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Meditaciones:

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Buscador de Dios

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BUSCADOR DE DIOS






¿Quieres ser feliz? [1] ¿Eres tú uno de esos apasionados y nunca saciados buscadores de felicidad? Y en esa vehemente búsqueda de felicidad ¿qué papel juegan los otros? ¿Y hay algún sitio para el Totalmente Otro que nos desconcierta con su proclamación “Yo soy el que soy”? [2].

¿Eres tú de los que luchan por encontrar respuestas a las preguntas más profundas que habitan tu corazón? ¿O eres de aquellos que se han cansado de buscar y viven marcados por la desilusión y la resignación? [3].

Es verdad que hay días en los que la vida no es otra cosa que una dolorosa espera, una noche cada vez más oscura. Una infinita orfandad parece habitarnos, un inagotable dolor por una ausencia inexplicable, una sensación de soledad y abandono que sólo la ausencia de Dios puede crear en el corazón humano y en la historia del mundo… y sentimos la tentación de gritar que hemos sigo “arrojados a la muerte” [4]. La vida nos parece entonces un largo viaje hacia ninguna parte, y todo parece acabar con el silencio de la muerte [5].

Pero si de verdad amas la vida y buscas la alegría que perdura, no te conformarás con propuestas que vinculan la felicidad sólo con la posesión, el poder, el placer o el egoísmo ya sea personal o de grupo.

Nunca olvides que tu vida está marcada por la fragilidad [6]: fragilidad del recién nacido, fragilidad del niño o del anciano, el enfermo, el pobre, el abandonado, el marginado, el emigrante, el encarcelado… Y a pesar de todo, la debilidad, el dolor y la muerte siguen siendo un misterio. Pero la cultura postmoderna en la que nos toca vivir, al no saber dar una respuesta a estos desafíos, trata de ocultarlos bajo la emoción del consumo, el placer, la diversión y el olvido.

No caigas en la tentación de la resignación y el cinismo. Abre las puertas de tu corazón y de tu mente a la verdadera esperanza [7], a la alegría de vivir, a un futuro que esperar, desear y preparar [8]. Recuerda con gratitud el pasado, vive con pasión el presente y ábrete con confianza al futuro.

Atrévete a poner tu esperanza en Aquel a quien le puedes confiar tu deseo de felicidad y futuro; Aquel que puede abrir para ti un camino que haga que tu vida valga la pena de ser vivida. Ten siempre el coraje de luchar buscando la verdad… y te sentirás incomparablemente amado, incesantemente buscado e invisiblemente sostenido por Aquel que te acoge, te comprende y te acompaña [9].

Al igual que Dios ha querido ponerse en marcha y salir al camino para encontrarte en los caminos de tu vida… osa vivir como un peregrino [10], un mendigo del Reino, sabiendo que tu vida se mueve entre la oscuridad de la fe y la sed de la visión, entre el tiempo angosto y la vida sin fin, entre el llanto del destierro y el anhelo del cielo, entre la fatiga del camino y la esperanza del reposo.

El Dios que anuncia Jesús, es el Dios del adviento [11], el Dios que tiene tiempo para el hombre, el Dios que abre camino y enciende una espera, el Dios que revelándose se vela, comunicándose se esconde, hablando guarda silencio [12].

Recuerda: haber conocido al Señor no te dispensará de seguir buscando la luz de su rostro, al contrario, encenderá en ti la sed de la espera… porque, una y otra vez, te descubrirás como un eterno peregrino que, atrapado entre el “ya” y el “todavía no” [13], vive reconfortado por la luz que brilló en la oscuridad [14], mientras continúa tu incesante búsqueda y en tus labios resuena tu más hondo deseo: “Yo busco tu rostro, Señor; no me escondas tu rostro” [15].

Deja que la oración te libere del miedo y te dé el coraje necesario para ser fiel a la gente que Dios te ha confiado. Porque las doctrinas se explican, pero las personas se encuentran; las teorías se discuten, pero las personas se reconocen y se eligen.

Aprende, rezando, a vivir con paciencia para esperar el tiempo de Dios, que no siempre será tu tiempo, y para seguir los caminos de Dios, que no siempre serán tus caminos [16]. Y ojalá llegue el día en el que la Palabra te conduzca a comprometerte en favor de los otros, a reconocer en los demás la voz de Jesús que clama: “Cuanto hicisteis con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis” [17].

Y si descubres que, cada día, el Resucitado te sigue explicando las Escrituras y sigue sentándose a tu mesa para compartir contigo el pan de vida [18], podrás hacer tuya la oración del enamorado de Dios “Señor, mi Dios, enseña a mi corazón dónde y cómo buscarte, dónde y cómo encontrarte… ¿Qué hará, altísimo Señor, éste tu desterrado tan lejos de ti?… Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca; porque no puedo ir en tu busca a menos que tú me enseñes, y no puedo encontrarte si tú no te manifiestas. Deseando te buscaré, buscando te desearé, amando te hallaré y hallándote te amaré” [19].

Mikel Pereira



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[1] Para ser feliz:

- “¡Señor del universo, feliz el hombre que confía en ti!” (Salmo 84, 13).
- “Feliz el que se apoya en el Dios de Jacob y pone su esperanza en el Señor, su Dios” (Salmo 146, 5).
- “El que está atento a la palabra encontrará la dicha, ¡feliz el que confía en el Señor!” (Proverbios 16, 20).


[2] Éxodo 3, 14.

[3] No te dejes abatir por la tristeza:

“No te dejes vencer por la tristeza ni abatir por tu propia culpa. Un corazón alegre es la vida del hombre, y la felicidad le alarga la vida; consuélate, recobra el ánimo, aleja de ti la pena, porque la tristeza ha perdido a muchos, y ningún provecho se saca de ella” (Eclesiástico 30, 21-23).


[4] MARTIN HEIDEGGER, “Ser y tiempo”.

[5] En los momentos de angustia y dolor, en el tiempo de la ira y la desesperación, cuando la vida se convierte en un mar agitado por la tempestad, diríase que hemos caído en un abismo infinito para el que sólo hay un mañana oscuro y sin salida. Y aunque quieras huir, vayas donde vayas, el dolor no cesa:

“Dios mío, sálvame, que me llega el agua al cuello. Estoy hundido en un cenagal sin fondo, no puedo hacer pie; estoy metido en aguas profundas, me arrastra la corriente. Estoy agotado de gritar, tengo ronca la garganta; se me nublan los ojos de tanto aguardar a mi Dios” (Salmo 69, 2-4).


[6] “Los días del hombre duran lo que la hierba, florecen como flor del campo, que el viento roza y ya no existe” (Salmo 103, 15-16).

[7] Una esperanza:

- “Destruirá la muerte para siempre. El Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros” (Isaías 25, 8).
- “Que Dios, de quien procede la esperanza, llene de alegría y de paz vuestra fe; y que el Espíritu Santo, con su fuerza, os colme de esperanza” (Romanos 15, 13).


[8] “Poned en práctica la palabra y no os contentéis con oírla… Dichoso el hombre que se dedica a meditar la ley perfecta de la libertad, y es constante, no en oírla y olvidarse, sino en ponerla en práctica, porque ése encontrará su felicidad en practicarla” (Santiago 1, 22. 25).

[9] “No temas, pues yo estoy contigo; no te angusties, pues yo soy tu Dios; yo te fortalezco, te ayudo y te sostengo” (Isaías 41, 10).

[10] “Somos extranjeros y peregrinos en tu presencia, como lo fueron todos nuestros antepasados” (1 Crónicas 29, 15).

[11] Un Dios que llega y nos salva:

- “¡Ánimo, no temáis! Mirad a nuestro Dios… viene en persona a salvarnos” (Isaías 35, 4).
- “‘Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel’, que significa Dios-con-nosotros” (Mateo 1, 23).


[12] “Verdaderamente tú eres un Dios escondido e invisible, un Dios misterioso, Dios de Israel, Salvador nuestro” (Isaías 45, 15).

[13] “Ya” pero “todavía no”:

- “Juan decía: Arrepentíos, porque está llegando el reino de los cielos” (Mateo 3, 2).
- “Respondió Jesús: El reino de Dios no vendrá de forma espectacular, ni se podrá decir: ‘Está aquí o allí’, porque el reino de Dios ya está entre vosotros” (Lucas 17, 20-21).


[14] “El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande, a los que habitaban una región de sombra de muerte una luz les brilló” (Mateo 4, 16).

[15] Salmo 27, 8-9.

[16] “Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos” (Isaías 55, 8).

[17] Mateo 25, 40.

[18] Lucas 24, 13-35.

[19] San Anselmo de Canterbury, teólogo y filósofo del siglo XI, en su obra Proslogion.

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