San INOCENCIO CANOURA

9 de Octubre

Liturgia >>  
#
# # #

Comentarios

#

# # #
#
# # #

1ª LECTURA: (Santiago 1, 2-4. 12)

"... Hermanos míos: teneos por muy dichosos cuando os veáis asediados por toda clase de pruebas. Sabed que, al ponerse a prueba vuestra fe, os dará constancia. Y si la constancia llega hasta el final, seréis perfectos e íntegros, sin falta alguna. Dichoso el hombre que soporta la prueba, porque, una vez aquilatado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que lo aman..."

# # #
#
# # #

CLAVES para la LECTURA

- Es el inicio de la Carta de Santiago. Este documento puede ser considerado como un conjunto de exhortaciones dominadas por dos preocupaciones principales: por una parte, revelar a los pobres el valor de prueba que tiene la angustia por la que están pasando y, de modo paralelo, revelar a los acomodados el sentido del peligro que se encuentra en sus riquezas; y, por otra parte, poner en guardia a todos contra una fe que no se traduzca en obras prácticas de misericordia.

- El clima de sabiduría veterotestamentaria y las perspectivas típicamente judías están iluminados, aunque no de un modo demasiado directo, por la luz proyectada por Cristo. Este género literario encuentra dificultades para plegarse al estilo epistolar, aunque comienza con el encabezamiento clásico de las cartas apostólicas; la Carta de Santiago se comprende mejor como una homilía, de estilo sinagogal, típica de las asambleas judeocristianas del siglo I.

- Esta perícopa puede constituir la parte final de la exhortación introductoria con un tema en el que insistirá el cuerpo de la carta: "Dichoso el hombre que aguanta en la prueba" (v. 12). El tema de la prueba o tentación está recogido en este versículo con el mismo carácter positivo de los vv. 1ss; allí se subrayaba la necesidad de que las cosas preciosas sean probadas y la importancia que tiene para los cristianos la oportunidad de ser incitados a alcanzar la perfección de la obra. La proclamación de una bienaventuranza está destinada a los que entran en un camino que, al comienzo, requiere esfuerzo y paciencia, y sólo en un segundo momento conduce a algo grande.

# # #
#
# # #

CLAVES para la VIDA

- El autor de este escrito, amparado bajo el nombre del apóstol, con ese estilo de tipo homilético y exhortativo, anima a los seguidores de Jesús a afrontar las dificultades, las pruebas de la vida, como un camino de maduración en la fe y, como consecuencia, para dar temple al seguimiento de Cristo, que siempre requiere de una generosidad y una constancia firme. Es la forma de vivir y de ser TESTIGOS VIVOS del mismo Señor Jesús.

- Y es que la fragilidad forma parte de nuestra vida y de nuestro caminar como personas y como creyentes. De ahí que las pruebas de la vida, según el autor, son expresiones de nuestra propia debilidad. Por eso, dichas pruebas, afrontadas con valentía y entereza, aquilatan nuestro espíritu. De Dios nos vienen los dones y la fuerza necesaria para afrontarlas. Es la conclusión del autor sagrado.

- ¡Cuántas veces experimentamos la "fuerza" de la fragilidad en nuestra propia historia personal! ¡Cuántas veces con ganas de "echar la toalla", en una dimensión u otra, acaso asqueados de haberlo intentado tantas veces y con tan pocos frutos...! De ahí que la celebración de estos grandes testigos, como la de nuestro mártir Inocencio, nos invitan as seguir empeñándonos en las lucha. La TAREA sigue siendo inmensa...! Nuestro mundo y nuestra cultura sigue necesitando de TESTIGOS! ¿Te animas, hermano/a?

# # #
#
# # #

EVANGELIO: (Mateo 10, 26-33)

"... No les tengáis miedo, porque nada hay cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido, que no llegue a saberse. Lo que os digo de noche, decidlo en pleno día, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma... y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo..."

# # #
#
# # #

CLAVES para la LECTURA

- Mateo recuerda, de una manera decididamente explícita, las coordenadas esenciales entre las que el discípulo "permanece" en su vocación. Lo hace a través de algunas situaciones que caracterizan el acontecer de los enviados. En primer lugar, se trata de ser como el Maestro (v. 25), de encontrar en él el único motivo y el único modelo de nuestra propia existencia y de nuestra propia misión; de tener, como él, fe en el Padre, de abandonarnos con confianza a su voluntad. La adhesión al Señor crucificado y la confianza en la providencia divina constituyen los términos de la relación vital que libera al discípulo de todo miedo (el triple "no temáis": vv. 26. 28. 31) y de los condicionamientos humanos, y dirigen su libertad a optar por servir al Evangelio.

- El discípulo sabe que el servicio al Evangelio no es un proyecto de vida, en el que desaparecen ingenuamente la conflictividad y las rupturas. Éstas podrán llegar incluso a las relaciones familiares, porque sólo es posible anunciar el Evangelio en la medida en que vivimos el seguimiento y la adhesión a Cristo de una manera radical (Mt 10, 37).

- Anunciar el Evangelio es "confesar a Jesús ante los hombres", una actitud exactamente contraria a la de Pedro, que la noche del arresto renegó del Maestro, jurando que no le conocía (Mt 26, 74). El don de la comunión con él, ofrecido por Cristo a sus discípulos "Eligió a doce para que estuvieran con él" (Mc 3, 12), es algo que no debemos olvidar, ni siquiera frente al peligro de perder la vida. De esta solidaridad con el Hijo del hombre, un don que viene de lo alto, depende el juicio sobre la vida del discípulo (vv. 32ss).

# # #
#
# # #

CLAVES para la VIDA

- En esta catequesis misionera de Jesús a los suyos, no les oculta la existencia de dificultades y persecuciones, como le ha ocurrido a él mismo. Y de nuevo, aunque de forma velada, se pone él mismo como ejemplo a imitar: él, a pesar de las persecuciones, se ha puesto en manos del Padre que cuida hasta de los gorriones del campo. Ésta es la actitud que deben adoptar sus discípulos y caminar con ese aire y convencimiento, porque el mismo Jesús saldrá en ayuda de los suyos: "yo también me pondré de su parte ante el Padre..." (v. 32).

- Por eso, "no tengáis miedo" (vv. 26. 28. 31), frase repetida de forma reiterada en esta reflexión, es la clave que ofrece para afrontar la tarea evangelizadora y la vida. No les promete éxitos fáciles, ni que todo el mundo les va a recibir bien; al contrario, el discípulo no será más que el Maestro. Pero... "no tengáis miedo": quiere convencerles de esta verdad.

- Y quiere convencerme a mí, a nosotros, de esto mismo y de cara a la tarea a realizar. Ésta es la oferta del Señor Jesús: estará con nosotros aún en medio de las mayores dificultades y oscuridades. Ojalá me abra y acoja su propuesta de presencia y de cercanía... ¡Cuánto bien puede hacerme! ¿Nos animaremos, tú y yo?

# # #

 

Liturgia >> 


 

Origen - Camino

 
 
#
# # #
Testigos
# # #
bidean@bidean.net
castellano euskera batua euskera bizkaiera orue