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Taller de los Salmos:


Tus comentarios: Salmo 099 (98)
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Salmo 99

Una vez más, descubro que la experiencia de Dios de aquel pueblo escogido, de Israel, tiene un algo de especial. Es el primer SENTIMIENTO que aflora en mí y de forma muy viva ante este Salmo-plegaria. Y si es verdad que en este Salmo se “entremezclan” aspectos diversos, hay algunos elementos que destaca de forma llamativa. “El Señor es Rey!, rezará Israel, pero el contenido de “Rey” tiene unas connotaciones propias y que le diferencian de los distintos reyes y de sus formas de actuación. Y creo que AQUÍ hay una experiencia muy singular.

Israel siente a Dios como algo muy propio: “Él es santo” (vv. 3, 5, 9) es una confesión de fe y de vida y, es que además, conlleva unas formas muy específicas: “Amas la justicia”, “Administras la justicia y el derecho”, “Eres para ellos un Dios de perdón”. Siento que, tras estas “confesiones” del pueblo, hay una percepción de que esa justicia divina se llama MISERICORDIA y que se manifiesta en el PERDÓN. A pesar de los pesares y de las infidelidades del pueblo, Dios es “santo” y esa santidad se expresa en su BONDAD y en que obra con JUSTICIA. Ahí radica la cualidad de su realeza: en es JUSTO y COMPASIVO.

¡Cuántas veces y en cuántos Salmos-plegarias se repite esta misma “confesión”! Me sugiere que Israel lo siente en sus propias entrañas, de ahí que descubre a este Dios como el DIOS de la ALIANZA y que, a pesar de los pesares, camina con su pueblo y lo cuida y mima de forma especial. Es la experiencia de vida que vive este pueblo y lo transmite de generación en generación. Dios ha realizado un juramento de FIDELIDAD y se mantendrá en esta misma actitud.

Éste me parece, -una vez más-, la gran ENSEÑANZA que me ofrece y que necesito gustarlo, agradecerlo y disfrutarlo. Por lo tanto, descubro que el pronunciar “Él es santo” no es algo teórico, una doctrina del pasado, sino la convicción vivida y sentida y que ILUMINA tantas cosas de mi caminar creyente.

Pero después de descubrir a este Dios y con estas “notas” que me sugiere el Salmo-plegaria, no puedo menos de elevar los ojos y el corazón hacia JESÚS de NAZARET para tomar conciencia del modo como Él vivió todo esto, cuál fue su vivencia y su enseñanza y, he aquí, la gran SORPRESA: toda la ACTIVIDAD de Jesús está impregnada de esa CLAVES que me ofrece el Salmo-plegaria. Así y con total claridad, descubro que Él vivió, hasta las últimas consecuencias, el PERDÓN y la MISERICORDIA de Dios y que, especialmente, se ofrece a los excluidos y marginados de aquella sociedad, que se abrían a ese don de la salvación de la que Él, Jesús, es portador y que lo descubren precisamente, no los defensores de la “santidad oficial”, sino los que “no contaban” demasiado para ello. ¡Inmensa LECCIÓN para cuantos tienen una mirada y un corazón sencillo y abierto al DON de Dios, de la que Jesús es portador!

Espero y deseo seguir APRENDIENDO estas “lecciones” que se me ofrecen y tanto bien y tanta luz me pueden ofrecer para mi caminar de creyente y seguidor de este Maestro, que es Jesús de Nazaret.

“Dios-Padre nuestro, que, por medio de Jesús, aprendemos en qué consiste tu SANTIDAD y descubrimos tu amor eterno. Concédenos el sentir, vivir y experimentar cuanto se nos ofrece, de modo que nuestra vida quede iluminada en todo momento. AMÉN”.

Esteban

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