de todos los creyentes,
para plantar en él las semillas de un pueblo,
más numeroso que las estrellas del firmamento.
Elegiste también a Moisés, un tartamudo,
que hubo de apoyarse en la palabra de su hermano
para reivindicar ante el todopoderoso faraón
la libertad de tu pueblo oprimido por los egipcios.
Y cuanto tu pueblo tomó posesión de la tierra prometida,
escogiste a un débil muchacho, David,
para que fuera quien reuniera en un único pueblo
a las doce tribus dispersas.
No te fijaste en los sabios e ilustrados
para buscar los profetas que dijeran tu palabra.
Y fuiste cariñoso, en el destierro,
especialmente con los más pobres,
que ni lograron amasar riquezas
ni encontraron otra fuerza que tu apoyo.
R/. «HÁGASE EN NOSOTROS, SEÑOR, SEGÚN TU VOLUNTAD»).

María, pobre aunque firme en la esperanza,
elegida por Ti desde el comienzo del tiempo
y preservada del pecado original,
fue quien prestó su carne a tu Hijo,
para que Él, como uno cualquiera de nosotros,
supiera que ser hombre es sufrir
y que el gozo sólo existe en tu corazón de Dios.
Como pobre, tu Hijo optó por los/las pobres
para que compartiendo su causa, acompañarles en la liberación.
Curó sus heridas y resucitó a los muertos/as,
devolvió la vista a los ciegos/as y el oído a los sordos/as,
desató las lenguas torpes para que cantaran tu alabanza,
sació su hambre y tendió su mano a los marginados y marginadas
y les predicó que tu Reino es suyo,
si ellos sólo te tienen a Ti en su corazón.
R/. «HÁGASE EN NOSOTROS, SEÑOR, SEGÚN TU VOLUNTAD»).

No siempre la Iglesia, a lo largo de los tiempos,
ha sido fiel al camino abierto por Jesucristo,
pues ha hecho acepción de personas,
se ha aliado con los poderosos,
ha tributado culto a los ricos
y ella misma se ha armado de poder y dinero.
Perdona nuestros pecados
y haz que, de verdad, seamos la Iglesia de tu Hijo,
su presencia resucitada en medio del mundo,
que despliega la mesa de la fraternidad
y pone sus preferencias
en los preferidos y preferidas de Cristo,
predica a todos y a todas su Evangelio
y sigue diciendo tu palabra de esperanza.
R/. «HÁGASE EN NOSOTROS, SEÑOR, SEGÚN TU VOLUNTAD»).

Monición de Despedida

Hermanos y hermanas: después de participar de la Eucaristía, vayamos presurosos y presurosas a anunciar la Buena Noticia: Dios viene a salvarnos. Dios nos regala su Amor, nos ofrece una nueva Vida para compartirla con los/las más sencillos/sencillas, con los/las más necesitados/necesitadas, con cuantos y cuantas nos rodean. Que seamos solidarios y solidarias, hombres y mujeres alegres y llenos de esperanza. Que Él nos acompañe siempre. ¡Feliz día de Navidad! ¡Feliz encuentro con los nuestros!

Reflexión para este día

“Aquí está la esclava del Señor;
hágase en mí según tu palabra”




Hoy afrontamos el último domingo de Adviento. Estamos ya a las puertas de la NAVIDAD. Ha terminado el “tiempo de preparación”. El Señor ya está AQUÍ. El tiempo de la espera se ha cumplido.

MARÍA es la figura central de este domingo. Lógicamente la invitación es que, juntamente con Ella, demos la bienvenida al “DIOS-CON-NOSOTROS”. Nada menos. Lo que ocurre es que nos cuesta mucho aceptar que sea así. No es fácil entender a un Dios hecho Niño e indefenso. Ella, María, lo supo entender, y su sí hizo posible lo que parecía imposible.

En este clima cuasi navideño y junto a María y con Ella, HOY celebramos el DÍA DE LA CARIDAD, como una expresión de nuestra solidaridad con los/las más necesitados y necesitadas. La verdad es que también nos desconcierta que Dios se haga presente en los necesitados y necesitadas. ¡Vaya paradoja!

COLECTA en favor de CÁRITAS

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