Ciclo C - Tiempo Ordinario1 - 5º Domingo - 10 de febrero - Año 2019

Liturgia Salmo

Evangelio

Monición de Entrada: MOTIVACIÓN

Hermanos y hermanas: bienvenidos y bienvenidas a este encuentro de fraternidad en torno a Jesús.

Cada domingo nos reunimos desde la singularidad de cada uno y cada una de nosotros y de nosotras, en la comunidad que quiere encontrarse con su Dios y gozar de su Palabra. La Palabra que hoy escucharemos nos habla de la llamada del Padre para que todos y todas seamos sus testigos en el mundo.

Dios llama a todos y a todas para que vivamos nuestra vocación cristiana, la vocación de hijos y de hijas
. La vocación es esa llamada que Dios, por pura iniciativa y gratuidad, dirige a todos y a todas; y es un proceso en el que la persona se va dejando transformar por el Amor, por aquel que nos ama.

Que su Espíritu nos ayude a encontrarnos con nuestro Dios, para anunciar el Reino, ser Testigos, y que podamos decir desde dentro con el profeta: “Aquí estoy, mándame”. Comenzamos la celebración.

Moniciones a las lecturas

1ª LECTURA: Isaías 6, 1-2a. 3-8

En esta primera lectura, hoy escuchamos la vocación del profeta Isaías. Sorprende la confianza y la cercanía, aunque no ve al Señor, sino sólo la “orla de su manto”; Isaías experimenta la necesidad de ser purificado, para ser profeta, mensajero de Dios en medio del pueblo. Acogemos esta experiencia del profeta.


2ª LECTURA: 1 Corintios 15, 1-11

El apóstol Pablo escribe a los cristianos de Corinto, recordándoles que la fe se funda en los tres grandes acontecimientos: muerte, sepultura y resurrección de Jesús, pero que no sólo son historia sino misterio y germen de vida nueva, para ser testigos del mismo Jesús. Es toda una síntesis de fe la que nos ofrece el apóstol. La escuchamos.


EVANGELIO: Lucas 5, 1-11

Según el relato evangélico, Pedro y sus compañeros estaban fascinados por la persona de Jesús. La gente se agolpaba para escuchar su palabra, porque era Buena Noticia, destinada a llenar las esperanzas y la vida de los más humildes. Desde ahí, aquellos hombres son invitados a compartir la MISIÓN del mismo Jesús, siendo pescadores de hombres. Escuchamos.

Oración de los fieles

Dejándonos llevar por el Espíritu de Dios, presentemos al Padre nuestras oraciones y pedimos por todas las necesidades.

1.- Para que en la Iglesia todas las personas descubramos nuestra vocación de hijos y de hijas de Dios y vivamos en actitud de entrega y servicio. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por los y las que anhelan la Palabra de Dios y no tienen la posibilidad de escucharla y conocerla: para que encuentren hermanos y hermanas que les comuniquen generosamente la luz y el gozo del Evangelio. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Para que en la Iglesia sepamos respetar todas las vocaciones y carismas que se dan para el bien común, ayudando a quienes tienen dudas y se encuentran desanimados y desanimadas. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Por los y las pobres y las personas más abandonadas, para que encuentren, en el servicio entregado de hombres y mujeres, el remedio a sus necesidades desde la escucha y la acogida. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por nuestras comunidades, para que en ellas surjan presbíteros, laicos y laicas comprometidos/as que hagan posible la escucha de la Palabra y compartir la Eucaristía, y así seamos testigos con nuestras palabras y obras. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Presentación de las ofrendas

Nota: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

Por favor: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE LAS DIVERSAS VOCACIONES EN LA COMUNIDAD

(Hoy proponemos una ofrenda, aunque diversificada, a través de la presentación de algún miembro de la comunidad que la sirve; por ejemplo, uno de los ministerios o servicios más sencillos, como una de las mujeres que se encargan de la limpieza del templo. En segundo lugar, podría ser un matrimonio. En tercer lugar, uno/a del grupo de pastoral de la salud. En cuarto lugar, un/una militante comprometido/a. Y, por último, un religioso o una religiosa, incluso presbítero, en el caso que lo hubiere. En breves palabras pueden dar testimonio de su vocación. Al final, uno-a de ellos/as hace la ofrenda:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, hoy te traemos lo más preciado que Tú nos has dado a cada uno de nosotros y cada una de nosotras y para nuestra comunidad: las vocaciones que Tú nos has dado. Te las queremos ofrecer, con nuestras respuestas personales y nuestros intentos de fidelidad por parecernos cada día más a tu Hijo Jesucristo. Pero, si Tú no nos das tu gracia, será difícil que nosotros y nosotras te respondamos a la altura de tu voluntad.


PRESENTACIÓN DE UNAS REDES

(Hace la ofrenda cualquiera de los/las catequistas o sencillamente una persona adulta:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te traigo estas redes, símbolo de las que dejaron los apóstoles antes de que Tú les hicieras pescadores de hombres. Con ellas te ofrecemos nuestro compromiso evangelizador, pues sabemos que el don de la fe que Tú nos has regalado, no es en orden a nuestro lujo personal o para encerrarnos en nuestra comunidad, como si fuéramos un grupo aislado o una secta, sino que lo has hecho en orden a la misión y a que compartamos nuestra fe, nuestra alegría y felicidad, con todos los hombres y mujeres que buscan, tantas veces sin encontrar nada.


PRESENTACIÓN DEL FRASQUITO DEL CRISMA

(Lo presenta una persona adulta de la Comunidad; mejor si trabaja en el Catecumenado de la Confirmación)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Yo te traigo, Señor, este frasquito de aceite con el que todos y todas hemos sido ungidos/as en el Sacramento de la Confirmación, para recibir de Ti la fuerza que precisamos en orden a testimoniar nuestra fe en medio del mundo. Acepta esta oración nuestra y danos tu fortaleza, que tanto precisamos, porque nuestro mundo y cultura necesitan de nuevos testigos vivos.


PRESENTACIÓN DE UN RELIGIOSO O UNA RELIGIOSA

(En el caso que lo hubiere. De no existir en el seno de la comunidad, podría ser sustituido/a por cualquiera de los que realizan una tarea pastoral, como la catequesis, el canto litúrgico o la caridad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, tu Espíritu es el garante de la pluralidad de dones y carismas en el seno de la comunidad, que los reparte sin medida y con generosidad, para el enriquecimiento de tu Iglesia. Aquí me tienes, Señor, dando testimonio de la gracia con la que me has regalado, para el servicio de tu comunidad. Sabes que no es fácil nuestra convivencia y que, de vez en cuando, vivimos tensiones y conflictos. Mi compromiso, hoy, es ofrecerte, en nombre de todos y de todas, el deseo de vivir la unidad, que no la uniformidad. No permitas que a los y a las que nos has concedido tus dones, nos los reservemos como riqueza individual, sino que los interpretemos como característica personal en orden al beneficio de la comunidad.


PRESENTACIÓN DE UNA ONG

(Tras la presentación de la Organización No Gubernamental, uno de los miembros de la comunidad, mejor si está relacionado con ella, dice:)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy el compromiso mío y el de todos y de todas de abrir nuestros corazones a los/as más pobres de todo el mundo. Queremos apoyarles con nuestros bienes, pero también con nuestra solidaridad y nuestro trabajo, porque creemos que, si sólo compartiéramos el dinero, podríamos incurrir en el pecado de lavarnos las manos y tratarles como si fueran meros indigentes. Con ello queremos expresar el amor que Tú tienes a los/as más necesitados/as y pequeños/as de esta tierra, y que son tus preferidos/as. Ayúdanos a vivir este compromiso solidario.


PRESENTACIÓN DE UN TRANSISTOR

(Lo puede hacer cualquier miembro de la comunidad. Tras entregárselo al Presidente, dice:)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo este transistor, que me sirve para ponerme en contacto con uno de los medios de comunicación más populares y que utiliza el oído, como el sentido fundamental de la persona. Con él quiero expresar que todos nosotros y todas nosotras somos oyentes de tu Palabra, que queremos vivir a tu escucha en todo momento y con nuestra sensibilidad bien dispuesta. Así, también, podemos escuchar invitaciones que nos llegan desde los Profetas de nuestros días.

Prefacio

(Tras la ofrenda, el Presidente inicia la oración de Acción de Gracias, en la que participa la Comunidad, repitiendo: «TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS HAS LLAMADO A TU SEGUIMIENTO»).

Bendito seas, Señor, Padre nuestro,
porque dijiste tu palabra a las cosas
y las fuiste creando una a una,
como espejo de tu esplendor y belleza.
Y sacadas de la nada,
les diste su destino y su sentido.
Dirigiste tu palabra a los hombres y mujeres
y fue su esperanza de salvación,
pues en ella nos revelaste tu rostro
y nos marcaste el sendero para descubrirnos
como verdaderamente hombres y mujeres en el mundo
y, siendo fieles a tu voluntad,
ser tu misma imagen sobre la tierra.
R/. «TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS HAS LLAMADO A TU SEGUIMIENTO».

Nunca, a lo largo de la historia,
nos has retirado tu palabra de salvación,
a pesar de que, por nuestro pecado,
rompimos tu amistad
y desfiguramos tu imagen en nosotros y en nosotras.
La has repetido siempre como un eco:
primero, para constituir tu antiguo pueblo
y, luego, para sacarlo de la esclavitud,
entregarle la tierra de promisión,
probarle en el destierro
o dejarte saborear por el fiel resto,
que no puso su corazón
sino en el cumplimiento de tus deseos.
R/. «TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS HAS LLAMADO A TU SEGUIMIENTO».

Llegada la plenitud de los tiempos,
nos enviaste a tu único Hijo
que, hecho hombre de una mujer,
sintió y gozó, vivió y sufrió
como cualquiera de nosotros y de nosotras.
En él, no sólo vimos tu gloria,
sino que nos desvelaste el misterio de la persona,
para que nunca más confundiéramos el rumbo
y se torcieran nuestros esfuerzos
al intentar ser hombres y mujeres de verdad en este mundo.
Su camino le llevó a los pies de la cruz,
obediente y fiel a tu voluntad,
por querernos decir que ser persona plena
no es mirarse a sí misma,
sino sólo vivir para los/as demás.
R/. «TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS HAS LLAMADO A TU SEGUIMIENTO».

Por los caminos de Galilea,
con su palabra hecha vocación,
llamó a unos pocos a su seguimiento
y plantó las semillas de una nueva humanidad:
todos y todas iguales y, a la vez, distintos/as,
para que nadie envidiara lo suyo en el otro, en la otra,
ni se crearan disputas por quién era más.
Tu Espíritu llenó sus corazones de dones,
de forma que, unidos y unidas por la misma fuerza,
resultara una dinámica unidad,
como los órganos y miembros de un solo cuerpo.
R/. «TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS HAS LLAMADO A TU SEGUIMIENTO».

Desde entonces, su palabra ha seguido resonando
y, a lo largo de los dos mil años de tu Iglesia,
ha seguido llamando a hombres y mujeres
que, sensibles a su voz,
han seguido sus pasos,
queriendo ser, como Él,
hombres y mujeres en plenitud,
hombres y mujeres cargados/as
de humanidad en medio del mundo,
hombres y mujeres que viven para los demás.
Haz, Señor, que nosotros y nosotras,
los llamados y llamadas hoy,
cristianos/as o seguidores de tu Hijo,
seamos capaces de vivir tus dones
como alabanza agradecida a tu llamada,
desde nuestras diferencias complementarias,
que se funden en la gloriosa unidad
de única familia.
R/. «TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE NOS HAS LLAMADO A TU SEGUIMIENTO».

Monición de Despedida

Hermanos y hermanas: la Palabra de Dios hoy ha reafirmado nuestras vocaciones, distintas pero todas necesarias, y de una gran riqueza para la Iglesia. Pero no sólo la vocación a la vida consagrada y al ministerio, aunque también, sino a toda vocación cristiana, de todos los carismas y dones, y de todos los ministerios laicales. El conjunto es lo que hace una Iglesia viva, rica y capaz de luchar con efectividad en la transformación de la sociedad y del mundo. Que Dios nos ayude a vivir hoy la vocación a la que hemos sido llamados y llamadas. ¡Feliz semana de testimonio cristiano!

Reflexión para este día

“Venid y seguidme
y os haré pescadores de hombres”




En nuestro intento y deseo de ESCUCHAR a Jesús, el Hijo amado del Padre (recordemos el día del Bautismo), hoy también se nos brinda un nuevo paso en ese camino. Por eso estamos aquí reunidos y reunidas, en su nombre y en torno a Él.

El mensaje de este domingo está en línea con lo iniciado el domingo pasado. Se nos presenta de nuevo el tema de la VOCACIÓN. Y es que antes, después y hoy mismo, Dios sigue llamando: unos/as sienten como suyo el proyecto de Dios; otros/as, son invitados e invitadas a anunciar ese proyecto a los demás para que lo puedan aceptar y disfrutarlo.

Hoy se nos presenta la necesidad de esa seguridad que la persona necesita antes de lanzarse a la MISIÓN CONFIADA. Así, Isaías vio la “gloria de Dios” antes de ser enviado; los apóstoles dejan las redes y siguen a Jesús tras haber descubierto en Él esa fuerza misteriosa que obra maravillas. El apóstol Pablo nos presenta su propia experiencia antes de convertirse en el gran evangelizador. Y es que cuando Dios llama, y llama gratuitamente, el hombre o la mujer no pueden menos que responder generosamente.

También HOY Dios se manifiesta al/a la creyente: es un acontecimiento personal que compromete toda la existencia. Esta manifestación es la LLAMADA de Dios que asocia al hombre y a la mujer como sus colaboradores en la empresa de la salvación de la humanidad. Esa llamada exige una respuesta pronta e incondicional. Todo está centrado en la persona de Cristo y es necesario ofrecerlo a los demás. Es la tarea de la EVANGELIZACIÓN.

DICHOSOS y DICHOSAS quienes anuncian a CRISTO:
porque participarán de su plenitud y de su gracia!

bidean@bidean.net
castellano euskera batua euskera bizkaiera orue