CONMEMORACIÓN DE LA PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

(Viernes anterior al Miércoles de Ceniza)

Liturgia >>  
#
# # #

Comentarios

#

# # #
#
# # #

1ª LECTURA: Isaías 53, 1-12

"... Como muchos se espantaron de él, porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano... Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado por los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos..."

# # #
#
# # #

CLAVES para la LECTURA

- Del Siervo doliente nos hablan los oráculos de Yahvé que abren y concluyen este fragmento (52, 13-15; 53, 11s) mostrando el éxito glorioso de su padecer humilde, que se convierte en fuente de salvación para las multitudes. De él nos habla la comunidad de la que el profeta es portavoz ("nosotros", v. 4), confesando la total incomprensión en la que se consumó el dolor del Siervo: incomprensión que pasó de la indiferencia al desprecio, del juicio al abuso legitimado (vv. 3-4. 8a). Pero él calla.

- No atrae precisamente por el esplendor de su aspecto (signo de bendición divina), ni por su doctrina brillante: "Familiarizado con el sufrimiento", pero no es ésta materia de enseñanza. Callado en la humillación, en la opresión, en la condena a muerte (v. 7) hasta la sepultura infame (v. 9), sólo cuando su sacrificio de expiación se consuma, la comunidad -purificada por él- comprende el inconcebible designio de Dios.

- El castigo, como sufrimiento purificador, presupone una culpa; pero aquí, por primera vez, aparece abiertamente algo distinto: el misterioso sufrimiento vicario. El pecado es nuestro -nos reconocemos fácilmente en el "nosotros" del texto-, pero quien sufre para expiarlo no somos nosotros, sino el Siervo inocente. Ésta es la voluntad de Dios que se cumple en el Siervo. Es la justicia divina que se llama "misericordia". Es la promesa -que brilla como un relámpago en el Antiguo Testamento- de la luz y la glorificación tras las tinieblas y la humillación.

# # #
#
# # #

CLAVES para la VIDA

- Poco a poco, o a través de la historia se han ido captando los "caminos" del Señor y de su proyecto de vida y salvación. La figura del "Siervo de Yahvé" es uno de los pasos significativos en ese camino. El profeta Isaías (y su escuela) se convierte en el portavoz de esa comprensión cada vez más clara de la figura del Siervo, "acostumbrado a sufrimientos"; eso sí, con un valor "vicarial", es Siervo inocente.

- Esta página del profeta nos invita a la contemplación extasiada para poder captar en toda su profundidad la descripción que nos realiza y, en esa contemplación, descubrir y experimentar el increíble designio de Dios, la fuerza de su amor, que se hace solidaridad hasta el extremo. Porque el Siervo realiza y lleva a plenitud el misterioso camino de la redención.

- De ahí que es hermoso que en un día tan señalado como la Conmemoración de la Pasión se nos ofrezca de nuevo este mismo texto de Isaías, como ayuda para gustar esa "misericordia" de Dios para con la humanidad. La Familia Pasionista y cuantos queremos "beber" en la fuente de la Pasión, tenemos en esta contemplación que se nos ofrece, una inmensa posibilidad de lo mejor: descubrir hasta el fondo el proyecto de amor de Dios.

# # #
#
# # #

2ª LECTURA: 1 Corintios 1, 18-25

“... No me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo... ¿No ha convertido Dios en necedad la sabiduría del mundo? Y como en la sabiduría de Dios, el mundo no lo conoció por el camino de la sabiduría, quiso Dios valerse de la necedad de la predicación, para salvar a los creyentes...”

# # #
#
# # #

CLAVES para la LECTURA

- Pablo no ha sido enviado a bautizar, sino a evangelizar (v. 17). Al decir esto, no pretende infravalorar el bautismo; sólo insiste en que su vocación -lo que realiza su identidad en el proyecto divino- es la predicación del Evangelio. Bautizar en el nombre de Jesús sin dárselo a conocer al bautizado es un absurdo.

- Por otra parte, en orden cronológico y de la gracia, la predicación precede a la fe y, por consiguiente, al bautismo (Rom 10, 14ss). Ahora bien ¿cómo predicar a Jesús? Pablo no lo hace con discursos de elocuente y penetrante sabiduría. Es posible que Pablo escriba aquí bajo la impresión del reciente “fracaso” de su predicación en el areópago de Atenas. La experiencia ha reforzado su convicción: predicar significa anunciar a Cristo crucificado, el único que nos da la salvación. La Palabra de Dios, sobre todo "la Palabra de la Cruz", es en sí misma viva y eficaz (Heb 4, 12), no tiene necesidad de apoyo humano; es más, la sabiduría humana corre el riesgo de oscurecerla, de amortiguar su fuerza cortante.

- Pablo, citando el Antiguo Testamento y usando su arte retórica, insiste en lo que para él tiene una importancia decisiva: Cristo crucificado es "escándalo" para los judíos, por el hecho de que, por haber sido colgado del madero, era alguien sobre el que recaía la maldición de la Ley (Dt 21, 23), y "locura" para los paganos, en cuanto a que a éstos les repugnaba una divinidad que se hubiera dejado crucificar. Ahora bien, precisamente a través de la cruz es como Dios manifiesta su poder. Los cristianos, procedentes tanto del judaísmo como del paganismo, en cuanto "llamados" por Dios a la fe, deben sintonizar con la lógica divina y vivir según la sabiduría de la cruz, más que según la humana.

# # #
#
# # #

CLAVES para la VIDA

- El testimonio del apóstol Pablo nos pone en camino para entender cuanto se nos propone. Para el apóstol, para quien en el judaísmo la justificación y la salvación se daban en el cumplimiento de la Ley, ahora descubre y nos ofrece su visión: todo adquiere una nueva dimensión desde la "sabiduría de la Cruz", desde la locura de la entrega.

- Anunciar esta experiencia es el objetivo del gran apóstol, porque con ello ayudará a descubrir todo el misterio del amor de Dios que a través de los tiempos se ha ido realizando, pero que ha llegado a la plenitud total en la entrega hasta la muerte de Cristo, el Señor. Aquí es donde se nos da a raudales el don de la salvación. Acogerlo y aceptarlo como don gratuito, es todo un estilo de ser creyente.

- Para nosotros, seguidores de Jesús crucificado, empeñados en "hacer memoria" de esta prueba suprema de amor, o en expresión de Pablo de la Cruz, "la obra más grande del divino amor" (Lett. II, 499), se convierte este acontecimiento en el centro y motor de toda nuestra vida. Celebrarlo y convertirnos así en testigos y cooperadores a favor de los hombres, nuestros hermanos, es vivir en fidelidad el carisma recibido. ¡Nos queda tarea!

# # #
#
# # #

EVANGELIO: Juan 19, 17-30

"... Tomaron a Jesús, y él, cargando con la cruz, salió al sitio llamado “de la Calavera” (que en hebreo se dice Gólgota), donde lo crucificaron... Había allí un jarro lleno de vinagre; y sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo: "Está cumplido". E inclinando la cabeza, entregó el espíritu..."

# # #
#
# # #

CLAVES para la LECTURA

- En la cruz, Jesús no está solo; con él crucificaron a otros dos (en los otros evangelistas "bandidos"). Más bien la expresión "con él" recuerda la de Tomás: "vamos también nosotros a morir con él" (Jn 11, 16). Los compañeros de suplicio representan a los discípulos que siguen a Jesús hasta el final y dan la vida por los hombres; son los que están donde está Jesús (Jn 14, 3; 17, 24).

- Son cuatro soldados paganos quienes reciben la herencia de Jesús. Se mencionan los soldados al principio y al fin de la perícopa. En el AT, el "manto" (v. 23) es símbolo del Reino (1 Re 11, 30-31; 1 Sm 15, 27); los soldados dividen en "cuatro partes" el manto/reino de Jesús, el rey de los judíos, y se lo apropian; los paganos quitan a los judíos su rey para hacerlo rey suyo. Cuatro partes, alusión a los cuatro puntos cardinales: universalidad del Reino. La túnica intacta (v. 24): su unidad interior e indivisible. Otro simbolismo del manto: el Espíritu profético (1 Re 13, 20: Elías y Eliseo; 2 Re 2, 1-15). El Reino se hará realidad por la efusión del espíritu de Jesús. Los grupos cristianos en el mundo entero serán reconocidos como herederos de un crucificado, es decir, por continuar, con su mismo Espíritu, la misión del que dio su vida por amor a los hombres (13, 35).

- La presencia de las mujeres significa fidelidad. Cada una de las mujeres representa la comunidad de una alianza: la madre, la de la alianza antigua, el resto de Israel, la esposa fiel de Dios. María Magdalena, la comunidad de la nueva alianza. El papel de la madre, la antigua comunidad, termina en la cruz; el de María Magdalena, comienza en ella. Por eso, la presencia del "discípulo amado" es la consecuencia de la cruz, es la comunidad mesiánica, la que dará testimonio de lo vivido y experimentado.

- "Está cumplido" (v. 30): ha dado remate a la obra del Padre (4, 34). Con su amor invencible, ha realizado en sí mismo la plenitud, el Hombre igual a Dios: "Señor mío y Dios mío" (Jn 20, 28).

# # #
#
# # #

CLAVES para la VIDA

- Relato impresionante que Juan, el "discípulo amado", lo carga de significado, mucho más allá de lo que a primera vista aparece. De ahí su invitación a una contemplación, con mirada creyente desde la óptica de la comunidad mesiánica que precisamente ha nacido de la cruz. Él mismo es el fruto de este acontecimiento estremecedor.

- Otro tanto nos ofrecen la presencia de las mujeres en este acontecimiento: fidelidad desde la antigua alianza (María), o fidelidad desde la nueva alianza (la Magdalena). Así queda recogido lo mejor que se ha vivido en los tiempo pasados, y se abre toda la perspectiva a la nueva realidad. Desde este momento ya está realizado y cumplido el proyecto de Dios Padre.

- Aquí nos encontramos, hoy, formando parte de la nueva alianza, formando parte de la comunidad con el discípulo amado, "siendo discípulo amado"; éste es aquél que ha nacido de la entrega de Jesús, y reconoce y da testimonio de lo que ha "visto y oído". Ésta es la experiencia que crea la nueva realidad. Aquí es necesario fundamentar todo. Éste es el objetivo de nuestra contemplación y de nuestra vida.

# # #

 

Liturgia >> 


 

Origen - Camino

 
 
#
# # #
Testigos
# # #
bidean@bidean.net
castellano euskera batua euskera bizkaiera orue